<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/" xmlns:geo="http://www.w3.org/2003/01/geo/wgs84_pos#" version="2.0" xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/">
<channel>
	<title><![CDATA[ Conmishijos.com :: Últimas noticias - Comportamiento infantil ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/</link>
		<description>Últimas noticias - Comportamiento infantil Conmishijos.com</description>
		<language>es</language>
		<lastBuildDate>Sat, 18 Apr 2026 13:20:00 +0200</lastBuildDate>
		<atom10:link xmlns:atom10="http://www.w3.org/2005/Atom" rel="self" type="application/rss+xml" href="https://www.conmishijos.com/rss/"/>
		<image>
			<title><![CDATA[ Conmishijos.com :: Hijos y padres: todo para los niños y bebés ]]></title>
			<url>https://www.conmishijos.com/images/logo.png</url>
			<link>https://www.conmishijos.com/</link>
		</image>
	<item>
		<title><![CDATA[ Las 7 señales claras que confirman que las pantallas están afectando a tu hijo ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/las-7-senales-claras-que-confirman-que-las-pantallas-estan-afectando-a-tu-hijo/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/las-7-senales-claras-que-confirman-que-las-pantallas-estan-afectando-a-tu-hijo/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/las-7-senales-claras-que-confirman-que-las-pantallas-estan-afectando-a-tu-hijo/</guid>
		<pubDate>Mon, 23 Feb 2026 14:14:00 +0100</pubDate>
		<description><![CDATA[ 7 señales de que las pantallas están afectando a tu hijo y cómo poner límites sin prohibir: irritabilidad, sueño, atención, aislamiento, molestias físicas y rendimiento escolar, con consejos prácticos y la visión de la experta Carmen Osorio. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>Móviles, tablets, ordenadores y televisiones forman parte del día a día. Pero cuando el tiempo de pantalla desplaza el juego libre, el sueño o las relaciones cara a cara, <strong>la salud y el desarrollo infantil se resienten</strong>: se altera el descanso, empeora la atención, se empobrece la socialización y aparecen conflictos en casa.</p>
<p>Antes de entrar en señales y soluciones, conviene dejar un mensaje nítido: <strong>la Asociación Española de Pediatría recomienda 0 pantallas hasta los seis años</strong>. A partir de esa edad, que “se permita” en algunos contextos no significa que sea lo mejor: <strong>cuanto menos tiempo pasen los niños delante de una pantalla, mejor</strong> para su autoestima, sus habilidades comunicativas, su cerebro, su cognición y sus relaciones.</p>
<p>En <strong>Conmishijos.com t</strong>e mostramos <strong>7 señales claras</strong> de que el uso de pantallas ya está afectando a tu hijo, con <a title="tiempo en pantalla de los niños" href="https://www.conmishijos.com/ninos/educacion/como-controlar-el-tiempo-de-pantallas-de-los-ninos/">estrategias prácticas para recuperar equilibrio</a>. Además, hablamos con <strong>Carmen Osorio Suárez,</strong> periodista y creadora de la web <a href="https://adictosalatecnologia.es/" target="_new">https://adictosalatecnologia.es/</a>, quien explica por qué las pantallas resultan especialmente dañinas en edades tempranas y cómo actuar cuando el problema ya se nota.</p>
<p> </p>
<p class="picture"><img title="Uso excesivo de las pantallas" src="https://www.conmishijos.com/uploads/Familias/_uso_excesivo_de_la_spantallas.jpg" alt="Uso excesivo de las pantallas" width="2048" height="1380" /></p>
<h2><strong>Señales de que las pantallas están afectando a tu hijo</strong></h2>
<h3>1. Cambios de humor, irritabilidad y enfados en nuestros hijos cuando se corta la pantalla</h3>
<p>Muchos niños que pasan <a title="hijos adictos a latecnología" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/6-senales-para-saber-si-tus-hijos-son-adictos-a-la-tecnologia/"><strong>demasiado tiempo ante pantallas</strong></a> <strong>se irritan, se inquietan o se desregulan</strong> cuando toca apagarlas. No es un “capricho” sin más, cuando hay hábito excesivo, el corte de estímulo se vive como una pérdida y aparece frustración, enfado o incluso tristeza. En casa se nota enseguida: discusiones repetidas, rabietas fuera de proporción, tensión diaria.</p>
<p>Carmen Osorio pone el foco en el efecto a medio plazo: “Si esos hábitos digitales no son buenos, tendremos a un adolescente dependiente de las pantallas, con todo lo que implica la dependencia o adicción”. Y confirma que: “Pueden ser problemas para conciliar el sueño, irritabilidad, ansiedad, bajo rendimiento académico y problemas para socializar y comunicarse”, informa.</p>
<p><strong>Cómo actuar:</strong></p>
<ul>
<li>Antes de apagar la pantalla, haz transiciones suaves con aviso previo: “Quedan 5 minutos para terminar”.</li>
<li>Ten preparada una alternativa atractiva inmediata: deporte, juego creativo, juego de mesa, lectura compartida, paseo corto…</li>
<li>Mantén una actitud calmada y firme: el objetivo no es “ganar una batalla”, sino cortar el automatismo sin entrar en una escalada diaria.</li>
</ul>
<h3>2. Dificultades para dormir o sueño irregular</h3>
<p>El <strong>uso de pantallas</strong>, especialmente antes de acostarse, <strong>altera el sueño</strong>. La exposición a luz (y el contenido estimulante) <strong>retrasa y empeora el descanso</strong>. Cuando un niño duerme peor, al día siguiente se ve en su humor, en su capacidad de <strong>concentración</strong> y en su tolerancia a la frustración. Y por la mañana, muchas familias lo describen igual: “se levanta como si no hubiera descansado”.</p>
<p><strong>Cómo actuar:</strong></p>
<ul>
<li>Establece una franja clara sin pantallas antes de dormir (idealmente, al menos una hora).</li>
<li>Sustituye ese rato por rutinas tranquilas: cuento, música suave, conversación, baño relajante o un juego calmado.</li>
</ul>
<h3>3. La pérdida de interés por otras actividades</h3>
<p>Cuando el <strong>tiempo de pantalla</strong> ocupa demasiadas horas, <strong>bajan las ganas de jugar fuera, de crear, de moverse y de relacionarse</strong>. Lo más preocupante no es “que le guste la tablet”, sino que deje de disfrutar lo que antes le encantaba: construir, dibujar, inventar historias, jugar con hermanos o amigos.</p>
<p><strong>Cómo actuar:</strong></p>
<ul>
<li>Propón actividades offline sencillas y divertidas: manualidades rápidas, juego simbólico, lego, recetas fáciles, deporte, juego al aire libre.</li>
<li>Marca momentos del día sin pantallas (por ejemplo, después del cole y antes de la cena).</li>
<li>Facilita encuentros con amigos y actividades extraescolares: el vínculo real compite muy bien con la pantalla cuando hay oportunidad.</li>
</ul>
<p>Aquí, Carmen Osorio lo resume con tres momentos “intocables” para cortar automatismos: “Mi primer consejo es dejar las pantallas de lado durante las comidas, antes de dormir y en momentos de socialización”. Y añade una alternativa concreta: “Fomentar alternativas de ocio, en especial el deporte”.</p>
<h3>4. Problemas de atención, concentración o impulsividad ante el excesivo uso de las pantallas</h3>
<p>Muchos contenidos digitales están diseñados para captar atención con estímulos rápidos y cambios constantes. Ese patrón <a title="problemas de concentración de los niños" href="https://www.conmishijos.com/ninos/colegio/causas-de-la-falta-de-concentracion-en-los-ninos/"><strong>entrena al cerebro a buscar lo inmediato</strong></a>, y después cuesta más sostener tareas lentas o que requieren esfuerzo: leer, estudiar, hacer deberes, escuchar una explicación, o incluso jugar sin “pantalla de por medio”.</p>
<p><strong>Cómo actuar:</strong></p>
<ul>
<li>Alterna tareas sin pantalla con descansos activos: moverse, estirar, saltar, salir al balcón, pelota, baile…</li>
<li>Mantén rutinas previsibles (horarios y orden del día): la previsibilidad mejora la autorregulación.</li>
<li>Prioriza tareas que entrenan la atención sostenida: lectura compartida, puzles, construcciones, juegos de mesa por turnos.</li>
</ul>
<h3>5. Socialización empobrecida o aislamiento</h3>
<p>El <strong>uso prolongado de pantallas</strong> <strong>reduce el tiempo de interacción cara a cara</strong>. Y cuando disminuye esa práctica diaria, se resienten habilidades clave: comunicación, empatía, resolución de conflictos, tolerancia a la frustración y lectura de gestos y emociones reales.</p>
<p><strong>Cómo actuar:</strong></p>
<ul>
<li>Promueve planes con amigos o familia en espacios sin pantallas.</li>
<li>Inicia juegos que impliquen turnos, cooperación y conversación.</li>
<li>Prioriza deporte y actividades en grupo donde haya interacción física y social.</li>
</ul>
<p>Según Osorio, para entender si el problema “se puede reconducir” o ya roza la adicción, conviene mirar el porqué del uso: “de si se usan las pantallas para evadir algún problema o por aburrimiento o falta de presencia de adultos; o si ya es un problema de adicción, que necesitarán la ayuda de un profesional”.</p>
<h3>6. Problemas visuales y malestar físico</h3>
<p>Pasar largos periodos delante de una pantalla <strong>provoca fatiga ocular, sequedad, dolores de cabeza y posturas mantenidas</strong> que terminan en molestias de cuello o espalda. Además, el sedentarismo asociado a muchas horas de pantalla reduce el movimiento diario, algo esencial en la infancia.</p>
<p><strong>Cómo actuar:</strong></p>
<ul>
<li>Ajusta brillo, distancia y postura.</li>
<li>Introduce pausas frecuentes con movimiento (cambios de posición, estiramientos).</li>
<li>Programa revisiones oculares si hay molestias repetidas.</li>
</ul>
<h3>7. Dificultades en el desarrollo del lenguaje y rendimiento académico</h3>
<p>Cuando las pantallas sustituyen conversación, lectura compartida y juego interactivo, <a title="pantallas y lenguaje" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/el-excesivo-uso-de-las-pantallas-y-los-problemas-del-lenguaje-en-la-infancia/">el lenguaje se empobrece</a>: hay menos intercambio real de palabras, menos turnos de <strong>conversación</strong> y menos escucha atenta. En edad escolar, además, el <strong>exceso de pantallas</strong> suele ir de la mano de peor organización, menos tiempo de estudio y más distracciones, lo que termina afectando al rendimiento.</p>
<p><strong>Cómo actuar:</strong></p>
<ul>
<li>Si hay tecnología, acompaña: comenta lo que ve, pregunta, pon palabras a lo que pasa, conversa.</li>
<li>Refuerza lectura diaria (aunque sean 10–15 minutos constantes).</li>
<li>Aumenta experiencias reales que alimentan el lenguaje: juego simbólico, visitas, naturaleza, cocinar juntos, contar historias.</li>
</ul>
<h2><strong>Lo que de verdad marca la diferencia</strong></h2>
<p>Las pantallas están en la vida moderna y, no todo es “malo” por definición, pero <strong>en la infancia temprana el impacto es especialmente delicado</strong>. Por eso Carmen Osorio insiste en un recordatorio que muchas familias necesitan escuchar sin matices: “<strong>La Asociación Española de Pediatría recomienda no usar pantallas hasta los seis años, es decir, 0 pantallas hasta ese momento</strong>”.</p>
<p>A partir de ahí, la cuestión no es “como ya tienen 6, entonces adelante”. El mensaje útil y realista es este: <strong>cuanto menos tiempo de pantalla, mejor</strong>. Menos pantalla deja más espacio a lo que de verdad construye infancia: juego libre, deporte, aburrimiento creativo,<a title="pantallas y hábito lector de  los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/lectura-escritura/como-perjudican-moviles-y-tablets-al-habito-lector-de-nuestros-hijos/"> lectura, conversación</a>, vínculos, calle, naturaleza, normas y rutinas.</p>
<p>¿Y cómo distinguir una rabieta evolutiva de una reacción ligada a la pantalla? Carmen lo explica así: “Depende un poco del contexto en que tengan lugar esos episodios. Desde luego, si suceden cuando toca apagar una pantalla o después, es probable que tengan que ver con ese uso. Si las <strong>rabietas</strong> se dan también en otros momentos, podrían ser por el momento evolutivo”.</p>
<p>Y añade otra pista importante: “Lo cierto es que, si ya no disfruta de actividades que antes le gustaban, si en general está más irritado y usa pantallas con frecuencia, estas son la causa de esas conductas o están amplificándolas”.</p>
<p>Si notas señales, no lo minimices. <strong>Recuperar límites y rutinas no es castigar</strong>: es proteger sueño, lenguaje, autoestima, relaciones y desarrollo. Empieza por lo esencial (0 pantallas hasta los 6) y, después, aplica un criterio sencillo y potente: <strong>menos pantalla, más vida real</strong>.</p>
<p><strong>Santiago Asenjo</strong>, redactor de Conmishijos.com</p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/17000/17504-uso-de-que-las-pantallas-estan-afectando-a-los-nin.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Qué hacer si se pierde tu hijo. Guía rápida para actuar en segundos ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/que-hacer-si-se-pierde-tu-hijo-guia-rapida-para-actuar-en-segundos/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/que-hacer-si-se-pierde-tu-hijo-guia-rapida-para-actuar-en-segundos/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/que-hacer-si-se-pierde-tu-hijo-guia-rapida-para-actuar-en-segundos/</guid>
		<pubDate>Mon, 02 Feb 2026 10:24:25 +0100</pubDate>
		<description><![CDATA[ Qué hacer si se pierde un niño: pasos inmediatos y protocolos por situación (centro comercial, calle, parque y montaña), a quién llamar en España y qué enseñarles para prevenir extravíos. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Perder de vista a un niño</strong>, aunque sea un minuto, dispara el corazón a mil. En esos momentos, lo que más ayuda es tener un plan: qué hacer primero, a quién avisar y qué datos dar. Esta guía reúne pasos prácticos para distintas situaciones y, además, qué enseñar al niño para prevenirlo.</p>
<p class="picture"><img title="qué hacer si se pierde un niño" src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/se_pierde_un_nio_2.jpg" alt="qué hacer si se pierde un niño" width="2048" height="1380" /></p>
<h2><strong>Lo primero: la “regla del minuto” para actuar sin bloqueo</strong></h2>
<p>En cuanto notes que no está, aplica este orden (parece básico, pero evita errores):</p>
<ol start="1">
<li><strong>Para y mira en 360º</strong> (sin echarte a correr a ciegas). Revisa el último punto donde le viste, giros, entradas/salidas cercanas.</li>
<li><strong>Grita su nombre y descripción corta</strong> (“¡Lucas, camiseta roja!”).</li>
<li><strong>Divide tareas si hay dos adultos</strong>: uno se queda en el último punto visto, el otro revisa alrededor.</li>
<li><strong>Pide ayuda inmediata a personal del lugar</strong> (seguridad, dependientes, socorrista, conserje).</li>
<li><strong>Ten lista una foto reciente</strong> en el móvil y una descripción rápida: ropa, calzado, mochila, altura aproximada.</li>
</ol>
<p>Si pasan <strong>pocos minutos</strong> y no aparece, <strong>no esperes</strong>: en España <strong>no es necesario esperar 24 horas</strong> para denunciar o activar búsqueda policial.</p>
<h2><strong>Si el niño se pierde en un centro comercial</strong></h2>
<p>Los centros comerciales suelen tener protocolos internos y cámaras. Aquí lo importante es <strong>activar seguridad ya</strong>:</p>
<ul>
<li><strong>Avísalo en el punto de información o a seguridad</strong> y dales <strong>foto</strong> + descripción (ropa de hoy, pelo, edad).</li>
<li><strong>Quédate cerca del último lugar donde lo viste</strong>: si el niño está buscando, tenderá a volver.</li>
<li><strong>No salgas del centro corriendo</strong>: pide a seguridad que <strong>controle accesos</strong> y active aviso interno/megafonía si procede.</li>
<li>Si en pocos minutos no aparece, llama a <strong>112</strong> y/o contacta con Policía/Guardia Civil según corresponda en la zona. El CNDES recomienda denunciar cuanto antes y facilita teléfonos: <strong>Policía Nacional 091</strong> y <strong>Guardia Civil 062</strong>.</li>
</ul>
<p><strong>Error frecuente:</strong> mandar a varios familiares a buscar “cada uno por su lado” sin coordinación. Mejor: <strong>un punto fijo</strong> (el último lugar) + seguridad + revisión ordenada de zonas cercanas (baños, ascensores, áreas infantiles).</p>
<h2><strong>Si un niño se pierde en la calle, una feria o una zona con mucho tránsito</strong></h2>
<p>Aquí el riesgo es que el niño <strong>siga andando</strong> y cada minuto aumente la distancia.</p>
<ul>
<li><strong>Bloquea el “radio cercano”</strong>: mira esquinas, portales, pasos de cebra, paradas, escaparates (los niños se detienen a mirar).</li>
<li><strong>Entra en el modo “descripción útil”</strong>: edad, altura, pelo, ropa y última dirección de marcha.</li>
<li><strong>Pide a un comercio</strong> (farmacia, bar, tienda) que te ayude a avisar si lo ven y, si es posible, que llamen ellos también (más ojos).</li>
<li><strong>Llama al 112</strong> dando ubicación exacta (calle, número, punto visible). Mantén el teléfono operativo por si te vuelven a llamar.</li>
</ul>
<p>Si<a title="cómo saber la ubicación de tu hijo" href="https://www.conmishijos.com/ninos/familia/las-mejores-aplicaciones-para-saber-la-ubicacion-de-tu-hijo/"> llevas móvil y lo usas</a>, puedes apoyarte en <strong>AlertCops</strong>, la app oficial para contactar con Policía Nacional y Guardia Civil y compartir información/ubicación en una emergencia.</p>
<h2><strong>Si el niño se pierde en un parque o zona de juegos</strong></h2>
<p>En parques pasa mucho: el niño se mueve rápido y hay obstáculos visuales.</p>
<ul>
<li><strong>Cierra mentalmente “salidas”</strong>: puertas, rampas, caminos que conectan con la calle.</li>
<li>Revisa en este orden:</li>
<ol start="1">
<li><strong>zona de juego</strong> (toboganes, casitas, túneles),</li>
<li><strong>baños</strong> si hay,</li>
<li><strong>fuentes</strong> y quioscos,</li>
<li><strong>bancos</strong> (a veces se queda mirando),</li>
<li><strong>perímetro/salidas</strong>.</li>
</ol>
<li>Si hay otro adulto, que <strong>se quede en la salida principal</strong> mientras tú buscas dentro.</li>
<li>Si no aparece rápido, <strong>112</strong> y descripción (como en calle).</li>
</ul>
<p>Un detalle práctico: si el parque es grande, pide a otras familias “dos minutos de ojos” enseñando una foto. La colaboración inmediata suele ser muy efectiva. Aquí te hablamos de los <a title="Peligros de la calle para los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/los-peligros-de-la-calle-para-los-ninos/">peligros de la calle apra los niños</a>.</p>
<h2><strong>Si el niño se pierde en la montaña o durante una ruta</strong></h2>
<p>En montaña, el peor enemigo es el tiempo (frío, niebla, caída de luz) y el impulso de “seguir buscando” sin plan.</p>
<p><strong>Si el niño se ha separado del grupo:</strong></p>
<ul>
<li><strong>Detente</strong> y vuelve al <strong>último punto exacto</strong> donde lo viste.</li>
<li><strong>No disperses al grupo</strong>: en montaña, separarse multiplica el riesgo.</li>
<li><strong>Llama al 112 cuanto antes</strong> con la localización más precisa posible: nombre de la ruta, punto kilométrico si existe, altitud aproximada, coordenadas si las tienes.</li>
<li>Si hay cobertura, mantén el móvil con batería: baja brillo, activa modo ahorro y evita llamadas innecesarias.</li>
<li>Si cae la tarde o hace frío, prioriza que el grupo esté <strong>a resguardo</strong> y visible (colores vivos, frontal, silbato).</li>
</ul>
<p><strong>Prevención clave (antes de salir):</strong> Guardia Civil recomienda planificar, informarse y no ir solo; además, avisar de dónde vas y llevar material adecuado.</p>
<h2><strong>A quién llamar y qué decir sin perder tiempo</strong></h2>
<p>En España, ante una <a title="secuestros de niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/secuestros-infantiles-7-pautas-para-prevenirlos-sin-asustarles/">desaparición </a>o situación preocupante, el CNDES insiste en <strong>denunciar lo antes posible</strong> y recuerda teléfonos: <strong>062 (Guardia Civil)</strong> y <strong>091 (Policía Nacional)</strong>. <br /> Además, en toda la UE existe el <strong>116 000</strong>, línea de ayuda para menores desaparecidos, que orienta y apoya a las familias.</p>
<p>Cuando llames, ten preparado este “pack” (tal cual lo pide el CNDES):</p>
<ul>
<li><strong>Nombre y apellidos</strong>, <strong>fecha de nacimiento/edad</strong>.</li>
<li><strong>Día, hora y lugar</strong> donde fue visto por última vez.</li>
<li><strong>Descripción física</strong> y <strong>ropa/objetos</strong> que llevaba.</li>
<li><strong>Foto reciente</strong>.</li>
<li>Si tiene <strong>discapacidad</strong>, enfermedad, falta de autonomía o <strong>medicación imprescindible</strong>.</li>
</ul>
<p>Y un apunte importante: existe en España el sistema <strong>“Alerta Menor Desaparecido”</strong>, que se activa en casos graves (por ejemplo, <a title="Cómo detectar a un secuestrador de niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/maneras-efectivas-de-detectar-un-secuestrador-infantil-de-forma-inmediata/">secuestro</a>) y su activación la deciden las autoridades, no las familias.</p>
<h2><strong>Qué enseñar al niño para que no suceda, y qué hacer si pasa</strong></h2>
<p>Aquí está la parte que más tranquilidad da a medio plazo: entrenarlo como una habilidad, no como un miedo.</p>
<h3>La regla “PARA - QUÉDATE - PIDE AYUDA”</h3>
<p>Explícasela en casa y repítela antes de entrar en sitios concurridos:</p>
<ol start="1">
<li><strong>Para</strong> (no seguir caminando “buscando”).</li>
<li><strong>Quédate</strong> en un punto fácil de ver (entrada, caja, farola, banco).</li>
<li><strong>Pide ayuda</strong> a un adulto “seguro”: personal con uniforme, policía, dependiente, socorrista, una madre/padre con niños.</li>
</ol>
<h3>Frases que debe saber decir</h3>
<ul>
<li>“Me he perdido. Me llamo ___.”</li>
<li>“Mi mamá/papá se llama ___.”</li>
<li>“Mi teléfono es ___ / vive en ___.” (si ya lo memoriza)</li>
</ul>
<p>Si es pequeño y no memoriza, ponle una <strong>pulsera identificativa</strong> (nombre + tu móvil) cuando vayáis a un lugar masivo. En montaña, ropa llamativa y silbato pueden ser un plus. </p>
<h3>Un “código familiar”</h3>
<p>Un truco muy útil: acordad una <strong>palabra clave</strong>. El <a title="Cómo enseñar a los niños a no irse con extraños" href="https://www.conmishijos.com/ninos/educacion/como-ensenar-a-los-ninos-a-no-hablar-con-extranos/">niño solo se irá con alguien</a> si esa persona sabe el código. Esto reduce el riesgo de que siga a un desconocido “porque dice que te conoce”.</p>
<h3>Punto de encuentro</h3>
<p>En centros comerciales, ferias o playas: “Si nos separamos, vamos a ___ (la entrada principal / el punto de información / el puesto de socorro)”. Una única norma, repetida, vale oro.</p>
<p><strong>Perder a un niño</strong> de vista es una de esas situaciones en las que el cuerpo se pone en modo pánico. Pero tener un guion —minuto inicial, protocolo por escenarios y datos listos— cambia todo: te hace más rápido, más claro y más eficaz. Y si además el niño sabe “parar, quedarse y pedir ayuda”, ese susto puede quedarse en susto.</p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/17000/17457-que-hacer-si-se-pierde-un-nino.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Rabietas en los niños: lo que debes hacer y lo que no ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/rabietas-en-los-ninos-lo-que-debes-hacer-y-lo-que-no/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/rabietas-en-los-ninos-lo-que-debes-hacer-y-lo-que-no/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/rabietas-en-los-ninos-lo-que-debes-hacer-y-lo-que-no/</guid>
		<pubDate>Fri, 30 Jan 2026 10:10:45 +0100</pubDate>
		<description><![CDATA[ Los padres tenemos que vivir algún berrinche de nuestros hijos pero podemos controlar la frecuencia o la intensidad con la que se producen, ¿cómo? Aprendiendo a gestionarlas y a evitarlas. Por lo tanto, en caso de rabietas en los niños, estas son las cosas que debes hacer y las que no. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p dir="ltr">Las <a title="rabietas en la infancia" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/las-rabietas-de-los-ninos/">rabietas </a>forman parte del proceso de desarrollo del niño, tanto es así que lo extraño es que un niño no haya tenido ningún momento de ira, rabia o enfado a lo largo de su infancia. </p>
<p dir="ltr"><span>Sin embargo, ese<strong> momento de pataleta</strong> en el que los niños lloran y gritan, se tiran al suelo e incluso golpean, resulta una experiencia muy desagradable y embarazosa para los padres, más aun cuando esta sucede en público. </span>La mala noticia pues es que tendremos que vivir algún <strong>berrinche</strong> de nuestros hijos pero, la buena es que podemos controlar la frecuencia o la intensidad con la que se producen, ¿cómo? Aprendiendo a gestionarlo y a evitarlo.</p>
<p dir="ltr">Por lo tanto,<strong> en caso de rabietas en los niños, estas son las cosas que debes hacer y las que no.</strong></p>
<h2><strong>Por qué tienen rabietas los niños</strong></h2>
<p class="picture"><img title="rabietas infantiles" src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/rabietasninos1.jpg" alt="rabietas infantiles" width="1000" height="600" /></p>
<p dir="ltr"><span>La <strong>rabieta</strong> es una forma en la que el niño intenta resolver un determinado problema. Todavía no tiene las suficientes habilidades comunicativas, ni tampoco un buen dominio del control emocional para gestionar eso que le incomoda, por lo tanto, en lugar de hablar, explicar o negociar, recurre al berrinche.</span></p>
<p dir="ltr">Los niños que tienen <a title="crisis en los niños" href="https://www.conmishijos.com/bebes/mes-a-mes/que-es-la-crisis-de-los-8-meses/">pataletas</a>, bien sea por cansancio, por aburrimiento, por <strong>frustración</strong> o <strong>enfado</strong>, están intentando obtener algo que desean. Están comunicando el sentimiento y la emoción que les genera un determinado acontecimiento mediante llantos, gritos, patadas, etc. </p>
<p dir="ltr"><span>Si los <strong>berrinches</strong> se producen con frecuencia, es porque los padres no están respondiendo de forma adecuada ante su comportamiento. </span></p>
<p dir="ltr">La <a title="la educación de los hijos" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/educacion-de-los-ninos/">crianza de los hijos</a> es una tarea difícil que, a veces, puede dejarnos en situaciones públicas embarazosas. Sin embargo, ceder ante un berrinche para evitar la vergüenza de ese momento, solo le transmitirá a tu hijo un mensaje: así es como puedo lograr todo lo que quiero. </p>
<p dir="ltr"><span>De esta manera,  la inconsistencia educativa puede reforzar el <strong>mal comportamiento</strong> y la consistencia puede reforzar el comportamiento deseado. Es una fase crucial para enseñar a tu hijo a autocontrolarse, además de ciertas normas de buen comportamiento. </span></p>
<p dir="ltr"><span>A medida que el niño crezca, tendrá más habilidades de afrontamiento y comunicación  y usará otras maneras menos embarazosas de expresar sus sentimientos y las rabietas probablemente disminuirán o desaparecerán.</span></p>
<p dir="ltr">Por lo tanto, si no quieres volver a verte en esa situación en la que el bebé monta una escena en medio del centro comercial, en el parque o en la tienda de <a title="juguetes recomendados para niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/juguetes-recomendados-segun-la-edad-del-nino/">juguetes</a>, es hora de aprender a gestionar las rabietas de los niños. </p>
<h2><strong>Lo que debes hacer ante una rabieta infantil</strong></h2>
<p dir="ltr"><strong>1. Mantener la calma</strong> y estar tranquilo cuando tu hijo está gritando ante los demás y montando un escándalo no es sencillo, pero es la manera de ayudar a calmarle que vuelva a mantener la compostura. Eres el adulto y tienes más capacidad de <a title="técnicas de autocontrol" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/tecnicas-para-controlar-la-agresividad-infantil/">autocontrol</a>, es el momento de demostrarlo.</p>
<p dir="ltr"><span>2. <strong>Evita aquello que causa una rabieta en tu hijo:</strong> si sabes que tu hijo se va a enfadar si vas al centro comercial porque no tienes intención de comprarle un juguete, evita acudir con él o al menos, evita pasar por delante de esas tiendas repletas de juguetes que no va a tener. </span></p>
<p dir="ltr"><span>3. <strong>Dirige la atención del niño hacia otra actividad</strong>: para que pueda olvidar aquello que le causó el <strong>enfado</strong>, intenta que preste atención a otra cosa. “¿Puedes ayudarme con esta bolsa? Pesa muchísimo y tú eres más fuerte que yo”, “¿Quieres que te enseñe la herida que me he hecho esta mañana?... Capta su interés para que olvide aquello que le enfadó.</span></p>
<p dir="ltr">4. <strong>Muéstrale cariño:</strong> a pesar de su comportamiento, intenta empatizar con el disgusto que tiene y abrázale. Muestra comprensión y háblale con palabras positivas y <a title="señales que indican que el niño necesita más cariño" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/7-senales-que-demuestran-que-tu-hijo-necesita-mas-carino/">cariñosas</a>. En lugar de decirle “qué feo estás cuando lloras”, dile “sé que estás enfadado, pero si te calmas podemos hablarlo y encontrar una solución”.</p>
<p dir="ltr"><span>5. <strong>No dejes que haga daño:</strong> si la rabieta pasa a mayores e intenta agredir a otros o hacerse daño a sí mismo, has de impedirlo. Si está demasiado alterado, deja que se calme poco a poco mientras le acaricias.</span></p>
<p dir="ltr"><span>6.<strong> Dale alternativas:</strong> si ves que va a enfadarse porque no puede quedarse en el parque, ofrécele otra opción. “Hoy no podemos ir al parque, pero podemos organizar un concurso de pintura en casa”. </span></p>
<p dir="ltr"><span>7. <strong>Habla con él:</strong> cuando esté tranquilo, habla con él de su comportamiento, de lo que hizo mal, explícale en qué se equivocó. Ayúdale a encontrar formas mejores y más efectivas de comunicar sus necesidades y deseos.</span></p>
<h2><strong>Lo que no debes hacer ante una rabieta infantil</strong></h2>
<p dir="ltr"><span>1. <strong>Gritar, zarandear o reprender al niño verbal y físicamente no es la solución</strong>. En definitiva, estarás enviándole un mensaje contradictorio. ¿Cómo va a parar de gritar si tú mismo le hablas a gritos? Además puede contribuir a aumentar el efecto de la rabieta ya que se pondrá aun más nervioso. </span></p>
<p dir="ltr">2. <strong>No intentes negociar cuando está enrabietado:</strong> cuando tienen un ataque de<a title="controlar el enfado a través del juego" href="https://www.conmishijos.com/revista/popi/como-controlar-el-enfado-de-los-ninos-a-traves-del-juego/"> ira o enfado</a>, los niños no están en disposición de escuchar sermones o de atender a tus argumentos. Por lo tanto, es preferible dejar las enseñanzas para cuando esté tranquilo y pueda escucharte. </p>
<p dir="ltr"><span>3. <strong>Ignorarle:</strong> es posible que hayas escuchado en varias ocasiones que no hay que hacer caso a una <strong>rabieta</strong>. Sin embargo, no es del todo acertado, no se trata de mirar hacia otro lado mientras el niño llora y patalea en el suelo hasta que se agote. Debemos acercarnos, ponernos a su altura, abrazarle y hablarle tranquilamente con cariño. “Tienes que calmarte, y cuando lo hagas, hablamos y vemos cómo solucionarlo”.</span></p>
<p dir="ltr">4. <strong>Demasiadas prohibiciones conducen a una rabieta:</strong> no llenes su vida de un constante “no”: “no vamos al parque”, “no te compro juguetes”, “no merendarás chocolate”. Deja un espacio para la <a title="aprender a negociar con los niños" href="https://www.conmishijos.com/ninos/ninos-familia/aprender-a-negociar-con-los-ninos.html">negociación </a>y para que pueda moverse dentro de sus propios gustos. Eso sí, siempre conscientes de que hay cosas innegociables: la calle se cruza de la mano de mamá o papá, no hay que asomarse a las ventanas de casa, etc.</p>
<p dir="ltr"><span>5. <strong>No te rindas:</strong> ceder ante la rabieta del niño no es la mejor forma de manejarlas. Sé constante y mantén la misma actitud siempre: tranquilo durante la rabieta y dialogante tras ella. </span></p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/13000/13942-rabietas-en-la-infancia.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ El mutismo selectivo en los niños ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/el-mutismo-selectivo-en-los-ninos/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/el-mutismo-selectivo-en-los-ninos/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/el-mutismo-selectivo-en-los-ninos/</guid>
		<pubDate>Fri, 30 Jan 2026 10:09:54 +0100</pubDate>
		<description><![CDATA[ Muchas veces confundimos el mutismo selectivo con dificultades de lenguaje o problemas en el aprendizaje, agravando aún más el desequilibrio emocional que puede ocasionar en los niños que lo sufren y en sus padres y familiares más directos. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>Muchas veces confundimos el <strong>mutismo selectivo</strong> con <a href="https://www.conmishijos.com/educacion/lectura-escritura/soluciones-para-la-dislexia-disortografia-y-disgrafia/" target="_blank">dificultades de lenguaje o problemas en el aprendizaje</a>, agravando aún más el desequilibrio emocional que puede ocasionar en los niños que lo sufren y en sus padres y familiares más directos.</p>
<p>¿Cuándo suele manifestarse? En los primeros años. Normalmente el niño utiliza el lenguaje en casa y con las personas más íntimas, pero cuando sale por la puerta aparece un <strong>mutismo</strong>, en ocasiones absoluto, en diversidad de lugares (colegio, parque, centro de ocio…) y con numerosos adultos o niños externos a su núcleo más próximo.</p>
<p class="picture"><img src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/mutismo-art.jpg" alt="" width="743" height="392" /></p>
<p>Cuando mencionamos <strong>mutismo selectivo</strong>, <strong>mutismo electivo</strong> o<strong> mutismo parcial</strong> nos referimos a la dificultad inicial para establecer comunicación que presenta el niño en determinados momentos, situaciones, ambientes o con ciertas personas quienes, casi siempre, no son habituales ni cercanas en su entorno más inmediato. Puede significar reacción defensiva o agresiva; este trastorno de conducta se inicia en la infancia, <strong>entre los tres y los siete años</strong> aproximadamente.</p>
<p><strong>Características de los/as pequeños/as que lo padecen:</strong> Timidez, una sensibilidad exacerbada, <a href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/como-ayudar-a-los-ninos-a-hablar-en-publico/" target="_blank">ansiedad en situaciones sociales</a>, angustia en lugares de aglomeraciones con personas desconocidas, dificultades para expresar sus emociones y sus sentimientos, dificultad para expresar los saludos básicos de cortesía y dificultad para mantener el contacto visual…</p>
<p>La cuestión fundamental consiste en investigar qué <strong>causas</strong> son las que provocan la elección de estos ambientes determinados.</p>
<h2><strong>¿Cómo se trata el mutismo selectivo en niños?</strong></h2>
<p>El tratamiento del <strong>mutismo selectivo</strong> debe enfocarse en el afrontamiento de tres dificultades básicas:</p>
<ul>
<li>La <a href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/miedos-y-trastornos-de-ansiedad-en-los-ninos/" target="_blank">ansiedad</a> ante situaciones sociales.</li>
<li>La<strong> falta de seguridad </strong>del niño sobre todo en entornos y contextos nuevos y ante personas desconocidas.</li>
<li>Las actitudes de la <strong>familia</strong> que pueden reforzar el mutismo a través de un apoyo a la comunicación no verbal, sobreprotección…</li>
</ul>
<p>Si el <strong>mutismo selectivo</strong> se produce esencialmente en el ámbito escolar, por ejemplo, tendremos en cuenta una serie de aspectos:</p>
<ol>
<li>La manera de expresarse y de <strong>comunicarse en el colegio</strong>: Con quién habla, si se dirige solamente a los adultos, únicamente a los niños, qué ocurre cuando interviene en alguna conversación común con el resto de compañeros…</li>
<li>La evitación de situaciones en las que exista <strong>intercambio de lenguaje</strong>, de juegos grupales.</li>
<li>La <strong>ansiedad</strong> manifiesta cuando se dirigen a él, la rigidez en su expresión corporal.</li>
</ol>
<h2><strong>¿Cómo podemos actuar desde casa ante el mutismo selectivo?</strong></h2>
<p>Es fundamental una valoración global de sus características y capacidades comunicativas, de su iniciativa en la interacción social, de su implicación en experiencias nuevas y de sus inquietudes; una <strong>observación detallada</strong> y registrada durante unas semanas o un mes, nos darán elementos de juicio bastante fiables.</p>
<p>Algunas recomendaciones:</p>
<ol>
<li>Promover la<strong> socialización del niño/a</strong> favoreciendo el contacto social.</li>
<li>En público no conviene ser perseverante y f<strong>orzar la comunicación</strong> si el niño no quiere.</li>
<li>Cuidado con caer en la <strong>dramatización excesiva</strong> del problema o, por el contrario, en la minimización o en la indiferencia, así aumentarán las situaciones de mutismo.</li>
<li>Cuidado con <strong>poner al niño “a prueba”</strong> delante de determinadas personas extrañas para él, lo que realmente nos demanda es comprensión, confianza y seguridad.</li>
<li>Evitar <strong>criticar</strong>, <strong>juzgar</strong>, o <strong>etiquetar</strong> la conducta del niño, así como ridiculizar la falta del habla.</li>
<li>Es conveniente reconocer qué situaciones producen en el niño mayor o menor grado de <strong>ansiedad y estrés</strong> para controlarlas.</li>
<li>Es necesario examinar la existencia de algún <strong>suceso traumático</strong> que haya podido desencadenar el mutismo.</li>
<li>La <strong>confianza</strong> es la mejor compañera para <strong>reducir el mutismo</strong> en cualquiera de los ambientes donde el niño interactúe y, especialmente en el escolar.</li>
<li>La <strong>actitud comprensiva</strong> de la conducta del niño, con serenidad y sin manifestaciones de ansiedad, favorecerá la relación.</li>
<li>La <a href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/consecuencias-de-sobreproteger-a-los-ninos/" target="_blank">protección excesiva</a> y la interpretación de los mensajes del pequeño entorpecerán la situación produciendo aislamiento, conviene reducirlas.</li>
<li>Es importante <strong>aprobar con una sonrisa</strong> o un elogio sin demasiado énfasis, con mesura y equilibrio, cualquier intento de comunicación por parte del niño (gestos, signos, hablar al oído…).</li>
</ol>
<p data-start="0" data-end="493">conviene añadir dos ideas que suelen marcar un antes y un después: <strong data-start="92" data-end="118">esto no es “terquedad”</strong> y <strong data-start="121" data-end="181">cuanto antes se intervenga, mejor pronóstico suele haber</strong>. El mutismo selectivo se relaciona con la ansiedad social y con un bloqueo muy real: el niño quiere hablar, pero en ciertos contextos <strong data-start="316" data-end="328">no puede</strong>. Por eso, los regaños, las amenazas o el “venga, di hola” repetido muchas veces suelen empeorar el problema, porque aumentan la tensión y la anticipación del fallo.</p>
<h2 data-start="495" data-end="553"><strong>Qué se recomienda en el entorno escolar </strong></h2>
<p data-start="554" data-end="698">Cuando el <strong>mutismo selectivo</strong> aparece sobre todo en el cole, el trabajo coordinado con el tutor y el orientador es esencial. Ayuda mucho que el profesorado:</p>
<ul data-start="699" data-end="1191">
<li data-start="699" data-end="813">
<p data-start="701" data-end="813"><strong data-start="701" data-end="734">No le exija <a title="hablar en público" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/como-ayudar-a-los-ninos-a-hablar-en-publico/">hablar en público</a></strong> (leer en voz alta, responder delante de toda la clase) hasta que haya avances.</p>
</li>
<li data-start="814" data-end="963">
<p data-start="816" data-end="963">Le permita participar de forma alternativa al principio: señalar, levantar una tarjeta, enseñar una respuesta escrita, asentir/negar con la cabeza.</p>
</li>
<li data-start="964" data-end="1074">
<p data-start="966" data-end="1074">Busque una figura “puente” (un compañero con el que el niño se sienta cómodo) para facilitar la interacción.</p>
</li>
<li data-start="1075" data-end="1191">
<p data-start="1077" data-end="1191">Cree espacios de comunicación “de menos a más”: primero con una persona, luego con dos, luego en un grupo pequeño.</p>
</li>
</ul>
<p data-start="1193" data-end="1281">La idea es que el niño vaya ganando seguridad sin sentir que cada día está en un examen.</p>
<h2 data-start="1283" data-end="1331"><strong>Estrategias terapéuticas que suelen funcionar</strong></h2>
<p data-start="1332" data-end="1537">El abordaje suele basarse en técnicas de <strong data-start="1373" data-end="1426">intervención psicológica centradas en la ansiedad</strong> (habitualmente con enfoque cognitivo-conductual) y en un plan muy gradual. Algunas estrategias frecuentes son:</p>
<ul data-start="1539" data-end="2273">
<li data-start="1539" data-end="1784">
<p data-start="1541" data-end="1784"><strong data-start="1541" data-end="1564">Exposición gradual:</strong> acercarse poco a poco a las situaciones que bloquean, empezando por las más fáciles (por ejemplo, saludar con un gesto) y avanzando hacia conductas más complejas (decir una palabra, una frase, hablar con alguien nuevo).</p>
</li>
<li data-start="1785" data-end="1907">
<p data-start="1787" data-end="1907"><strong data-start="1787" data-end="1814">Moldeamiento:</strong> reforzar pequeños pasos: primero susurrar, luego hablar bajito, luego hablar con voz normal.</p>
</li>
<li data-start="1908" data-end="2097">
<p data-start="1910" data-end="2097"><strong data-start="1910" data-end="1961">Desvanecimiento de estímulos:</strong> comenzar hablando con <a title="cómo hacer que los niños tengan confianza en sí mismos" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/como-conseguir-que-los-ninos-tengan-confianza-en-si-mismos/">alguien de mucha confianza</a> y, sin romper el “momento seguro”, ir incorporando a otra persona de forma progresiva.</p>
</li>
<li data-start="2098" data-end="2273">
<p data-start="2100" data-end="2273"><strong data-start="2100" data-end="2131">Entrenamiento a la familia:</strong> aprender a no reforzar sin querer el <strong>mutismo</strong> (por ejemplo, “traduciendo” siempre) y a reforzar de forma calmada los intentos de comunicación.</p>
</li>
</ul>
<p data-start="2275" data-end="2497">En algunos casos, si hay también dificultades de pronunciación o lenguaje, puede colaborar un <strong data-start="2369" data-end="2381">logopeda</strong>, pero el núcleo del mutismo selectivo suele estar más ligado a la ansiedad que a un problema puramente lingüístico.</p>
<h2 data-start="2499" data-end="2541"><strong>Qué NO hacer, aunque salga por impulso</strong></h2>
<ul data-start="2542" data-end="2951">
<li data-start="2542" data-end="2615">
<p data-start="2544" data-end="2615"><strong data-start="2544" data-end="2560">No etiquetar</strong> (“es tímido”, “es borde”, “es raro”) delante de otros.</p>
</li>
<li data-start="2616" data-end="2699">
<p data-start="2618" data-end="2699"><strong data-start="2618" data-end="2642">No pedir que “actúe”</strong> para visitas o familiares (“venga, díselo a la abuela”).</p>
</li>
<li data-start="2700" data-end="2800">
<p data-start="2702" data-end="2800"><strong data-start="2702" data-end="2729">No castigar el silencio</strong> ni sobrerrecompensar con entusiasmo excesivo (puede aumentar presión).</p>
</li>
<li data-start="2801" data-end="2951">
<p data-start="2803" data-end="2951"><strong data-start="2803" data-end="2831">No hablar por él siempre</strong>: es útil ayudar, pero sin convertirlo en un hábito fijo. Mejor ofrecer opciones: “¿Quieres decírselo tú o lo digo yo?”.</p>
</li>
</ul>
<h2 data-start="2953" data-end="2996"><strong>Cuándo conviene pedir ayuda cuanto antes</strong></h2>
<p data-start="2997" data-end="3130">Aunque cada niño tiene su ritmo, es recomendable consultar con un profesional (psicólogo infantil, orientación escolar, pediatra) si:</p>
<ul data-start="3131" data-end="3497">
<li data-start="3131" data-end="3261">
<p data-start="3133" data-end="3261">El mutismo dura <strong data-start="3149" data-end="3166">más de un mes</strong> en contextos sociales (sin contar el periodo de adaptación inicial a un nuevo cole o mudanza).</p>
</li>
<li data-start="3262" data-end="3369">
<p data-start="3264" data-end="3369">Interfiere en el aprendizaje, en la socialización o en su bienestar (llantos, evitación, somatizaciones).</p>
</li>
<li data-start="3370" data-end="3428">
<p data-start="3372" data-end="3428">Hay un aumento claro de <a title="señales de ansiedad en los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/12-senales-de-ansiedad-en-ninos-como-identificar-y-ayudar-a-tu-hijo/">ansiedad</a>, rigidez o aislamiento.</p>
</li>
<li data-start="3429" data-end="3497">
<p data-start="3431" data-end="3497">Aparecen situaciones de acoso o malestar significativo en el aula.</p>
</li>
</ul>
<p data-start="3499" data-end="3582">Pedir ayuda temprano no es “hacerlo grande”: es evitar que el patrón se cronifique.</p>
<h2 data-start="3584" data-end="3646"><strong>Un mensaje final para padres: paciencia, estrategia y calma</strong></h2>
<p data-start="3647" data-end="4007">El <strong>mutismo selectivo</strong> suele mejorar cuando el niño siente tres cosas: <strong data-start="3716" data-end="3729">seguridad</strong>, <strong data-start="3731" data-end="3741">tiempo</strong> y <strong data-start="3744" data-end="3755">un plan</strong>. Celebrar los avances pequeños (una mirada, un gesto, una palabra al oído) con naturalidad, sin dramatizar, es una forma muy eficaz de decirle: “Voy contigo, paso a paso”. Y ese “paso a paso”, bien acompañado, es lo que suele abrir la puerta a la voz.</p>
<p> </p>
<p> </p>
<p>Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga<span><a href="https://www.roaeducacion.com" target="_blank"><br /></a></span></p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/12000/12983-mutismo-ninos.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ ¿Qué se esconde detrás de una rabieta infantil? ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/que-se-esconde-detras-de-una-rabieta-infantil/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/que-se-esconde-detras-de-una-rabieta-infantil/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/que-se-esconde-detras-de-una-rabieta-infantil/</guid>
		<pubDate>Wed, 14 Jan 2026 10:10:30 +0100</pubDate>
		<description><![CDATA[ La rabieta infantil no es una emoción aislada. Es un cóctel emocional complejo que mezcla enfado, rabia, frustración y, sobre todo, una necesidad no cubierta. ¿Qué hay detrás de este comportamiento? ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p dir="ltr">Las <a title="las rabietas según un pediatra" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/pataletas-infantiles-como-actuar/">rabietas</a> son uno de los fenómenos más frecuentes en la primera infancia. A menudo se viven como un desafío, una provocación, o una llamada de atención mal entendida. Sin embargo, <strong>una rabieta es un estado de máximo estrés emocional en el niño</strong>, un momento en el que su sistema nervioso alcanza el pico más alto de activación que puede manejar en ese instante.</p>
<p dir="ltr">No estamos ante un problema de conducta. <strong>Estamos ante un cerebro inmaduro desbordado.</strong></p>
<p class="picture" dir="ltr"><strong><img title="Qué se esconde tras una rabieta infantil" src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/rabiataqueesconde.jpg" alt="Qué se esconde tras una rabieta infantil" width="1201" height="700" /></strong></p>
<h2 dir="ltr"><strong>La rabieta infantil como pico máximo de estrés</strong></h2>
<p dir="ltr"><span>Desde un punto de vista neurobiológico, durante una rabieta el niño entra en un estado de hiperactivación del sistema nervioso simpático. Se activa el eje del estrés (hipotálamo–hipófisis–adrenal), con liberación de cortisol y adrenalina, preparando al organismo para una respuesta de defensa o evitación.</span></p>
<p dir="ltr"><span>En ese momento, </span><span>la corteza prefrontal, encargada de la autorregulación, el control de impulsos y el razonamiento, queda funcionalmente inhibida</span><span> . <strong>El cerebro racional se “apaga” y toma el control el cerebro emocional.</strong></span></p>
<p dir="ltr"><span>Por eso, durante una rabieta:</span></p>
<ul>
<li dir="ltr">
<p dir="ltr"><span>El niño no puede razonar.</span></p>
</li>
<li dir="ltr">
<p dir="ltr"><span>No puede calmarse solo.</span></p>
</li>
<li dir="ltr">
<p dir="ltr"><span>No puede aprender nada nuevo.</span></p>
</li>
<li dir="ltr">
<p dir="ltr"><span>No puede cambiar ese comportamiento.</span></p>
</li>
</ul>
<p dir="ltr"><span>Exigir autocontrol en ese estado es pedirle a un cerebro inmaduro algo que, a nivel neurológico, </span><span>no está preparado para ofrecer</span><span>.</span></p>
<h2 dir="ltr"><strong>Un cóctel emocional: enfado, rabia y necesidad</strong></h2>
<p dir="ltr"><span>La rabieta no es una emoción aislada. Es un </span><a title="crisis emocionales en la infancia" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/explosion-de-emociones-como-lidiar-con-las-crisis-de-nuestros-hijos/"><span>cóctel emocional complejo</span></a><span> que mezcla enfado, rabia, frustración y, sobre todo, </span><span>una necesidad no cubierta</span><span>.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Desde la teoría del apego de Bowlby, sabemos que los niños dependen del adulto no solo para su supervivencia física, sino también para su regulación emocional. Cuando una necesidad, física o emocional, no está satisfecha y el niño no tiene recursos para gestionarlo, <strong>el cuerpo habla: llora, grita, se tira al suelo, estalla</strong>… No porque quiera manipular, sino porque </span><span>no sabe hacerlo de otra forma</span><span>.</span></p>
<h2 dir="ltr"><strong>“Solo quiere llamar la atención” …¿y si fuera verdad?</strong></h2>
<p dir="ltr"><span>Una de las frases más repetidas ante una rabieta es:</span><span><br /></span><span>“Déjale, solo quiere llamar la atención”</span><span>.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Esta frase merece una revisión profunda. Porque sí, efectivamente, el niño está llamando la atención. Pero no en el sentido negativo que solemos atribuirle.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Está diciendo:</span><span><br /></span><span>“Necesito ser visto”</span><span><br /></span><span>“Necesito ayuda”</span><span><br /></span><span>“Esto me supera”</span></p>
<p dir="ltr"><span><strong>La atención no es un premio ni un refuerzo negativo.</strong> </span><span>La atención es una necesidad básica del desarrollo</span><span>. La regulación emocional se construye en relación con otro. Sin atención, sin mirada, sin presencia, no hay aprendizaje emocional posible.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Un niño que pide atención, en realidad, </span><span>está pidiendo conexión</span><span>.</span></p>
<h2 dir="ltr"><strong>La importancia de la contención emocional de los padres ante una rabieta</strong></h2>
<p dir="ltr"><span>Cuando hablamos de acompañar rabietas, uno de los conceptos clave es la </span><span>contención emocional</span><span>. C<strong>ontener no es frenar ni cortar la emoción. Es sostenerla.</strong></span></p>
<p dir="ltr"><span>La contención implica:</span></p>
<ul>
<li dir="ltr">
<p dir="ltr"><span>Presencia calmada del adulto.</span></p>
</li>
<li dir="ltr">
<p dir="ltr"><span>Regulación del propio tono emocional.</span></p>
</li>
<li dir="ltr">
<p dir="ltr"><span>Disponibilidad afectiva.</span></p>
</li>
<li dir="ltr">
<p dir="ltr"><span>Seguridad física y emocional.</span></p>
</li>
</ul>
<p dir="ltr"><span>El contacto físico seguro, como un abrazo, favorece la liberación de oxitocina, la hormona relacionada con el <a title="el vínculo con el bebé" href="https://www.conmishijos.com/bebes/cuidados/apego-un-vinculo-de-por-vida-entre-padres-e-hijos/">vínculo</a>, la calma, y la reducción del estrés. <strong>Un abrazo sincero, respetuoso y ofrecido (no impuesto), </strong></span><span><strong>puede ser una auténtica medicina</strong>.</span></p>
<p dir="ltr"><span>No siempre funciona a la primera. Y esto es importante decirlo. Al inicio, algunos niños rechazan el contacto porque están en una espiral de la que es difícil salir. Pero con el tiempo, cuando el abrazo se asocia a seguridad y no a control, se vuelve un recurso regulador indispensable.</span></p>
<h2 dir="ltr"><strong>Acercarse, no invadir</strong></h2>
<p dir="ltr"><span>Acompañar una rabieta no significa abalanzarse sobre el niño. Significa </span><span>acercarse poco a poco</span><span>, bajar a su altura, suavizar la voz y ofrecer apoyo.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Preguntar:</span><span><br /></span><span>“¿Necesitas un abrazo?”</span><span><br /></span><span>“Estoy aquí contigo”</span></p>
<p dir="ltr"><span>Dar opción es clave. Porque el respeto también regula. Cuando el niño siente que mantiene cierto control sobre su cuerpo, <strong>el sistema nervioso comienza a relajarse.</strong></span></p>
<h2 dir="ltr"><strong>El rol del adulto ante una rabieta infantil</strong></h2>
<p dir="ltr"><span> El adulto actúa como un regulador externo del sistema nervioso infantil. A través de su calma, su tono de voz, su lenguaje corporal y su mirada, ayuda al niño a volver a un estado de equilibrio.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Este proceso repetido una y otra vez es lo que permite que, con el tiempo, el niño desarrolle su propia autorregulación. No es inmediato. Es un aprendizaje progresivo, dependiente de la maduración cerebral y de la calidad del vínculo.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Un niño no aprende a calmarse solo. </span><span>Aprende a calmarse porque primero fue calmado</span><span>.</span></p>
<h2 dir="ltr"><strong>Buscar soluciones juntos: después de la tormenta</strong></h2>
<p dir="ltr"><span><strong>Durante la rabieta no es el momento de buscar soluciones.</strong> El cerebro no está disponible para ello. Pero </span><span>cuando la calma regresa</span><span>, sí podemos ayudar al niño a pensar alternativas.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Ahí es donde el adulto acompaña:</span></p>
<ul>
<li dir="ltr">
<p dir="ltr"><span>Nombrando la emoción.</span></p>
</li>
<li dir="ltr">
<p dir="ltr"><span>Validando lo vivido.</span></p>
</li>
<li dir="ltr">
<p dir="ltr"><span>Buscando opciones posibles para la próxima vez.</span></p>
</li>
</ul>
<p dir="ltr"><span>Este proceso fortalece las funciones ejecutivas, la capacidad de resolución de problemas y la conciencia emocional.</span></p>
<h2 dir="ltr"><strong>Cambiar la mirada lo cambia todo</strong></h2>
<p dir="ltr"><span>Cuando entendemos que una rabieta es un estado de máximo estrés, una llamada legítima de atención y una expresión de una necesidad no cubierta, la forma de acompañar cambia.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Dejamos de luchar contra la emoción y empezamos a </span><span>sostener al niño que la está viviendo</span><span>.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Las rabietas no son el enemigo. Son el lenguaje de un cerebro en desarrollo que necesita apoyo, respeto y mucho amor.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Cuando un niño se siente contenido en sus momentos más difíciles </span><span>aprende que sus emociones son válidas y que no está solo cuando el mundo se le hace demasiado grande</span><span>.</span></p>
<p><span><span> </span></span></p>
<p dir="ltr"><strong>Carmen Prieto Ribó.</strong></p>
<p dir="ltr"><span>Neuroeducadora. Autora del libro “No me grites, abrázame”, una guía sobre cómo llevar a cabo una crianza respetuosa. Experta en el desarrollo y comportamiento infantil en la primera infancia.</span></p>
<p dir="ltr"><span>Acompañante de familias y profesionales de la educación desde una perspectiva basada en la comprensión, el respeto y la crianza consciente, a través de formaciones y asesorías.</span></p>
<p dir="ltr"><a href="https://www.instagram.com/carmenprieto__crianza/"><span>Crianza Respetuosa (@carmenprieto__crianza)</span></a></p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/17000/17438-que-se-esconde-tras-una-rabieta-infantil.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ La edad del porqué en los niños. Cómo responder a todo sin perder la calma ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/la-edad-del-porque-en-los-ninos-como-responder-a-todo-sin-perder-la-calma/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/la-edad-del-porque-en-los-ninos-como-responder-a-todo-sin-perder-la-calma/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/la-edad-del-porque-en-los-ninos-como-responder-a-todo-sin-perder-la-calma/</guid>
		<pubDate>Mon, 17 Nov 2025 10:09:21 +0100</pubDate>
		<description><![CDATA[ Empieza de repente. Un día, tu hijo te pregunta por qué llueve, y al día siguiente quiere saber por qué los peces no se ahogan, por qué tú trabajas tanto o por qué los dinosaurios no iban al cole. Bienvenido a la edad del porqué, una etapa tan fascinante como agotadora. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>Entre los <strong>tres y los seis años</strong>, los niños atraviesan una de las fases más intensas de su desarrollo: la explosión de la <a title="curiosidad de los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/infancia-una-curiosidad-insaciable/">curiosidad</a>. Su cerebro funciona como una esponja emocional y cognitiva. Todo lo observan, todo lo cuestionan, todo lo quieren entender.</p>
<p>Lo que para un adulto puede parecer una pregunta sin sentido, para un niño es una puerta abierta a descubrir cómo funciona el mundo.</p>
<p>La psicóloga infantil <strong>Silvia Álava</strong> lo explica con claridad: “La edad del porqué es el inicio del <strong>pensamiento lógico</strong>. El niño busca conectar causas y efectos, construir un mapa coherente de su realidad.”</p>
<p>El problema es que ese mapa pasa inevitablemente por ti. Por tus respuestas, tus gestos y tu nivel de paciencia.</p>
<p class="picture"><img title="La edad del porqué" src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/la_edad_del_porqu.jpg" alt="La edad del porqué" width="1200" height="600" /></p>
<h2><strong>¿Por qué, por qué y otra vez por qué?</strong></h2>
<p>Si convives con un niño en esta etapa, sabrás que el “por qué” no viene solo. Es una especie de efecto dominó infinito:</p>
<p>—¿Por qué el sol se va?<br /> —Porque es de noche.<br /> —¿Y por qué es de noche?<br /> —Porque la Tierra gira.<br /> —¿Y por qué gira?<br /> —Porque… porque sí, cariño.</p>
<p>Y entonces llega la gran trampa: el “¿por qué sí?”. En ese punto, el adulto comprende que ha perdido la batalla dialéctica.</p>
<p>El <strong>porqué constante</strong> no es un ataque, es una muestra de amor. El niño pregunta porque confía en ti, porque cree que sabes todo. Hasta que crezca y descubra que no. Disfruta ese breve periodo de gloria.</p>
<h2><strong>Lo que hay detrás del porqué</strong></h2>
<p>El “por qué” no siempre busca una respuesta racional. A veces busca una <a title="ocultar las emociones ante los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/debemos-ocultar-emociones-negativas-ante-nuestros-hijos/"><strong>reacción emocional</strong></a>.</p>
<p>Cuando un niño pregunta “¿por qué te vas a trabajar?”, no quiere una charla sobre economía doméstica. Quiere saber si vas a volver. Cuando pregunta “¿por qué la abuela ya no viene?”, no busca una lección sobre biología, sino consuelo.</p>
<p>Por eso, antes de responder, conviene preguntarse: <em>¿qué quiere realmente saber?</em><br /> A veces el porqué es un disfraz para decir “me da miedo”, “te echo de menos” o “quiero entender el mundo porque me asusta un poco”.</p>
<h2><strong>Cómo responder a todo sin perder la calma </strong></h2>
<p>Responder a una avalancha de porqués no es tarea fácil. Pero hay formas de sobrevivir sin caer en el sarcasmo ni en el agotamiento. Aquí van algunas estrategias útiles.</p>
<p><strong>1. Acepta que no lo sabes todo y dilo sin miedo</strong></p>
<p>Los niños respetan más la <a href="mentiras%20piadosas">honestidad </a>que la perfección. Decir “no lo sé, pero podemos buscarlo juntos” es una lección de <strong>humildad</strong> y curiosidad compartida.<br /> Además, los convierte en pequeños investigadores: buscad en un libro, en una enciclopedia infantil o, si hace falta, en Google (aunque conviene evitar que acabe en “vídeos recomendados” de gatitos).</p>
<p><strong>2. Responde con humor y ternura</strong></p>
<p>El humor desactiva el cansancio. Si un día te pregunta por qué las vacas no vuelan, puedes contestar: “Porque si volaran, nos llovería leche”. Risas garantizadas, y curiosidad intacta.<br /> El humor enseña que aprender no tiene por qué ser serio ni solemne.</p>
<p><strong>3. No respondas todo al instante</strong></p>
<p>A veces los niños hacen preguntas en cadena porque <strong>notan que les escuchas</strong>. No siempre esperan una respuesta inmediata. Puedes devolver la pelota con un:</p>
<p>“¿Tú qué crees?”<br /> Esa simple pregunta estimula el <a title="cómo desarrollar el pensamiento crítico en los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/como-desarrollar-el-pensamiento-critico-de-los-ninos-en-la-era-de-la-desinformacion/">pensamiento crítico</a>, y además te da cinco segundos para respirar.</p>
<p><strong>4. Adáptate a su edad, no a tu currículum</strong></p>
<p>No hace falta explicar la rotación terrestre con fórmulas. Una metáfora sencilla vale más que una conferencia.</p>
<p>“El sol se esconde para que la luna salga a jugar.”<br /> Ya tendrás tiempo, años después, de hablarle de Copérnico.</p>
<p><strong>5. Aprovecha los porqués para hablar de valores</strong></p>
<p>Algunos porqués son perfectos para enseñar empatía y ética.</p>
<p>“¿Por qué ese niño está solo?”<br /> “Porque a veces nos cuesta acercarnos a los demás. ¿Quieres que vayamos a jugar con él?”<br /> Los <strong>porqués sociales o emocionales</strong> son una oportunidad para educar la mirada y el corazón.</p>
<p><strong>6. No conviertas el porqué en un examen</strong></p>
<p>Evita respuestas del tipo “porque te lo digo yo” o “porque sí”. No calman: <a title="ayudar a gestionar la frustración" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/11-pautas-para-ayudar-a-los-ninos-a-gestionar-su-frustracion/">frustran</a>. Si necesitas cerrar la conversación, hazlo con humor o afecto:</p>
<p>“Ese es un gran porqué. Te lo cuento mañana, que mi cerebro ya está dormido.”</p>
<h2><strong>Cuando el porqué se convierte en diálogo</strong></h2>
<p>La edad del porqué también enseña algo a los adultos: <strong>a escuchar de verdad</strong>.</p>
<p>Estamos tan acostumbrados a responder deprisa que olvidamos lo importante: los niños no preguntan solo para obtener información, sino para <a title="escucha activa con los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/claves-para-desarrollar-la-escucha-activa-con-nuestros-hijos/">conectar</a>.</p>
<p>Cada “por qué” es una invitación a mirar el mundo con sus ojos. Si lo piensas, ellos están estrenando la vida. Lo que a nosotros nos parece obvio, el cielo, la lluvia, los trenes, los zapatos…, para ellos es magia pura.</p>
<p>De pronto, al responder una pregunta absurda (“¿por qué las nubes no se caen?”), tú también recuerdas que la curiosidad es la gasolina de la infancia.</p>
<h2><strong>El día que dejan de preguntar</strong></h2>
<p>Hay un día, sin que te des cuenta, en que los niños dejan de preguntar tanto. Ya no necesitan entender cada detalle. O, peor aún, <strong>han aprendido que los adultos no tienen tiempo para responder</strong>.</p>
<p>Por eso, aunque resulte agotador, la edad del porqué es un regalo. Es la prueba de que aún confían en ti como fuente de sabiduría. Cuando dejen de preguntar, te darás cuenta de que el silencio no siempre es descanso: a veces es distancia.</p>
<h2><strong>Del porqué al para qué</strong></h2>
<p><strong>Responder a los porqués de los niños</strong> no significa tener todas las respuestas. Significa estar presente, curioso y dispuesto a mirar el mundo con ellos.</p>
<p>La edad del porqué no solo educa a los niños, también nos educa a los adultos: nos enseña paciencia, <a title="educar en la empatía" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/5-practicas-para-educar-a-los-ninos-en-la-empatia/">empatía </a>y humildad. Nos recuerda que saber no es tan importante como <strong>preguntar con interés</strong>.</p>
<p>Así que la próxima vez que oigas un “mamá, papá, ¿por qué…?”, respira, sonríe y agradece. Puede que estés construyendo, sin saberlo, el pensamiento crítico, la sensibilidad y la confianza de una persona que mañana seguirá preguntándose por el mundo… aunque tú ya no tengas todas las respuestas.</p>
<h2><strong>Bibliografía recomendada</strong></h2>
<ul>
<li>Álava Reyes, S. (2020). <em>El arte de educar jugando</em>. JdeJ Editores.</li>
<li>Guerrero, R. (2021). <em>Educar sin miedo a escuchar</em>. CEU Ediciones.</li>
<li>Goleman, D. (2015). <em>Inteligencia emocional</em>. Kairós.</li>
<li>Jové, R. (2019). <em>Ni rabietas ni conflictos</em>. La Esfera de los Libros.</li>
<li>UNICEF España. (2023). <em>Guía sobre comunicación y desarrollo infantil</em>.</li>
</ul>
<p> </p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/17000/17332-la-edad-del-porque.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Cómo evitar el miedo de los niños al pediatra ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-evitar-el-miedo-de-los-ninos-al-pediatra/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-evitar-el-miedo-de-los-ninos-al-pediatra/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-evitar-el-miedo-de-los-ninos-al-pediatra/</guid>
		<pubDate>Tue, 28 Oct 2025 11:30:11 +0100</pubDate>
		<description><![CDATA[ Cómo reducir el miedo al pediatra: pautas y juegos para preparar a tu hijo, manejar el llanto y hacer la visita al médico más breve, amable y sin sobresaltos. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>Aunque durante los primeros años de vida los niños acuden al <strong>pediatra</strong> de forma periódica, con frecuencia sienten aprensión por esa visita. ¿Qué hay que hacer para que la consulta vaya lo mejor posible? ¿Hay que preocuparse si el niño o la niña <a title="Por qué llora un bebé" href="https://www.conmishijos.com/bebes/cuidados/por-que-llora-un-bebe/">se pone a llorar</a>? Aquí encontrarás pautas, ideas y consejos para <strong>evitar el miedo de los niños al pediatra</strong> y conseguir que la visita al médico sea lo más agradable posible. Puedes preparar a tu hijo para ir a la consulta y facilitarle este momento.</p>
<h2>Miedo de los niños al pediatra</h2>
<p class="picture"><img title="Miedo de los niños al pediatra" src="https://www.conmishijos.com/uploads/salud/miedo_al_pediatra.jpg" alt="Miedo de los niños al pediatra" width="1200" height="700" /></p>
<p>Sí. El miedo empieza a manifestarse cuando los niños tienen entre <a title="El bebé de 6 meses" href="https://www.conmishijos.com/bebes/mes-a-mes/el-bebe-de-6-meses/">seis meses</a> y un año, en la etapa del <strong>miedo a la separación.</strong> En ese momento, el niño toma conciencia de que es una persona distinta de su madre y empieza a temer a los desconocidos. Por eso reacciona del mismo modo en presencia del pediatra al que, sin embargo, ve todos los meses. Pero, en general, no es tanto el médico lo que atemoriza al niño como el hecho de que <strong>lo examinen con instrumentos extraños</strong>. Le miran los oídos con un otoscopio, lo vacunan con una inyección, le abren la boca con un palito de madera... Los niños pequeños son extremadamente sensibles a esos gestos. Algunos lloran y otros, aunque sienten <a title="Miedos infantiles" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/miedos-de-los-ninos-ayudarles-a-superar-sus-temores/">mucho miedo</a>, logran dominar su temor.</p>
<h2><strong>Qué puede hacer el pediatra para que el niño no tenga miedo</strong></h2>
<p>A los niños les interesa mucho el contacto que se establece con ellos y notan enseguida si son bien acogidos o no. Por eso, si interiormente no son bien recibidos, las cosas no funcionan. Yo me esfuerzo en <strong>respetar</strong> mucho a los niños pequeños. Por la entonación de mi voz, les hago entender que estoy ahí para ayudarles, aunque a veces tenga que hacerles un poco de daño. Las palabras tiene que estar en consonancia con lo que sentimos por el niño. El aspecto sensorial también es muy importante. Cuando cojo la mano del pequeño puedo notar si se relaja, si empieza a sentirse mejor, si va superando su miedo...</p>
<h2><strong>Los padres en la consulta del pediatra</strong></h2>
<p>Son unos intermediarios importantes para entrar en contacto con el niño. Antes de examinarlo, hablo un poco con los padres. En general, el pequeño nos mira, hace muecas... También desea comunicarse, sobre todo si se siente seguro en los brazos de su padre o de su madre. Ese momento le sirve al médico para <strong>familiarizarse con é</strong>l, para presentarse sin precipitación. <a title="Elegir juguetes para niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/juguetes-recomendados-segun-la-edad-del-nino/">Los juguetes</a> también pueden ayudar a los niños algo mayores a sentirse más cómodos. Normalmente, les gusta encontrárselos cada vez que van a la consulta. Así juegan mientras yo hablo con los padres, al tiempo que escuchan lo que decimos. Para ellos, es un modo agradable de entrar en materia.</p>
<h2>C<strong>uándo las visitas al pediatra son un drama</strong></h2>
<p>Para empezar, <strong>no hay que cambiar de pediatra porque el niño llore</strong> cuando lo examinan, salvo, por supuesto, si consideramos que el médico se comporta de forma demasiado dura o no lo trata bien. Cuando veo a un niño por primera vez, no llora porque no me conoce. En general, por su mirada me doy cuenta de que no le soy antipático. Pero, a menudo, en las consultas siguientes, el miedo crece. Poco a poco, la emoción se hace demasiado fuerte y no siempre consigue dominarla y, entonces, puede echarse a llorar. Cuando los niños son más mayorcitos, hacia los <a title="El bebé de 2 años" href="https://www.conmishijos.com/bebes/mes-a-mes/el-bebe-de-24-meses/">2 ó 3 años</a>, verbalizan esa emoción: Tengo miedo, voy a llorar. No hay que olvidar que <strong>el miedo y el llanto son cosas normales que traducen emociones</strong> y no tienen por qué ser sinónimo de trauma o sufrimiento. Sin embargo, a veces, los niños muestran auténtico pánico. Algunos hasta <strong>vomitan</strong>. Eso significa que les falta seguridad. En ese caso, conviene que el pediatra y los padres hablen de ello para mejorar la situación, porque esa reacción es desproporcionada.</p>
<p><strong>Jacky Israël</strong>, pediatra y neonatólogo</p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/2000/2638-como-evitar-el-miedo-de-los-ninos-al-pediatra.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Miedo de los niños a los perros. Cómo debemos actuar ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/ninos/ninos-educacion/miedo-de-los-ninos-a-los-perros.html</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/ninos/ninos-educacion/miedo-de-los-ninos-a-los-perros.html#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/ninos/ninos-educacion/miedo-de-los-ninos-a-los-perros.html</guid>
		<pubDate>Tue, 28 Oct 2025 11:17:15 +0100</pubDate>
		<description><![CDATA[ Miedo de los niños a los perros. Fobia de los niños a los animales domésticos y, en concreto, a los perros. Causas del miedo a los perros y cómo ayudar al niño que teme al perro. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p><strong>Los miedos son habituales en la población infantil</strong>. Sin embargo, sólo el 4% prevalece después. La mayoría de los <a title="Temores de los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/miedos-de-los-ninos-ayudarles-a-superar-sus-temores/">miedos infantiles</a> son transitorios, de intensidad leve y específicos de cada edad (a medida que los niños crecen, unos miedos van sustituyendo a otros) y proporcionan a los niños un modo de adaptación a estímulos que les resultan estresantes.</p>
<p>La <strong>ansiedad</strong> produce en el niño respuestas físicas, signos objetivables como la sudoración excesiva, la taquicardia, el enrojecimiento o la palidez de la piel, el calor o el frío súbitos en las manos y los pies, el aumento del tono muscular o la sensación de ahogo. Pero ¿por qué se producen las <strong>fobias en los niños</strong>? Y, más específicamente, ¿por qué es común la <strong>fobia a los animales en los niños</strong>, y particularmente a los perros?</p>
<p class="picture"><img title="Miedo de los niños a los perros" src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/miedo_a_los_perros.jpg" alt="Miedo de los niños a los perros" width="800" height="600" /></p>
<h2><strong>Causas del miedo de los niños a los perros</strong></h2>
<p>Al margen de las experiencias aversivas generadoras de las fobias (el caso de un niño que es atacado por un perro), existen más hipótesis sobre su origen. Una de ellas es la disposición del organismo para adquirir y mantener respuestas fóbicas a estímulos que han constituido una a<strong>menaza para la supervivencia</strong> de la especie.</p>
<p>Otra posible causa es la <strong>vulnerabilidad biológica</strong> (niños a los que se les disparan con más facilidad sus reacciones psicofisiológicas de defensa porque están enfermos, o cansados, y resisten menos las impresiones) o la vulnerabilidad psicológica (<a title="Consecuencias de sobreproteger a los hijos" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/consecuencias-de-sobreproteger-a-los-ninos/">sobreprotección parental</a>, inseguridad...).</p>
<p>También pueden ser factores desencadenantes la <strong>observación</strong> (una película con contenido agresivo sobre perros peligrosos) o la información (los adultos utilizan animales para amenazar o atemorizar al niño: «<strong>si no comes, llamo al lobo</strong>», «cuidado, no te acerques al perro, no te vaya a...»).</p>
<p>No hay que olvidar, por otro lado, los privilegios que proporcionan los miedos: mayor atención y cercanía de los padres, más concesiones y mimos y menos obligaciones, deberes y responsabilidades. Por último, hay que tener en cuenta que existen ciertos mecanismos de <strong>mantenimiento de los miedos</strong>, como la asociación entre perro y parque.</p>
<h3>Ayudar a los niños con fobia a los perrros</h3>
<ul>
<li>En caso de que se produzca un problema con un <strong>perro</strong>, es necesario intervenir lo antes posible.</li>
<li>No hay que subestimar el sufrimiento y las repercusiones negativas ocasionadas por las <strong>fobias en la infancia. </strong></li>
<li>Nunca se debe <strong>ridiculizar</strong> al niño por sus fobias.</li>
<li>No hay que reñirle ni <a title="Alternativas al castigo de los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/el-castigo-a-los-ninos-y-sus-alternativas/">castigarle</a> por sentir miedo.</li>
<li>Es preciso reconocer que el miedo es real. No hay que <strong>trivializarlo</strong>.</li>
<li>Hay que preguntar al niño por sus miedos, pedirle que evalúe la <strong>intensidad</strong> que tienen para él.</li>
<li>No hay que rendirse ante los <strong>miedos del niño</strong> estableciendo conductas de evitación que refuerzan el pensamiento irracional. Por el contrario, hay que brindarle apoyo, lograr que se sienta protegido para que <strong>afronte sus temores</strong>, enseñarle a relajarse y a respirar.</li>
<li>Los padres deben transmitir al niño su confianza en que <strong>superará los miedos</strong>. Decirle que podrá hacerlo.</li>
<li>Si el miedo impide el funcionamiento diario, es necesario que lo trate un profesional de salud mental. No hay que agobiarse, se puede solucionar.</li>
</ul>
<p><strong>María del Mar García Orgaz.</strong> Psicóloga Infantil</p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/17000/17312-miedo-de-los-ninos-a-los-perros.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Miedos de los niños. Ayudarles a superar sus temores ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/miedos-de-los-ninos-ayudarles-a-superar-sus-temores/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/miedos-de-los-ninos-ayudarles-a-superar-sus-temores/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/miedos-de-los-ninos-ayudarles-a-superar-sus-temores/</guid>
		<pubDate>Tue, 28 Oct 2025 10:25:01 +0100</pubDate>
		<description><![CDATA[ Temer a los extraños, a separarse de sus padres, a la oscuridad, al colegio... son miedos evolutivos. Son temores comunes a casi todos los niños, la mayoría pasajeros, de poca intensidad y propios de una etapa evolutiva concreta. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p><a title="La risa de los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/los-beneficios-de-la-risa-para-los-ninos/">Reír</a>, llorar, enfadarse... Experimentar emociones es algo común en niños y adultos. <strong>Sentir miedo</strong>, también. Es normal e incluso positivo, ya que supone un estado de alerta que protege de posibles riesgos. <strong>Hay temores comunes en casi todos los niños</strong>, propios de cada etapa evolutiva, los cuales se superarán con un poco de ayuda de forma casi espontánea. Solo debemos preocuparnos si los miedos perduran demasiado o provocan un estado de ansiedad desproporcionado.</p>
<p class="picture"><img title="Miedos de los niños" src="https://www.conmishijos.com/uploads/ninos/miedo-ninos-g.jpg" alt="Miedos de los niños" width="460" height="210" /></p>
<h2><strong>Por qué tienen miedo los niños</strong></h2>
<p>Temer a los extraños, a separarse de sus padres, a la <a title="superar el miedo a la oscuridad" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-ayudar-a-los-ninos-a-superar-el-miedo-a-la-oscuridad/">oscuridad</a>, al colegio... son <a title="Miedos infantiles. Cómo ayudar al niño" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/miedos-de-los-ninos-ayudarles-a-superar-sus-temores/">miedos evolutivos</a>. Son temores comunes a casi todos los niños, la mayoría pasajeros, de poca intensidad y propios de una etapa evolutiva concreta. Están asociados a las distintas fases del desarrollo y van variando a medida que evolucionan las características cognitivas, sociales o emocionales de los niños.</p>
<p>Ahora bien, cada uno, en función de sus características personales y de sus experiencias, vivenciará dichos miedos de forma diferente o en distintos momentos que otros, o incluso no experimentará nunca un temor determinado. No reaccionará de la misma manera un niño que ha sido agredido por un perro que otro cuyas experiencias con animales han sido positivas.</p>
<p>Frecuentemente, <strong>los padres recurren al miedo</strong> para proteger a sus hijos de situaciones peligrosas (enchufes, animales, tráfico), pero también, les meten el miedo en el cuerpo innecesariamente para controlar su conducta. Es una práctica educativa que, aunque consiga que el niño obedezca en ese momento, puede originar a la larga problemas más serios.</p>
<h2><strong>Miedos de los niños según su edad</strong></h2>
<ul>
<li>Durante el <a title="El bebé de 12 meses" href="https://www.conmishijos.com/bebes/mes-a-mes/el-bebe-de-12-meses/">primer año</a>, lo que más los sobresalta es la pérdida de sustentación, los ruidos fuertes, los extraños y separarse de sus padres.</li>
<li>A partir del <strong>segundo año</strong>, descubren que hay <a title="miedo a los animales" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/miedo-a-los-animales-del-campo/">animales </a>que les pueden hacer daño, que no les gusta la oscuridad, que se angustian cuando se hacen alguna herida y que los asusta lo desconocido. Por ello, siguen sin querer separarse de los padres.</li>
<li>Con <strong>3 y 4 años</strong> sus miedos se hacen más patentes. Su imaginación les juega malas pasadas y elucubran acerca de los <strong>monstruos</strong> que se esconden en la oscuridad. También los asusta el daño físico y aparece el miedo a los fenómenos naturales (truenos, viento, terremotos).</li>
<li>Al llegar a los <strong>5 y 6 años,</strong> mantienen el miedo a separarse de sus padres, a los animales, a la oscuridad y al daño físico, pero además se suma el miedo a seres malvados (ladrones, secuestradores) y personajes imaginarios (brujas, fantasmas, el "coco", personajes de dibujos animados). Tampoco les gustan los <a title="miedo al médico" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-ayudar-a-los-ninos-con-miedo-al-medico/">médicos</a>, sobre todo si llevan bata blanca, y los preocupa la enfermedad y la muerte.</li>
<li>El niño de<strong> 7 y 8 años</strong> sigue teniendo miedo a la oscuridad, a los animales y a los seres sobrenaturales, y añade su <strong>temor a hacer el ridículo</strong> por la ausencia de habilidades escolares, sociales o deportivas.</li>
<li>De <strong>9 a 12 años</strong> disminuye su miedo a la oscuridad y a los seres imaginarios, pero ahora son especialmente sensibles al colegio (exámenes, suspensos), a la aceptación social (integración en el grupo, aspecto físico), a la soledad, a la enfermedad y a la <a title="cómo hablar con los niños de la muerte" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-hablar-de-muerte-guerra-y-miedo-con-los-ninos-sin-romper-su-calma/">muerte</a>.</li>
</ul>
<h2>La reacción del niño ante el miedo</h2>
<p>Cuando son bebés pueden reaccionar con sobresalto o <a title="Por qué lloran los bebés" href="https://www.conmishijos.com/bebes/cuidados/por-que-llora-un-bebe/">llanto</a>; más tarde, además de llorar, intentan evitar a toda costa la fuente que les causa el temor, buscan la compañía de un adulto que los proteja.</p>
<p>A veces, simplemente, experimentan algún cambio en su conducta habitual, por ejemplo, pueden manifestar alguna regresión en sus hábitos, volviéndose a hacer pis en la cama o a <strong>chuparse el dedo</strong> cuando ya habían dejado de hacerlo.</p>
<p><strong>Los miedos infantiles no son motivo de grandes preocupaciones</strong>, pero si son tan intensos y persistentes que repercuten negativamente en el desarrollo del niño, en su vida cotidiana o en sus estudios, y la familia, a pesar de sus esfuerzos, no sabe cómo manejar la situación, sería conveniente visitar a un profesional.</p>
<h2><strong>Cómo ayudar al niño a superar el miedo</strong></h2>
<ul>
<li>Primero, identificar lo que produce miedo.</li>
<li><strong>Hablar</strong> sobre las cosas que le causan temor, que se sienta escuchado.</li>
<li>Tener un talante <strong>comprensivo</strong>. Procurar que no se sienta avergonzado ni regañado.</li>
<li>Transmitirle <strong>seguridad</strong> y confianza, siempre con un tono relajado.</li>
<li>Alentarle a que se <strong>enfrente a sus temores</strong> de forma gradual, aunque al principio sea con nuestra ayuda, sin forzarlos y elogiando sus conductas valerosas.</li>
<li>Fomentar su <a title="Potenciar la autoestima de los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/como-estimular-la-autoestima-en-los-ninos/">autoestima</a> y autonomía.</li>
<li>Enseñarle maneras de contrarrestar la ansiedad: escuchar música, <strong>relajarse</strong>, o actividades que le mantengan ocupado (contar fichas, enumerar comidas favoritas).</li>
<li>Concederle algún <strong>poder</strong> sobre la situación (encender una pequeña luz, tener una pequeña mascota).</li>
<li>Predicar con el <strong>ejemplo</strong>, de forma que tenga en nosotros un modelo adecuado de superación.</li>
<li>Ofrecer al niño una<strong> visión positiva del mundo</strong>. Hay que enseñarle a no preocuparse excesivamente por las cosas y a encontrar soluciones a los problemas que le surjan.</li>
<li>Mucho <strong>humor</strong>. Un buen antídoto contra el miedo es transformar aspectos aterradores en características graciosas mediante dibujos y bromas.</li>
</ul>
<h2><strong>Qué no hacer si el niño tiene miedo</strong></h2>
<ol>
<li><strong>No se debe ignorar el miedo</strong>. Frases del tipo "no te asustes, no tienes motivo" o "tienes que ser valiente" le hacen sentirse incomprendido y solo ante el peligro, ya que si sus padres niegan su miedo, seguramente no le van a poder ayudar a superarlo.</li>
<li>Tampoco hay que reaccionar de forma <strong>exagerada</strong>. El niño puede ver en ello más atención y concesiones de las normales, que le libran de tareas y obligaciones, reforzando accidentalmente los temores.</li>
<li><strong>No burlarnos del niño</strong>, ni regañarle. La ridiculización no le hace menos miedoso, solo merma la confianza en sí mismo y hace que trate de ocultar su miedo.</li>
<li><strong>No evitarle los objetos y hechos que teme</strong>, ya que así supera momentáneamente el miedo, pero no le ayuda a vencerlo definitivamente.</li>
<li>Permitir al niño<a title="dormir en la cama" href="https://www.conmishijos.com/bebes/sueno/metodo-estivill-para-dormir-a-tu-hijo-mitos-y-realidades/"> dormir en la cama </a>con los padres debe ser algo muy excepcional, como motivo de fiesta, pero nunca como medio para solucionar el problema.</li>
<li><strong>No mentir al niño</strong>. La información sobre un hecho que le sobrepasa (por ejemplo, vacunarse) le puede ayudar a controlarlo. Simplemente hay que explicarle las cosas de manera sencilla para que las pueda entender.</li>
<li>Si son niños especialmente temerosos, <strong>evitar las historias</strong> de ogros, fantasmas o <a title="Bruja para colorear" href="https://www.conmishijos.com/ocio-en-casa/dibujos-para-colorear/dibujos-b/dibujos-bruja.html">brujas</a>, o actividades que puedan asustarlos (películas de miedo, sustos...), sobre todo antes de irse a dormir.</li>
<li><strong>No transmitirles nuestros temores</strong> personales.</li>
</ol>
<p><strong>Virginia González.</strong> Psicóloga y maestra de Educación Infantil</p>
<p class="lpicture"><img title="Virginia González" src="https://www.conmishijos.com/uploads/ninos/virginia-psicloga.jpeg" alt="Virginia González" width="100" height="100" /></p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/2000/2507-miedos-de-los-ninos.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Cómo hablar de muerte, guerra y miedo con los niños sin romper su calma ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-hablar-de-muerte-guerra-y-miedo-con-los-ninos-sin-romper-su-calma/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-hablar-de-muerte-guerra-y-miedo-con-los-ninos-sin-romper-su-calma/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-hablar-de-muerte-guerra-y-miedo-con-los-ninos-sin-romper-su-calma/</guid>
		<pubDate>Mon, 20 Oct 2025 10:47:51 +0200</pubDate>
		<description><![CDATA[ Aprende cómo hablar con los niños sobre la muerte, la guerra y el miedo con ternura, claridad y sin mentiras. El silencio no protege, confunde. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>Los niños escuchan lo que no decimos. Notan el temblor en la voz, la mirada que evita el tema, la tele bajada de volumen cuando pasan las noticias. Intentamos protegerlos, <strong>pero el silencio no protege: confunde</strong>. <strong><a title="hablar de la muerte" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/hablar-de-la-muerte-con-los-ninos/">Hablar de la muerte</a>, la guerra o el miedo</strong> no destruye la infancia. La fortalece.</p>
<p class="picture"><img title="Cómo hablar del miedo y la guerra a los niños" src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/hablar_del_miedo.jpg" alt="Cómo hablar del miedo y la guerra a los niños" width="2048" height="1380" /></p>
<h2><strong>El miedo adulto al miedo infantil</strong></h2>
<p>A veces no hablamos de ciertos temas con los niños porque <strong>nos dan miedo a nosotros</strong>. Creemos que, si evitamos la palabra “muerte” o apagamos el telediario, el problema desaparece. Pero los niños no viven en otro planeta: escuchan, intuyen, perciben.</p>
<p>Una madre puede esconder sus lágrimas, pero el niño nota que algo no va bien. Y si nadie le explica lo que ocurre, su mente completa el vacío con imaginación. Y la <strong>imaginación</strong>, cuando se alimenta de silencio, suele ser peor que la realidad.</p>
<p>La psicóloga infantil <strong>Marian Rojas Estapé</strong> lo resume así: “Los niños necesitan palabras para poner orden a lo que sienten. Lo que no se nombra, se agranda.”</p>
<p>Por eso, <a title="mentiras piadosas" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/las-mentiras-piadosas-son-una-proteccion-necesaria-o-un-freno-al-desarrollo-infantil/">hablar de temas difíciles con los niños</a><strong>,</strong> aunque nos tiemble la voz, es un acto de amor y de honestidad.</p>
<h2><strong>El silencio como enemigo</strong></h2>
<p>Evitar <strong>hablar de la muerte, la guerra o el miedo</strong> no los aleja de esas realidades y los deja solos frente a ellas.</p>
<p>Los niños pequeños no tienen aún herramientas para interpretar la información. Cuando escuchan “hay guerra” o “ha muerto el abuelo” sin contexto, el mensaje se traduce en miedo puro.</p>
<p>Y, lo más importante: <strong>si no lo explicamos nosotros, lo explicará alguien más</strong>. Un compañero de clase, un vídeo de internet o una noticia mal entendida.</p>
<p><strong>Hablar con los niños de lo difícil</strong> no significa sobrecargarlos. Significa darles contexto, calma y verdad.</p>
<h2><strong>Cómo adaptar la conversación según su edad</strong></h2>
<p>Cada etapa necesita un lenguaje y una dosis diferente de información. Lo que ayuda a un niño de cinco años puede angustiar a uno de tres o aburrir a uno de diez.</p>
<ul>
<li>
<h3>De 3 a 6 años: el mundo mágico necesita seguridad</h3>
</li>
</ul>
<p>A estas edades, los niños entienden la vida de forma literal y simbólica. No comprenden la irreversibilidad de la muerte ni las causas de la guerra.</p>
<p>No hace falta explicar todo: basta con hacerlo con ternura y sin mentiras.</p>
<p>“El abuelo estaba muy enfermo, y su cuerpo se ha apagado. Ya no puede estar con nosotros, pero siempre lo recordaremos.”</p>
<p>“Hay lugares donde las personas se pelean, y eso es muy triste. Nosotros deseamos que vuelvan a estar en paz.”</p>
<p>Evita frases como “se fue a dormir” o “se fue de viaje”: pueden generar miedo a dormir o separarse.<br /> En esta etapa, más que palabras, necesitan <strong>presencia física</strong>: abrazos, rutinas y calma.</p>
<ul>
<li>
<h3>De 7 a 10 años: más comprensión, más preguntas</h3>
</li>
</ul>
<p>Ahora los niños ya entienden <strong>conceptos de justicia</strong>, peligro o pérdida. Preguntan más, y necesitan respuestas reales.</p>
<p>“La <a title="qué es una guerra mundial" href="https://www.conmishijos.com/galerias/explicale-a-los-ninos-que-es-una-guerra-mundial/">guerra </a>ocurre cuando las personas no consiguen ponerse de acuerdo y se hacen daño. Pero hay muchos adultos trabajando para que eso termine.”</p>
<p>“La muerte significa que el cuerpo deja de funcionar, pero podemos seguir queriendo a esa persona con el corazón.”</p>
<p>Aquí, el objetivo no es dar una clase, sino <strong>escuchar y responder sin prisas</strong>.<br /> Si no sabes algo, dilo: “No lo sé, pero puedo averiguarlo contigo.” Esa honestidad da seguridad.</p>
<p>También puedes apoyarte en <strong>cuentos para las emociones</strong> que traten el miedo o la pérdida con delicadeza como: <em>El árbol de los recuerdos</em>, <em>Vacío</em>, <em>Rosa Caramelo</em>, <em>El monstruo de colores</em>.</p>
<ul>
<li>
<h3>De 11 años en adelante: pensamiento crítico y empatía</h3>
</li>
</ul>
<p>Los <strong>preadolescentes y <a title="temas que preocupan a los adolescentees" href="https://www.conmishijos.com/educacion/adolescentes/cuales-son-los-temas-que-mas-preocupan-a-los-adolescentes-de-esta-decada/">adolescentes</a></strong> ya son conscientes de la complejidad del mundo. Necesitan información real, no infantilizada, pero acompañada de contención emocional.</p>
<p>Hablar de la guerra o la muerte con ellos puede ser una oportunidad para fomentar <strong>empatía, pensamiento crítico y valores</strong>:</p>
<p>“¿Tú qué opinas de lo que está pasando?”<br /> “¿Qué crees que podríamos hacer para ayudar?”</p>
<p>Podemos ver juntos una noticia, un documental o leer un testimonio y después conversar sobre cómo nos hace sentir. Lo importante no es protegerlos del mundo, sino enseñarles a <strong>mirarlo con sensibilidad y criterio</strong>.</p>
<h2><strong>Muerte, guerra y miedo: tres temas que piden ternura, no tabú</strong></h2>
<ul>
<li><a title="cómo hablar d ela muerte" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/como-explicarle-a-los-ninos-la-muerte-de-un-ser-querido-por-coronavirus/"><strong>Hablar de la muerte</strong></a></li>
</ul>
<p>La muerte asusta, pero negarla la vuelve más temible. Los niños necesitan saber que forma parte de la vida.</p>
<p>“Cuando alguien muere, su cuerpo deja de funcionar, pero lo recordamos porque lo hemos querido.”</p>
<p>Permitir rituales sencillos, como dibujar al abuelo, encender una vela, mirar fotos juntos, ayuda a <strong>dar forma al duelo</strong>.<br /> No hay que esconder el llanto. Llorar delante de ellos enseña que la tristeza también se puede compartir.</p>
<ul>
<li><strong>Hablar de la guerra</strong></li>
</ul>
<p>Las imágenes violentas pueden asustarles, así que evita exponerlos directamente a noticiarios. Pero si ya lo han visto o escuchado, aclara:</p>
<p>“Eso ocurre en otro lugar, no aquí. Hay gente que sufre y también muchas personas que los ayudan.”</p>
<p>La guerra también puede convertirse en lección de paz: enseñar que <strong>discutir no es lo mismo que hacer daño</strong>.<br /> Proponerles una acción solidaria —dibujar, donar juguetes, escribir cartas simbólicas— <strong>transforma el miedo en empatía</strong>.</p>
<ul>
<li><strong>Hablar del miedo</strong></li>
</ul>
<p>El miedo no se quita negándolo. Se calma acompañándolo.<br /> Cuando un niño pregunta “¿vamos a morir?” o “¿nos puede pasar algo malo?”, no busca respuestas científicas. Busca seguridad emocional.</p>
<p>“Ahora estamos bien, y si alguna vez algo nos preocupa, lo hablaremos juntos.”</p>
<p>Los <strong><a title="cuento para quitar el miedo a la oscuridad" href="https://www.conmishijos.com/actividades-para-ninos/cuentos/cuento-infantil-para-quitar-el-miedo-a-la-oscuridad/">cuentos</a>, las fábulas y los juegos simbólicos</strong> son aliados perfectos. <em>Donde viven los monstruos</em> o <em>A qué sabe la luna</em> permiten hablar del miedo sin mencionarlo directamente.</p>
<h2><strong>Las palabras que abren y las que cierran</strong></h2>
<p>A veces no nos damos cuenta de cuánto pesan las palabras hasta que vemos su efecto en los ojos de un niño. <a title="frases contra el miedo" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/20-frases-sobre-el-miedo-para-ninos/">Hay frases que calman </a>y que hacen sentir a salvo. Y, hay otras —pronunciadas sin mala intención— que cierran la puerta del diálogo y dejan a los niños solos con sus preguntas.</p>
<p>Decir <em>“no pienses en eso”</em> parece un intento de consolar, pero en realidad les enseña a silenciar lo que sienten. Cuando un niño pregunta por la <strong>muerte o por la guerra</strong>, no busca una respuesta perfecta: busca permiso para hablar. Por eso, una frase tan sencilla como <em>“puedes preguntarme lo que quieras”</em> abre un espacio de confianza.</p>
<p>También reconforta decir <em>“yo también me he sentido así alguna vez”</em>. Esa frase convierte al adulto en alguien humano, no en una figura que todo lo sabe. Reconocer que nosotros también hemos <strong>sentido miedo o tristeza</strong> es ofrecer un espejo sincero, una forma de decir: “no estás solo, y lo que sientes tiene sentido”.</p>
<p>En cambio, expresiones como <em>“eres muy pequeño para entenderlo”</em> o <em>“no hables de esas cosas”</em> suenan a muro. El niño no escucha una explicación; escucha un cierre. Aprende que hay temas prohibidos, emociones de las que no se habla. Y esas son precisamente las que más necesita comprender.</p>
<p>Otra frase que hiere sin querer es el clásico <em>“no llores, sé fuerte”</em>. Lo decimos para animar, pero el mensaje que llega es otro: que <strong>llorar es signo de debilidad</strong>, que mostrar emociones es algo que hay que esconder. La fortaleza real, sin embargo, no está en no sentir, sino en poder hacerlo sin miedo. Mucho más útil es decir <em>“está bien sentir miedo o tristeza, a todos nos pasa”</em>. Esa simple afirmación tiene un poder enorme: normaliza la emoción y enseña que expresarla no la agranda, la libera.</p>
<h2><strong>Por qué hablar de lo difícil también educa</strong></h2>
<p>Hablar de estos temas no les roba la inocencia: les <strong>enseña a vivir con verdad.</strong> Les muestra que la vida tiene luces y sombras, y que ambas se pueden mirar sin miedo.</p>
<p>Los niños que crecen en entornos donde se habla con claridad desarrollan <strong>más <a title="educar en la empatía" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/5-practicas-para-educar-a-los-ninos-en-la-empatia/">empatía</a>, resiliencia y sentido de la realidad</strong>. Los que crecen en silencio suelen confundir el miedo con culpa o vergüenza.</p>
<p>La psicóloga <strong>Rosa Jové</strong> afirma: “Los niños no necesitan que todo sea bonito, necesitan que todo sea comprensible.”</p>
<h2><strong>Hablar es también cuidar</strong></h2>
<p>A veces creemos que el amor se demuestra evitando el dolor. Pero el verdadero amor educa para enfrentarlo. <strong>Hablar de la muerte, de la guerra o del miedo</strong> hace la infancia más fuerte, más humana y más consciente. Porque cuando hablamos con los niños desde la verdad y la ternura, no les quitamos el miedo: les enseñamos a vivir con él sin dejar que los domine.</p>
<p> </p>
<h2><strong>Bibliografía recomendada</strong></h2>
<ul>
<li>Álava Reyes, S. (2020). <em>El arte de educar jugando</em>.</li>
<li>Jové, R. (2019). <em>Ni rabietas ni conflictos</em>.</li>
<li>Guerrero, R. (2021). <em>Educar sin miedo a escuchar</em>.</li>
<li>UNICEF (2023). <em>Guía para hablar de conflictos y emergencias con los niños</em>.</li>
<li>Rojas Estapé, M. (2022). <em>Encuentra tu persona vitamina</em>.</li>
</ul>
<p> </p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/17000/17278-como-hablar-del-miedo-y-la-guerra-a-los-ninos.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ 7 Frases que hieren a los niños sin querer ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/7-frases-que-hieren-a-los-ninos-sin-querer/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/7-frases-que-hieren-a-los-ninos-sin-querer/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/7-frases-que-hieren-a-los-ninos-sin-querer/</guid>
		<pubDate>Tue, 14 Oct 2025 10:05:51 +0200</pubDate>
		<description><![CDATA[ Descubre qué frases hieren a los niños sin querer y cómo transformarlas en palabras que educan, acompañan y fortalecen su autoestima y emociones. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>No hace falta gritar para hacer daño. A veces, una frase dicha sin mala intención puede marcar la infancia de un niño más que un castigo o una regañina. Las palabras que pronunciamos a diario moldean su <a title="estimular la autoestima" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/como-estimular-la-autoestima-en-los-ninos/">autoestima</a>, su forma de amarse y la imagen que construyen de sí mismos.</p>
<p class="picture"><img title="Frases que hieren a los niños" src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/frases_que_hieren.jpg" alt="Frases que hieren a los niños" width="2048" height="1380" /></p>
<h2><strong>Las frases que duelen sin querer</strong></h2>
<p>Todos los padres dicen frases desafortunadas alguna vez. No hay culpa, hay inconsciencia. Vivimos cansados, con prisas, estresados… y las palabras salen antes de pensar. Pero lo cierto es que el lenguaje con los niños no solo comunica: educa, etiqueta, condiciona.</p>
<p>Decirle a un niño “no llores”, “si sigues así me voy” o “eres un desastre” no tiene la misma fuerza que decírselo a un adulto. Su cerebro aún no distingue entre una emoción pasajera y una verdad absoluta. Lo que oye repetidamente, lo acaba creyendo.</p>
<p>El <a title="desarrollo emocional de los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/8-claves-para-contribuir-al-desarrollo-emocional-de-los-ninos/">lenguaje emocional</a> que usamos en casa se convierte, sin darnos cuenta, en la voz interior con la que ese niño se hablará a sí mismo cuando crezca.</p>
<h2><strong>Las frases que parecen inofensivas, pero no lo son</strong></h2>
<p>No hacen falta insultos para herir. Bastan frases cotidianas, dichas con cansancio o <a title="gestionar la frustración de los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/11-pautas-para-ayudar-a-los-ninos-a-gestionar-su-frustracion/">frustración</a>. Veamos algunas que muchos adultos repiten sin mala intención, y el impacto real que pueden tener en los niños.</p>
<p><strong>1. “No llores, no pasa nada”</strong></p>
<p>Queremos consolar, pero en realidad negamos su emoción. Llorar no es debilidad, es una forma natural de procesar el malestar.<br /> <em>Alternativa:</em> “Entiendo que estés triste. Estoy aquí contigo.”</p>
<p><strong>2. “Eres malo / Eres un desastre / Eres un vago”</strong></p>
<p>No se critica una conducta, se etiqueta una identidad. El niño no piensa “he hecho algo mal”, sino “soy malo”.<br /> <em>Alternativa:</em> “Esto que has hecho no está bien, pero podemos mejorarlo juntos.”</p>
<p><strong>3. “Siempre estás molestando / Nunca haces caso”</strong></p>
<p>Las palabras “siempre” y “nunca” cierran toda posibilidad de cambio. Se convierte en una condena que el niño interioriza.<br /> <em>Alternativa:</em> “A veces cuesta escucharte, ¿te parece si lo intentamos de nuevo?”</p>
<p><strong>4. “Mira a tu hermano, él sí lo hace bien”</strong></p>
<p>La comparación hiere profundamente. Destruye la autoestima y genera <a title="celos entre hermanos" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/envidia-y-celos-entre-hermanos/">rivalidad entre hermanos.</a><br /> <em>Alternativa:</em> “Cada uno tiene su ritmo, y el tuyo también vale.”</p>
<p><strong>5. “Me vas a volver loca” / “Ya no puedo más contigo”</strong></p>
<p>Son frases que descargan sobre el niño una responsabilidad emocional que no le corresponde.<br /> <em>Alternativa:</em> “Necesito un momento para calmarme, luego hablamos.”</p>
<p><strong>6. “Te lo dije” / “Eso te pasa por no hacer caso”</strong></p>
<p>En vez de enseñar, <strong>humillan</strong>. Lo que el niño aprende no es la lección, sino la vergüenza.<br /> <em>Alternativa:</em> “¿Qué podríamos hacer distinto la próxima vez?”</p>
<p><strong>7. “Si te portas mal, me voy” / “Ya no te quiero”</strong></p>
<p>Aunque se diga como amenaza leve o en tono de broma, el mensaje es devastador: el amor depende del comportamiento.<br /> <em>Alternativa:</em> “Te quiero siempre, aunque a veces tenga que corregirte.”</p>
<h2><strong>Por qué esas frases duelen tanto</strong></h2>
<p>El cerebro infantil está diseñado para <strong>buscar aprobación y seguridad</strong> en sus figuras de referencia. Cuando la voz que debería calmar se convierte en <a title="miedos en los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/miedos-de-los-ninos-ayudarles-a-superar-sus-temores/">fuente de miedo</a> o desprecio, se activa el mismo circuito cerebral que reacciona ante el dolor físico.</p>
<p>Lo explica la neuropsicóloga <strong>Rosa Jové</strong>: “El tono de voz y las palabras del adulto son el primer espejo del niño. Si ese espejo refleja rechazo o burla, el niño aprende a desconfiar de sí mismo”.</p>
<p>Además, el lenguaje repetido genera <strong>huellas neuronales duraderas</strong>. Frases como “no puedes”, “no sirves” o “siempre fallas” se graban como creencias limitantes que en la adolescencia se transforman en inseguridad, perfeccionismo o miedo al error.</p>
<h2><strong>El poder del lenguaje positivo (sin caer en el exceso)</strong></h2>
<p>No se trata de convertirnos en robots amables que nunca levantan la voz. Se trata de ser conscientes del impacto que tienen nuestras palabras. Un lenguaje positivo no significa evitar el conflicto, sino <strong>reformular desde el respeto y la <a title="educar en la empatía" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/5-practicas-para-educar-a-los-ninos-en-la-empatia/">empatía</a></strong>.</p>
<p>Por ejemplo, decir “veo que te cuesta concentrarte” en lugar de “nunca prestas atención” cambia completamente el mensaje. El niño percibe una dificultad puntual, no un defecto personal.</p>
<p>El lenguaje positivo no infantiliza. Es firme, pero amable. Transmite límites con seguridad, sin humillar.</p>
<h2><strong>Consejos prácticos para cuidar lo que decimos</strong></h2>
<p>A continuación, algunas estrategias para<strong> transformar el lenguaje en un recurso educativo</strong> más consciente:</p>
<p><strong>1. Respira antes de responder</strong></p>
<p>Cuando estés irritado, haz una pausa. A veces cinco segundos de silencio evitan una frase que luego te dolerá a ti también.</p>
<p><strong>2. Revisa tus propias heridas</strong></p>
<p>Muchos adultos repiten las frases que escucharon de pequeños. Identificarlas y cuestionarlas es una forma de romper el ciclo.</p>
<p><strong>3. Sustituye etiquetas por observaciones</strong></p>
<p>En lugar de “eres desordenado”, di “la habitación está desordenada”. No es lo mismo <a title="errores a evitar con tu adolescente" href="https://www.conmishijos.com/educacion/adolescentes/5-cosas-que-debes-evitar-para-tener-una-buena-relacion-con-tu-hijo-adolescente/">criticar </a>el ser que la acción.</p>
<p><strong>4. Reconoce tus errores</strong></p>
<p>Si una frase se escapa, pide perdón. Los niños valoran la honestidad. Decir “ayer te hablé mal, lo siento” enseña humildad y reparación emocional.</p>
<p><strong>5. Usa el humor y la ternura</strong></p>
<p>A veces, una sonrisa y una frase cariñosa reequilibran el tono. El humor es bálsamo, no burla.</p>
<h2><strong>El tono también educa</strong></h2>
<p>No solo hieren las palabras, también el <strong>cómo</strong> se dicen. El tono autoritario, el <strong>sarcasmo</strong> o la ironía son incomprensibles para un niño pequeño. Puede captar la emoción, pero no el sentido.</p>
<p>Un “qué listo eres” dicho con ironía se graba como burla. Un “haz lo que quieras” con cansancio suena a abandono. Los niños leen el lenguaje no verbal con más precisión de la que imaginamos.</p>
<p>Por eso, educar también implica <strong>educar la voz</strong>. Aprender a hablar desde la calma, incluso en medio del enfado.</p>
<h2><strong>El poder reparador de una frase bien dicha</strong></h2>
<p>La buena noticia es que las palabras también pueden curar. Frases como “confío en ti”, “me gusta cómo lo has intentado”, “gracias por contármelo” o “estoy orgulloso de ti” son semillas que fortalecen la autoestima.</p>
<p>No hace falta decirlas todo el día. Basta con que sean sinceras, coherentes y frecuentes. Los niños no necesitan padres perfectos, sino padres que los miren con <a title="claves para fomentar el respeto en familia" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/5-claves-fundamentales-para-fomentar-el-respeto-en-la-familia/">respeto</a>.</p>
<h2><strong>Educar desde la palabra consciente</strong></h2>
<p>Las <strong>frases que hieren a los niños</strong> no siempre nacen del enfado; muchas veces nacen del cansancio, la falta de tiempo o el miedo a equivocarnos. Pero la palabra es una herramienta poderosa: puede construir o derrumbar.</p>
<p>Quizá no podamos controlar cada palabra que decimos, pero sí podemos aprender a reparar, a observar, a elegir mejor. Porque la infancia no se olvida: las palabras que un día escuchamos se convierten en la voz que nos acompaña toda la vida.</p>
<p>Cuidemos, entonces, la voz con la que nuestros hijos aprenderán a hablarse a sí mismos.</p>
<p> </p>
<h2><strong>Bibliografía recomendada</strong></h2>
<ul>
<li>Jové, R. (2019). <em>Ni rabietas ni conflictos</em>. </li>
<li>Álava Reyes, S. (2014). <em>Queremos hijos felices</em>. </li>
<li>Guerrero, R. (2021). <em>Educar sin miedo a escuchar</em>. </li>
<li>Faber, A. &amp; Mazlish, E. (2019). <em>Cómo hablar para que los niños escuchen y cómo escuchar para que los niños hablen</em>. </li>
<li>Punset, E. (2015). <em>El viaje al amor</em>. </li>
</ul>
<p> </p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/17000/17277-frases-que-hieren-a-los-ninos.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Cuando el miedo sirve para educar a los niños. El valor del miedo en la infancia ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/cuando-el-miedo-sirve-para-educar-a-los-ninos-el-valor-del-miedo-en-la-infancia/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/cuando-el-miedo-sirve-para-educar-a-los-ninos-el-valor-del-miedo-en-la-infancia/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/cuando-el-miedo-sirve-para-educar-a-los-ninos-el-valor-del-miedo-en-la-infancia/</guid>
		<pubDate>Fri, 10 Oct 2025 10:45:04 +0200</pubDate>
		<description><![CDATA[ Descubre por qué el miedo en la infancia no debe eliminarse, sino entenderse y acompañarse como parte esencial del desarrollo emocional de los niños. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>Durante años, padres y educadores han intentado proteger a los niños de cualquier temor. Sin embargo, el miedo, bien entendido, no es un enemigo. Es una emoción necesaria que enseña <strong>prudencia, </strong><a title="educar en la empatía" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/5-practicas-para-educar-a-los-ninos-en-la-empatia/">empatía</a><strong> y fortaleza</strong>. Más que eliminarlo, conviene entenderlo y convertirlo en un maestro silencioso de la infancia.</p>
<p class="picture"><img title="Cuando el miedo educa a los niños" src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/educacion_miedo.jpg" alt="Cuando el miedo educa a los niños" width="2048" height="1380" /></p>
<h2><strong>El miedo no es una debilidad, es una brújula</strong></h2>
<p>Cuando un niño <strong>siente miedo</strong>, su cuerpo y su mente están aprendiendo a interpretar el mundo. El miedo no surge para castigarlo, sino para protegerlo. Es una <strong>señal de alarma natural</strong> que le advierte de peligros, le enseña a <a title="pones límites a tus hijos" href="https://www.conmishijos.com/tests/educacion/pones-los-limites-necesarios-a-tus-hijos/">respetar límites </a>y a reconocer sus propias vulnerabilidades.</p>
<p>Sin embargo, en una sociedad que valora la valentía como virtud suprema, hemos aprendido a ocultar el miedo. Se dice “no pasa nada”, “no tengas miedo”, “los valientes no lloran”. Pero negar esa emoción es negar parte de lo que nos hace humanos.</p>
<p>Como explica la psicóloga infantil <strong>Silvia Álava</strong>, “no se trata de evitar el miedo, sino de enseñar al niño a interpretarlo y gestionarlo. Si lo anulamos, pierde una oportunidad de aprender sobre sí mismo”.</p>
<h2><strong>Los primeros miedos son una etapa necesaria del desarrollo</strong></h2>
<p>Los <strong>miedos infantiles</strong> aparecen por etapas, casi como si el cerebro siguiera un calendario emocional:</p>
<ul>
<li><strong>Entre los 0 y 2 años</strong>, el miedo más común es el de la separación. El bebé teme perder la presencia de sus figuras de apego.</li>
<li><strong>Entre los 3 y 6 años</strong>, llegan los miedos imaginarios: monstruos, oscuridad, fantasmas.</li>
<li><strong>Entre los 6 y 9 años</strong>, el miedo se vuelve más realista: a los ladrones, a enfermar, a los accidentes.</li>
<li><strong>A partir de los 9 o 10 años</strong>, surgen los temores sociales: el miedo al ridículo, al fracaso, a no ser aceptado.</li>
</ul>
<p>Todos ellos son normales. De hecho, <strong>el miedo evolutivo</strong> es un signo de madurez emocional. El psicólogo <strong>Álvaro Bilbao</strong>, autor de <em>El cerebro del niño explicado a los padres</em>, explica que “un niño sin miedo es un niño que no percibe el riesgo, y eso puede ponerlo en peligro”.</p>
<p>El objetivo, por tanto, no es criar niños sin miedo, sino enseñarles a reconocerlo y a gestionarlo.</p>
<h2><strong>La sobreprotección como trampa</strong></h2>
<p>Muchos padres confunden proteger con evitar. Tapamos las sombras, evitamos hablar de la muerte, suavizamos los cuentos y apagamos cualquier posible susto. Lo hacemos por amor, claro, pero sin darnos cuenta les robamos una parte importante del aprendizaje vital.</p>
<p>Cuando un niño nunca experimenta un poco de miedo, su <strong>tolerancia a la </strong><a title="gestionar la frustración" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/11-pautas-para-ayudar-a-los-ninos-a-gestionar-su-frustracion/">frustración </a>y al cambio disminuye. En la adolescencia, puede convertirse en <strong>ansiedad</strong> o bloqueo frente a lo desconocido.</p>
<p>La psicóloga <strong>Marian Rojas Estapé</strong> advierte que “los niños que crecen sin enfrentarse a pequeños <strong>miedos cotidianos</strong> pueden desarrollar una menor resiliencia emocional”. En otras palabras: si todo es fácil, no aprenden a manejar la incertidumbre.</p>
<p>Educar no es evitar los tropiezos, sino enseñar a levantarse.</p>
<h2><strong>Miedo y valentía son dos caras de la misma moneda</strong></h2>
<p>La <strong>valentía</strong> no consiste en no tener miedo, sino en actuar a pesar de él. Este mensaje, aunque sencillo, es esencial transmitirlo a los niños.</p>
<p>Cuando un niño se <a title="enseñar a dormir solo" href="https://www.conmishijos.com/bebes/sueno/mi-hijo-duerme-en-nuestra-cama-como-ensenarle-a-dormir-solo/">atreve a dormir solo</a>, a hablar en público, a subir a un columpio alto o a entrar en una habitación oscura, no deja de sentir miedo. Pero aprende que puede enfrentarlo. Y ese aprendizaje se traduce en seguridad interior.</p>
<p>Como afirma el psicólogo clínico <strong>Rafael Guerrero</strong>, “la autoestima y la valentía no nacen de eliminar el miedo, sino de atravesarlo con apoyo”.</p>
<p>Los <strong>cuentos</strong>, los juegos simbólicos y las conversaciones tranquilas son herramientas que permiten al niño hacerlo sin sentirse juzgado.</p>
<h2><strong>Cómo acompañar el miedo sin anularlo</strong></h2>
<p>Acompañar el <strong>miedo de un niño</strong> no significa minimizarlo ni sobreactuar. Significa estar ahí, con calma, sin restarle importancia, pero tampoco magnificando la situación.</p>
<p>Algunas estrategias sencillas pueden ayudar:</p>
<p><strong>1. Nombrar el miedo</strong></p>
<p>Ayudar al niño a ponerle nombre es el primer paso. “Veo que tienes miedo a dormir solo”, “parece que la oscuridad te asusta un poco”. Nombrar la emoción la hace manejable y concreta.</p>
<p><strong>2. Validar, no ridiculizar</strong></p>
<p>Evitemos frases como “eso es de bebés” o “no seas tonto”. Lo que para un adulto es insignificante, para un niño puede ser inmenso. Escuchar y empatizar refuerza su confianza.</p>
<p><strong>3. Convertir el miedo en juego</strong></p>
<p>El humor es un antídoto poderoso. Podemos dibujar al monstruo del miedo, ponerle un nombre gracioso o inventar un cuento donde el niño sea el héroe que lo vence.</p>
<p><strong>4. Usar los cuentos como aliados</strong></p>
<p>Los <a title="cuentos para las emociones" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/y-si-los-cuentos-fueran-la-mejor-terapia-para-las-emociones-de-los-ninos/">cuentos para las emociones</a> son una herramienta maravillosa para explorar el miedo de forma simbólica. Historias como <em>Donde viven los monstruos</em> o <em>El monstruo de colores</em> permiten hablar del miedo desde la distancia segura de la ficción.</p>
<p><strong>5. Celebrar los pequeños logros</strong></p>
<p>Cuando un niño supera un miedo, por pequeño que sea, conviene reconocerlo: “Has dormido solo toda la noche, ¡qué valiente!”. No es premio, es refuerzo emocional.</p>
<h2><strong>Cuando el miedo deja de ser útil</strong></h2>
<p>No todo miedo es educativo. Si la emoción interfiere en la vida diaria —por ejemplo, impide ir al colegio o dormir solo durante meses—, puede haberse convertido en <a title="señales de ansiedad en niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/12-senales-de-ansiedad-en-ninos-como-identificar-y-ayudar-a-tu-hijo/">ansiedad</a>.</p>
<p>En esos casos, conviene buscar ayuda profesional. La psicoterapia infantil trabaja el miedo con técnicas suaves, como la <strong>desensibilización progresiva</strong>, la <strong>terapia cognitivo-conductual</strong> o incluso la <strong>narrativa emocional</strong> (donde el niño reescribe su miedo en forma de historia).</p>
<p>El objetivo nunca es eliminar la emoción, sino devolverle su función: proteger sin paralizar.</p>
<h2><strong>Miedo, imaginación y aprendizaje</strong></h2>
<p>El miedo tiene algo profundamente educativo: <strong>enseña límites, impulsa la empatía y despierta la creatividad</strong>. Muchos escritores infantiles lo han usado precisamente para eso: para enseñar a los niños que el miedo puede transformarse en coraje, humor o ternura.</p>
<p><a title="ideas apra halloween" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/ideas-para-celebrar-halloween-con-los-ninos/"><strong>Halloween</strong></a>, por ejemplo, es una oportunidad para reírse del miedo. Los disfraces, los juegos y los cuentos de fantasmas permiten que los niños controlen lo que les asusta, lo transformen y lo comprendan.</p>
<p>Y ese aprendizaje, aunque parezca un juego, deja huella.</p>
<h2><strong>Entender el miedo </strong></h2>
<p><strong>Educar sin miedo</strong> no significa criar sin miedo. Significa no dejar que el miedo gobierne, sino que acompañe. Entenderlo, nombrarlo y atravesarlo juntos es una forma profunda de amor.</p>
<p>Los niños no necesitan que los padres sean héroes invencibles. Necesitan adultos que les digan: “Yo también tengo miedo a veces, pero lo afronto contigo”.</p>
<p>Solo así, el miedo deja de ser enemigo y se convierte en maestro. Y quizás, también en un puente entre generaciones.</p>
<p> </p>
<h2><strong>Bibliografía recomendada</strong></h2>
<ul>
<li>Álava Reyes, S. (2020). <em>El arte de educar jugando</em>. </li>
<li>Bilbao, Á. (2015). <em>El cerebro del niño explicado a los padres</em>.</li>
<li>Guerrero, R. (2021). <em>Educar sin miedo a escuchar</em>. </li>
<li>Rojas Estapé, M. (2022). <em>Encuentra tu persona vitamina</em>. </li>
<li>Piqueras, J. A., &amp; Oblitas, L. (2017). <em>Psicología del miedo en la infancia</em>. Universidad de Valencia.</li>
</ul>
<p> </p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/17000/17276-cuando-el-miedo-educa-a-los-ninos.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Niños desmotivados: ¿qué hacer si nuestros hijos muestran falta de interés por todo? ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/ninos-desmotivados-que-hacer-si-nuestros-hijos-muestran-falta-de-interes-por-todo/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/ninos-desmotivados-que-hacer-si-nuestros-hijos-muestran-falta-de-interes-por-todo/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/ninos-desmotivados-que-hacer-si-nuestros-hijos-muestran-falta-de-interes-por-todo/</guid>
		<pubDate>Wed, 27 Aug 2025 11:49:17 +0200</pubDate>
		<description><![CDATA[ ¿Tu hijo parece apático y sin ganas de nada? Descubre las claves para motivar a niños que han perdido el interés por todo. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>Nuestros hijos nacen con<strong> ganas de aprender</strong>, de explorar el mundo que les rodea, no obstante, encontramos momentos en los <strong>se muestran apáticos</strong> y nos preguntamos qué puede estar ocurriendo y cómo solucionarlo… buscamos cómo motivarlos. La <a href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/como-motivar-a-los-ninos-para-que-se-esfuercen/" target="_self">motivación</a> depende muchas veces de la ilusión por algo y seguro que hemos observado que nuestros hijos tienen algún entretenimiento que les apasiona, aprovechemos esas pequeñas pasiones para que desarrollar sus habilidades. <strong>¿Qué podemos hacer si los niños han perdido el interés por todo?</strong></p>
<p class="picture"><img src="https://www.conmishijos.com/uploads/Familias/motivar1.jpg" alt="" width="1000" height="667" /></p>
<h2><strong> ¿Qué significa exactamente“motivar”?</strong></h2>
<p>Cuando hablamos de<strong> “motivar” en el ámbito escolar</strong> nos estamos refiriendo a infundir ánimo para que los niños y niñas procedan de un determinado modo que tendrá una gran repercusión en su rendimiento y bienestar dentro del colegio y de la familia. El hecho de saber motivar supone ser hábiles para <strong>despertar el interés y el entusiasmo en los niños</strong>, con la finalidad de que se sientan protagonistas y con ciertas dosis de <strong>responsabilidad</strong> en el desarrollo de tareas útiles y provechosas, tanto en el día a día como en un futuro.</p>
<p>Como padres, la <strong>motivación</strong> intrínseca que nace dentro de cada uno, debe constituirse como una meta a alcanzar para que los niños puedan desarrollar elementos tan importantes como la <strong>autoaceptación</strong>, la <a href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/como-estimular-la-autoestima-en-los-ninos/" target="_self">autoestima</a> y la <a href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/claves-para-desarrollar-la-autonomia-de-tus-hijos/" target="_self">autonomía</a>, y que les servirán de una manera sostenida para el desarrollo de su propia personalidad; durante la educación obligatoria los profesores prefieren que sus alumnos tengan interés por aprender, y sean capaces de realizar esfuerzos, a que sean niños y niñas muy inteligentes o listos. La <strong>confianza en uno mismo</strong> , las ganas de aprender de forma individual y trabajando en equipo, el gusto por las cosas bien hechas, se trasmite a los niños sobre todo con el ejemplo, más que con discursos que muchas veces no pueden llegar a entender.</p>
<p>Un error ante el que hay que estar muy atento es el que se comete cuando existe una <a href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/eres-demasiado-exigente-con-tus-hijos/" target="_self">presión excesiva sobre los niños</a> porque se piensa que no se esfuerzan… porque no quieren. Esto puede llevarles a sentirse <strong>culpables</strong> directamente de sus malos rendimientos, lo cual puede hacer más agudos los posibles <strong>trastornos de atención, o de conducta</strong>, y hacerles entrar en un círculo vicioso de “si no obtengo buenos resultados es porque no me esfuerzo”. Por ello debemos evitar esa presión excesiva ya que, de lo contrario, no estaríamos ayudando a detectar la posible dificultad real y no podríamos encontrar la solución adecuada.</p>
<p>La <strong>motivación bien entendida</strong> se enmarca en una disposición de los niños para que puedan buscarse ellos mismos motivos atractivos para implicarse en el desarrollo de las actividades; debe tener un carácter permanente, no impulsada por hechos puntuales muy llamativos para el niño, o sólo por personas hacia las que sienta especial cariño o admiración.</p>
<h2><strong>¿Cómo detectar si nuestro hijo está desmotivado?</strong></h2>
<p>Si <strong>el niño no muestra interés por nada de los que proponemos</strong> (<a href="https://www.conmishijos.com/tareas-escolares/matematicas/tareas-escolares-de-matematicas-para-ninos-de-seis-anos/" target="_self">tareas</a>, actividades o juegos libres, ratos de ocio divertidos...) ni tiene inquietudes, no se nuestra receptivo a hacer cosas nuevas, ni ilusión por ninguna afición o <em>hobby</em> y todo lo hace rápido (para salir del paso), por cumplir… Además se encuentra con falta de energía continua, apático… y en el cole tiene pereza y ningún tipo de iniciativa por nada, no disfruta con lo que hace y está desganado… No obstante, <strong>la desmotivación en los niños</strong> es algo muy frecuente y no conllevará ningún problema siempre que no se alargue demasiado en el tiempo, si persiste buscaremos ayuda especializada.</p>
<p>Las causas de la <strong>falta de motivación en los niños</strong> pueden ser variadas. Es posible que el niño esté apático y desmotivado porque tenga algún problema o le preocupe algo relacionado con el colegio o los amigos… Quizá se encuentre estresado porque el día a día exige un ritmo frenético y se agobia… O está pasando por crisis de identidad propias de su etapa en el ciclo vital…</p>
<p>Nosotros, los padres, nos comenzamos a preocupar… Antes tenía una predisposición natural para explorar el entorno, para interaccionar con los demás pero, ¿qué le ocurre?, ¿cómo puedo ayudarlo?, ¿por qué le da todo igual?</p>
<p>Inicialmente podemos elegir uno o más momentos durante el día en los que poder conectar con él,<strong> prestándole toda nuestra atención</strong> para que se sienta cómodo y pueda hablarnos de las actividades que realiza, si está conforme con sus rutinas diarias… mostrándole nuestro apoyo y elogiando aquellas tareas que hace por sí mismo porque realmente quiere y se siente automotivado. A veces, las metas que les fijamos son poco realistas o difíciles de alcanzar generando en el niño una gran <a title="gestionar la frustracion" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/11-pautas-para-ayudar-a-los-ninos-a-gestionar-su-frustracion/">frustración</a>, ellos sienten que no son entendidos y que su esfuerzo no es valorado ni reforzado.</p>
<h2><strong>La importancia de la responsabilidad</strong></h2>
<p>Desde las primeras etapas debemos explicarles que una persona es <strong>responsable</strong> en la medida en que asume sus obligaciones desde dentro, por propia iniciativa y sin <strong>angustiarse</strong>, y no desde fuera, por imposición. La <a href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/como-educar-a-ninos-responsables/" target="_self">responsabilidad</a> exige un esfuerzo y una planificación.</p>
<p>Es importante que los niños comprendan que pueden ser responsables si asumen lo que quieren hacer y ponen los medios necesarios para lograrlo; de esta manera el trabajo de clase no se convertirá en una obligación sino en un medio que les permitirá saber más y desarrollar sus habilidades. <a href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/tareas-de-casa-que-los-ninos-pueden-hacer-como-colaborar-en-el-hogar-por-edades/" target="_self">Darles ciertas responsabilidades </a>(repartir material, regar las plantas de clase, cuidar la mascota…) es ayudarlos a entender que existen acciones y consecuencias que dependen de ellos; deben realizar estos “encargos” con seriedad y hacerlos lo mejor posible. Es importante que conozcan que cuando una persona es responsable tiene que responder de algo ante alguien, se ha <strong>comprometido</strong>. En estas edades, los niños ya pueden conocer qué significa la palabra compromiso.</p>
<p class="picture"><img src="https://www.conmishijos.com/uploads/Familias/motivar2.jpg" alt="" width="1000" height="667" /></p>
<h2><strong>¿Qué error fundamental debemos evitar cuando hablamos de “motivar”?</strong></h2>
<p>No debemos <strong>presionar al niño en exceso creyendo que no se esfuerza porque no quiere</strong>. Al actuar de esta forma le responsabilizaremos directamente de sus malos rendimientos y se sentirá culpable; entonces se agudizarán los trastornos de conducta, de <a title="falta de concentración en los niños" href="https://www.conmishijos.com/ninos/colegio/causas-de-la-falta-de-concentracion-en-los-ninos/">atención</a>…y de nuevo su pensamiento quedará atrapado en un círculo vicioso: “si no obtengo buenos resultados es porque no me <strong>esfuerzo</strong>”. El error que debemos evitar es, por tanto, presionar al niño, puesto que de esta manera no ayudamos a detectar la dificultad real y no podemos encontrar la solución adecuada.</p>
<p>Podemos ayudarle y encontrar “motivación”, base de la calidad educativa, si:</p>
<ul>
<li><strong>Planificamos</strong> las actividades distribuyendo el tiempo entre ellas.</li>
<li>Sabe lo que tiene que hacer en cada momento.</li>
<li>Potenciamos que haga las cosas y realice los <strong>proyectos</strong> por interés propio, sin necesidad de que nadie nos obligue a ello.</li>
<li>Le explicamos la necesidad de ser <strong>constantes</strong> y esforzarnos para sacar el máximo partido de nuestros trabajos.</li>
<li>Le ayudamos a tomar conciencia de que los refuerzos materiales (premios) nos ayudarán a mantener nuestras buenas conductas en ocasiones, pero recibirlos no debe convertirse en un hábito diario.</li>
</ul>
<h2><strong>Ideas para motivar a nuestros hijos</strong></h2>
<ol>
<li><strong>Observar lo que hacen.</strong> Preguntar con interés por ejemplo, qué videojuego está utilizando, cómo funciona… Conocer sus aficiones se convierte en un punto de inflexión para lograr una nueva actitud más empática.</li>
<li><strong>Animarles a vivir experiencias diferentes que impliquen la salida de su rutina.</strong> Acompañarlos a visitar museos, al cine, a excursiones… actividades que impliquen salir de las pantallas y del centro educativo, donde se encuentran inmersos.</li>
<li><strong>Responder a aquellas preguntas que resultan curiosas.</strong> La curiosidad puede convertirse en la llave para su motivación, cuanto antes empecemos a conectar con los intereses de nuestros hijos, más pronto lograremos que muestren interés por el entorno y las oportunidades que éste ofrece.</li>
</ol>
<p><br /><br /></p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/15000/15270-ninos-desmotivados.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ ¿Cuál es el mejor ambiente para un niño hiperactivo? ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/cual-es-el-mejor-ambiente-para-un-nino-hiperactivo/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/cual-es-el-mejor-ambiente-para-un-nino-hiperactivo/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/cual-es-el-mejor-ambiente-para-un-nino-hiperactivo/</guid>
		<pubDate>Wed, 27 Aug 2025 10:18:27 +0200</pubDate>
		<description><![CDATA[ Recibir un diagnóstico de TDAH cambia la vida familiar: comprensión, alivio y nuevos retos. Descubre cómo afrontarlo desde el primer momento. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>Cuando las familias se enfrentan a un <a href="https://www.conmishijos.com/salud/enfermedades/diagnostico-del-trastorno-por-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-en-ninos/" target="_self">diagnóstico de hiperactividad</a> están recibiendo respuestas muy importantes, por fin están entendiendo un poquito más a su hijo o hija y tienen una explicación sobre lo que puede pasar.  De hecho, tras recibir el diagnóstico la vida de las familias cambia considerablemente y comienzan a profundizar en la información sobre el <strong>TDAH</strong>.</p>
<p class="picture"><img src="https://www.conmishijos.com/uploads/salud/hiperactivo1.jpg" alt="" width="1000" height="667" /></p>
<h2><strong>Psicoeducación y camino a seguir</strong></h2>
<p>En la fase psicoeducativa, las familias encuentran información sobre el trastorno y aceptación aprenden a cuidarse a sí mismos (autocuidado) contando con la ayuda de asociaciones, apoyo social…, conocen <strong>estrategias para manejar el trastorno</strong> y la canalización de la ansiedad, <a title="mejorar el autocontrol de los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/tecnica-del-semaforo-de-las-emociones-para-mejorar-el-autocontrol-de-los-ninos/">autocontrol</a>, manejo de pensamientos irracionales…</p>
<p>El camino de las familias tras el diagnóstico suele pasar por diferentes fases:</p>
<ul>
<li>Información sobre el <strong>trastorno</strong> y las conductas que podemos esperar.</li>
<li>Información sobre <strong>intervenciones</strong> y tratamientos.</li>
<li>Información sobre <a title="qué son las adaptaciones curriculares" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/que-son-las-adaptaciones-curriculares-cuando-se-aplican-y-por-que-son-un-derecho/">adaptaciones </a>en el centro educativo.</li>
<li>Entrenamiento en técnicas y estrategias para aplicar en casa: Sistemas de recompensa, etiquetado y organización, <strong>técnicas de estudio,</strong> entrenamiento en de habilidades sociales, educación emocional…</li>
<li>Formación a lo largo de la <strong>vida familiar</strong> ante circunstancias complejas como divorcios, separaciones, duelos…</li>
<li>Formación a lo largo de la vida de los hijos para entender cómo evolucionan los <strong>síntomas</strong>, qué esperar y qué cambios realizar.</li>
</ul>
<h2><strong>Información vs estigmatización y sobreprotección</strong></h2>
<p>Existen características de la familia que pueden tener gran trascendencia en la relación entre las <strong>dificultades de aprendizaje y el TDAH</strong>. Entre ellas destacamos: Conocimientos que la familia tenga sobre esta patología y sus consecuencias, actitudes ante la <a title="hiperactividad en niños" href="https://www.conmishijos.com/salud/enfermedades/como-se-trata-el-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-en-ninos/">hiperactividad </a>y ante las dificultades escolares y expectativas de los progenitores acerca del niño y de sus posibilidades escolares, profesionales…</p>
<p>Una característica común entre los <strong>familiares de los niños TDAH</strong> es la sobreprotección, una fuerte dependencia del niño hacia los adultos o bien, todavía cierta estigmatización por parte de algunos/as, derivada del rechazo, de la incomprensión… La información que poseamos acerca del TDAH y sus consecuencias en el rendimiento escolar e intelectual del niño, va a ser decisiva para la adaptación de éste a la <strong>vida escolar.</strong></p>
<p>Es muy interesante ayudar a estos niños a descubrir cuáles son las áreas en las que poseen sus mayores fortalezas, guiarlos para que identifiquen cuáles de sus habilidades les ayudará a tener éxito. Es por ello necesario que <strong>el ambiente educativo que les rodea sea estimulante</strong>, rico, variado y que, siempre que sea posible, favorezca el movimiento, la investigación y la iniciativa.</p>
<p>Los <a href="https://www.conmishijos.com/ninos/ninos-salud/hiperactivo...-o-sencillamente-nervioso.html" target="_self">niños TDAH</a> suelen necesitar también un buen programa de<strong> ejercicio físico para liberar energía</strong> diario, a ser posible en actividades no competitiva (suelen tolerar mal la frustración) y que no demanden excesiva interacción social (la auto-regulación emocional a veces es compleja) Son muy recomendables: Natación, excursionismo, bicicleta, artes marciales…</p>
<h2><strong>¿A partir de qué edad puedo conocer si mi hijo/a tiene TDAH?</strong></h2>
<p>“Encantada de saludarte Ana. Tengo una niña de 5 años que es muy inquieta, parece que no puede estar haciendo una misma actividad durante mucho tiempo. Empieza a jugar con algo y enseguida su atención se va a otra cosa. Quería saber qué otros síntomas debería tener en cuenta y a partir de qué edad podría saber si pudiera estar frente a un caso de TDAH. Gracias de antemano”</p>
<p>Comentarte que en los últimos años se ha avanzado mucho en la <strong>comprensión del  TDAH. </strong> La alteración ejecutiva es el aspecto nuclear del  TDAH.</p>
<p>Pero, ¿qué son las Funciones Ejecutivas? El grupo de capacidades que nos permite auto-regular nuestra actividad y pensamiento, establecer metas, organizar y secuenciar los pasos necesarios para conseguirlas de manera eficiente. La sede de dichas funciones se sitúa en la corteza prefrontal del cerebro y hoy sabemos que estas áreas maduran hasta tres años más lentamente en los TDAH.</p>
<p>¿Cuáles son los principales síntomas de una disfunción ejecutiva? Según Barkley, los niños y niñas con esta afectación presentan un grave problema de inhibición. Pero también se caracterizan por:</p>
<ol>
<li><strong>Carencias en memoria no verbal.</strong> Esto dificulta que aprendan de la experiencia y generalicen. Por eso “caen siempre en la misma piedra”, a pesar de sus buenas intenciones. Viven en presente; les cuesta contemplar el futuro, cooperar o controlar el paso del tiempo.</li>
<li><strong>Carecen de lenguaje interno y esto les impide actuar coordinadamente y regularse.</strong> También seguir instrucciones y solucionar problemas, expresar lo que saben de forma organizada y coherente o automotivarse.</li>
<li><strong>Tienen problemas en la autorregulación emocional:</strong> Por eso son frecuentes los altibajos en su ánimo,<a title="cómo gestionar la frustración en los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/11-pautas-para-ayudar-a-los-ninos-a-gestionar-su-frustracion/"> baja tolerancia a la frustración</a> pérdida del control y los problemas sociales.</li>
<li><strong>Tienen dificultades para resolver problemas,</strong> planificarse y realizar acciones coordinadas para lograr objetivos, planificar su vida; elegir respuestas adecuadas y pensar en el futuro.</li>
</ol>
<p>Partiendo de estas características y preventivamente, antes de que comience la Educación Primaria, puedes empezar a<strong> trabajar la atención y concentración</strong> con la niña mediante sencillos ejercicios como:</p>
<ul>
<li>Juegos de Asociación Visual (dibujos idénticos, parejas).</li>
<li>Buscar las diferencias entre dos dibujos aparentemente idénticos.</li>
<li>Juegos de Integración Visual (qué le falta a una imagen y cómo sería).</li>
<li>Identificación de “intrusos” en series de objetos.</li>
<li>Discriminar visualmente reconociendo un modelo determinado entre varios dibujos</li>
<li>Reconocer las diferencias con el modelo: Tamaño, color, forma…</li>
<li>Realizar “Laberintos”</li>
<li>Discriminar Figura-fondo. Colorear determinadas partes de un dibujo o forma para que emerja una figura del fondo.</li>
</ul>
<p>Espero que estas pautas-guía puedan ayudarte.</p>
<p class="picture"><img src="https://www.conmishijos.com/uploads/salud/hiperactivo2.jpg" alt="" width="1000" height="735" /></p>
<h2><strong>Dieta equilibrada, influencia del azúcar en el TDAH</strong></h2>
<p>Algunos estudios han demostrado un vínculo entre los colorantes artificiales y la hiperactividad. Los azúcares refinados (procesados) pueden tener algún efecto en la actividad de los niños pues ingresan en el torrente sanguíneo rápidamente, produciendo cambios rápidos en los niveles de azúcar en la sangre. Según un estudio de la Universidad de Yale, los <strong>niños con TDAH</strong>, en particular los niños hiperactivos, si ingieren un atracón de azúcar experimentan una rápida elevación de adrenalina que <strong>causa hiperactividad</strong>, por lo que hay que evitar la ingesta de bebidas carbonatadas y zumos no naturales y de bollería industrial. Es recomendable:</p>
<ul>
<li>Enriquecer la dieta en <strong>ácidos grasos omega 3 y omega 6</strong>. Estos componentes se encuentran en alimentos como las sardinas, el salmón, atún, nueces, calabaza.</li>
<li>Introducir <strong>alimentos ricos en triptófano</strong>, que es un aminoácido precursor de la serotonina, la llamada sustancia química del sueño. Por ejemplo, pollo, leche, nueces o semillas de ajonjolí (sésamo).</li>
<li>Tomar <strong>alimentos ricos en zinc y vitamina B6</strong>, necesarios para sintetizar la serotonina junto al triptófano. Por ejemplo, paté, higos, mariscos, cereales, carnes rojas, pollo...</li>
<li><strong>Evitar el uso frecuente de estimulantes</strong> como bebidas con <a title="alimentos prohibidos en los niños ates de los dos años" href="https://www.conmishijos.com/bebes/alimentacion/9-alimentos-que-no-debes-darle-a-tus-hijos-antes-de-los-2-anos/">cafeína </a>y teína, el chocolate, etc.</li>
<li>Practicar <strong>ejercicio físico </strong>de manera frecuente.</li>
<li><strong>Hidratarse correctamente.</strong> La mejor bebida es el agua, seguida de la leche y los zumos de fruta 100% naturales. Se recomienda una media de litro y medio o dos litros al día, aumentando su consumo en verano.</li>
<li><strong>No se puede obligar a un niño a comer</strong> un tipo determinado de comida si los adultos no la comen. Hay que acompañar a los niños y hacerles partícipes de todo el proceso, incluyendo la compra y la elaboración.</li>
<li>Mantener una <strong>dieta equilibrada</strong>.</li>
</ul>
<p>Para la <strong>Fundación CADAH</strong>, la mejora de la alimentación puede ayudar a los tratamientos principales, apoyando la reducción de los síntomas. Algunas dietas equilibradas y ricas en algunos componentes específicos, como complementos a los tratamientos tradicionales, se han mostrado eficaces a la hora de mejorar los síntomas de la patología.</p>
<ul>
<li>Como primera medida se debe <strong>disminuir o eliminar del todo el uso de </strong><a title="causas de falta de concentración en los niños" href="https://www.conmishijos.com/ninos/colegio/causas-de-la-falta-de-concentracion-en-los-ninos/">azúcares refinados,</a> sobre todo durante el desayuno, para evitar los ciclos de hiperglucemia e hipoglucemia.</li>
<li>Se deben <strong>evitar los alimentos refinados</strong> por su pobre cantidad en nutrientes y porque al no ser alimentos de cultivo biológico llevarán aditivos y estimulantes que probablemente afectarán de forma negativa al niño. Es recomendable que los padres se preocupen en usar alimentos de cultivo biológico siempre que sea posible, para que los niños no consuman conservantes o colorantes.</li>
<li>El <strong>consumo excesivo de lácteos</strong>, que suele generar intolerancias en el niño e irritabilidad intestinal, se deben minimizar o controlar. </li>
<li>Se han de <strong>suprimir las grasas saturadas y las grasas parcial o totalmente hidrogenadas</strong> y en su lugar sustituirlas por grasas insaturadas o polisaturadas.</li>
</ul>
<h3>UN TESTIMONIO. Tengo hiperactividad… Soy Pablo</h3>
<p><strong><em>Me han dicho que soy hiperactivo, y… ¿qué es ser hiperactivo?</em></strong></p>
<p>Tener <strong>dificultades en mantener la atención</strong> y en controlar los impulsos además de no parar de moverse en cualquier entorno cotidiano. Moverse con tanta agitación provoca tropezar con frecuencia y no darse cuenta de que las cosas que llevamos en las manos debemos tratarlas con cuidado para que no se caigan. Me dicen que ser <strong>hiperactivo</strong> implica tener poca habilidad motora y querer satisfacer los deseos de manera inmediata comportándose, en ocasiones, con cierta agresividad y encontrándose con palabras de rechazo por parte de los demás.</p>
<p>Me han dicho que mi hiperactividad está acompañada de <a title="diagnóstico de déficit de atención en los niños" href="https://www.conmishijos.com/salud/enfermedades/diagnostico-del-trastorno-por-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-en-ninos/">déficit de atención </a>principalmente. No soy capaz de concentrarme en una actividad el tiempo necesario para terminarla por completo, me distraigo, mis trabajos no son limpios ni cuidados, “estoy flotando”, “en las nubes”…, me aburren las tareas de todos los días. Me cuesta memorizar y aprender lo que explica mi profesor en clase, prefiero mirar lo que hace mi compañero. Se me escapan los detalles en los ejercicios, mis respuestas son incompletas, no sé<strong> planificar mis deberes</strong> ni organizar mis pensamientos…</p>
<p>Me gustaría que me ayudaran a dividir mis trabajos en pequeñas partes adecuadas a mi capacidad para mantener la atención y no cansarme tanto. Necesitaría también que me dejaran más tiempo para organizar el material de clase que utilizo a diario, así mi mesa no sería un caos. Me encantaría que mis compañeros me ayudaran y me dieran “pistas” de lo que tengo que ir haciendo durante la jornada mediante señales, gestos o dibujos; y si me <strong>despisto</strong>, mi profesor podría mencionar mi nombre o darme toquecitos en el hombro para centrar mi atención dispersa y enterarme de los cambios de actividad. Sé que funcionaría mejor si el material de trabajo fuera más atractivo, pero como esto a veces no es posible, necesitaría escuchar mensajes positivos y que no me <strong>castigaran</strong> ya desde el principio. Mi deseo sería que me premiaran por lo que voy consiguiendo día a día y también por saber a qué información, de todas las que me llegan a la vez, tengo que hacer caso en primer lugar … quisiera ser feliz. </p>
<p>Pablo, 8 años.</p>
<p> </p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/15000/15343-ambiente-ninos-hiperactivos.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Cómo ayudar a nuestros hijos a identificar a las personas tóxicas ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-ayudar-a-nuestros-hijos-a-identificar-a-las-personas-toxicas/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-ayudar-a-nuestros-hijos-a-identificar-a-las-personas-toxicas/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-ayudar-a-nuestros-hijos-a-identificar-a-las-personas-toxicas/</guid>
		<pubDate>Wed, 27 Aug 2025 10:05:15 +0200</pubDate>
		<description><![CDATA[ Descubre cómo ayudar a tus hijos a reconocer personas tóxicas, proteger su autoestima y marcar límites sanos desde pequeños. Educación emocional para toda la vida. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>En algún momento, todos nos hemos cruzado con personas que nos hacen sentir mal, nos desestabilizan o simplemente absorben nuestra energía. A veces, ni siquiera entendemos por qué, pero nos dejan con emociones negativas tras cada interacción. Enseñar a nuestros hijos a reconocer este <strong>tipo de relaciones tóxicas</strong> y gestionarlas es una habilidad esencial para su bienestar emocional. <strong>¿Cómo identificar a las personas tóxicas y protegernos de ellas desde la infancia?</strong></p>
<p class="picture"><img src="https://www.conmishijos.com/uploads/Familias/PERSONAS-TOXICAS1.jpg" alt="" width="1000" height="627" /></p>
<h2 data-start="1074" data-end="1156">¿Qué es una persona tóxica y por qué debemos hablar de ello con nuestros hijos?</h2>
<p data-start="1158" data-end="1533">Una <strong data-start="1162" data-end="1180">persona tóxica</strong> es aquella que, por su comportamiento habitual, genera un entorno negativo, con actitudes como la crítica constante, el chantaje emocional, la manipulación o la <a title="educar en la empatía" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/5-practicas-para-educar-a-los-ninos-en-la-empatia/">falta de empatía</a>. Puede que actúen así por desconocimiento, por su historia personal o de forma consciente. Lo importante es que <strong data-start="1471" data-end="1532">nuestros hijos aprendan a detectar estas señales a tiempo</strong>.</p>
<h2 data-start="1540" data-end="1617">Educar en el respeto desde casa: la base para identificar relaciones sanas</h2>
<h3 data-start="1619" data-end="1659">El respeto empieza por uno mismo</h3>
<p data-start="1661" data-end="1844">Antes de hablarles de los demás, es fundamental que los niños<a title="educar en el respeto" href="https://www.conmishijos.com/tests/educacion/sabes-educar-a-tus-hijos-en-el-respeto/"> aprendan a respetarse a sí mismos</a> <strong data-start="1734" data-end="1774">y a los demás</strong>. Y esta lección empieza en casa, en las pequeñas cosas del día a día:</p>
<ul data-start="1846" data-end="2099">
<li data-start="1846" data-end="1910">
<p data-start="1848" data-end="1910">Usar buenos modales como “gracias”, “por favor” o “lo siento”.</p>
</li>
<li data-start="1911" data-end="1990">
<p data-start="1913" data-end="1990">Respetar el espacio personal y emocional de todos los miembros de la familia.</p>
</li>
<li data-start="1991" data-end="2099">
<p data-start="1993" data-end="2099">Dar ejemplo con nuestras propias relaciones: si hablamos con respeto de otras personas, ellos lo imitarán.</p>
</li>
</ul>
<h3 data-start="2101" data-end="2148">Normas, límites y convivencia saludable</h3>
<p data-start="2150" data-end="2448">Vivir en un entorno familiar estructurado y respetuoso da a los niños un modelo claro de lo que deben esperar de los demás. Si crecen sabiendo que existen <a title="como poner límites a los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-poner-normas-y-limites-a-los-ninos-pautas-de-disciplina-en-la-infancia/">límites claros</a><strong data-start="2305" data-end="2369">, normas de convivencia y consecuencias justas</strong>, les será mucho más fácil reconocer comportamientos dañinos en otras personas.</p>
<h2 data-start="2455" data-end="2516">¿Qué pasa si la toxicidad viene de nuestros propios hijos?</h2>
<p data-start="2518" data-end="2733">No siempre la toxicidad viene de fuera. A veces, los padres se enfrentan a situaciones complicadas cuando sus propios hijos adoptan<strong> actitudes tiranas</strong>: manipulaciones, chantajes emocionales o desobediencia constante.</p>
<h3 data-start="2735" data-end="2777">¿Estamos criando a un hijo tóxico?</h3>
<p data-start="2779" data-end="2970">No debemos confundir conductas propias de la edad (rebeldía, testarudez, necesidad de atención) con comportamientos que reflejan una <strong data-start="2912" data-end="2938">falta de límites clara</strong>. Algunas señales de alerta son:</p>
<ul data-start="2972" data-end="3145">
<li data-start="2972" data-end="2997">
<p data-start="2974" data-end="2997">Falta total de empatía.</p>
</li>
<li data-start="2998" data-end="3033">
<p data-start="3000" data-end="3033">Baja tolerancia a la <a title="oautas para gestionar la frustración" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/11-pautas-para-ayudar-a-los-ninos-a-gestionar-su-frustracion/">frustración</a>.</p>
</li>
<li data-start="3034" data-end="3097">
<p data-start="3036" data-end="3097">Egoísmo extremo o necesidad constante de salirse con la suya.</p>
</li>
<li data-start="3098" data-end="3145">
<p data-start="3100" data-end="3145">Chantajes, amenazas o manipulación emocional.</p>
</li>
</ul>
<p data-start="3147" data-end="3276">Trabajar sobre estos comportamientos desde el respeto, pero con firmeza, es esencial para evitar que se consoliden con el tiempo.</p>
<p class="picture"><img src="https://www.conmishijos.com/uploads/Familias/personas-toxicas2.jpg" alt="" width="1000" height="667" /></p>
<h2 data-start="3283" data-end="3340">Cómo ayudar a los niños a alejarse de personas tóxicas</h2>
<h3 data-start="3342" data-end="3393">1. Enseñarles a reconocer señales negativas</h3>
<p data-start="3395" data-end="3657">Desde pequeños pueden identificar personas que les hacen sentir mal: vergüenza, tristeza, ansiedad o inseguridad. Anímales a <a title="como educar en inteligencia emocional" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/como-desarrollar-la-inteligencia-emocional-en-ninos/">hablar sobre cómo se sienten </a><strong data-start="3533" data-end="3581">después de estar con alguien</strong>. Si notan que siempre terminan de mal humor, puede ser una señal de alerta.</p>
<h3 data-start="3659" data-end="3711">2. Asertividad: la clave para marcar límites</h3>
<p data-start="3713" data-end="3960">Enseñarles que tienen derecho a <strong>decir “NO</strong>” cuando algo no les gusta es un regalo para toda la vida. La <strong data-start="3816" data-end="3831">asertividad</strong> se aprende, y comienza cuando les mostramos que no tienen que agradar a todo el mundo ni seguir el juego de quien les hace daño.</p>
<h3 data-start="3962" data-end="3995">3. Refuerza su autoestima</h3>
<p data-start="3997" data-end="4132">Un niño o niña con buena <a title="autoestima en los adolescentes" href="https://www.conmishijos.com/educacion/adolescentes/como-desarrollar-una-autoestima-positiva-en-los-adolescentes/">autoestima </a>es menos vulnerable a personas que intentan cambiarles, controlarles o ridiculizarles. Frases como:</p>
<ul>
<li>“Eres suficiente tal y como eres”.</li>
<li>“Tu opinión es importante”.</li>
<li>“Tú decides con quién quieres estar y con quién no”.</li>
</ul>
<p data-start="4257" data-end="4297">...construyen una base emocional sólida.</p>
<h3 data-start="4299" data-end="4342">4. Habilidades sociales protectoras</h3>
<p data-start="4344" data-end="4533">Practicar con ellos cómo actuar en situaciones incómodas, cómo decir “no” de forma <strong>respetuosa</strong> o cuándo alejarse es esencial. Jugar a roles o leer cuentos sobre este tema puede ayudar mucho.</p>
<h3 data-start="4535" data-end="4588">5. Distancia emocional y enseñarles a cuidarse</h3>
<p data-start="4590" data-end="4839">Hay personas con las que hay que relacionarse (en el colegio, en la familia), pero con las que <strong data-start="4685" data-end="4732">podemos mantener cierta distancia emocional</strong>. Ayúdales a entender que no están obligados a intimar con todo el mundo. Pueden ser amables sin exponerse.</p>
<h2 data-start="4846" data-end="4899">Señales de alarma ¿cómo saber si algo va mal?</h2>
<p data-start="4901" data-end="5014">Observa estos posibles cambios en tus hijos que podrían indicar que una relación está afectándoles negativamente:</p>
<ul data-start="5016" data-end="5283">
<li data-start="5016" data-end="5056">
<p data-start="5018" data-end="5056"><a title="ansiedad en los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/12-senales-de-ansiedad-en-ninos-como-identificar-y-ayudar-a-tu-hijo/">Ansiedad</a>, insomnio o cambios de humor.</p>
</li>
<li data-start="5057" data-end="5083">
<p data-start="5059" data-end="5083">Irritabilidad constante.</p>
</li>
<li data-start="5084" data-end="5149">
<p data-start="5086" data-end="5149">Aislamiento o pérdida de interés por sus actividades favoritas.</p>
</li>
<li data-start="5150" data-end="5224">
<p data-start="5152" data-end="5224">Quejas físicas sin causa médica aparente (dolor de barriga, de cabeza…).</p>
</li>
<li data-start="5225" data-end="5283">
<p data-start="5227" data-end="5283">Labilidad emocional (llanto fácil, enfados constantes…).</p>
</li>
</ul>
<p data-start="5285" data-end="5442">Si detectas estos signos, es momento de <strong data-start="5325" data-end="5368">hablar con ellos con calma y sin juicio</strong>, y si lo ves necesario, consultar con un orientador o psicólogo infantil.</p>
<h2 data-start="5449" data-end="5517">La técnica de la tortuga: una herramienta para el autocontrol</h2>
<p data-start="5519" data-end="5693">Cuando una situación se vuelve abrumadora, <a title="enseñar autocontrol en los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/tecnica-del-semaforo-de-las-emociones-para-mejorar-el-autocontrol-de-los-ninos/">enseñar a tu hijo a calmarse </a>puede marcar la diferencia. La técnica de la tortuga es especialmente eficaz entre los 4 y los 7 años:</p>
<ol data-start="5695" data-end="5944">
<li data-start="5695" data-end="5775">
<p data-start="5698" data-end="5775">Imaginan que, como una tortuga, pueden meterse en su caparazón para calmarse.</p>
</li>
<li data-start="5776" data-end="5839">
<p data-start="5779" data-end="5839">Se recogen sobre sí mismos, cerrando ojos y apretando puños.</p>
</li>
<li data-start="5840" data-end="5885">
<p data-start="5843" data-end="5885">Respiran profundamente y cuentan hasta 10.</p>
</li>
<li data-start="5886" data-end="5944">
<p data-start="5889" data-end="5944">Salen de su caparazón cuando se sienten más tranquilos.</p>
</li>
</ol>
<p data-start="5946" data-end="6083">Puedes motivar su uso con recompensas simbólicas, como colorear una tortuga con “escamas” que van ganando cuando aplican bien la técnica.</p>
<h2 data-start="6090" data-end="6150">Enseñarles a protegerse es un acto de amor</h2>
<p data-start="6152" data-end="6567">Ayudar a nuestros hijos a identificar personas tóxicas no significa enseñarles a desconfiar de todos, sino a <strong data-start="6261" data-end="6296">proteger su bienestar emocional</strong>, reconocer lo que les hace bien y saber decir “basta” cuando algo les hace daño. La clave está en educar desde el ejemplo, el respeto y la escucha activa. Porque no siempre podremos evitarles el dolor, pero sí podemos darles herramientas para que aprendan a gestionarlo.</p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/14000/14039-ninos-personas-toxicas.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Diagnóstico del trastorno por déficit de atención e hiperactividad en niños ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/diagnostico-del-trastorno-por-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-en-ninos/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/diagnostico-del-trastorno-por-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-en-ninos/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/diagnostico-del-trastorno-por-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-en-ninos/</guid>
		<pubDate>Wed, 27 Aug 2025 08:27:26 +0200</pubDate>
		<description><![CDATA[ El trastorno por déficit de atención e hiperactividad afecta a una gran cantidad de niños, afectando a su rendimiento escolar, sus relaciones y su autoestima. Señales para diagnosticar el TDAH en los niños. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>El <strong>Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad</strong> (TDAH) es uno de los problemas psiquiátricos más frecuentes en niños en edad escolar y también es frecuente en adolescentes.</p>
<p>El <a title="hiperactividad" href="https://www.conmishijos.com/salud/enfermedades/como-se-trata-el-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-en-ninos/">TDAH</a> es un problema principlamente de origen genético en el que existe una alteración en los neurotransmisores o mensajeros de la parte frontal del cerebro. Esta parte del cerebro es la responsable de inhibir los impulsos automáticos, planificar una acción, mantener una acción con un objetivo, y<strong> reducir las distracciones</strong> para enfocar la atención en la parte importante de lo que estamos haciendo. Al no funcionar adecuadamente en niños con TDAH, tienen síntomas de <strong>hiperactividad</strong> motora, impulsividad, e inatención.</p>
<p class="picture"><img title="Diagnóstico del TDAH" src="https://www.conmishijos.com/uploads/ninos/tdah-dianostico-ninos_salud.jpg" alt="Diagnóstico del TDAH" width="752" height="336" /></p>
<h2><strong>Diagnóstico del TDAH en los niños y cómo prevenirlo</strong></h2>
<p><strong>Los niños con TDAH</strong> tienen problemas de atención, impulsividad (cognitiva y del comportamiento) y exceso de actividad y, debido a éstos síntomas, tienen dificultades de interacción social, problemas de comportamiento y <a title="conflictos familiares" href="https://www.conmishijos.com/los-conflictos-familiares-y-sus-causas.html">relación en la familia</a> y mal rendimiento escolar. Muchos de éstos niños además presentan otros problemas psiquiátricos como <strong>trastorno oposicional o negativista</strong> desafiante, trastorno de conducta (hasta el 40%), y también depresión y <strong>ansiedad</strong>. Aún está en estudio la posible relación entre algunas formas de TDAH y enfermedades del humor como la enfermedad bipolar (maniaco-depresiva.)</p>
<p>Esto se debe al fallo en los neurotransmisores del area frontal que gobierna el sistema ejecutivo. Además del riesgo genético, otras posibles causas ambientales o factores de riesgo son, el uso de <strong>tabaco</strong> o <a title="alcohol y embarazo" href="https://www.conmishijos.com/embarazo/cuidados/alcohol-y-embarazo/">alcohol</a> por la madre durante el embarazo, gran adversidad psicosocial (pobreza, abandono, abuso...) y los problemas perinatales como bajo peso del niño al nacer o hipoxia (falta de oxigeno) en el parto. En familias donde uno de los <strong>niños tiene TDAH</strong> el riesgo para los hermanos sube del 5 % de la población general hasta un 30 al 40%. También se eleva el riesgo si uno de los padres tiene TDAH (multiplica el riesgo por 8.)</p>
<h2><strong>Las características clínicas centrales del TDAH son los siguientes:</strong></h2>
<ul>
<li><strong>Actividad excesiva e inapropiada sin relación a la tarea</strong>. Es una actividad molesta, sin objetivo, y fuera de su asiento, que dificulta el trabajo del niño y de otros niños en el colegio e interrumpe al profesor/a. El niño enreda mucho, es ruidoso y habla en exceso, produciendo consecuencias sociales negativas. Con el desarrollo del niño tiende a disminuir, pero queda una intranquilidad interna. Éste síntoma responde bien a medicación estimulante.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Poca atención mantenida</strong>. Esto produce un trabajo escolar pobre y un mal rendimiento escolar y en los juegos (produciendo impopularidad con otros niños). La atención es variable y depende de la motivación, es peor para <a title="niños y aburrimiento" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/el-aburrimiento-y-los-ninos/">tareas aburridas</a>, pero también está por debajo de lo normal en juegos. El niño se distrae fácilmente por estímulos irrelevantes. También responde a medicación estimulante.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Dificultad para inhibir impulsos</strong>. Dificultad para retrasar la respuesta a una señal. Es el síntoma más duradero, y puede durar hasta la edad adulta, con rendimientos académicos y sociales por debajo de su potencial debido a acciones y decisiones impulsivas. En el niño se traduce en no esperar su turno, interrumpir a otros, responder sin pensar, y tener mayor propensión a accidentes, heridas, etc. Éste síntoma mejora con estimulantes.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Dificultad en llevarse bien</strong>. Suelen ser impopulares con los padres, <a title="relaciones entre hermanos" href="https://www.conmishijos.com/las-relaciones-entre-hermanos.html">hermanos</a> y profesores. Tienen pocas amistades duraderas. Estos niños suelen meterse en líos y meter a otros en líos, y les es difícil ajustar su respuesta a la situación (por ejemplo: pasar de los juegos y bromas del recreo al trabajo de clase). Este síntoma también mejora con la medicación.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Bajo rendimiento escolar.</strong> Tienen <strong>problemas de aprendizaje</strong> por mala organización, mala memoria secuencial, déficit en actividades psicomotrices finas y gruesas, y habilidades cognitivas improductivas.</li>
</ul>
<ul>
<li><a title="autoestima en los adolescentes" href="https://www.conmishijos.com/educacion/adolescentes/como-desarrollar-una-autoestima-positiva-en-los-adolescentes/"><strong>Baja autoestima</strong></a>. Debido a su impopularidad, a tener pocos amigos, a <strong>meterse siempre en problemas</strong> con padres, hermanos, profesores, y al mal rendimiento escolar, estos niños tienen una sensación crónica de fallar en todo y no hacer nada bien, a pesar de intentarlo.</li>
</ul>
<ul>
<li><strong>Comorbilidad</strong> (tener otros problemas además del TDAH.) Es la norma y no la excepción. Trastornos frecuentemente comórbidos con el TDAH son: trastorno oposicional-desafiante, trastorno de la conducta, trastornos de aprendizaje (verbal y no verbal), ansiedad y depresión.</li>
</ul>
<p>Para hacer un diagnóstico no solamente se requiere la presencia de suficientes síntomas de forma persistente, sino que tienen que estar presentes en más de un ambiente de la vida del niño (casa, colegio, con amigos...) y además crear problemas importantes.</p>
<p>Los síntomas deben estar presentes por encima de lo normal para la edad del niño. Un <strong>niño con TDAH</strong> no detectado a tiempo puede tener considerables problemas académicos, de relación familiar, de relación social, de conducta en el <a title="colegio y niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/colegio/el-colegio-y-los-ninos/">colegio</a> etc. En niños correctamente diagnosticados y tratados, se pueden prevenir y reconducir las complicaciones. Entre un 40 a un 60% de los niños con TDAH seguirán teniendo síntomas en la edad adulta.</p>
<p><strong>Dr. César Soutullo Esperón</strong>. Especialista en Psiquiatría Consultor Clínico. Departamento de Psiquiatría y Psicología Médica. Clínica de la Universidad de Navarra.</p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/2000/2712-diagnostico-del-trastorno-por-deficit-de-atencion-e-hiperactividad-en-ninos.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ 11 pautas para ayudar a los niños a gestionar su frustración ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/11-pautas-para-ayudar-a-los-ninos-a-gestionar-su-frustracion/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/11-pautas-para-ayudar-a-los-ninos-a-gestionar-su-frustracion/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/11-pautas-para-ayudar-a-los-ninos-a-gestionar-su-frustracion/</guid>
		<pubDate>Sat, 23 Aug 2025 10:55:48 +0200</pubDate>
		<description><![CDATA[ Descubre 11 pautas prácticas y eficaces para enseñar a los niños a gestionar la frustración, mejorar su autocontrol y desarrollar su inteligencia emocional. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p data-start="740" data-end="1014">¿Tu <strong>hijo se frustra</strong> con facilidad cuando las cosas no salen como quiere? Tranquilo, no estás solo. <strong>Enseñar a los niños a gestionar la frustración</strong> es clave para su <a title="desarrollo emocional de los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/8-claves-para-contribuir-al-desarrollo-emocional-de-los-ninos/">desarrollo emocional</a>. Aquí tienes técnicas prácticas y efectivas para ayudarles a manejar mejor esas emociones.</p>
<p class="picture"><img src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/frustracion-ninos-art.jpg" alt="" width="737" height="389" /></p>
<h2 data-start="1021" data-end="1090"><strong>¿Qué es la frustración y por qué es tan difícil para los niños?</strong></h2>
<p data-start="1092" data-end="1347"><strong data-start="1092" data-end="1118">Tolerar la frustración</strong> significa ser capaces de aceptar que las cosas no siempre salen como queremos, sin perder el control emocional. Es una habilidad fundamental en la vida, pero que <strong data-start="1281" data-end="1305">no nace con nosotros</strong>, se aprende con el tiempo... y con ayuda.</p>
<p data-start="1349" data-end="1562">Como explican los expertos, se trata de una actitud que puede trabajarse y desarrollarse, especialmente en la infancia, cuando el niño aún es <a title="tratar con niños egocéntricos" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/10-claves-para-tratar-con-ninos-egocentricos/">egocéntrico </a>y piensa que todo gira en torno a él.</p>
<h2 data-start="1569" data-end="1638"><strong>¿Cómo se comporta un niño con baja tolerancia a la frustración?</strong></h2>
<p data-start="1640" data-end="1742">Los niños que no han <strong>aprendido a gestionar la frustración</strong> suelen presentar algunas de estas conductas:</p>
<ul data-start="1744" data-end="2101">
<li data-start="1744" data-end="1784">
<p data-start="1746" data-end="1784">Exigen todo de inmediato y sin medida.</p>
</li>
<li data-start="1785" data-end="1816">
<p data-start="1787" data-end="1816">Son impulsivos e impacientes.</p>
</li>
<li data-start="1817" data-end="1847">
<p data-start="1819" data-end="1847">Les cuesta aceptar los “no”.</p>
</li>
<li data-start="1848" data-end="1889">
<p data-start="1850" data-end="1889">Se frustran y se enfadan con facilidad.</p>
</li>
<li data-start="1890" data-end="1942">
<p data-start="1892" data-end="1942">No entienden que otros también tienen necesidades.</p>
</li>
<li data-start="1943" data-end="1996">
<p data-start="1945" data-end="1996">Tienden a pensar en blanco o negro (“todo o nada”).</p>
</li>
<li data-start="1997" data-end="2049">
<p data-start="1999" data-end="2049">Tienen <a title="tratar con niños obstinados" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-lidiar-con-ninos-testarudos-y-obstinados/">rabietas frecuentes </a>o llanto descontrolado.</p>
</li>
<li data-start="2050" data-end="2101">
<p data-start="2052" data-end="2101">Pueden sufrir ansiedad ante la mínima dificultad.</p>
</li>
</ul>
<p data-start="2103" data-end="2240">Este patrón, si se mantiene, <strong data-start="2132" data-end="2196">puede derivar en problemas de conducta a medio y largo plazo</strong>. Por eso es importante actuar cuanto antes.</p>
<h2 data-start="2247" data-end="2303"><strong>¿Cómo ayudar a un niño a gestionar la frustración?</strong></h2>
<p data-start="2305" data-end="2439">Aquí tienes <strong data-start="2317" data-end="2340">11 pautas prácticas</strong> que puedes aplicar desde casa para <strong data-start="2376" data-end="2418">mejorar su tolerancia a la frustración</strong> de forma progresiva.</p>
<h3 data-start="2441" data-end="2479">1. No cedas siempre a sus deseos</h3>
<p data-start="2480" data-end="2603">Evitar el malestar a toda costa no les enseña a enfrentarse a la realidad. No siempre se gana. Y está bien que lo aprendan.</p>
<h3 data-start="2605" data-end="2633">2. Sé su mejor ejemplo</h3>
<p data-start="2634" data-end="2777">Demuestra cómo tú<a title="como no perder los nervios con los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/estrategias-para-no-perder-los-nervios-con-los-ninos-en-casa/"> gestionas los problemas</a>. Si te frustras por un atasco y reaccionas con serenidad, estarás enseñando más que con mil palabras.</p>
<h3 data-start="2779" data-end="2808">3. Fomenta la autonomía</h3>
<p data-start="2809" data-end="2920">Dales espacio para intentar resolver cosas por sí mismos, incluso si fallan. El error es parte del aprendizaje.</p>
<h3 data-start="2922" data-end="2953">4. Deja que se equivoquen</h3>
<p data-start="2954" data-end="3075">No resuelvas todos sus problemas. <strong data-start="2988" data-end="3074">Aprender a esforzarse y perseverar es más útil que encontrar soluciones inmediatas</strong>.</p>
<h3 data-start="3077" data-end="3111">5. No refuerces las rabietas</h3>
<p data-start="3112" data-end="3223">Ceder ante un berrinche refuerza la idea de que el llanto o el enfado es un medio para conseguir lo que desean.</p>
<h3 data-start="3225" data-end="3270">6. Ayúdales a identificar sus emociones</h3>
<p data-start="3271" data-end="3409">Frases como “entiendo que estés triste” o “parece que estás enfadado porque no has ganado” les ayudan a <strong data-start="3375" data-end="3408">poner nombre a lo que sienten</strong>.</p>
<h3 data-start="3411" data-end="3453">7. Diferenciar deseos de necesidades</h3>
<p data-start="3454" data-end="3590">Es esencial que comprendan que no todo lo que quieren es imprescindible. No es lo mismo querer una tablet que necesitar comida o afecto.</p>
<h3 data-start="3592" data-end="3640">8. Convertir la frustración en aprendizaje</h3>
<p data-start="3641" data-end="3747">Cada decepción es una oportunidad para mejorar. Pregunta: “¿Qué podríamos hacer diferente la próxima vez?”</p>
<h3 data-start="3749" data-end="3793">9. Enséñales cuándo y cómo pedir ayuda</h3>
<p data-start="3794" data-end="3924">Primero que intenten resolver por sí solos, y solo después ofrecer alternativas o acompañamiento. Así evitas <a title="fomentar la autonomía de los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/como-ensenar-autonomia-a-los-ninos/">dependencia excesiva</a>.</p>
<h3 data-start="3926" data-end="3967">10. Practica técnicas de relajación</h3>
<p data-start="3968" data-end="4089">Respirar hondo, contar hasta diez, imaginar un lugar tranquilo… Son recursos valiosos para calmarse y retomar el control.</p>
<h2 data-start="4096" data-end="4154"><strong>Técnica de la tortuga para el autocontrol en niños pequeños</strong></h2>
<p data-start="4156" data-end="4296">Una de las herramientas más eficaces para la <a title="enseñar autocontrol a los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/tecnicas-que-funcionan-para-ensenar-autocontrol-a-los-ninos/">gestión emocional </a>en edades tempranas es la <strong data-start="4245" data-end="4270">Técnica de la tortuga</strong>, creada por M. Schneider.</p>
<h4 data-start="4298" data-end="4319">¿En qué consiste?</h4>
<p data-start="4320" data-end="4484">Mediante un cuento, se enseña a los niños que cuando se sienten muy enfadados o frustrados pueden <strong data-start="4418" data-end="4469">"meterse en su caparazón" como hace una tortuga</strong> para calmarse.</p>
<h4 data-start="4486" data-end="4511">Pasos para aplicarla:</h4>
<ol data-start="4512" data-end="5082">
<li data-start="4512" data-end="4629">
<p data-start="4515" data-end="4629"><strong data-start="4515" data-end="4539">Cuento de la tortuga</strong>: Se les cuenta una historia donde la tortuga se esconde en su caparazón cuando se enfada.</p>
</li>
<li data-start="4630" data-end="4763">
<p data-start="4633" data-end="4763"><strong data-start="4633" data-end="4650">Dramatización</strong>: El niño simula esconderse como la tortuga, pegando la barbilla al pecho, cerrando los ojos y contando hasta 10.</p>
</li>
<li data-start="4764" data-end="4856">
<p data-start="4767" data-end="4856"><strong data-start="4767" data-end="4781">Relajación</strong>: Esta tensión-controlada seguida de distensión provoca un efecto calmante.</p>
</li>
<li data-start="4857" data-end="4988">
<p data-start="4860" data-end="4988"><strong data-start="4860" data-end="4882">Motivación externa</strong>: Se pueden usar dibujos de tortugas con casillas para colorear cada vez que utiliza la técnica con éxito.</p>
</li>
<li data-start="4989" data-end="5082">
<p data-start="4992" data-end="5082"><strong data-start="4992" data-end="5013">Refuerzo positivo</strong>: Al completar casillas, puede recibir algún pequeño premio o elogio.</p>
</li>
</ol>
<p data-start="5084" data-end="5208">Esta técnica funciona especialmente bien <strong data-start="5125" data-end="5149">entre los 4 y 7 años</strong>, pero puede adaptarse como recurso simbólico para mayores.</p>
<h2 data-start="5215" data-end="5269"><strong>¿Por qué enseñar a frustrarse es tan importante?</strong></h2>
<p data-start="5271" data-end="5534">Porque la frustración <strong data-start="5293" data-end="5330">forma parte inevitable de la vida</strong>. No siempre se gana, no siempre se consigue lo que se quiere, y no todo el mundo piensa igual que uno. Enseñar esto no es rendirse, es <strong data-start="5466" data-end="5533">prepararles para ser adultos <a title="enseñar resilencia en la infancia" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/la-resistencia-al-sufrimiento-o-resiliencia-en-la-infancia/">resilientes</a> y emocionalmente sanos</strong>.</p>
<p data-start="5536" data-end="5584">Al aprender a tolerar la frustración, los niños:</p>
<ul>
<li>Se vuelven más pacientes.</li>
<li>Desarrollan la <strong>empatía</strong>.</li>
<li>Mejoran su <strong>autocontrol</strong>.</li>
<li>Aprenden a resolver problemas.</li>
<li>Aumentan su <strong>autoestima</strong>.</li>
</ul> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/13000/13750-frustracion-ninos.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Trucos para no consentir los caprichos de los niños ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/trucos-para-no-consentir-los-caprichos-a-los-ninos/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/trucos-para-no-consentir-los-caprichos-a-los-ninos/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/trucos-para-no-consentir-los-caprichos-a-los-ninos/</guid>
		<pubDate>Fri, 22 Aug 2025 12:11:29 +0200</pubDate>
		<description><![CDATA[ Descubre cómo evitar que tus hijos caigan en el capricho constante y ayúdales a diferenciar entre necesidad y deseo con estos consejos prácticos. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>“Lo quiero ya” o “lo necesito ahora” son frases habituales en muchos niños. Pero, ¿cómo saber si estamos ante una necesidad real o un capricho pasajero? Aquí tienes herramientas prácticas para ayudar a tus hijos a aprender a valorar lo que tienen y a ser menos impulsivos.</p>
<p data-start="950" data-end="1203">Los niños se sienten naturalmente atraídos por lo nuevo, lo llamativo y lo que despierta su curiosidad. Una camiseta de moda, el juguete del anuncio o el último dispositivo electrónico pueden convertirse, de pronto, en algo que “necesitan urgentemente”.</p>
<p data-start="1205" data-end="1535">¿Estamos <a title="criando niños caprichosos" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/consejos-para-tratar-los-caprichos-de-los-ninos/">criando hijos caprichosos</a>? ¿Sabemos cómo enseñarles a diferenciar entre lo necesario y lo que simplemente desean? A lo largo de la infancia, es completamente normal que los niños manifiesten deseos impulsivos, pero <strong data-start="1429" data-end="1534">cuando esa actitud se vuelve frecuente, nuestra forma de responder como adultos marcará la diferencia</strong>.</p>
<p data-start="1537" data-end="1719">Te ofrecemos recursos útiles para acompañar a tus hijos en este proceso de aprendizaje y poner límites sanos a sus exigencias sin caer en enfados ni castigos innecesarios.</p>
<p class="picture"><img src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/trucos-caprichos.jpg" alt="" width="1000" height="667" /></p>
<h2><strong><span style="font-size: 1.6em;">¿Capricho o necesidad? Cómo diferenciarlos</span></strong></h2>
<p data-start="1776" data-end="2025">Seguro que en más de una ocasión has pensado: “¡No valora nada de lo que tiene!”. Y no es raro. Cuando un niño cae en el capricho constante, se vuelve esclavo de sus propios deseos y espera que los adultos reaccionen de inmediato para satisfacerlos.</p>
<p data-start="2027" data-end="2191">Al principio, los caprichos surgen de forma impulsiva, pero con el tiempo pueden volverse más calculados, <strong data-start="2133" data-end="2190">aprendidos por la experiencia de que “pedir funciona”</strong>.</p>
<p data-start="2193" data-end="2236">Por eso, es clave enseñar desde pequeños a:</p>
<ul data-start="2238" data-end="2403">
<li data-start="2238" data-end="2279">
<p data-start="2240" data-end="2279"><strong data-start="2240" data-end="2279">Distinguir entre deseo y necesidad.</strong></p>
</li>
<li data-start="2280" data-end="2306">
<p data-start="2282" data-end="2306"><strong data-start="2282" data-end="2306">Aplazar recompensas.</strong></p>
</li>
<li data-start="2307" data-end="2338">
<p data-start="2309" data-end="2338"><strong data-start="2309" data-end="2338">Valorar lo que ya tienen.</strong></p>
</li>
<li data-start="2339" data-end="2368">
<p data-start="2341" data-end="2368"><strong data-start="2341" data-end="2368">Regular la frustración.</strong></p>
</li>
<li data-start="2369" data-end="2403">
<p data-start="2371" data-end="2403"><strong data-start="2371" data-end="2403">Tomar decisiones reflexivas.</strong></p>
</li>
</ul>
<p data-start="2405" data-end="2505">Estos aprendizajes no llegan de un día para otro, pero se construyen con constancia y mucho diálogo.</p>
<p data-start="2405" data-end="2505">Aquí tienes un partículo sobre: <a title="pones los límites necesarios a tus hijos" href="https://www.conmishijos.com/tests/educacion/pones-los-limites-necesarios-a-tus-hijos/">¿Pones los límites necesarios a tus hijos?</a></p>
<h2><strong>Beneficios de enseñar a diferenciar deseos y necesidades</strong></h2>
<h2><img style="font-size: 12px;" src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/trucos-caprichos2.jpg" alt="" width="1000" height="667" /></h2>
<p data-start="2576" data-end="2722">Enseñar esta distinción no solo previene rabietas o actitudes demandantes. También <strong data-start="2659" data-end="2695">fortalece habilidades cognitivas</strong> esenciales para su futuro:</p>
<ul>
<li>Capacidad de planificación.</li>
<li>Tolerancia a la frustración.</li>
<li>Razonamiento lógico.</li>
<li><a title="cómo enseñar autocontrol a los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/tecnicas-que-funcionan-para-ensenar-autocontrol-a-los-ninos/">Autocontrol </a>emocional.</li>
<li>Priorización de recursos.</li>
<li>Empatía y gratitud.</li>
</ul>
<p data-start="2884" data-end="3015">Niños que aprenden a aplazar sus deseos se convierten en <strong data-start="2941" data-end="3015">adultos más resilientes, responsables y conscientes de sus decisiones.</strong></p>
<h2 data-start="3022" data-end="3086"><strong>Consejos para padres: cómo actuar ante los caprichos</strong></h2>
<p data-start="3088" data-end="3196">Estos son algunos trucos prácticos y recomendaciones para prevenir y gestionar el <strong>comportamiento caprichoso</strong>:</p>
<h3 data-start="3198" data-end="3236">Poner normas y límites claros</h3>
<p data-start="3237" data-end="3435">Desde pequeños, es esencial establecer normas coherentes. Si un día se le compra el juguete tras llorar en el supermercado y al siguiente se le niega sin explicación, el mensaje será contradictorio.</p>
<h3 data-start="3437" data-end="3482">No premiar ni castigar con caprichos</h3>
<p data-start="3483" data-end="3643">Evita frases como “si te portas bien, te compro eso” o “si no haces esto, no hay regalo”. El mensaje debe ser que los objetos no son moneda de cambio emocional.</p>
<h3 data-start="3645" data-end="3674">Técnica del despiste</h3>
<p data-start="3675" data-end="3849">Cuando el capricho esté en pleno apogeo, redirige su atención con una alternativa atractiva: un paseo, un cuento, una manualidad. No siempre funcionará, pero muchas veces sí.</p>
<h3 data-start="3851" data-end="3891">Criterio común entre los padres</h3>
<p data-start="3892" data-end="4058">Ambos progenitores deben actuar de forma coherente. Si uno cede y otro no, el niño aprenderá a “negociar” a su favor. A largo plazo, esto solo aumenta su inseguridad.</p>
<h3 data-start="4060" data-end="4110">Valorar el esfuerzo, no solo el resultado</h3>
<p data-start="4111" data-end="4321">Si realmente va a <a title="dar demasiados regalos a los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/como-saber-si-les-das-demasiados-regalos-a-tus-hijos/">obtener un regalo </a>o un premio, que sea por algo trabajado: terminar una tarea, cumplir con sus responsabilidades, esforzarse en algo. <strong data-start="4263" data-end="4321">Así aprenderá que las cosas se consiguen con esfuerzo.</strong></p>
<h2 data-start="4328" data-end="4376"><strong> 4 preguntas clave para detectar un capricho</strong></h2>
<p data-start="4378" data-end="4471">Cuando el niño esté tranquilo y receptivo, puedes ayudarle a reflexionar con estas preguntas:</p>
<ol data-start="4473" data-end="4654">
<li data-start="4473" data-end="4505">
<p data-start="4476" data-end="4505">¿Por qué quieres ese juguete?</p>
</li>
<li data-start="4506" data-end="4546">
<p data-start="4509" data-end="4546">¿Qué pasaría si no lo tuvieras ahora?</p>
</li>
<li data-start="4547" data-end="4587">
<p data-start="4550" data-end="4587">¿Por qué crees que es tan importante?</p>
</li>
<li data-start="4588" data-end="4654">
<p data-start="4591" data-end="4654">¿Cómo te sentirías si lo pudieras tener dentro de unas semanas?</p>
</li>
</ol>
<p data-start="4656" data-end="4776">Estas preguntas fomentan <strong data-start="4681" data-end="4735">la reflexión, la <a title="educar en la empatía" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/5-practicas-para-educar-a-los-ninos-en-la-empatia/">empatía</a> y la capacidad de esperar</strong>, tres pilares de la educación emocional.</p>
<h2 data-start="4783" data-end="4844"><strong>Trucos para enseñar a diferenciar capricho de necesidad</strong></h2>
<h3 data-start="4846" data-end="4869">Lista de deseos</h3>
<p data-start="4870" data-end="5021">Invítale a escribir (o dibujar) las cosas que le gustaría tener. Luego, pasadas unas semanas, volved a mirar la lista juntos: ¿todavía quiere lo mismo?</p>
<h3 data-start="5023" data-end="5066">Participar en la lista de la compra</h3>
<p data-start="5067" data-end="5207">Es un ejercicio fantástico para aprender a <strong data-start="5110" data-end="5143">priorizar necesidades básicas</strong>. Hará que valore más lo que cuesta conseguir ciertos productos.</p>
<h3 data-start="5209" data-end="5254">Manejar pequeñas cantidades de dinero</h3>
<p data-start="5255" data-end="5467">Cuando sea mayor, darle una <a title="trucos para que los niños aprendan a ahorrar" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/trucos-para-que-los-ninos-aprendan-a-ahorrar/">pequeña paga semanal </a>o mensual le permitirá aprender a <strong data-start="5338" data-end="5394">gestionar su dinero, ahorrar y decidir en qué gastar</strong>. Puedes usar sobres para “ahorro”, “caprichos” y “regalos”, por ejemplo.</p>
<h2 data-start="5474" data-end="5547"><strong>Educar en el autocontrol es un regalo para toda la vida</strong></h2>
<p data-start="5549" data-end="5755">No se trata de convertir a los niños en pequeños adultos sin deseos, sino de ayudarles a comprender que <strong data-start="5653" data-end="5692">no todo lo que quieren lo necesitan</strong>, y que muchas cosas valiosas llevan tiempo, esfuerzo y espera.</p>
<p data-start="5757" data-end="5929">Educar en el autocontrol, la reflexión y la gratitud es una tarea que comienza desde los primeros años y que da frutos durante toda la vida. Y tú, ¿te animas a empezar hoy?</p>
<p>  <em>Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga<br /><br /></em></p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/13000/13862-trucos-evitar-caprichos.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Cómo actuar si tu hijo critica a otros niños constantemente ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-actuar-si-tu-hijo-critica-a-otros-ninos-constantemente/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-actuar-si-tu-hijo-critica-a-otros-ninos-constantemente/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/como-actuar-si-tu-hijo-critica-a-otros-ninos-constantemente/</guid>
		<pubDate>Fri, 25 Jul 2025 11:34:05 +0200</pubDate>
		<description><![CDATA[ ¿Tu hijo critica a sus compañeros de forma habitual? Descubre por qué lo hace, qué emociones hay detrás y cómo ayudarle a desarrollar empatía, respeto y una mirada más amable hacia los demás. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>A veces, los padres nos sorprendemos al escuchar a nuestros hijos <strong>criticar</strong> <strong>o</strong><a title="normas de cortesía" href="https://www.conmishijos.com/bebes/cuidados/como-ensenar-a-tu-hijo-las-normas-de-cortesia/"> juzgar a otros niños</a>. Este comportamiento, aunque puede resultar incómodo, tiene un origen emocional que merece ser comprendido. Saber cómo actuar es clave para <strong>enseñarles respeto y empatía</strong> desde la infancia.<br /> “Esa niña se viste raro”, “ese niño no sabe jugar”, “yo lo haría mejor que él”. Estas frases, que a veces escuchamos de boca de nuestros hijos, pueden generarnos preocupación. ¿Por qué <strong>critican tanto a otros niños</strong>? ¿Están imitando algo? ¿Se creen superiores? Lo cierto es que el juicio hacia los demás, cuando se convierte en costumbre, no debe pasarse por alto. Más allá de la incomodidad que genera, puede ser una señal de que el niño <strong>necesita trabajar la empatía</strong>, la seguridad en sí mismo o la manera en que gestiona sus emociones.</p>
<p>Este artículo busca responder a una pregunta muy frecuente en familias y aulas: <strong>¿qué hacer cuando un niño critica constantemente a sus compañeros o amigos?</strong> Exploraremos las causas más comunes de este comportamiento, cómo afrontarlo en casa y qué herramientas pueden ayudarnos a fomentar el respeto, la aceptación y la amabilidad en su manera de relacionarse con el mundo.</p>
<p class="picture"><img title="Niños que critican" src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/criticar_a_nios.jpg" alt="Niños que critican" width="1200" height="600" /></p>
<h2><strong>¿Por qué algunos niños critican a los demás?</strong></h2>
<p><strong>Criticar a otros niños</strong> no siempre es una señal de malicia o superioridad. De hecho, puede tener detrás muchas causas diferentes:</p>
<h3>1. Baja autoestima</h3>
<p>Paradójicamente, algunos niños critican a los demás para sentirse mejores. Cuando no se sienten seguros de sí mismos, pueden intentar “bajar” al otro para “subir” ellos. Las críticas se convierten en un escudo que tapa su <a title="ayudar a niños inseguros" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/4-consejos-para-ayudar-a-los-ninos-inseguros/">inseguridad</a>.</p>
<h3>2. Modelos adultos</h3>
<p>Los niños observan y repiten. Si en casa o en su entorno oyen comentarios críticos constantes sobre los demás, el aspecto físico, la forma de ser, la ropa, los errores ajenos, tienden a imitar esa conducta como algo normal.</p>
<h3>3. Falta de empatía o inmadurez emocional</h3>
<p>La <a title="educar en la empatía" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/5-practicas-para-educar-a-los-ninos-en-la-empatia/">empatía </a>se desarrolla con el tiempo. Algunos niños simplemente no son conscientes del daño que puede causar una crítica o no han aprendido a ponerse en el lugar del otro.</p>
<h3>4. Necesidad de atención o liderazgo</h3>
<p>Criticar puede ser una forma de destacar, <strong>llamar la atención</strong> o tomar el control del grupo. Algunos niños adoptan esta actitud para imponerse o sentirse importantes.</p>
<h2><strong>Claves para actuar en casa con respeto y firmeza</strong></h2>
<p><strong>1. No ignores ni minimices la conducta</strong></p>
<p>Es tentador responder con un “bah, cosas de niños” o incluso reírse, pero si las <a title="padres demasiado críticos" href="https://www.conmishijos.com/padres-demasiado-criticos.html">críticas </a>se repiten, conviene intervenir. Si normalizamos este comportamiento, estamos enviando un mensaje confuso: que está bien juzgar a los demás.</p>
<p><strong>2. Pregúntale con calma por qué lo ha dicho</strong></p>
<p>Evita el reproche inmediato. Pregunta: “¿Por qué crees que has dicho eso?”, “¿cómo te sentirías tú si alguien dijera eso de ti?”. Muchas veces no hay una intención maliciosa, sino una confusión o una reacción automática.</p>
<p><strong>3. Invita a reflexionar, no a avergonzarse</strong></p>
<p>No se trata de hacer sentir culpable al niño, sino de ayudarle a <strong>ver las </strong><a title="errores de los padres con los inños" href="https://www.conmishijos.com/ninos/educacion/12-errores-de-los-padres-ante-los-castigos-a-los-hijos/">consecuencias</a>. Por ejemplo: “Quizá a ese niño le gusta vestirse así. Todos somos diferentes y eso está bien”, o “Si alguien te dijera eso, ¿cómo te harías sentir?”.</p>
<p><strong>4. Fomenta el lenguaje positivo</strong></p>
<p>Anímale a buscar <strong>cualidades positivas</strong> en los demás. Puedes jugar a decir tres cosas buenas de cada compañero, o a imaginar qué cosas buenas podría estar sintiendo el otro niño. Es un buen ejercicio para redirigir el enfoque.</p>
<h2><strong>¿Qué hacer si el hábito de criticar persiste?</strong></h2>
<h3>1. Revisa tu propio lenguaje</h3>
<p>Los niños absorben lo que oyen. Si en casa criticamos a vecinos, familiares, compañeros de trabajo o incluso personajes públicos, es probable que los niños repitan ese patrón. Haz un <strong>ejercicio de conciencia</strong> sobre cómo hablas delante de ellos.</p>
<h3>2. No le etiquetes como “niño criticón”</h3>
<p>Las etiquetas crean identidad. En lugar de decir “eres muy criticón” o “siempre estás juzgando”, intenta reformular: “Últimamente estás diciendo cosas poco amables sobre los demás. ¿Qué podemos hacer para mejorar eso?”.</p>
<h3>3. Refuerza los comportamientos empáticos</h3>
<p>Cuando tenga una actitud amable, inclusiva o tolerante, hazlo notar. Refuerza con frases como “me ha encantado cómo has respetado la opinión de tu amigo” o “ha sido muy bonito lo que le has dicho”.</p>
<h3>4. Crea espacios para hablar de emociones</h3>
<p>En muchas ocasiones, los niños critican porque están <a title="ayudar a gestionar la frustración" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/11-pautas-para-ayudar-a-los-ninos-a-gestionar-su-frustracion/">frustrados</a>, tristes o necesitan expresar algo que no saben cómo decir. Hablar a diario sobre cómo se han sentido en el cole o en el parque ayuda a reducir la tensión acumulada.</p>
<h2><strong>Ejercicios para fomentar el respeto y la empatía</strong></h2>
<ul>
<li><strong>Juego del espejo</strong>: Cada vez que diga algo negativo de alguien, pídele que lo diga como si se lo dijera a sí mismo. Ayuda a tomar conciencia del impacto emocional.</li>
<li><strong>El “reto de la bondad”</strong>: Proponle un día sin críticas y con al menos tres comentarios positivos hacia otras personas.</li>
<li><strong>Libros o cuentos sobre respeto</strong>: Hay excelentes títulos infantiles que trabajan la empatía, la diversidad y el <a title="fomentar el respeto" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/5-claves-fundamentales-para-fomentar-el-respeto-en-la-familia/">respeto </a>(como <em>Elmer</em>, <em>Por cuatro esquinitas de nada</em> o <em>Yo voy conmigo</em>).</li>
<li><strong>Diálogos teatrales</strong>: Escenificar situaciones en las que se producen críticas y luego cambiarlas por versiones amables puede ser un juego divertido y educativo.</li>
</ul>
<h2><strong>¿Cuándo pedir ayuda profesional?</strong></h2>
<p><strong>Si el niño critica</strong> de forma constante y esas críticas derivan en aislamiento, <strong>conflictos</strong> frecuentes, actitudes agresivas o <a title="gestionar conflictos con los amigos" href="https://www.conmishijos.com/ninos/ninos-familia/como-ayudar-a-los-ninos-a-resolver-los-conflictos-con-sus-amigos.html">falta de amigos</a> duraderos, puede ser útil consultar con un orientador escolar o un psicólogo infantil. En algunos casos, detrás de esa actitud puede haber <strong>problemas de autoestima</strong> más profundos o dificultades para socializar.</p>
<h2><strong>Enseñar a mirar con ojos más amables</strong></h2>
<p><strong>Criticar</strong> es humano. Todos lo hacemos en algún momento. Pero cuando se convierte en una costumbre, especialmente en la infancia, es importante pararse a mirar qué hay detrás. Los niños necesitan referentes que les enseñen a convivir con la diferencia, a aceptar lo que no comprenden y a expresarse con respeto incluso cuando algo no les gusta.</p>
<p>No se trata de evitar toda crítica, que también puede ser constructiva, sino de enseñarles a hacerlo desde un lugar de<strong> respeto y empatía</strong>. Como padres y madres, nuestra tarea no es silenciar sus opiniones, sino acompañarlos a convertirlas en herramientas de convivencia y crecimiento.</p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/17000/17165-ninos-que-critican.jpg"/>
	</item>
	<item>
		<title><![CDATA[ Educar también es dejar aburrirse en verano ]]></title>
		<link>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/educar-tambien-es-dejar-aburrirse-en-verano/</link>
		<category>Comportamiento infantil</category>
		<category>Educación</category>
		<comments>https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/educar-tambien-es-dejar-aburrirse-en-verano/#comments</comments>
		<guid isPermaLink="true">https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/educar-tambien-es-dejar-aburrirse-en-verano/</guid>
		<pubDate>Fri, 18 Jul 2025 11:03:12 +0200</pubDate>
		<description><![CDATA[ Descubre los beneficios del aburrimiento en niños durante las vacaciones: fomenta la creatividad, la autonomía y el equilibrio emocional. Menos pantallas y más imaginación. ]]></description>
		<content:encoded><![CDATA[ <p>Aunque el <a title="el aburrimiento en los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/el-aburrimiento-y-los-ninos/"><strong>aburrimiento infantil</strong></a> genera cierta incomodidad en adultos, dejar que los niños se aburran en vacaciones puede ser uno de los mejores regalos que les damos. Sin horarios escolares, es el momento perfecto para que descubran el valor de la calma, la creatividad y la autonomía.</p>
<p>Llega el <strong>verano</strong>, se terminan las clases y muchos padres sienten la presión de llenar cada minuto del tiempo libre de sus hijos con actividades, campamentos, excursiones o entretenimiento digital. Sin embargo, ¿y si hacer menos fuera más? ¿Y si <strong>dejar que los niños se aburran</strong>, sin agenda ni estímulos constantes, fuera en realidad beneficioso para su desarrollo? Aunque nos cueste creerlo, el <strong>aburrimiento</strong> no solo no es malo, sino que puede ser una fuente inagotable de crecimiento, <a title="es malo que los niños tengan demasiada imaginación" href="https://www.conmishijos.com/educacion/aprendizaje/es-perjudicial-que-los-ninos-tengan-demasiada-imaginacion/">imaginación </a>y <strong>autoconocimiento</strong>. En un mundo donde todo va rápido y donde los niños reciben estímulos constantes desde que se levantan hasta que se acuestan, <strong>aprender a convivir con el silencio</strong> y con el “no saber qué hacer” es un aprendizaje fundamental. Vamos a <strong>ver por qué es importante dejar que los niños se aburran en vacaciones</strong> y cómo ese espacio vacío puede transformarse en un verdadero laboratorio creativo.</p>
<p class="picture"><img title="Aburrirse en verano" src="https://www.conmishijos.com/uploads/educacion/aburrimiento.jpg" alt="Aburrirse en verano" width="1200" height="600" /></p>
<h2><strong>El aburrimiento como motor de la creatividad</strong></h2>
<p>Uno de los mayores <strong>beneficios de permitir que los niños se aburran</strong> es que se activa su <a title="pensamiento abstracto en los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/por-que-debemos-fomentar-el-pensamiento-abstracto-en-los-ninos/">pensamiento creativo</a>. Cuando no hay estímulos externos que les digan qué hacer o cómo entretenerse, se ven obligados a inventar, a <strong>imaginar</strong>, a construir mundos con los elementos que tienen a su alcance. Así, un sofá se convierte en un fuerte, una caja de cartón en una nave espacial y un palo en una varita mágica.</p>
<p>Estudios en neurociencia y psicología infantil han demostrado que el <strong>aburrimiento</strong> activa áreas del cerebro relacionadas con la planificación, la <strong>resolución de problemas</strong> y la generación de ideas nuevas. Es decir, el aburrimiento abre espacio a la <strong>creatividad espontánea</strong>, esa que no se enseña en las escuelas ni se aprende en las extraescolares.</p>
<h2><strong>Recuperar el juego libre y no dirigido</strong></h2>
<p>En muchas ocasiones, los niños de hoy tienen sus días tan estructurados como los adultos. Entre clases, deberes, deportes y pantallas, apenas les queda tiempo para el <a title="juego libre" href="https://www.conmishijos.com/actividades-para-ninos/juegos/beneficios-del-juego-al-aire-libre-para-los-ninos/">juego libre</a>, ese que surge sin normas ni objetivos. Y es precisamente este tipo de juego el que se activa cuando los niños se aburren.</p>
<p>Al no tener nada que hacer, los niños tienden a buscar actividades que les resulten atractivas por sí mismas. Y suelen recurrir al juego libre como vía de escape. Esto les permite experimentar roles, explorar emociones, ensayar situaciones de la vida real y desarrollar habilidades sociales incluso cuando juegan solos.</p>
<h2><strong>Fomenta la autonomía y la toma de decisiones</strong></h2>
<p>Cuando un <strong>niño se aburre </strong>y no recibe una solución inmediata por parte del adulto, se ve obligado a gestionar ese momento por sí mismo. Esto, lejos de ser negativo, es una oportunidad para que empiece a <strong>tomar decisiones</strong>, a pensar por su cuenta y a explorar sus gustos.</p>
<p>Algunos padres tienden a intervenir rápidamente: “¿Te aburres? Vamos a ver una peli, vamos al parque, ponte con este juego…”. Pero dejarles ese espacio para que sean ellos quienes decidan qué hacer fortalece su autonomía y <a title="Como estimular la autoestima de los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/valores/como-estimular-la-autoestima-en-los-ninos/">refuerza su autoestima</a>. Les enseña que pueden gestionar el tiempo, que pueden encontrar recursos internos para enfrentarse al vacío.</p>
<h2><strong>Ayuda a tolerar la frustración y mejora la regulación emocional</strong></h2>
<p>El <strong>aburrimiento</strong> también genera <strong>frustración</strong>. Y eso, aunque suene mal, es bueno. Los niños necesitan enfrentarse a pequeños niveles de frustración para aprender a manejarla. Saber que no todo es inmediato, que no siempre hay diversión asegurada y que pueden soportar ese malestar sin que se resuelva al instante es una herramienta emocional poderosa.</p>
<p>En la vida adulta<strong>, </strong><a title="gestionar su frustración" href="https://www.conmishijos.com/educacion/comportamiento/11-pautas-para-ayudar-a-los-ninos-a-gestionar-su-frustracion/">tolerar la frustración</a> es esencial. Y en la infancia, los momentos de aburrimiento son una forma segura y natural de comenzar a desarrollar esta habilidad. Si lo pensamos bien, el aburrimiento es una emoción más, como la alegría o la tristeza, y merece ser vivida y acompañada con respeto.</p>
<h2><strong>Disminuye la dependencia de las pantallas</strong></h2>
<p>Uno de los grandes desafíos actuales en las familias es el <a title="uso excesivo de pantallas en los niños" href="https://www.conmishijos.com/educacion/familia/el-excesivo-uso-de-las-pantallas-y-los-problemas-del-lenguaje-en-la-infancia/">uso excesivo de pantallas</a>. Móviles, tabletas, televisores y videojuegos son muchas veces la respuesta automática al “me aburro”. Sin embargo, cuanto más se recurre a estos estímulos externos, más se debilita la capacidad del niño para crear y tolerar el vacío.</p>
<p><strong>Dejar que se aburran</strong> sin ofrecer una pantalla como solución instantánea les ayuda a reencontrarse con su propio mundo interior. Puede que al principio protesten, pero con el tiempo aprenden a disfrutar del <strong>tiempo sin tecnología</strong>. Se potencia así la <strong>concentración</strong>, la <strong>imaginación</strong> y el contacto con el entorno real.</p>
<h2><strong>Les conecta con el tiempo lento</strong></h2>
<p>Vivimos en una <strong>sociedad acelerada</strong>, en la que incluso las vacaciones pueden llenarse de prisas, listas de cosas por hacer, viajes y actividades programadas. Para los niños, tener tiempo lento, sin reloj, sin planes, es fundamental. Les permite observar, descansar, jugar sin prisa y disfrutar del presente.</p>
<p>El <strong>aburrimiento</strong> invita a bajar el ritmo, a mirar por la ventana, a inventar canciones, a dibujar sin rumbo, a aburrirse y a volver a empezar. Son pequeñas acciones que, aunque parezcan insignificantes, alimentan la salud mental y emocional de los más pequeños.</p>
<h2><strong>¿Qué podemos hacer los adultos?</strong></h2>
<p>No se trata de ignorar a los niños ni de <strong>dejar que se aburran todo el verano</strong>, sino de encontrar un equilibrio. Algunas recomendaciones para fomentar un aburrimiento sano:</p>
<ul>
<li><strong>No sobrecargar la agenda vacacional</strong>: Deja espacios libres en los días, sin actividad ni obligaciones.</li>
<li><strong>Evitar la solución inmediata</strong>: Ante el “me aburro”, en lugar de proponer algo tú, devuelve la pregunta: “¿Qué podrías hacer tú?”.</li>
<li><strong>Ofrecer materiales abiertos</strong>: Una caja de cartón, lápices de colores, cuerdas, telas… son más estimulantes que un juguete con instrucciones cerradas.</li>
<li><strong>Respetar el tiempo de no hacer nada</strong>: No todo momento tiene que ser productivo o entretenido.</li>
<li><strong>Predicar con el ejemplo</strong>: Si los adultos también se permiten descansar, aburrirse o mirar las nubes, los niños lo verán como algo natural.</li>
</ul>
<p>El <strong>aburrimiento</strong>, lejos de ser un enemigo a combatir, puede ser un aliado en el crecimiento de nuestros hijos. Nos ayuda a ofrecerles un <strong>verano diferente</strong>, en el que no todo está marcado ni organizado, y donde ellos pueden explorar su mundo interior con libertad. En vez de llenar cada hueco, dejemos que aparezca el vacío. Porque, a veces, de ese vacío nacen las ideas más maravillosas.</p> ]]></content:encoded>
		<media:content type="image/jpeg" medium="image" url="https://www.conmishijos.com/assets/posts/17000/17164-aburrirse-en-verano.jpg"/>
	</item>
</channel>
</rss>
