Cómo elegir la trona para tu bebé

Te contamos cómo debe ser la torna que necesitas. ¡A comer!

En cuanto tu pequeño glotón empiece a comer potitos, siéntalo en una trona. Él estará mejor instalado y tú más cómoda para darle de comer. Material, comodidad y seguridad son elementos a tener en cuenta. 

1. Valora la estabilidad de la trona

Para comprobar la seguridad de la trona, asegúrate de que la base es más ancha que el asiento. Así tendrá estabilidad y no se moverá del suelo.

Consejo +: no nos cansamos de repetirlo: no dejes nunca solo al bebé cuando está sentado en la trona. 

2. Ten en cuenta la seguridad

Tu pequeño no para de moverse, también en la trona. Para que esté correctamente sujeto a ella es necesario que tenga un cinturón de seguridad. Es obligatorio que la trona tenga un arnés.

Consejo +: Si la silla tiene una correa que pasa entre las piernas no te olvides de abrocharla para que el niño no se escurra. Comprueba también que no haya ningún elemento con el que el bebé se pueda pellizcar o cortar, sobre todo si es un modelo multifunción.

3. Opta por la norma 

Una trona de calidad debe estar marcada con la norma EN 14988: 2006, que significa que respeta las normas de seguridad conforme a la regulación europea.

4. Escoge un modelo adaptado a tus necesidades y a tus gustos

¿Madera o plástico? Es cuestión de gustos. Cada material tiene sus ventajas y sus inconvenientes. La trona de madera es sólida y no pasa de moda, pero es más grande y pesada. Las tronas de plástico suelen ser más cómodas y tienen diseños más actuales.

Consejo +: las tronas simples sirven durante poco tiempo. Es mejor escoger un modelo evolutivo que se adapta al crecimiento de tu hijo. 

5. No olvides la comodidad

Si la silla va provista de un cojín, el niño gozará de mayor estabilidad. La bandeja le permitirá jugar mientras espera a que la comida esté lista.

Consejo +: es conveniente que el cojín y la bandeja sean extraíbles y lavables, porque tu hijo jugará con la comida y la trona se llenará enseguida de migas y restos de comida.

6. Ten en cuenta el lado práctico

Las tronas plegables se pueden llevar a casa de los abuelos cuando vas a pasar el fin de semana con ellos, se pueden guardar detrás de la nevera o se pueden almacenar fácilmente en el trastero hasta que la vuelvas a necesitar. 

Consejo +: enseña a tu “tocalotodo” que con la trona no se juega, ni siquiera cuando está guardada.

Safia Amor
© Enfant Magazine

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