Las 10 cosas más raras del recién nacido que nadie te contó

Cosas extrañas pero totalmente normales del bebé

Si estás embarazada por primera vez, es posible que te hayas leído varios libros sobre el embarazo y el bebé; las clases preparto te estarán preparando para afrontar el parto y la lactancia pero, ¿alguien te ha explicado algo cosas como que el bebé puede pasar la noche realizando extraños gemidos, que sus ojos pueden parecer no estar alineados o que sus cacas son explosivas?

Antes de entrar en pánico pensando que tu bebé necesita una operación de ojos o acudir alarmada al pediatra, echa un vistazo a estas 10 cosas raras del recien nacido que nadie te contó que, en definitiva, son totalmente normales. 

Cosas extrañas (pero normales) del recién nacido

cosas extrañas en los recién nacidos

1. Tu bebé tiene una costra en la cabeza

Es posible que, con los días, comiences a percibir que tu bebé tiene una especie de escamas en la cabeza, es la costra láctea. El cuero cabelludo del bebé se seca y se descama y, por muy extraño que se vea, es absolutamente normal. Desaparecerá en unos días, pero nunca intentes rascarla o eliminarla con las uñas, ya que podrías causarle alguna herida. Puedes aplicar aceite de bebé dos o tres días por semana para hidratar su piel y, simplemente, esperar a que se caiga por sí misma. 

2. Cacas negras y apestosas

Las primeras cacas del bebé se conocen como meconio, comienza a formarse en el útero materno, son de un tono verde oscuro o negro y está formado por células muertas y secreciones del estómago e hígado. Una vez expulsado comenzará a hacer cacas no tan oscuras, pero sí pueden ser realmente malolientes. Su textura puede ser líquida con algo parecid a las semillas de mostaza, de nuevo, totalmente normal. Lo extraño sería que vieses trazas rojas o de sangre en ellas, pero el color verde, amarillo o marrón de las deposiciones de tu bebé, partículas de semillas y pésimo olor, son habituales. 

3. El bebé gime mientras duerme

Esas imágenes dulces de bebés durmiéndo plácidamente existen, pero también aquellas en las que roncan, emiten gruñidos, gemidos, bufidos y todo tipo de ruidos divertidos y extraños. Se deben a que los conductos nasales del bebé son todavía muy estrechos, por lo que, la mucosidad atrapada en ellos, puede crear ese efecto de sonido que incluso, puede llegar a interferir con tu sueño. Si crees que el bebé tiene dificultad para respirar, consulta con tu pediatra. 

4. ¿Y esos sobresaltos en el bebé?

Se conoce como reflejo de Moro, puede estar tranquilo y, de pronto, lanza los brazos al aire y pone cara de susto. También sucede si el pediatra coge al recién nacido por las dos manos, lo levanta muy ligeramente de la mesa de examen médico y lo suelta de golpe, el bebé cae sobre el cojín abriendo los brazos en cruz. Abre las manos como para aferrarse y vuelve a cerrar los brazos sobre el pecho en un gesto de autoprotección. ¡Y llora! Sucede asimismo, si escucha un ruido que le sobresalta.

5. Estornudos constantes en el recién nacido

Un bebé puede estornudar muchas veces y no estar acatarrado, probablemente esté tratando de eliminar las pequeñas partículas que se han introducido en sus fosas nasales, aunque también puede provocarlo la luz solar, eliminar el líquido amniótico de las vías respiratorias o el exceso de moco. Los bebés son muy sensibles a cosas para las que tú ya estás más que habituada, por lo tanto, estos estornudos no son alergia o catarro (si no vienen acompañados de otros síntomas).

6. ¡El bebé está cubierto de pelo!

¡Sorpresa! Al nacer, tu pequeño está cubierto de vello desde la parte superior de los hombros y la espalda hasta las mejillas y la frente: es el lanugo. Esos pelos tan poco estéticos que han protegido su piel durante el embarazo se caerán a lo largo de los primeros meses, al igual que el abundante cabello que tiene al nacer

7. La cabeza de tu bebé tiene una forma extraña 

Durante el trabajo de parto, el bebé ha de atravesar el canal de parto, algo que no resulta nada sencillo, por lo tanto, puede suceder que su cabeza, que es maleable inicialmente, sufra un aplanamiento durante el parto. Si has notado este aplanamiento tiempo después, puede ser por pasar demasiado tiempo en una determinada postura. Si notas que le sucede, intenta sostenerle más tiempo en brazos o ve moviéndole de postura a lo largo del día en su cuco o su cuna. Si la cabeza parece plana aun intentándolo todo, habla con tu pediatra, quizás necesite un casco para corregir la forma de su cabeza. 

8. ¿Mi bebé tiene la regla?

Si detectas sangre en el pañal puede resultar alarmante, ante la duda, conviene consultar pero, si no procede de la caca y tu bebé es niña, es posible que experimente algunos efectos secundarios adicionales por la exposición a tus hormonas en el útero. No te preocupes, un "mini-período" es bastante común entre las niñas que sufren un poco de abstinencia de estrógenos en los días posteriores al parto. Si tu bebé es niño y ha sido circuncidado, la sangre puede ser de su herida. 

9. El bebé recién nacido bizquea

Los músculos de los ojos de los bebés son inmaduros, de hecho, hasta dentro de unos años no habrán alcanzado su madurez, por lo tanto, es frecuente ver cómo un ojo está más torcido o al mirar hacia  un lado bizquea. Le llevará algo de tiempo ganar un poco de control muscular y perfeccionar esas técnicas de enfoque. Además, debido al ancho puente de la nariz, los pliegues de piel adicionales pueden enmascarar algunas de las partes blancas de los ojos del bebé. Esto puede crear una especie de ilusión óptica llamada pseudoesotropía. 

10. Mi bebé se ha llenado de granos

El acné puede aparecer durante los primeros días de vida y persistir durante varias semanas. Se asienta sobre todo en los pómulos y, a veces, en la frente y el mentón. Lo padecen más los niños que las niñas. La culpa es del nivel de hormonas maternas que desciende progresivamente en su sangre.

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