Ictericia en el recién nacido

Una piel amarillenta en un recién nacido puede alarmar pero pocas veces es un síntoma preocupante.

El hígado del recién nacido puede no estar lo suficientemente maduro como para procesar la bilirrubina del sistema. La consecuencia es la ictericia neonatal. Si bien es un problema frecuente y pocas veces indica problemas graves, conviene estar atento a su evolución.

¿Por qué se produce la ictericia?

En realidad, la mayoría de los recién nacidos desarrollan ictericia (piel amarillenta) en mayor o menor grado durante los primeros días de vida. Esta “ictericia fisiológica” -- que aparece normalmente entre el segundo y tercer día de vida y se resuelve generalmente a las dos semanas--afecta primero a la cara (incluido el blanco de los ojos) y luego se extiende al resto del cuerpo.

La ictericia es signo de altos niveles de bilirrubina (pigmento amarillento que es producto del reciclaje de los glóbulos rojos) en la sangre. Antes del nacimiento, la placenta elimina la bilirrubina del cuerpo del bebé, de manera que pueda ser procesada por el hígado de la madre. Aunque después del nacimiento el hígado del bebé toma el relevo, ese hígado puede no estar lo suficientemente maduro como para procesar toda la bilirrubina del sistema. Por esa razón, cuando los niveles de bilirrubina del recién nacido son más altos de lo normal, aparece la ictericia. Durante los días siguientes, y a medida que el organismo del bebé consigue eliminar la bilirrubina, la ictericia desaparece.

Cuándo es preocupante

La ictericia leve o moderada no es preocupante. Sin embargo, si con el paso de los días la piel adquiere un tono aún más amarillo, podemos estar ante un caso de hiperbilirrubinemia. Esa sí es una situación que requiere atención, porque puede aumentar el riesgo de complicaciones, incluidos daños cerebrales. También es la razón que explica por qué los pediatras aconsejan a los padres vigilar de cerca el color de la piel del bebé, ya que en muchos casos madre e hijo abandonan el hospital en las 24h-48h posteriores al nacimiento... justo cuando los niveles de bilirrubina pueden alcanzar su máximo y antes de que las pautas de lactancia estén bien establecidas.

Lactancia e ictericia

Y es que la ictericia es más común en bebés alimentados con leche materna, en especial en los que no maman con suficiente frecuencia. Para mantener al bebé bien hidratado y sus niveles de bilirrubina a raya, un recién nacido debe mamar entre 8 y 12 veces al día durante los pr

Suscríbete al Club Conmishijos

Artículos relacionados

Comentarios

¡Sé el primero en comentar!