Cómo prepararse para viajar con el bebé en el avión

Sigue los consejos de nuestro pediatra para evitar posibles molestias en tu viaje.

Tanto si se trata de un vuelo largo como si es un trayecto más corto, para viajar en avión con tu bebé debes organizarte bien. ¿Cómo lograr que su bautismo del aire vaya lo mejor posible? Sigue los consejos del pediatra Arnaud Pfersdorff para que tu bebé viaje cómodo, para evitarle el dolor de oídos y para lidiar, si es necesario, con el desfase horario.

1. Haz los trámites con tiempo

En la mayoría de las compañías aéreas, los vuelos domésticos son gratuitos para los menores de 2 años si el niño viaja en tu regazo. En los vuelos internacionales, tiene que pagar una parte del precio del billete. Si prefieres reservar una plaza individual para la silla de viaje de tu bebé, tendrás que pagar la tarifa infantil.

Qué debes hacer

  • En el momento de hacer la reserva, advierte a la compañía aérea de que viajas con un bebé. Puedes reservar una plaza específica que permite colgar una cuna -que ellos mismos te proporcionan- delante de ti. También pueden servir una comida especial a bordo. Si necesitas calentar un biberón, cuando embarques, díselo a las azafatas para que se ocupen de ello.

  • En cuanto a los papeles, si viajas fuera de Europa, tu hijo debe tener su propio pasaporte. Si no, basta con el DNI.

2. Prepárale un vuelo confortable

Dolor de oídos, deshidratación, aire acondicionado... viajar en avión puede ser estresante para tu bebé. Anticípate a las molestias que causa la presurización.

Qué debes hacer

  • Durante el despegue y, sobre todo, durante el aterrizaje, da de beber al niño o ponle el chupete para evitar que le molesten los tímpanos. Si está acatarrado o es propenso a las otitis, habla con el médico por si tuvieras que aplazar el viaje.

  • Durante el vuelo, procura que beba, porque puede deshidratarse.

  • Vístele con ropa cómoda y abrigada: puede coger frío por culpa del aire acondicionado. Lleva más pañales y biberones de los necesarios por si el avión sufre retrasos. Por último, ¡no olvides su peluche y algún otro juguetito!

3. Ayúdale a adaptarse al desfase horario

Si viajas al extranjero, el desfase horario puede alterar un poco el ritmo de tu pequeño. Antes de los 7 meses, los bebés lo soportan bastante bien, porque su reloj interno es menos sensible a los ciclos día/noche. A partir de esa edad, necesitará cuarenta y ocho horas para acostumbrarse al nuevo horario.

Qué debes hacer

No te preocupes, a esta edad el jet-lag es bastante efímero. No merece la pena desplazar la hora de acostarlo los días previos al viaje. Pero una vez llegados a destino, es posible que el bebé se despierte más temprano por las mañanas. Si no quieres levantarte al amanecer como él, ayúdale a volverse a dormir un rato dándole un poco de biberón.

Tras unos días de adaptación, se habrá hecho con el nuevo ritmo, ¡seguro que mucho antes que tú!

Stéphanie Letellier con la colaboración de Arnaud Pfersdorff, pediatra.
© Enfant Magazine

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