Bellos cuentos del mundo para niños

Relatos de distintos países para que tus hijos conozcan otras tradiciones y culturas.

Cuentos del mundo para niños

Los cuentos populares surgen al calor de las hogueras y las reuniones de los integrantes de una comunidad. Son historias en las que se mezcla lo real y lo fantástico, cuentos en los que o bien se transmite una enseñanza o simplemente se trata de entretener.

En conmishijos.com hemos recopilado una serie de cuentos del mundo para niños. Son relatos recogidos de distintas esquinas del planeta, de Noruega a Japón, de Norteamérica a África para que tus hijos puedan conocer, además de los clásicos cuentos de los Hermanos Grimm o Hans Christian Andersen, los relatos de otras culturas. 

La piedra del deseo: cuento popular chino sobre la avaricia

Cuentos chinos para niños

Érase una vez un anciano que tenía tres hijos. Eran muy perezosos y nunca habían trabajado. Enfadado les dijo que tenían que aprender una profesión y trabajar porque él era mayor y pronto no estaría para ayudarles. 

Los tres hermanos, se reunieron, pensaron un plan para viajar en busca de fortuna y encontrarse al cabo de tres años con las ganancias obtenidas. Así hicieron.

Mientras el hermano mayor y el mediano aprendían oficios, el tercer hermano se encontró con una compañía de actores, se unió a ella y recorrió el país actuando con ellos, con su disfraz y su guitarra divertía a las gentes de los pueblos. Un buen día, al cabo de tres años, recordó el acuerdo y quiso volver a su casa. En su camino, se encontró ante un gran mar, pero las olas eran tan altas que no pudo avanzar. Se quedó triste y lloroso mientras tocaba una melodía en su guitarra. De pronto, vio al mensajero del rey dragón separando las olas.

Sigue leyendo este cuento chino con moraleja

Cuento de irás y no volverás para niños: fábula clásica de España

El castillo de irás y no volverás

Hace mucho tiempo, en un pueblecito junto al mar, vivía un humilde pescador con su mujer, habían intentado tener hijos, pero nunca llegó ninguno. Una mañana, salió a pescar y se metió mar adentro. Lanzó la red al agua y, al sacarla, vio que solo había un pez.  

- ¡No me lleves a tu casa, por favor! ¡Devuélveme otra vez al agua!, pidió el asustado pez al pescador. 

- Lo siento, no puedo devolverte al agua. Mi mujer y yo no tenemos dinero y lo único que podemos comer es lo que pesco cada día.

- De acuerdo, se apiadó el pez. Llévame a tu casa, pero cuando terminéis de comer, tienes que recoger dos de mis espinas y guardarlas bien durante quince días. 

Sigue leyendo este cuento popular español

Fábulas de África: Por qué el murciélago vuela de noche

Por qué el murciélago vuela de noche

Una rata de monte llamada Oyot era gran amiga de Emiong, un murciélago. Les encantaba pasar el tiempo juntos, comían juntos, paseaban juntos, hablaban...

Sin embargo, el murciélagoescondía un oscuro secreto: estaba celoso de la rata del monte y buscaba el momento oportuno para causarle un mal.

Un buen día, cuando el murciélago cocinaba la comida del día, que siempre era muy buena, la rata de monte le dijo:

- Emiog, ¿Cómo es que cuando haces la sopa es tan sabrosa?

- Tengo un truco amigo Oyot, siempre me hiervo en el agua de la sopa y, mi carne es tan dulce que la sopa sale más sabrosa. Te enseñaré cómo lo hago, dijo el murciélago. 

Y así, el murciélago consiguió una olla con agua tibia, le mintió a la rata de monte diciénole que en ella había agua hirviendo, saltó dentro y después salió de nuevo como si nada.

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La leyenda del duende y la olla de oro: cuentos de Irlanda

cuento del duende y la olla de oro al final del arcoiris

Según cuenta la leyenda, los duendecillos irlandeses, conocidos como Leprechaun con capaces de encontrar monedas de oro enterradas en la tierra y las almacenan todas en una olla que está escondida en un lugar incierto. De hecho, estos duendes son famosos por esconder su olla de oro al final del arco iris. Algunos creen que los duendes necesitan el oro como un medio para engañar a los humanos y, dada la propensión de los duendes al engaño, esto es completamente posible.  Esta es su historia: 

Un hombrecillo de unos dos pies de altura estaba tumbado fuera de su tienda bajo un gran árbol junto a un arroyo. Era fácilmente encontrarlo por el ruido que hacía su martillo: 

- Tap, tap, tap...

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Caballo de Troya: cuento mitológico para niños

Cuento caballo de Troya para niños

Había una vez, una ciudad en la costa de Turquía llamada Troya. Estaba ubicadoa al otro lado del mar Egeo, frente a la ciudad griega de Esparta. Una ciudad que habían intentado conquistar una y otra vez sin éxito.

Un buen día, el rey de Esparta, Menelao, supo que su esposa, la bella Helena, había huido a Troya con Paris, un príncipe troyano. Menelao, lleno de ira ante aquella afrenta, intentó recuperarla uniendo su ejército al de otras ciudades griegas. Miles de soldados se unieron a Esparta y partieron en sus barcos hacia Troya llenando el mar de cientos de naves. 

La ciudad de Troya, hasta el momento inespugnable estaba protegida por un alto muro construido alrededor de la ciudad. Esta enorme y altísima muralla, les dio a los ciudadanos troyanos un lugar relativamente seguro donde vivir, y a los soldados, una estupenda posición desde la que disparar flechas a sus enemigos sin ser alcanzados. 

Sigue leyendo este cuento de la mitología griega

Cuentos populares europeos: Por qué el mar es salado

por que el mar es salado, cuento nórdico

Había una vez, hace mucho, mucho tiempo, dos hermanos, uno rico y otro pobre. Cuando llegó la Nochebuena, el pobre no tenía nada que llevar a la mesa, así que fue a ver a su hermano y le suplicó que le diera algo para poder comer el día de Navidad. No era de ninguna manera la primera vez que el hermano se veía obligado a darle algo.

- Si haces lo que te pido, tendrás un jamón entero, dijo. 

El pobre inmediatamente le agradeció y aceptó.

- Aquí está el jamón y ahora vete directamente al infierno.

- He dado mi palabra y debo cumplirla, dijo contrariado, así que partió hacia el infierno.Caminó todo el día, y al anochecer llegó a un lugar donde vio una luz muy brillante.

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Cuento popular de Japón: la princesa Hase

cuento japonés, la princesa Hase

Hace muchos años vivía en Nara, la antigua capital de Japón, un sabio ministro de Estado, llamado Príncipe Toyonari Fujiwara. Su esposa era una mujer noble, buena y hermosa llamada Princesa Murasaki. Habían sido casados cuando eran muy jóvenes, y habían vivido felices juntos desde entonces. Sin embargo, tenían un gran dolor, porque a medida que pasaban los años no les había nacido ningún niño.

Un buen día decidieron hacer una peregrinación al templo de Hase-no-Kwannon (Diosa de la Misericordia en Hase), porque creían que esta diosa respondía a las plegarias de los mortales. De modo que el príncipe Toyonari y su esposa fueron al templo de Kwannon en Hase y permanecieron allí durante mucho tiempo, ofreciendo incienso a diario y rezando a Kwannon, para que les concediera el deseo de toda su vida. Después de un tiempo, su oración fue respondida, ambos tuvieron una hija a la que llamaron Princesa de Hase. 

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Cuento clásico árabe: Alí Babá y los 40 ladrones

Alibabab y los 40 ladrones

Había una vez un señor que se llamaba Alí Babá y que tenía un hermano que se llamaba Kassim.

Alí Babá era honesto, trabajador, bueno, leñador y pobre. Kassim era deshonesto, haragán, malo, usurero y rico. Alí Babá tenía una esposa, una hermosa criada que se llamaba Luz de la Noche, varios hijos fuertes y tres mulas.

Kassim tenía una esposa y muy mala memoria, pues nunca se acordaba de visitar a sus parientes, ni siquiera para preguntarles si se encontraban bien o si necesitaban algo. En realidad no los visitaba para que no le salieran pidiendo algo.

Un día en que Alí Babá estaba en el bosque cortando leña oyó un ruido que se acercaba y que se parecía al ruido que hacen cuarenta caballos cuando galopan. Se asustó, pero como era curioso trepó a un árbol.

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Cuento norteamericano: la leyenda de George Washington

Leyenda de George Washington y el cerezo: cuento sobre la honestidad

Cuando George Washington tenía seis años, se convirtió en el propietario de un hacha que, como muchos de los niños pequeños de la época, era una herramienta con la que disfrutaban jugando. Así, pasó una mañana cortando todo lo que se cruzó en su camino.

Un día, mientras deambulaba por el jardín divirtiéndose al cortar unos matorrales, encontró un hermoso y magestuoso cerezo, del que su padre estaba muy orgulloso. Sin pensarlo dos veces, probó a hacer un corte con el borde de su hacha en el tronco del árbol y la se llevó parte de la corteza del cerezo.

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Cuento antiguo de los indios americanos: El coyote y la tortuga

Cuento del coyote y la tortuga

A principios de una mañana de verano, cuando el suelo estaba fresco y húmedo, una tortuga salió arrastrándose lentamente de su casa en la rivera del río. Se arrastró buscando cosas para comer. Encontró tantas cosas buenas que caminó más y más lejos del río. Se olvidó por completo de su anciano padre Sun, que al cabo de un rato vendría buscándola por las colinas. 

Si hubiera sido una tortuguita sabia, no se habría alejado tanto de casa. Las tortugas de río deben mantenerse húmedas. Si se secan demasiado, no pueden caminar, y si el sol brilla demasiado sobre ellas, mueren.

Ahora, mientras esta pequeña tortuga caminaba lentamente, el sol salió y brilló sobre ella. Asustada, se dio la vuelta y emprendió el regreso de vuelta al río; pero las tortugas viajan tan lentamente y el sol estaba tan caliente, que solo pudo llegar a la mitad del camino. Cuando vio en qué lío se encontraba, se metió en un agujero sombreado en una gran roca y comenzó a llorar.

Lloró tan fuerte que un coyote, que pasaba cerca, lo escuchó. Los oídos del coyote no eran muy finos y pensó que era alguien cantando.

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