Mi bebé tiene tortícolis

Los bebés pueden sufrir este problema muscular. Mira cómo solucionarlo.

No te cansas de mirar a tu bebé, pero, al observarlo bien, te das cuenta de que coloca la cabeza de forma extraña. ¿Es normal? El pediatra Rémy Assathiany te ofrece unos consejos.

Ya desde el nacimiento o a las pocas semanas, tu bebé mantiene la cabeza siempre inclinada del mismo lado. Hasta tienes la sensación de que uno de sus hombros está más alto que el otro. El pequeño parece incómodo y hace muecas si intentas volverle la cabeza hacia el otro lado. Eso te preocupa. Te damos una solución para cada caso:

Tiene una tortícolis congénita ligera

La mala postura de la cabeza del futuro bebé dentro del útero al final del embarazo o un parto un poco difícil pueden provocar una contractura del músculo esternocleidomastoideo. Es un músculo que se inserta en el esternón, la clavícula y la parte del hueso situada detrás de la oreja. Entonces, la cabeza presenta una rotación y una inclinación hacia un lado.

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> Qué debes hacer

  • Para empezar, tranquilizarte. Es una tortícolis benigna.

  • Acude al médico o al pediatra. Una vez hecho el diagnóstico, él te explicará cómo lograr que tu pequeño vuelva la cabeza del otro lado. El método es simple, pero eficaz: en la cuna, coloca todo lo que le interesa del lado opuesto a la posición que adopta normalmente: la lamparita de noche, el móvil, el peluche...

  • Durante el día, colócalo boca abajo y juega con él atrayendo su atención del lado que no le resulta natural. Por ejemplo, agita un sonajero. El bebé recuperará pronto la buena movilidad de la cabeza.

Tiene una tortícolis más afianzada

¿La simple estimulación no lleva a una mejoría? Puede que tu bebé necesite una ayudita.

> Qué debes hacer

  • De nuevo, no alarmarte, todo se arreglará.
  • Si lo considera necesario, tu pediatra puede aconsejar un tratamiento de kinesioterapia aplicado por un buen profesional.
  • Bastarán unas pocas semanas para resolver el problema. El bebé recuperará la postura normal para poder crecer con armonía.

¿Y si la tortícolis requiere pruebas adicionales?

Aunque normalmente la cabeza de tu pequeño se endereza de forma espontánea con un tratamiento de corta duración, a veces el médico puede sospechar que la dolencia tiene un origen diferente. Las causas de la tortícolis pueden ser múltiples: anomalías de las vértebras, un problema neurológico, una mala coordinación ocular y, en los niños más mayores, un traumatismo o un falso movimiento, una infección ORL (otitis, faringoamigdalitis...).

> Qué debes hacer

Acudir al médico para que descarte una posible meningitis, una de cuyas manifestaciones es una rigidez en la nuca que puede parecerse a la tortícolis. También puede que le haga otras pruebas: una radiografía, un escáner, una resonancia magnética... y que lo derive a un especialista si es necesario.

Elisabeth Tzimakas con la colaboración de Rémy Assathiany, pediatra.
© Enfant Magazine

Testimonio de una madre

"Manon nació por cesárea a los 8 meses de embarazo. Tengo una malformación del útero que le dejaba poco espacio. La niña tenía una tortícolis impresionante, pero el pediatra me aseguró que pronto desaparecería. El tratamiento empezó en la maternidad. ¡Fue mágico! Después de cada sesión, mi pequeña salía de las manos del kinesioterapeuta totalmente relajada. El tratamiento duró 3 meses y, actualmente, Manon es la niña más bonita del mundo".

Christine, madre de Manon, de 11 meses

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