Lactancia materna en el trabajo, una práctica en alza en algunos países

Amamantar al bebé en el puesto de trabajo es una realidad para algunas mujeres

Desde que regresó al trabajo a fines de agosto, Agathe, una óptica de 30 años, tiene la costumbre de ir a la guardería cada hora del almuerzo, cerca de su trabajo, para amamantar a su hija, que ahora tiene 5 meses y medio. 

También da un biberón de leche extraído el día anterior en su lugar de trabajo (con el beneplácito de su empleador, cierra la tienda un cuarto de hora al día para aislarse en una habitación en la parte de atrás y guardar la leche en una nevera). Sin embargo, las cantidades son demasiado bajas, el suplemento que falta lo proporciona la leche de fórmula. "Es cierto que se necesita organización, ¡pero tiene tanto beneficio para el niño y tanta complicidad!». Agathe está satisfecha, decidida a continuar con este sistema el mayor tiempo posible.

Esta es la experiencia de una joven francesa que tiene la posibilidad de seguir con la lactancia materna en el trabajo, una práctica en alza en algunos países como en Francia en los que incluso algunas mujeres amamantan al bebé en su lugar de trabajo.

La lactancia materna en el trabajo es posible en algunos países

Amamantar en el trabajo

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Muchas mujeres dejan de amamantar después de que finaliza la licencia por maternidad, generalmente lo hacen apenas después de que el bebé haya cumplido los 2 meses. Sin embargo, algunas logran conciliar las recomendaciones de los especialistas de amamantar durante al menos seis meses, y su regreso a la vida profesional. "Volver al trabajo asusta a muchas madres, que no saben cómo se van a organizar. Queremos decirles que si reciben apoyo, se puede hacer de forma muy sencilla ", explica Séverine Marque, organizadora de" La grande tétée", un evento anual en apoyo de la lactancia materna, en Metz. 

¿Cómo logran algunas mujeres amamantar a sus hijos en el trabajo? Estas son las recomendaciones que aporta Séverine Marque: 

- Usa un extractor de leche en el lugar de trabajo para darle el biberón de leche extraída y, mientras tanto, ten otro refrigerado para la niñera.

- Acude directamente, si tu empleador lo permite, a casa o a la guardería.

- Pide al padre que te acerque el bebé a mediodía a tu puesto de trabajo.

-  Mantén únicamente las tomas matutinas y vespertinas, sustituyendo las del día por biberones de leche infantil u otra leche, o incluso, si has de estar unos días fuera de cada, sigue sacándote la leche para estimular la lactancia, y mientras alimenta al bebé con leche en polvo o con reservas de leche materna congelada: todas las configuraciones son posibles.

En países como Francia, amamantar al bebé en el puesto de trabajo es posible para algunas mujeres. Una ley incluso autoriza a los empleados a tomar una hora (no remunerada) por día para este propósito y les pide a los empleadores que pongan las instalaciones a disposición.

"Hace diez años, el destete era casi sistemático al volver al trabajo. Hoy en día, la información está mejorando y podemos ver que cada vez más madres continúan amamantando. Esto va de la mano de una tendencia general al alza en la lactancia materna, especialmente entre las mujeres tituladas y activas", señala Flore Marquis-Diers, de la Leche League France.

Hoy en día el 66% de ellas amamanta al nacer (según las últimas cifras de 2007), frente al 31% en 1972. No tenemos cifras concretas sobre la reincorporación al trabajo pero según las de 2007, el 53% de las mujeres sigue amamantando después de tres meses, y 28% después de seis meses.

Elise Descamps, La Croix © Bayard Presse, 15 octubre 2010

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