'Mi hijo dice que no a todo'

Tu bebé está en fase de oposición sistemática

'Mi hijo dice que no a todo'

Tu pequeño no quiere bañarse, se niega a sentarse en el carrito del supermercado y, en la calle, se empeña en no darte la mano. Se opone a todo ¡y tú no puedes más!

Todos los niños pasan por una fase de oposición sistemática. Este periodo llamado del “no” suele ser difícil para los padres. Por lo general empieza a los 18 meses. Ármate de paciencia: es una crisis necesaria para que tu hijo crezca. Al oponerse, se reconoce como un ser diferenciado de vosotros, sus padres.

¿Por qué dice no? Porque descubre, experimenta, tantea…

  • Desde que cumplió 8 o 10 meses, tu hijo tomó conciencia de que es una persona diferenciada. Durante los meses siguientes, esa percepción se va convirtiendo poco a poco en una certidumbre.
  • Experimenta cosas sin ti e incluso, a menudo, sin tu autorización: manipular objetos, desplazarse solo y pensar por sí mismo.
  • Su recién estrenada autonomía le invita a explorar sus propios deseos y a alejarse de los tuyos. Tiene una sensación de omnipotencia.
  • Pone a prueba el poder que puede ejercer sobre ti. Decir “no” le permite experimentar y hallar nuevos límites.
  • Intenta comprender las normas de la casa. Para obtener una respuesta clara, puede llegar a sacarte de tus casillas.

¿Dice que no a todo? ¡No te lo tomes a la tremenda!

  • Toma distancia. No resulta fácil conservar la sangre fría cuando monta el numerito en el supermercado, claro. Pero piensa que todos los padres pasan por ello y que esa escena no pone en entredicho tu competencia como educadora. Es una etapa de la vida de tu hijo, nada más.
  • Sobre todo, aprende a ignorar las miradas de reproche de los adultos. No cedas. Durante la crisis, mantén la sangre fría.
  • Deja que grite y patalee. Dile simplemente que entiendes su enfado, pero que no vas a ceder.
  • Demuéstrale que controlas la situación. No dejes que te supere ni grites más fuerte que él. Para que la norma sea lo más clara posible, debes cumplir lo que dices.

¿Dice que no a todo? Sé constructiva

  • Establece un diálogo. Cuando esté tranquilo, habla con él de lo que ha pasado. Dile que entiendes que se haya enfadado, pero que no está solo. Ahora ya no es un bebé, tiene que aprender a vivir con los demás.
  • Lleva cuidado con lo que dices. Evita las frases como “has estado insoportable” o “eres un niño malo”. Son fórmulas que pueden herirle y que, sobre todo, lo encierran en un comportamiento determinado. En cambio, puedes decirle que no estás de acuerdo con que actúe así.
  • Mantén una línea educativa clara con tu pareja. Poneos de acuerdo sobre los límites que queréis imponer a vuestro hijo. No os contradigáis delante de él ni cambiéis de opinión a medio camino, porque sembraríais dudas en él y su oposición estaría justificada.

Noémie Colomb con la colaboración de Sandrine Dury, psicoanalista clínica y de la maternidad.

© Enfant Magazine

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