Por qué el mar es salado. Cuento noruego para niños

Cuentos populares del mundo para leer con tus hijos

¿Alguna vez te han preguntado tus hijos por qué el agua del mar es salada? Puedes leer con ellos este cuento noruego popular y quedarán con la boca abierta. Por qué el mar es salado es un antiguo cuento de hadas europeo que fue recopilado por varios autores, entre ellos los noruegos Peter Christen Asbjørnsen y Jørgen Moe en su Norske Folkeeventyr  y el escocés Andrew Lang, quien lo incluyó en The Blue Fairy Book (1889). 

Cuentos populares europeos: Por qué el mar es salado

por que el mar es salado, cuento nórdico 

Había una vez, hace mucho, mucho tiempo, dos hermanos, uno rico y otro pobre. Cuando llegó la Nochebuena, el pobre no tenía nada que llevar a la mesa, así que fue a ver a su hermano y le suplicó que le diera algo para poder comer el día de Navidad. No era de ninguna manera la primera vez que el hermano se veía obligado a darle algo.

- Si haces lo que te pido, tendrás un jamón entero, dijo. 

El pobre inmediatamente le agradeció y aceptó.

- Aquí está el jamón y ahora vete directamente al infierno.

- He dado mi palabra y debo cumplirla, dijo contrariado, así que partió hacia el infierno.Caminó todo el día, y al anochecer llegó a un lugar donde vio una luz muy brillante.

- Quizás este sea el lugar, se dijo el hombre. Lo primero que vio fue un anciano, anciano, con una larga barba blanca, que estaba cortando leña.

- ¿Dónde vas tan tarde? dijo el hombre.

Me voy al infierno, si supiera el camino correcto... respondió el pobre.

- Bueno, no estás muy equivocado, porque esto es el infierno, dijo el anciano;  Cuando entres, todos querrán comprar tu jamón porque en el infierno escasea, pero ten cuidadode no venderlo a menos que consigas el molinillo que está detrás de la puerta del infiernoCuando salgas, te enseñaré cómo manejar el molino, porque no es bueno moler cualquier cosa. No olvides lo que te digo.

Así que el hombre del pedernal dio las gracias al otro por sus buenos consejos y llamó con fuerza a la puerta del Diablo. Cuando entró, todo estaba como había dicho el anciano. Todos los demonios, grandes y pequeños, se le acercaron como hormigas alrededor de un hormiguero, y cada uno trató de conseguir el jamón.

El hermano pobre, cambió el jamón por el molinillo, recordó las palabras del anciano y acudió a él para que le enseñara a usarlo, y una vez aprendió, volvió a su casa. 

De modo que puso el molino de mano sobre la mesa e hizo lo que le habían enseñado, pedirle al molino que moliera cualquier vianda y ésta la proveería. Primero le ordenó molir pan, luego carne, luego cerveza y así sucesivamente hasta que tuvo todo lo necesario para la cena de Navidad.  Su mujer le preguntó de dónde había sacado este maravilloso molino, pero él no se lo dijo.

- Lo único que me importa es que este molino da todo lo que le pides y nunca deja de proveer, pensó el hombre sin razonar de dónde había salido el molino de mano.

Así que molió carne, bebida y viandas suficientes durante días. Al cabo de unas semanas invitó a todos sus amigos y parientes a su casa y les dio un gran banquete. Cuando su hermano rico vio todo lo que había sobre la mesa y todo lo que había detrás en la despensa, se enojó bastante, no podía soportar que su hermano tuviera todo aquello.

El hermano rico, a partir de aquel día intentó conseguir el molino por todos los medios y puso en práctica sus artes de persuasión. Finalmente pagó trescientas monedas de oro por él para obtenerlo, pero el hermano pobre le pidió conservarlo hasta la cosecha del heno, porque pensó que si lo guardaba hasta entonces, podría moler carne y bebida para tener alimento durante años

Así que el molino, molió y molió viandas y cuando llegó la cosecha del heno, el hermano rico lo consiguió, pero el otro se cuidó de no enseñarle cómo manejarlo. Se guardó para sí las enseñanzas del anciano. 

Era de noche cuando el hermano rico llevó el molino a casa,  puso el molinillo sobre la mesa de la cocina y dijo:

"Muele arenques y caldo, y muélelos bien y rápido".

Entonces el molinillo comenzó a moler arenques y caldo. Primero lleno todos los platos de comida, luego bidones de madera y toda la cocina casi estaba cubierta de comida.  

Entonces el hombre se retorció y dio vueltas en el molino para que se detuviera, pero el molino siguió moliendo y moliendo. El caldo subió tanto que el hombre estuvo a punto de ahogarse. Así que abrió la puerta de la cocina y corrió hacia la sala, pero no pasó mucho tiempo antes de que el molinillo llenara la sala por completo también. Cuando consiguió abrir la puerta de la calle, salió corriendo y echó a andar camino abajo, con el torrente de arenques y caldo pisándole los talones, rugiendo como una cascada sobre toda la finca.

Sse fue corriendo a la casa de su hermano, y le suplicó que recuperara el molino en ese instante; porque, dijo él:

- Si se muele solo una hora más, todo el pueblo será devorada por arenques y caldo.

Pero su hermano no quiso ni oír hablar de devolverlo hasta que el otro le pagara trescientos dólares más.

Y así fue como el hermano pobre se quedó con el dinero y el molino, y no pasó mucho tiempo antes de que montara un cortijo mucho más grande que el que vivía su hermano, y con el molino molió tanto oro que lo cubrió con baldosas de oro. La  granja se encontraba junto al mar y relucía a lo lejos sobre el mar. Todos los que navegaban, desembarcaban para ver al hombre rico en la casa dorada y para ver el molino maravilloso, cuya fama se extendió por todas partes, hasta que no hubo nadie que no hubiera oído hablar de él.

Así que un día llegó un capitán de barco que quería ver el famoso molinillo; y lo primero que preguntó fue si podía moler sal.

- ¡Muele sal!" dijo el dueño y el molinillo molió sal.

Cuando el capitán vio aquel milagro, pensó que debía tener el molinillo, costara lo que costara; sería la manera de tener una vida mejor, lejos de los viajes a través de mares tormentosos. Intentó negociar con el dueño pero este no quiso oír hablar de separarse del molino. El capitán de barco insisió tanto, que el dueño del molino aceptó escuchar una oferta.

Aquel capitán pagó miles de monedas de oro por aquel molino y así fue como se hizo con él. y

Se marchó corriendo con el molinillo a la espalda, porque temía que el hombre cambiara de opinión; así que no tuvo tiempo de preguntar cómo manejar el molinillo, sino que subió a bordo de su barco lo más rápido que pudo y zarpó. Cuando hubo navegado un buen trecho, subió el molinillo a cubierta y dijo:

"Muele sal, y muele bien y rápido".

El molinillo empezó a moler la sal y no paró de moler sal y má sal, tanto que cuando se comenzaba a llenar el barco de sal, el capitánquiso detener el molinillo, pero por donde lo girara, y por mucho que lo intentara, no servía de nada; el molino siguió moliendo y el montón de sal creció más y más, y por fin hundió el barco.

Y allí yace el molino en el fondo del mar,  moliendo sal sin parar, día tras día, noche tras noche. Y esta es la historia de por qué el mar es salado. 

FIN 

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