Qué hacer para que a los niños les guste leer

Para despertar el placer de la lectura en los niños, es importante elegir correctamente las lecturas que pondremos en sus manos. Además, te damos buenas ideas para ayudarle a descubrir cuánto le gusta leer.

¿Qué lectura elegir?

  1. Una buena lectura es un texto adecuado a la edad del niño y, por supuesto, que conecte con sus gustos: un cuento de hadas, de misterio, de animales... El resumen que habitualmente va en el dorso de un libro y una ojeada al interior pueden dar al adulto una idea del contenido. Una lectura de calidad debe mantener, además, un nivel de lenguaje accesible al niño.

  2. Las ilustraciones no son sólo agradables: sirven también para comprender mejor la historia y para crear un clima envolvente. Complementan el texto.

  3. Revistas, cómics, libros, todos los soportes de lectura tienen atractivo y utilidad. La prensa para niños no está tan extendida como sería deseable, pero ofrece enormes posibilidades, por su variedad de temas, de imágenes y de registros de lectura. Además, las historietas que incluyen proporcionan un magnífico ejercicio de lectura imagen-texto.

  4. Una buena lectura no tiene por qué tener muchas páginas.

  5. Las lecturas infantiles que los adultos recuerdan con placer no siempre gustan a los niños de hoy.

  6. A veces, un buen libro resulta pesado. Lo mejor es dejarlo en reserva. Insistir sería contraproducente. Más adelante puede llegar a ser interesante.

 

Buenas ideas

  1. Regalar un cuento Hay muchas ocasiones para hacerles un pequeño regalo, no sólo en las fechas importantes. Y los cuentos encajan perfectamente en la lista de «caprichos y premios», tanto en casa como en el colegio.

  2. Despertar su curiosidad Una ojeada a las ilustraciones, unas frases que resuman el tema, pinceladas a modo de tentación pueden suscitar en el «público» un enorme interés por saber «qué más pasa».

  3. Hacer un trato «Yo te leo un capítulo, y tú me lees el siguiente».

  4. Compartir la diversión Una buena narración infantil proporciona diversión a los niños y también a los adultos. Un buen cuento infantil compartido crea una complicidad muy especial. Es curioso contrastar opiniones con los niños o ayudarlos a formar su criterio. En todo caso, imposible aburrirse.

  5. Llevar un amigo en el bolsillo Un libro, una revista no son piezas de museo guardadas bajo llave. Se prestan, se llevan en la mochila, se usan en casa, en el colegio, en la playa... Se disfrutan. No importa que haya arena entre sus páginas o que quede alguna «huella» en el papel... Un libro, una revista tienen vida propia.

  6. Coleccionar Una biblioteca es una suma de historias y dibujos muy queridos que el niño «ordena» por colores, por tamaños... Su biblioteca es también un reflejo de su pequeño mundo.

  7. Leer en casa La casa, la familia son fundamentales para aficionar al niño a la lectura, porque confieren a los libros connotaciones de juego, de diversión, de ilusión, frente a las de obligatoriedad o deber, más propias del ambiente escolar. Por otro lado, la lectura oída a los padres o hermanos establece una inigualable corriente de afectividad.

 

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