No debes separarle de su objeto de apego

¿Por qué tu bebé no se separa de su peluche o un trapo?

Totó, Lulú, Mimí... independientemente de su nombre y su forma (trapo, peluche...), tu hijo no suelta su objeto más querido. Christine Brunet, psicóloga y psicoterapeuta te explica por qué.

El pediatra y psicoanalista inglés Donald W. Winnicott lo llamó "objeto transicional". ¿Pero quién es realmente el peluche o el trapito adorado de tu hijo?

Un peluche para suplir la separación

Desde los 8 meses aproximadamente, tu hijo toma conciencia de que es un ser independiente de ti. Se da cuenta de que a veces te ausentas y que tiene que enfrentarse a periodos de soledad puntuales. Entonces teme la separación y puede sentir mucha angustia si cree que no vas a volver.

Todos los niños pasan por esta "ansiedad de la separación".

Un peluche como compañero que se parece a ti

El niño suele elegir un peluche durante este periodo de fragilidad y angustia. Es su compañero indispensable que lo acompaña en el momento de acostarse o cuando lo dejas en la guardería o con la abuela. Tu hijo utiliza este "objeto transicional" -así llamado porque sirve de vínculo entre lo que conoce (a ti, su padre, su casa...) y el mundo exterior (la guardería, la niñera...)-, para llevarse con él algo de tu persona.

Por eso perder u olvidar el peluche puede ser tan estresante para tu hijo... ¡y para ti!

Consejo

Puedes prevenir la posible pérdida del peluche comprando dos iguales. Pero recuerda que tu hijo no se deja engañar fácilmente y que lo que más le gusta de su peluche es su olor.

Safia Amor con la colaboración de Christine Brunet, psicóloga psicoterapeuta.
© Enfant Magazine

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