6 trucos para mantener la casa ordenada teniendo niños

Consejos para enseñar a tus hijos a respetar el orden en casa.

Una casa con niños puede llegar a parecer un campo de batalla, ¡y solo en un pequeño descuido! Zapatillas por cualquier esquina, abrigos en mitad del salón, juguetes que aparecen hasta en los cajones de la cocina... ¡Un auténtico caos! Tranquilidad, aunque a veces parezca imposible, podemos recuperar el orden en nuestra casa con unos sencillos trucos que debemos transmitirle a nuestros hijos para que participen con nosotros en el juego del orden.

1. Cada cosa en su sitio

Cada vez que lleguéis a casa, es el momento de dejar cada cosa ordenada en su sitio establecido. Las zapatillas, abrigos, paragüas, las mochilas del cole... En podos segundos habremos dejado todo lo que traemos en el lugar donde debe estar. Evita que lo dejen "momentamente" en cualquier otro sitio con alguna difusa promesa de colocarlo más tarde. El mejor momento para dejarlo ordenado es nada más llegar a casa. Pronto se convertirá en una rutina más que no hará falta ni repetirles. 

2. Potencia la sensación de orden

Hay pequeños "trucos visuales" que pueden darle a nuestra vivienda una mayor sensación de orden, como por ejemplo evitar dejar cosas sobre las mesas o encimeras durante mucho tiempo, colocar los cojines del sofa, no descolocar las camas (que solo deberían ser para dormir y no para jugar), guardar el calzado, etc. Te recomendamos que antes de salir de casa, siempre que sea posible y aunque solo vayamos a salir durante un corto periodo de tiempo, revises estos puntos que dan sensación de orden a nuestro hogar; al volver a casa la impresión será satisfactoria, lo que os llevará a querer mantener ese orden todo el día.

3. Pocos juguetes y en orden

Sabemos que uno de los elementos fundamentales que genera desorden en las casas donde viven niños es la presencia de sus juguetes en los lugares más insospechados. Posiblemente no seremos capaces de evitar completamente esa aparición de un cochecito entre los cojines del sofá o una pequeña pelota debajo de la cama. Sin embargo, si podemos controlar los juguetes dentro de su habitación o el cuarto de juegos. ¿Cómo? Uno de los mejores trucos es no tener demasiado juguetes. Ya sabemos que no suelen jugar con todos sus juguetes. Una buena opción es almacenarlos en una caja en el trastero o algún armario durante un año, si pasado ese tiempo no los han echado en falta ni jugado con ellos, podríamos donarlos para otros niños. Además de tener pocos juguetes (los necesarios y en función cómo sea cada vivienda), es fundamental tener lugares apropiados de almacenamiento: pequeños contenedores, bahúles, cajoneras, baldas... Cada juguete tiene más o menos su ubicación, es como su propia habitación y ahí deberá volver una vez finalizado el periodo de juego. Es fundamental que los juguetes siempre se recogan tras su usuo y cuando vamos a cambiar de actividad o ir a cenar o cambiar de casa.

4. Establece claramente la zona de juegos de tus hijos

Algunos niños juegan en su habitación y otros prefieren hacerlo cerca de sus padres, directamente en el salón, donde ellos suelen encontrarse a menudo. Lo ideal, sobre todo de cara a mantener el orden en casa, sería que lo hicieran en su habitación o en el cuarto de juegos que hayamos destinado para ellos. Sin embargo, si desean hacerlo en el salón también podemos mantener el bueno orden en nuestra casa, estableciendo claramente que zona de la instancia estará dedicada a ello. Evita que para ello utilicen mesas o muebles de la decoración, aunque perfectamente podrán tener su rincón de juegos en el propio salón. Lo que no es nunca recomendable es permitir sus juegos en baños o cocinas, no solo pro el orden de la casa, si no por la peligrosidad que implican.

5. Prepara una tabla de tareas en la que todos participéis

Implicar a los niños en las diferentes tareas de la casa según su edad es la mejor forma de inculcarle la importancia y necesidad de tener orden y cumplir con las obligaciones del día. Coloca una tabla de colores con las tareas a realizar en cada momento del día y a quién le corresponderá realizarlas. Para no resultar repetitivo, es recomendable cambiar el reparto de las tareas de forma semanal.

6. Si quieres hijos ordenados... ¡sé ordenado!

Una vez más, estos trucos no servirán de mucho si no predicamos con el ejemplo. Si queiremos que nuestros hijos aprendan trucos y rutinas de orden, tienen que ver como nosotros mismos lo hacemos. 

 

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