Soldadito de plomo. Guión de la obra de teatro para representar con niños

Obra de teatro de Navidad corta para representar con los niños

Si buscas obras de teatro cortas para representar con los niños, has llegado al sitio adecuado. Te presentamos el guión del cuento El Soldadito de Plomo de Hans Christian Andersen, en su versión corta para que los niños puedan aprenderla y representarla o simplemente leerlo e interpretarlo. 

El teatro es una actividad enriquecedora para los niños, perfecta para el aula o para casa, ya que desarrolla la expresividad de los niños, mejora el lenguaje, la capacidad de hablar en público y mejora la habilidad para socializar con otros niños.

El soldadito de plomo es un cuento clásico de la Navidad, te proponemos asignar a cada niño un personaje de esta obra de teatro y representarla en clase o en casa durante las celebraciones. ¡Viva el teatro!

Ver +: Leer el cuento de El soldadito de plomo

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guión de la obra de teatro para niños: El soldadito de plomo

Personajes de El Soldadito de Plomo 

En esta versión corta de El soldadito de plomo hay 8 personajes con diálogo, pero podéis crear más personajes sin diálogo para que representen el resto de los juguetes, el pez que se traga al soldadito, la tendera que le vende el pez a la madre, más niños jugando con los juguetes. Podéis adaptar este guión de una obra de teatro según los niños que participen en la representación.

  • Narrador
  • Juanito
  • Soldadito
  • Bailarina
  • Muñeco
  • Niño 1
  • Niño 2
  • Madre

Guión de la obra de teatro para niños: Soldadito de plomo 

Narrador: En su cumpleaños, a Juanito le habían regalado veinticinco soldaditos de plomo. Uno de ellos, estaba cojo, pero se mantenía firme sobre su única pierna, tan tieso como los demás. También le regalaron un castillo de cartón, un cascanueces y una bailarina que tenía un vestido blanco, un lazo azul y una flor de lentejuelas prendida en el pecho. La bailarina tenía los brazos abiertos y una pierna en el aire.

Juanito: ¡Soldaditos de plomo! ¡Qué ilusión, me encantan!

(Juanito comienza a jugar con sus juguetes ilusionado, pero uno de ellos, el que solo tiene una pierna queda apartado)

Soldadito: ¡Qué guapa es aquella bailarina!, pero nunca se fijará en mi. Ella vive en un hermoso castillo y yo vivo en una caja.

Narrador: Al llegar la media noche, los juguetes salieron de sus cajas. Los soldaditos desfilaban marcando el paso, los tiovivos daban vuelta... Solo el soldadito cojo y la bailarina estaban inmóviles mirándose fíjamente a los ojos.

Muñeco: Deja de mirar así a la bailarina soldado cojo. Ella no es para ti. Ella es elegante, ágil y bella y tu eres de plomo y te falta una pierna.

(El soldadito y bailarina siguen mirándose y el resto jugando mientras Juanito duerme)

Narrador: A la mañana siguiente todos los juguetes volvían a estar inmóviles...

Juanito: ¡Ah! Qué bien he dormido. Voy a jugar con mis soldaditos toda la mañana. ¡Venga marcando el paso! Bueno a este que le falta una pierna, lo voy a poner aquí junto a la ventana para que mire a los demás. ¡Oh, no el viento le ha hecho caer por la ventana!

Soldadito: Madre mía, vaya golpetazo, espero que venga Juanito a rescatarme rápidamente.

(Dos niños pasan por allí y ven tirado al soldadito. Está lloviendo)

Niño 1: ¡Un soldadito de plomo! ¿Y si lo hacemos navegar para que conozca el mundo?

Niño 2: Sí, ¡qué buena idea! Voy a hacer un barquito con este trozo de papel de periódico y lo dejamos en en canal que pasa por la calle. 

Soldadito: Oh, oh... estoy navegando. ¿Adónde iré a parar? Si al menos estuviese conmigo la linda bailarina. Ah, madre mía voy directo hacia una alcantarilla. Esto se está acelerando. Ahhhh, acabo de caer en un río y un pez viene hacia mí.

(El pez se traga al soldadito de plomo)

Narrador: unos días después, un pescador había cogido con su red un montón de peces, entre ellos el que se tragó al soldadito. Lo vendió en el mercado y el pescado estuvo expuesto unas horas sobre la vitrina cuando una mujer lo compró y se lo llevó a casa.

Madre: Juanito voy a preparar para la comida de Navidad un plato delicioso. Pescado al horno. Pero... ¿qué es esto que tiene el pescado dentro? ¿No es el soldadito cojo de Juanito? Lo limpiaré y se lo dejaré junto a los demás juguetes, le hará mucha ilusión.

(El soldadito vuelve a estar con todos los juguetes en la habitación de Juanito)

Soldadito: No os imagináis qué de aventuras he vivido. Unos niños me pusieron en un barquito de papel, caí a una alcantarilla, fui a parar a un río, me tragó un pez y, cosas del destino, ese pez lo compró la madre de Juanito y aquí estoy.

Bailarina: Qué historia más interesante, voy a hacer un baile en honor a ti.

(La bailarina comienza a bailar por toda la habitación pero, Juanito aparece y, sin más toma el soldadito y lo arroja a la chimenea)

Soldadito: qué calor hace, ¿será el fuego de la chimenea o el amor que siento por la bailarina lo que me está consumiendo?

(Una corriente de aire empuja a la bailarina hacia la chimenea y cae junto al soldadito)

Narrador: El soldadito abrazó a la bailarina y ambos se fundieron entre el fuego. A la mañana siguiente, entre las cenizas, había un pequeño corazón de plomo y una lentejuela en forma de rosa. ¿Qué podemos aprender de este cuento? La voluntad lo puede todo. El soldadito de plomo termina siendo un corazón de plomo porque, ni las caídas, los naufragios o los peces pudieron acabar con el amor que sentía por la bailarina. 

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