Entrevista a Nando López

Asesor pedagógico de la exposición 'Pasa página. Una invitación a la lectura', que se exhibe actualmente en la Biblioteca Nacional de España (BNE)

"Lo más importante en la lectura es la emoción"

Desde el pasado 14 de noviembre y hasta el 20 de mayo de 2018, se puede visitar en el museo de la Biblioteca Nacional de España (BNE) la exposición Pasa página. Una invitación a la lectura, una muestra que pretende impulsar la lectura y estimular el gusto por los libros y la literatura entre todos los públicos.

El escritor Nando López se ha encargado de la asesoría pedagógica de esta original exposición, que presta especial atención a los lectores jóvenes y cuya voluntad es buscar una conexión emocional y evocadora entre su mundo y el hecho lector.

Nando López es doctor en Filología hispánica, novelista y dramaturgo. Como docente, ha ejercido tanto en Secundaria y Bachillerato como en el ámbito universitario y cuenta con numerosas publicaciones educativas. Como escritor, ha sido finalista al Premio Nadal 2010 con La edad de la ira y compagina la novela para adultos con la narrativa juvenil. Y, como dramaturgo, ha estrenado sus textos en España, Panamá, Venezuela o Estados Unidos.

La exposición

El diseño de Pasa página es didáctico y divulgativo. En ella, se reivindican la lectura y la literatura mediante libros, fotografías, piezas audiovisuales y objetos que plantean a los visitantes una reflexión cómplice y lúdica sobre el placer de leer.

Además, a lo largo de ella, el visitante puede contemplar y consultar la “joven biblioteca”, con un fondo de más de ochocientos libros reunidos gracias a la colaboración de casi medio centenar de las editoriales más importantes de nuestro país, que han elegido de sus catálogos sus títulos y autores más representativos. Así, el lector puede acercarse a los grandes clásicos de nuestra literatura y, también, a las novelas juveniles de autores contemporáneos.

Y otro dato importante: esta muestra, que está comisariada por el periodista y escritor Jesús Marchamalo y organizada por Acción Cultural Española con la colaboración de la Biblioteca Nacional de España, se enmarca dentro del Plan de Fomento de la Lectura que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte está desarrollando bajo el lema “Leer te da vidas extra”.

Estamos en la recta final de la exhibición de esta exposición en Madrid. ¿Se va a exhibir, también, en otras ciudades?

Por suerte, se ha podido prorrogar hasta finales de mayo y, a partir de esa fecha, podremos verla en más ciudades españolas.

"Leemos para buscar quiénes somos, para buscar otras realidades, para buscar emociones, respuestas o pura y dura evasión".

¿Qué público está acogiendo con más interés esta muestra? ¿Cómo están reaccionando los grupos escolares y las familias?

Estamos muy felices con la acogida. Los visitantes reaccionan con mucho entusiasmo y, sobre todo, comparten cuanto ven y descubren allí. Hay muchas familias y grupos escolares, en efecto, y es estupendo ver cómo diferentes generaciones –adultos, adolescentes y niños– comparten su pasión por la lectura. Nuestro objetivo era no sólo hacer un homenaje a los libros, sino también al hecho de leer como un vínculo de unión y la muestra está demostrando que, en efecto, lo es.

"Todo relato de ficción supone un acto de lectura y cualquiera de ellos puede ser un puente hacia el próximo libro".

Como asesor y coordinador pedagógico de Pasa página, ¿qué te ha supuesto esta experiencia?

Ha sido un aprendizaje magnífico a muchos niveles. En primer lugar, porque he tenido la suerte de trabajar con un equipo de profesionales excepcional, con Mercedes Serrano y Jesús Marchamalo a la cabeza. Y por otro lado, porque me ha supuesto un nuevo reto al que, como autor, no estaba habituado. Esta vez no me pedían que inventara una historia, como hago en mis novelas o en mi teatro, sino que buscara el modo de contagiar mi amor por la lectura a los más jóvenes y eso me ha permitido sumar mis dos grandes pasiones: la literatura y la docencia

"Si la curiosidad se comparte, surge y crece. Pero para ello ha de nacer de una emoción real".

¿Qué recomendarías a los padres y madres con hijos pequeños, preadolescentes o adolescentes para estimular el interés de estos por la lectura y por el mundo que la rodea?

Sin duda, que lean con ellos desde muy pequeños. Y que, ya en la adolescencia, compartan lecturas. Y por lecturas no sólo me refiero a libros, sino también a series, películas… Todo relato de ficción supone un acto de lectura y cualquiera de ellos puede ser un puente hacia el próximo libro. Si la curiosidad se comparte, surge y crece. Pero para ello ha de nacer de una emoción real: intentemos contarles a los más jóvenes qué nos gusta de los libros que nos han cambiado la vida para que ellos encuentren también sus propios títulos y referencias.

¿Cuáles han sido las estrategias de fomento de la lectura que han tenido más éxito en España?

Es difícil responder a algo así, ya que son muchas las iniciativas y las personas implicadas en ellas. Personalmente, me quedo con la labor de fomento lector de miles y miles de docentes que, en sus aulas, buscan modos de acercar los libros de manera creativa y emocional, rechazando guías de lectura convencionales o terribles exámenes sobre el libro. Creo que esos planes, que nacen de lo cotidiano y de la experiencia lectora, son los que dejan verdadera huella.

"Intentemos contarles a los más jóvenes qué nos gusta de los libros que nos han cambiado la vida para que ellos encuentren también sus propios títulos y referencias".

¿Hay algunas constantes que se repitan en la vida de los grandes lectores y en la de los lectores esporádicos que nos puedan dar pistas sobre las motivaciones para leer por placer?

Supongo que todas esas constantes tienen que ver con un concepto esencial: la búsqueda. Leemos para buscar quiénes somos, para buscar otras realidades, para buscar emociones, respuestas o pura y dura evasión. La lectura es un lugar seguro donde encontramos verdades que, fuera de las páginas de un libro, quizá no nos atreveríamos a buscar.

Qué crees que es más importante en la lectura: ¿la forma? ¿el contenido? ¿el lugar donde se lee? ¿el soporte? ¿la materia de la que se trata? ¿cómo has descubierto esa lectura? ¿quién te la ha desvelado, recomendado e incluso mandado?

Honestamente, creo que lo más importante es la emoción. Esta puede venir del propio libro, que nos enamora con su estilo o con su historia, o de quien nos lo recomienda. Por eso es esencial la labor de los mediadores: docentes, libreros, bibliotecarios… Ellos pueden enamorarnos de un libro y conseguir que nos sumerjamos en títulos que, de otro modo, quizá no conoceríamos.

"La lectura es un lugar seguro donde encontramos verdades que, fuera de las páginas de un libro, quizá no nos atreveríamos a buscar".

¿Qué lecturas te impactaron más durante tu infancia y adolescencia? ¿Por qué?

En mi infancia, sobre todo la poesía y la fantasía. Recuerdo títulos de Gloria Fuertes (Coleta la poeta), Roald Dahl (Charlie y la fábrica de chocolate) o Michael Ende (La historia interminable) como tres de los libros que más veces leí. En ellos descubrí que la literatura era algo que me permitía salir de mi realidad y conocer personajes que me fascinaban. En ese sentido, la lectura en mi infancia se convirtió en el más divertido de los juegos posibles. Durante la adolescencia, sin embargo, cambió mi visión y los libros pasaron a ser herramientas para construirme y para interrogarme sobre mi realidad y la del mundo que me rodeaba. Ahí me obsesioné con autores como Luis Cernuda, J. D. Salinger, García Márquez o Carmen Laforet. Nada y El guardián entre el centeno fueron dos de mis títulos clave de aquellos años.

"Creo que lo más importante es la emoción. Esta puede venir del propio libro, que nos enamora con su estilo o con su historia, o de quien nos lo recomienda. Por eso es esencial la labor de los mediadores: docentes, libreros, bibliotecarios…".

Dinos algunos libros que recomendaría ahora mismo según los distintos tramos de edad, entre los 2 y los 15 años, por ejemplo.

Para los más pequeños, El monstruo rosa, de Olga de Dios, que es un hermosísimo canto a la diversidad.

Para los lectores infantiles más avezados –7 u 8 años­–, Las brujas, de Roald Dahl y cualquiera de Gloria Fuertes.

Para los lectores de a partir de 10, títulos como Wonder, Alma y la isla o –y perdón por incluirme, pero me consta que les engancha– El reino de las Tres Lunas.

Y para lectores adolescentes títulos de autores como David Lozano, Mónica Rodríguez, Maite Carranza…

"La lectura en mi infancia se convirtió en el más divertido de los juegos posibles. Durante la adolescencia, sin embargo, cambió mi visión y los libros pasaron a ser herramientas para construirme y para interrogarme sobre mi realidad y la del mundo que me rodeaba".

Frente a la idea generalizada de que en España se lee poco y que el uso de las nuevas tecnologías está desplazando a las lecturas tradicionales, nos encontramos, según se indica en esta exposición, que los que más leen son, sobre todo, los jóvenes de 15 a 19 años. ¿A qué se puede atribuir este incremento?

A que la ficción vuelve a estar de moda. Creemos que no leen, pero no es cierto: leen más de lo que creemos. Incluso, como vemos allí, leen más que la mayoría de los adultos. Ven muchas series, sus videojuegos son muy narrativos… Su problema no es que no lean, sino que a menudo nos empeñamos en que lean títulos que no guardan relación alguna con su realidad y olvidamos que la adolescencia, por definición, es una edad egocéntrica: cómo no va a serlo cuando estamos hablando de la etapa en que damos el salto al mundo adulto y nos vemos abocados a tomar muchas –y muy trascendentes– decisiones sobre quiénes vamos a ser.

"Creemos que [los jóvenes] no leen, pero no es cierto: leen más de lo que creemos. Incluso, como vemos allí, leen más que la mayoría de los adultos. Ven muchas series, sus videojuegos son muy narrativos…".

En Pasa página se ha prestado una atención especial precisamente a los lectores jóvenes, "con la voluntad de buscar una conexión emocional y evocadora entre su mundo y el hecho lector". ¿Se ha cumplido vuestra "misión pedagógica"?

Creemos que sí. Los tuits y las fotos en Instagram que cuelgan muchos jóvenes tras pasar por la exposición son una prueba de ello. Y un estímulo para seguir trabajando en esta línea. Si queremos que los adolescentes se interesen en la cultura, desde la cultura tenemos que hablar de tú a tú a la adolescencia.

Eva Frutos Lucas. Periodista y Redactora Jefa de Bayard Revistas.
Foto: Javier Naval

Conoce las revistas para niños de Bayard

Artículos relacionados

  • Entrevista a Robert Swartz

    Entrevista a Robert Swartz

  • Entrevista a Susana Lado

    Entrevista a Susana Lado

  • Entrevista a Alice Incontrada

    Entrevista a Alice Incontrada

  • Entrevista a Pablo Cruz

    Entrevista a Pablo Cruz

  • Entrevista a Noemí Mercadé

    Entrevista a Noemí Mercadé

  • Entrevista a Borja González

    Entrevista a Borja González

  • Entrevista a Gabriel Brandariz

    Entrevista a Gabriel Brandariz

Comentarios

¡Sé el primero en comentar!