Entrevista a Gabriel Brandariz

Editor Ejecutivo de Literatura Infantil y Juvenil del grupo SM

Gabriel Brandariz

"Sustentamos nuestras publicaciones en tres pilares: calidad literaria, valor formativo y capacidad de conexión con el lector"

SM nació en 1938 a partir de la iniciativa de un grupo de profesores marianistas de recoger en volúmenes sus apuntes y manuales de enseñanza. En 1978 salieron a la luz El Barco de Vapor y Gran Angular, dos colecciones emblemáticas en el panorama de la literatura infantil y juvenil. Cuatro años después, para atender al mercado en lengua catalana se creó la editorial Cruïlla, a la que siguió Ikasmina, para los materiales educativos y literatura infantil y juvenil en euskera y SM Xerme, en gallego.

La editorial SM nació hace 78 años en España para producir materiales educativos y de literatura infantil y juvenil en castellano. Actualmente el grupo comercializa sus productos en más de 60 países y está presente en 8 países en Iberoamérica... ¿Podrías resumir cómo es el grupo SM en la actualidad?

Actualmente, SM está considerada como algo más que una editorial. Somos un agente cultural multinacional, líder de referencia en el ámbito de la literatura infantil y juvenil y en el mercado educativo. Nuestro catálogo se confecciona a partir de una doble premisa: ser fieles a una línea editorial que aboga por formar a lectores críticos y autónomos, pero sin olvidar al lector. Es decir, que nuestros libros, además de tener calidad, también deben ser entretenidos. Para ello tenemos que tener siempre presentes los intereses, preferencias y necesidades del mundo infantil y juvenil al que nos dirigimos. También hay que destacar que los beneficios que obtiene la editorial se destinan a los programas de la Fundación SM, creada en 1977 por los Marianistas. Esta Fundación viene definida por una finalidad única que vertebra toda su actuación: mejorar la calidad y la equidad educativa en los contextos más desfavorecidos de los nueve países en los que está presente.En este sentido, para conseguir mayores logros educativos, la Fundación SM concentra sus actividades en cuatro grandes ámbitos de actuación: la investigación educativa, la formación de docentes, el fomento de la lectura y la escritura, y de la literatura infantil y juvenil y la intervención educativa y social con menores.

"SM actúa como un agente cultural que media entre las palabras y el niño, es decir, entre el autor y el lector"

Vuestro compromiso con el fomento de la lectura y la escritura empezó hace más de treinta años cuando SM puso en marcha las colecciones de literatura infantil y juvenil El Barco de Vapor y Gran Angular, decanas en España y presentes hoy en todo el ámbito iberoamericano. ¿Qué criterios se han seguido para lograr estos buenos resultados?

Los criterios que seguimos a la hora de completar el catálogo de estas colecciones no han variado ni un ápice desde que se pusieron en marcha hace casi 40 años: ofrecer una literatura de calidad de autores nacionales e internacionales, ilustrada por artistas de primer nivel y, que además de ser coherentes con la línea editorial arriba explicada sean, por encima de todo, libros entretenidos, que enganchen al lector y prendan en este el gusto por la lectura y la motivación para no dejar de leer.

¿Cómo ha logrado SM motivar, año tras año, a tantos lectores?

Trabajando en equipo con los mejores profesionales de todos los ámbitos: los mejores autores, los mejores ilustradores, los mejores diseñadores, los mejores editores, los mejores equipos de ventas y de márketing, los mejores asesores pedagógicos y, sobre todo, con la ayuda tanto de los libreros (ya sean responsables de librerías pequeñas como de grandes cuentas) como de los profesores que creen en los libros que publicamos. Aunque, una vez más, nada de esto sería posible si los libros no fueran buenos. 


¿Qué directrices seguís en vuestra línea editorial?¿Cuál es el compromiso con vuestros lectores?

El proyecto de Literatura Infantil y Juvenil de SM se inserta dentro de una misión cultural y educativa. Este proyecto es más hablar de semillas que de frutos, de siembra que de cosecha, supone trazar un rumbo y ponerse en camino. En SM acogemos al niño y durante una serie de años lo acompañamos en su crecimiento en todas sus facetas como persona. Para nosotros, educar es mucho más que transmitir conocimientos. Educar es cultivar al niño en el pensamiento, el juicio, la sensibilidad, la ética, la conciencia moral, la tolerancia, el espíritu crítico, el sentido de la gratuidad, el arte de ser feliz. SM actúa como un agente cultural que media entre las palabras y el niño, es decir, entre el autor y el lector. Nuestra responsabilidad es ofrecer un catálogo variado, con distintas colecciones y finalidades. Sustentamos nuestras publicaciones en los tres pilares que definió Elsa Aguiar, la anterior gerente: calidad literaria, valor formativo y capacidad de conexión con el lector. 

"Para nosotros, educar es mucho más que transmitir conocimientos. Educar es cultivar al niño en el pensamiento, el juicio, la sensibilidad, la ética, la conciencia moral, la tolerancia, el espíritu crítico, el sentido de la gratuidad, el arte de ser feliz"

¿Qué propuestas tenéis para la escuela y el entretenimiento?

Nuestro catálogo es muy muy amplio, con un gran número de títulos vivos. Nuestras propuestas abarcan desde los primeros libros que pueda recibir en su vida un bebé (libros mordedor, para el baño, etc.) hasta títulos pensados para jóvenes adultos. En este sentido no distinguimos entre libros “para la escuela” o “de entretenimiento”. Nos gustaría difuminar esa frontera y creo que cada vez lo estamos consiguiendo más: queremos crear lectores y queremos que nuestros libros sean tan entretenidos como para leerlos en los ratos de puro ocio, y tan buenos y formativos como para que un profesor pueda contar con ellos en tutoría. En este sentido y aunque podría poner muchos ejemplos, me gustaría centrarme en la colección “Los Futbolísimos”, escrita por Roberto Santiago e ilustrada por Enrique Lorenzo. En apenas dos años de vida, los 8 títulos que, de momento, forman esta colección llevan ya más de 650.000 ejemplares vendidos. Es una colección de humor, de detectives, de aventuras, de primeros amores, de fútbol, elementos que, a primera vista parecen pensados o que solo podrían funcionar en el campo del entretenimiento, pero lo cierto es que esta colección funciona igual de bien tanto en la compra por impulso como en la “prescripción” escolar porque transmite unos valores sobre los que se puede trabajar en el aula y lo hace como nos gusta en SM, sin resultar moralizantes, sin resultar impuestos o forzados. Es una colección que ejemplifica los propósitos que queremos como editorial: entretener, hacer lectores y formarlos.
 

¿Cuál es tu labor como uno de los responsables de LIJ en SM?

Comparto la responsabilidad con mi compañera Paloma Jover. Mi trabajo está más enfocado a las publicaciones que van al canal “consumo” y ella vela tanto por las publicaciones como por todo lo que tiene que ver con la “prescripción”, si bien es cierto que ambos intentamos difuminar esa frontera porque creemos en los libros sin etiquetas y que “un buen libro” tiene que funcionar independientemente de que se adquiera por impulso o recomendación escolar. Como responsables de LIJ velamos porque el legado de la gente que nos ha precedido en el cargo a lo largo de estos casi 40 años de LIJ en SM siga brillando y porque el fruto de nuestro trabajo esté a su altura; coordinamos el plan editorial anual y garantizamos que las nuevas publicaciones cumplan con las premisas de línea editorial y rentabilidad que exigimos. También trabajamos en equipo y en coordinación con los responsables de diseño, márketing, ventas y fabricación para que nuestros libros cumplan los requisitos de calidad exigidos, tengan la comunicación necesaria, y estén en las fechas pactadas en los puntos de ventas. Por último, también representamos a nuestra línea de negocio editorial en ferias, convenciones, premios y ante los medios de comunicación. Pero en realidad, gran parte de nuestro trabajo no sería posible sin el excelente trabajo del equipo de editoras que coordinamos.
 

¿Cómo elegís a los autores e ilustradores?

El trabajo con ilustradores se hace en equipo con la responsable de Arte y Diseño de la línea de negocio. Una vez que tenemos un libro entre manos pensamos qué estilo de ilustración y artista puede funcionar mejor con el texto. No se trata de que las ilustraciones ocupen un espacio de la maqueta sin más, sino de que aporten y complementen al texto, que lo interpreten, que lo eleven, que le proporcionen al lector otra “capa” más de lectura y significado en el que fijarse y dejar volar la imaginación. Contamos con un catálogo de ilustradores muy amplio, pero siempre estamos buscando nuevas firmas. En el caso de los autores, son varias las modalidades de trabajo. Por una parte, contamos con los autores que ya conocemos, con los que ya hemos trabajado. Son ellos quienes nos proponen sus manuscritos y proyectos. Por otra parte, todos los años convocamos los premios El Barco de Vapor y Gran Angular y aunque por desgracia solo puede ganar un autor, es una buena cantera para descubrir autores noveles. Gran parte de nuestro catálogo de El Barco de Vapor y Gran Angular se elabora con obras no ganadoras, pero que se han presentado a estos premios. También recibimos propuestas de publicación de agentes y editoriales internacionales y contribuimos a “mover” el fondo local propio de las empresas del grupo en Iberoamérica.
 

Explícanos, más concretamente, en qué consiste la colección El Barco de Vapor, para los lectores de 6 a 12 años.

El Barco de Vapor nació en 1978. Fue la primera colección de LIJ pensada para niños de 6 a 12 años. Fue un hito que marcó un antes y un después en este país y que estableció las bases de lo que hoy cualquier editorial entiende que debe ser una colección de LIJ. Por ejemplo, desde sus inicios, se estableció que los libros se articulan por series, pensadas por distintas edades y reconocibles por el color de la colección: blanca para primeros lectores, azul a partir de 7 años, naranja a partir de 8 años y roja a partir de 10 años. Esto, hoy en día, es un estándar en todas las editoriales. El Barco de Vapor nació con el compromiso del que venimos hablando a lo largo de toda la entrevista: literatura nacional e internacional de calidad, con ilustraciones de calidad, que forme lectores de acuerdo con la línea editorial y que, por encima de todas las cosas, entretenga al lector. En el Barco de Vapor tienen cabida todos los géneros, desde el humor hasta el misterio, pasando por los libros de aventuras, la ciencia ficción o los que son mucho más realistas.
 

¿Cuáles han sido los superventas de LIJ de SM?

En 40 años de ventas realmente hemos tenido muchos superventas, así que voy a intentar acotarlo lo máximo posible y por edades. Para los más pequeñitos, títulos como “El Pollo Pepe” o la colección “Cucú-Tras”. Para primeros lectores, la subserie de el Barco de Vapor protagonizada por Pupi de María Menéndez-Ponte. Para lectores entre 8-10 años, históricamente "El Pirata Garrapata" y "Fray Perico y su Borrico", ambos de Juan Muñoz y, actualmente, sin ningún género de dudas la colección “Futbolísimos” de Roberto Santiago (las cifras de venta de esta colección son de récord, habida cuenta que es una colección nacional y que es prácticamente una “recién nacida”). Para jóvenes, el rey y la reina siguen siendo Jordi Sierra i Fabra con “Campos de Fresa” y Laura Gallego con la Trilogía de “Memorias de Idhún”, “Crónicas de la Torre” o “Finis Mundi”.
 

Cada año, diferentes libros de SM reciben premios por su alta calidad, tanto en el ámbito literario como en el de la ilustración.¿Qué obras han recibido los mayores reconocimientos?

Varios de los libros que tenemos en catálogo han recibido el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil. Es el caso de “El nudo” de Montserrat del Amo, “Morirás en Chafarinas” de Fernando Lalana, “Un monstruo en el armario” de Carmen Vázquez Vigo, “O misterio dos fillos de Lúa” de Fina Casalderrey, “L’amiga més amiga de la formiga Piga” de Emili Teixidor o “Donde los árboles cantan” de Laura Gallego. Algunos de nuestros libros también han recibido el premio a los libros mejor editados del año, concedido anualmente por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Por ejemplo, en 2012 fueron galardonados “El festín de la muerte” de Jesús Díez de Palma o “Versos de colores” de Carlos Reviejo y Xavier Salomó.
 

A su vez, la Fundación SM concede los Premios de LIJ. ¿Con qué fin?

Estos premios se pusieron en marcha en 1978, al igual que las colecciones que llevan sus nombres. Su propósito es el mismo que el de las colecciones: promover la creación de una literatura para niños y jóvenes que fomente el gusto por la lectura y transmita, con calidad literaria, unos valores humanos, sociales o culturales que ayuden a construir un mundo digno. Cada año nos llegan a la editorial cerca de 500 manuscritos en total. Lo hacen bajo seudónimo. El equipo editorial procede a leer todos los manuscritos en algo menos de tres meses y prepara una selección para cada jurado, compuesto por expertos que vienen del mundo de la literatura infantil y juvenil, la educación y el mundo del niño, el mercado del libro y la propia editorial. Una vez que se falla el premio, se abre la plica y se deposita ante notario. Lo bonito de estos premios es que, a veces, detrás del seudónimohay autores reconocidos de la literatura infantil y juvenil,pero, en muchísimas ocasiones, autores que han presentado su primera obra o que no son tan conocidos por el gran público. También quiero destacar otros premios que convoca la editorial, como el Internacional de Ilustración, concedido en concurso con la organización de la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Bolonia; el Iberoamericano SM de Literatura Infantil y Juvenil y el Catálogo Iberoamericano de ilustración.
 

Promoción de la lectura y experiencias lectoras. ¿Cuáles son los proyectos educativos de literatura infantil y juvenil de SM en estos campos?

Ofrecemos distintas modalidades de planes lectores tratando de adecuarlos a las necesidades de cada tipo de aula, de profesor y de alumno: planes lectores abiertos, planes lectores vinculados a nuestro actual proyecto educativo de SAVIA o planes lectores con recursos digitales e interactivos entre otros. Pero el factor común en todos ellos es el mismo que a la hora de establecer el catálogo: una cuidada selección de lecturas, libros que fomentan en los alumnos el hábito lector, el gusto por la lectura y el desarrollo de su capacidad crítica. 
 

La cultura digital y los nuevos espacios de encuentro de los lectores. ¿Qué hacéis para conseguir la cercanía con el lector?

El departamento de márketing ha creado y mantiene engrasada una web estupenda: www.literaturasm.com donde, además de encontrar todo el catálogo disponible, los lectores pueden consultar la biografía de los autores, las novedades del panorama literario actual o reportajes para la animación de la lectura. En esta web también respondemos todas las consultas y comentarios que nos llegan. Además, también tenemos cuenta en las principales redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram o Youtube), donde mantenemos una comunicación aún más fluida, así como una relación más directa con nuestros seguidores y ponemos en marcha concursos y promociones. Anualmente celebramos un encuentro con blogueros especializados en Literatura Infantil y Juvenil. Es una buena manera de tomar el pulso directamente a nuestros lectores.

Eva Frutos Lucas. Periodista y Redactora Jefa de Bayard Revistas

Conoce las revistas para niños de Bayard

Artículos relacionados

Comentarios

¡Sé el primero en comentar!