Las notas del primer trimestre

Nos dan información sobre como marcha el curso

Las notas del primer trimestre tienen un valor orientativo, hay que interpretarlas con relativismo. Nos sirven para hacer una crítica constructiva de la marcha del curso.
Pero si las expectativas no se corresponden con la realidad, no podemos quedarnos con los brazos cruzados, hay que ponerse manos a la obra. Ahora estamos a tiempo, un segundo trimestre malo ya sería más difícil de levantar.

Reunión con los profesores
Muchos niños le echan la culpa al profesor de sus malas notas, pero seguramente el tutor conoce los verdaderos motivos por los que nuestro hijo pueda estar fallando, si es que está fallando. La comunicación entre padres y profesores es fundamental para la detección de cualquier dificultad en el aprendizaje. La familia debe poner en conocimiento de colegio cualquier preocupación o contratiempo que sospechemos en torno al desarrollo del niño y el docente podrá puntualizar o matizar los contenidos de las calificaciones y sugerir las pautas a seguir para poner remedio de manera inmediata. Y además es bueno que el profesor sepa que vamos a colaborar con él en casa para que se produzca un cambio positivo.

Técnicas de estudio
Además de la labor del colegio, en casa podemos ayudarle a organizarse para que los deberes no le resulte una tarea agobiante, para que aprendan a dosificar sus fuerzas y para que los resultados sean un reflejo del esfuerzo realizado.

Hay que diseñar un plan personalizado. El tiempo de dedicación variará según la edad, el curso y la capacidad del niño, pero en cualquier caso, además de procurarles unas buenas condiciones físicas de luz, espacio y silencio, podemos ayudarle a crear buenos hábitos de trabajo, a organizar su tiempo y enseñarles a estudiar. Es importante diseñar su propio horario, teniendo en cuenta las fechas de entrega de los trabajos y la dificultad que para el niño tenga cada asignatura (dejando para el final lo que le resulte más fácil) y tomando algún descanso entre materias. No basta con memorizar párrafos enteros o completar con rapidez sus tareas, se trata de entender bien lo que tiene que hacer antes de ponerse a trabajar, saber estructurar los textos y prestar también atención a la ortografía, la redacción y la limpieza.

Cuestión de agenda
Muchas veces la dificultad no está en la gran cantidad de deberes o en problemas de aprendizaje, sino en la falta de tiempo o de esfuerzo. Si realizan demasiadas actividades extraescolares, se dedica demasiado tiempo a la tele o videojuegos o duerme pocas horas, puede agotarle y dificultar su rendimiento. Hay tiempo para todo, sólo es cuestión de organizarse.

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