Cómo mejorar el curso escolar para terminarlo con buenas notas

El primer trimestre termina... ¿Qué tal las notas?

Tras el primer trimestre, cuando los niños no han alcanzado los resultados deseados, los padres buscamos asesoramiento. Solemos preocuparnos, no sabemos qué hacer cuando nuestros hijos han empezado regular el curso… en definitiva, queremos saber cómo podemos encauzarlo.

A finales del primer trimestre de colegio los niños están agotados y muy excitados con la llegada de las fiestas navideñas. A estas alturas del año, los madrugones continuados, las clases obligatorias y las actividades extraescolares empiezan a pesar, necesitan un paréntesis.

Las celebraciones propias de estas fechas y el hecho de saber que las vacaciones están a la vuelta de la esquina acrecientan esas ganas de terminar la primera etapa del curso, a veces las pruebas de final de trimestre resultan complicadas por la propia excitación y preparativos, los resultados pueden no ser los esperados.

Establecer unas medidas de descanso físico y mental durante esta etapa de final de año es la clave para redirigir el curso y acabarlo bien. Por tanto, estos días navideños, para ayudar a tu hijo a relajarse puedes hablar con él a menudo, realizar juntos planes atractivos y evitar de manera negociada el exceso de tecnologías. El bombardeo de imágenes le resta concentración (que puede necesitar  para hacer algún deber que le hayan mandado,  especialmente si el inicio del curso no ha ido demasiado bien) y le dificultan el sueño. 

Adaptación al ritmo escolar diario

Lo primero que debemos tener en cuenta es que el ambiente educativo dentro de la familia es fundamental a la hora de la adaptación del hijo al colegio; quizá esta adaptación aún no ha logrado producirse por completo. ¿Cómo colaborar  para ello?

Seguiremos unas sencillas reglas:

  1. Conocer bien a nuestro hijo y el momento evolutivo en el que se encuentra. Es necesario que los padres tengan en cuenta sus actitudes y su carácter, puede que está atravesando una etapa de cambios y le cueste concentrarse.

  2. También es importante estar atentos a su entorno: Colegio, deportes y actividades que determinan sus núcleos de amigos.

  3. En casa es determinante que aprenda sus responsabilidades y compromisos previamente definidos dentro de la familia.

  4. El éxito escolar es el resultado de un todo que forma parte de un clima familiar que contribuye a formar la responsabilidad del niño y su deseo de superarse.

Motivación y orden en el estudio. ¿Cómo ayudar desde casa?

  1. Facilitarles un lugar adecuado para “estudiar”, a ser posible siempre el mismo, que favorezca la atención y evite el despiste (debe estar recogido y ordenado).
  2. Ayudarles a definir el trabajo que tienen que hacer sin dejarlo en manos del capricho o de la improvisación.
  3. Pensar con ellos cómo pueden realizarlo.
  4. Comprobar el resultado y si no vale, repetir de nuevo.
  5. Evitarse las interrupciones de hermanos, amigos o producidas por el móvil u otros dispositivos tecnológicos.
  6. Seguir muy de cerca los progresos y dificultades escolares y ayudarles dentro de nuestras posibilidades. 

A lo largo del curso escolar, los alumnos pasan por fases del ciclo del rendimiento. Podemos considerar el primer trimestre como el coincidente  con la primera etapa, se trata de una puesta a punto… una toma de contacto. Con el comienzo del curso, el niño se encuentra ante una serie de factores novedosos como los compañeros, los profesores, las diferentes asignaturas… y más aún si han cambiado de centro, si han repetido el curso… Por ello, necesitan un tiempo que les permita conocer, adaptarse y controlar las nuevas exigencias que se les presenten. Además, durante las largas vacaciones veraniegas se pierden hábitos y se oxidan las estrategias de aprendizaje utilizadas el curso anterior. 

Si a pesar de todas estas recomendaciones las cosas no marchan bien, debemos buscar ayuda a la vuelta de vacaciones. Empezaremos  en el mismo colegio y si en él no pueden resolverlo, nos plantearemos consultar con un pedagogo,  psicopedagogo  o psicólogo  hasta llegar al fondo del problema y poner los medios adecuados para resolverlo. No es conveniente  rechazar la realidad y racionalizarla pensando que “ya mejorará” porque en este asunto el tiempo perdido resulta decisivo.

Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga
www.roaeducacion.com
roaeducacion.wordpress.com

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