Mi bebé tiene la mirada perdida

¿Te parece que tu bebé tiene luna mirada extraña? Es por este motivo

Cuando miras directamente a los ojos de tu bebé, a veces te da la impresión de que tiene la mirada perdida. Es una sensación desagradable de la que no sabes qué pensar. Sophie Georges-Randretsa, ortóptica, te ayuda a verlo más claro.

El problema

Las miradas que intercambias con tu bebé son fundamentales para la comunicación. Por eso, cuando crees detectar una anomalía en la suya, te preocupas.

Una anomalía de la vista no tratada puede alterar su aprendizaje y tal vez su desarrollo.

1. Mueve los ojos de forma rara

Mientras le estás dando el biberón, tu bebé se pone bizco mirando la tetina. O le das el sonajero y necesita varios intentos para agarrarlo.

Qué tienes que hacer

Si tu bebé tiene menos de 4 meses, puedes estar tranquila. Al nacer, el sistema visual del bebé no está maduro. Hasta los 4 meses, puede que controle mal los movimientos de los ojos.

Al nacer, ya tiene el reflejo de parpadear frente a la luz, pero su mirada parece vaga y su agudeza visual es tan solo del 10%. Más adelante, será capaz de seguir un objeto con la mirada y su vista se acomodará.

Mientras tanto, el bebé se entrena y su vista se desarrolla, lo que explica algunos errores de percepción de las distancias o una mirada desviada.

2. Su mirada tiene siempre el mismo defecto

Mete los ojos o tiene algún otro problema que perdura después de los 4 meses.

Qué tienes que hacer

Acude a un oftalmólogo, mejor si es especialista en pediatría. Una vez descartada cualquier enfermedad de los ojos, buscará alguna anomalía óptica: miopía, astigmatismo o hipermetropía y, si fuera necesario, te dirá que debe llevar gafas correctoras.

Luego te derivará al ortóptico. Este perfeccionará el diagnóstico gracias a una prueba específica para bebés que detecta el estrabismo, una anomalía en los movimientos oculares, o una posible diferencia de visión entre los dos ojos. En ese caso, el bebé tendrá que hacer rehabilitación.

Con un control regular, no solo evitarás el agravamiento del problema, sino que, además, lograrás que tu bebé vea mejor.

3. Tu vista no es buena

No ves nada anormal en la mirada de tu hijo, pero tú o su padre lleváis gafas desde la infancia.

Qué tienes que hacer

  • Tu bebé no está condenado a heredar tu mala vista (o la de su padre), pero sí es un riesgo adicional.

  • Acude a un oftalmólogo cuando cumpla 1 año. Si hay algún problema, es mejor corregirlo cuanto antes.

  • Luego ve a una óptica para escoger unas gafas de niño. Son de montura flexible y cristales que no se rompen y llevan un puente que a veces está recubierto de silicona para que se sujete en su naricita. Cuando descubra lo bien que ve, se adaptará enseguida a llevarlas.

Testimonio de una madre

“Al nacer, a Paul le diagnosticaron una catarata congénita en el ojo izquierdo, con pérdida total de visión. Le operaron a los 3 meses. Desde entonces lleva gafas y lo llevo regularmente al ortóptico. Durante unas horas al día, hay que taparle el ojo derecho para que trabaje el izquierdo. A veces fue difícil, pero me mantuve inflexible. Gracias a eso, Paul ha recuperado el 60% de la visión. Es un resultado que te hace olvidar los malos momentos del tratamiento”. Karine, madre de Paul, de 4 años.

Elisabeth Tzimakas con la colaboración de Sophie Georges-Randretsa, ortóptica.
© Enfant Magazine

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