Cómo ayudan los juguetes Pop It a calmar el estrés de los niños

Juguetes sensoriales que ayudan a calmar la ansiedad en la infancia

Seguro que has experimentado alguna vez el placer de reventar un plástico con burbujas cuando llega un paquete embalado en él. Niños y adultos nos lanzamos a la diversión de ir aplastando las burbujas mientras hacen un pequeño ruidito.

Los juguetes Pop it, también conocidos como Pop It Fidget o Pop se basan en la misma idea y se comportan de la misma manera. Son juguetes hechos de silicona que invitan a presionar las burbujas haciendo un curioso sonido. El éxito de este juego ha sido increíble gracias en gran parte a la difusión que han tenido en canales como Youtube o TikTok. Veamos qué son y cómo ayudan los juguetes Pop it a calmar el estrés de los niños.

Ver +: Señales de estrés en los niños

Juguetes Pop it para niños: beneficios 

Qué son los juguetes Pop it

Es un juguete antiestrés, se trata de moldes de silicona de colores con burbujas  que se pueden presionar hacia abajo y, al salir, lo hacen emitiendo un ruido. Cuando se ha terminado una cara, simplemente se le da la vuelta y la diversión comienza de nuevo. Por lo tanto, es un juguete que no tiene fin, se puede hacer que las burbujas estallen sin cesar. 

Se pueden encontrar de diferentes formas y colores, unicornios, mariposas, círculos, cuadrados, etc. E incluso, es fácil encontrar vídeos en redes sociales donde se usan para aprender matemáticas o lengua.

Beneficios de los juguetes Pop it para calmar el estrés de los niños

El sistema de estos juguetes parece muy rudimentario y básico, sin embargo, se han hecho muy populares y los habrás visto en las manitas de muchos niños. ¿Por qué tanto éxito con este juguete para dedos? Se dice que tiene muchas ventajas, en particular, los juguetes sensoriales tienen un efecto terapéutico.

La principal ventaja de este juguete, es que ayudan a calmar el estrés y la ansiedad de los niños, y sí también de los adultos. A medida que se van apretando las pequeñas burbujas de la lámina, se va canalizando la energía y la ira para expulsarla fuera. A medida que lo hacemos, las burbujas van estallando y, ese sonido, contribuye a alejar mentalmente los problemas y angustias existentes y a sentir una sensación de calma. 

La psicología del juguete se basa en esos tics o manías que tenemos en determinadas situaciones, por ejemplo, dibujamos en un papel si estamos en una reunión que no nos está resultando interesante, pintas los cuadrados de un cuaderno cuando la profesora en clase está explicando que no requiere que mires a la pizarra, hay personas que presionan constantemente los bolígrafos cuando están nerviosos, etc. 

El famoso Pop it se ha hecho tan popular porque está basado en ese principio: en esa sensación de alivio y satisfacción lo que desencadenan las burbujas al ir apretándolas. Centrarse en este acto mecánio puede ayudar a los niños especialmente nerviosos o que se encuentran irascibles o con estrés a canalizar ese exceso de energía.

Este sencillo acto puede fomentar la concentración en niños a los que les cuetas prestar atención. Es, en definitiva, un juguete sensorial, algo que ya utilizan los psicólogos con fines terapéuticos desde la década de 1970.

Los juguetes sensoriales, como este de dedos, fomentan la activación de distintos sentidos, bien sea la vista, el oído o el tacto. Y, en este sentido estos juguetes con burbujas para explotar activan estos tres sentidos, por lo tanto, pueden atraer la atención de los niños alejando los pensamientos negativos o las emociones que no están logrando canalizar. 

Por supuesto, no podemos olvidar que son juguetes comercializados, principalmente desde China, que tienen una amplia gama de colores y formas para atraer a los niños y lograr que estos demanden el juguete a sus padres. Sin embargo, el precio de los mismos es razonable y, según afirman desde la juguetería inclusiva Hop Toys, nacieron para "autorregular el estrés y la ansiedad en niños con hiperactividad o TDAH, déficit de atención, problemas de concentración, autismo, etc".

Hoy en día su uso está extendido a todo el mundo, niños con trastornos de la conducta y niños sin ella, niños que están teniendo episodios de rabietas o niños que simplemente quieren jugar con ellos porque lo tiene un amigo. Lo que es cierto es que, si cae uno entre tus manos, no vas a poder dejar de apretar las burbujitas y quizás, también encuentres algo de calma en ello, algo que no nos viene nada mal a los padres.

Anatol Lapifia

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