Cuento de Romeo y Julieta para niños

Clásicos de la literatura versionados para niños

Romeo y Julieta es una tragedia del escritor inglés William Shakespeare que fue publicada en 1597. Cuenta la historia de dos jóvenes que, a pesar de la enemistad entre sus familias, se enamoran y se casan en secreto. Sin embargo, este no es un cuento con final feliz, sino un relato con moraleja. La moraleja de Romeo y Julieta es que el odio y la ira son destructivos y nunca hemos de dejar que la enemistad controle nuestra vida. 

En conmishijos.com te presentamos una versión del relato Romeo y Julieta para niños. Una forma de acercar los clásicos de la literatura a nuestros hijos. Debes tener en cuenta que en este relato se habla de luchas y muertes, por lo que es importante acercar esta obra a niños que estén preparados para este relato, así como ayudarles a entender su significado. 

Romeo y Julieta para niños: dos familias enemistadas

 Romeo y Julieta para niños

Hace muchos años en Verona, Italia, había dos familias enemistadas: los Capuleto y los Montesco. La tensión entre los miembros de la famila eran tan grandes, que muchas veces se les veía peleando a espada por las calles de la ciudad. La situación se complicó tanto que, el príncipe de Verona decretó que las personas que perturbara la paz, serían sentenciadas a muerte. 

Más tarde esa noche, Benvolio Montesco, encontró a su primo Romeo Montesco, enfermo de amor por la bella Rosalina. Entonces Mercucio, primo del príncipe de Verona y mejor amigo de Romeo que deberían colarse en la fiesta de máscaras que daban los Capuleto aquella noche.

Mientras tanto, en la casa de los Capuleto, la madre de Julieta y su doncella, estaban felices porque aspiraban a que ella contrajera matrimonio con el conde Paris. Julieta no estaba tan contenta, no tenía claro si se quería casar con él o no. 

- ¡Cómo puede ser chiquilla!, ¡Cualquiera estaría feliz de casarse con un hombre así, dijo la doncella.

- Puede ser, intentaré conocerle y tener la mente abierta cuando le vea, dijo Julieta con algo de tristeza.

- Vamos a dejar la cháchara Julieta, tienes que ir a la fiesta, ya ha comenzado, apremió la doncella a Julieta

Una vez en la fiesta, Romeo, Benvolio y Mercucio querían pasar desapercibidos con sus máscaras y poder disfrutar de una larga y divertida noche. Pero Tybalt Capuleto descubrió a Romeo y enfureció al instante por tan tremendo atrevimiento.

- ¡Un Montesco en la fiesta de los Capuleto!, ¡es un insulto!, dijo Tybalt.

Pero en aquel mismo instante, Julieta entró en la fiesta de máscaras y Romeo ya no quiso seguir con la disputa, ni iniciar una pelea de espadas. Solo tenía ojos para aquella joven. Julieta pudo notar la firme mirada de Romeo y, en el mismo instante, una llama surgió en su interior y se sintió inmediatamente atraída por aquel desconocido.

Romeo dejó la discusión con el joven Capuleto y se dirigió hacia Julieta. Ambos se miraron, se tomaron de las manos y, en aquel mismo instante se enamoraron. Casi sin mediar palabra, se besaron y desearon pasar el resto de su vida juntos.

La doncella viendo aquella escena, corrió a llevarse lejos a Julieta y le dijo a Romeo.

- ¡No puedes estar con ella, es una Capuleto!, sentenció la doncella.

- ¿Una Capuleto? Ella es la hija de mi mayor enemigo, qué desgraciado soy, dijo Romeo.

Cuando Julieta supo que el joven del que se había enamorado era un Montesco, lloró desolada.

- Mi único amor surge de mi mayor odio.

Romeo y Julieta para niños: el balcón 

Pero el amor no encuentra obstáculos y aquella noche, tras la fiesta, Romeo decidió visitar a Julieta en sus aposentos. Miró hacia el balcón y vio a su enamorada.

 ¿Qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? ¡Es el oriente, y Julieta, el sol!, clamó Romeo.

¡Ay de mí!, dijo Julieta

- ¡Oh! ¡Habla otra vez ángel resplandeciente!, suspiró Romeo.

- ¡Oh Romeo, Romeo! ¿Por qué eres tú Romeo? Niega a tu padre y reúsa tu nombre; o, si no quieres, júrame tan sólo que me amas, y dejaré yo de ser una Capuleto.

- Llámame sólo "amor mío" y seré nuevamente bautizado. ¡Desde ahora mismo dejaré de ser Romeo!

Romeo trepó al balcón, tomó a Julieta de las manos y ambos hablaron de los maravillosos planes que realizarían juntos, lejos de las rencillas de los Capuleto y los Montesco. Julieta prometió enviar a su doncella al día siguiente con noticias a Romeo, se besaron y se desearon buenas noches.

Al día siguiente, Romeo corrió a hablar con el fraile y le pidió que los casara. Aunque inicialmente se mostró reticente, finalmente aceptó pensando que podría ser el fin para la lucha entre las dos familias. 

Y así sucedió, ambos se encontraron en secreto en una pequeña capilla y aquel fraile les casó.

Cuento de Romeo y Julieta para niños: lucha de espadas

Aquella tarde, Mercucio y Benvolio paseaban tranquilos por Verona, cuando vieron aparecer a Tybalt Capuleto. De pronto, apareció Romeo y Tybalt fue directo hacia él, todavía furioso porque se hubiese colado en la fiesta de máscaras. 

Tybalt sacó su espada dispuesto a acabar con Romeo, pero este se defendió con la suya. Sin embargo, durante aquella lucha Romeo cayó sobre su amigo Mercucio hiriéndole de muerte con su espada. Romeo lleno de ira, cargó con su espada contra Tybalt quien cayó muerto allí mismo.

Cuando el príncipe de Verona se enteró de aquello, mandó desterrar a Romeo.

- Y si se le ocurre regresar, será condenado a muerte, dijo el príncipe.

Antes de abandonar la ciudad, Romeo corrió a ver a su amada Julieta, que estaba devastada por la muerte de su primo Tybalt. Aun así, todavía estaba enamorada de Romeo y ambos pasaron una tarde maravillosa juntos, antes de que Romeo partiera al exilio.

Esa noche, los padres de Julieta entraron en sus aposentos: 

- Te casarás con el conde Paris, hemos organizado la boda, le dijeron.

- ¡Pero ya estoy casada y no amo a ese hombre, yo amo a Romeo!, pensó para sí Julieta.

El plan del fraile y el final de Romeo y Julieta

A la mañana siguiente corrió a ver al fraile que los había casado en busca de una solución.

- Toma este brebaje, te hará parecer muerta, pero solo estarás dormida. Tu familia pensará que has pasado a mejor vida y podrás huir con Romeo, dijo el fraile.

Y así sucedió, la familia de Julieta pensó que había muerto y dejaron su cuerpo en la cripta familiar. 

El mensajeo del fraile no pudo llegar a tiempo para comunicarle a Romeo el plan, por lo que él creyó que su amada había fallecido. Regresó corriendo a Verona y encontró a Julieta en la cripta. Desolado consiguió veneno para poder morir junto a ella. 

Sin embargo, antes de llegar a la cripta, se encontró con el conde Paris, luchó con él y lo mató. Luego continuó hasta el lugar donde estaba el cuerpo aparentemente sin vida de Julieta, bebió de la pócima, besó a su amada y quedó tendido junto a ella. 

Cuando Julieta despertó y vio a Romeo sin vida, entendió lo que había pasado, y trató de besar sus labios para obtener de ellos algo de veneno. Al no conseguirlo, sacó su daga y se la clavó en el corazón muriendo en el acto.

Cuando las familias Capuleto y Montesco se enteraron lloraron su pena y lamentaron su enemistad. El príncipe de Verona al conocer la noticia dijo: 

- Nunca ha habido una historia más triste que la de Romeo y Julieta.

Fin  


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