+20 poesías de una estrofa para niños (pareados, tercetos, cuartetos...)

Ejemplos de poesías cortas de una sola estrofa para leer con tus hijos

Los poemas se componen a partir de versos que tienen un ritmo y una rima. Si agrupamos dos o más versos formaremos estrofas, por lo tanto, una esfrofa es un poema que contiene dos o más versos.

Así, si formamos dos versos tenemos un pareado, si unimos tres, un terceto, cuatro versos forman un cuarteto, cinco un quinteto, seis es sexteto, siete sépitima o septeto y octava, una octavilla. Te invitamos a que tus hijos conozcan más sobre los poemas y su métrica a partir de estas poesías de una estrofa para niños. Son poesías que solo tienen una estrofa pero distintos versos. 

Ver también: 14 poemas de dos estrofas para niños

Poesías de una estrofa para niños (y distintos versos)

Poemas de una estrofa para niños

Pareados: poesías de una estrofa y dos verdos

Los ojos tengo en llanto noche y día,
y en fuego el corazón y el alma mía.
Francisco de Quevedo

La primavera ha venido
nadie sabe cómo ha sido
Dicho popular

Huele a mundo verdadero
la flor azul del romero.
Jorge Guillén

En la mesa de San Francisco
donde comen cuatro, comen cinco.
Refrán popular

Terceto: poemas de una estrofa y tres versos

El ojo que ves no es
ojo porque tu los veas,
es ojo porque te ve.
Antonio Machado

Las barcas de dos en dos,
como sandalias del viento
puestas a secar al sol.
Manuel Altoaguirre

Primitiva prisión de la ternura
donde toda pureza se encadena
y elemental candor se configura.
Jaime Campmany

-¿Eres humano? -Sí, de carne y hueso, 
lo mismo que quien ama con ternura 
y entrega toda el alma en cada beso. 
Jesús María Bustelo Acevedo

Regalaron a los niños
un cachorro de seis días.
El perrito casi no andaba ni veía.
Gloria Fuertes

Cuarteto: poesía de una estrofa y cuatro versos

Pensando que el camino iba derecho
vine a parar en tanta desventura
que imaginar no puedo, aun con locura
algo de que esté un rato satisfecho.
Garcilaso de la Vega

Yo sé que ver y oír a un triste enfada 
cuando se viene y va de la alegría
como un mar meridiano a una bahía
a una región esquiva y desolada.
Miguel Hernández

Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!
Juan Ramón Jiménez

La gallinita,
en el gallinero,
dice a su amiga
-Cuánto te quiero.
Gloria Fuertes

Me dijeron que en el Reino del Revés
Nada el pájaro y vuela el pez
Que los gatos no hacen miau y dicen yes
Porque estudian mucho inglés
Maria Elena Walsh

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.
Rubén Darío

Quinteto: poesía de una estrofa y cinco versos

Desierto está el jardín. De su tardanza
no adivino el motivo. El tiempo avanza.
Duda cruel, no turbes mi reposo;
empieza a vacilar mi confianza,
el miedo me hace ser supersticioso.
Ricardo Gil

En dulce charla de sobremesa,
mientras devoro fresa tras fresa
y abajo ronca tu perro Bob,
te haré el retrato de la duquesa
que adora a veces el duque Job.
Manuel Gutiérrez Nájera

Con la primavera 
mis sueños se llenan
de rosas, lo mismo
que las escaleras
orilla del río.
Juan Ramón Jiménez

Agosto.
Contraponientes
de melocotón y azúcar,
y el sol dentro de la tarde,
como el hueso en una fruta.
Federico García Lorca

¡Mañana de primavera!
Vino ella a besarme, cuando
una alondra mañanera
subió del surco, cantando:
"¡Mañana de primavera!".
Juan Ramón Jiménez

Sexteto: poemas de una estrofa y seis versos

Manuelita vivía en Pehuajó
pero un día se marcó.
Nadie supo bien por qué
a París ella se fue
un poquito caminando
y otro poquitito a pie.
María Elena Walsh

Y en su cohete-juguete
raudo como una centella,
regateando a una estrella,
—el gato regateando—.
Más veloz que en un avión,
regresa a su población.
Gloria Fuertes

El río traía
coronas de viento
y una gran serpiente
desde un tronco viejo
miraba las nubes
redondas del cielo.
Federico García Lorca

Les voy a contar un secreto.
En una cajita de fósforos
yo tengo guardada un lagrima,
y nadie, por suerte la ve.
Es claro que ya no me sirve
Es cierto que esta muy gastada.
María Elena Walsh

Séptima: verso de una estrofa y siete versos

Si ya la niebla fría
al rayo que amanece odiosa ofende
y contra el claro día
las alas oscurísimas extiende,
no alcanza lo que emprende,
al fin y desparece,
y el sol puro en el cielo resplandece
Fray Luis de León

Octavilla: verso de una estrofa y ocho versos

Juntáronse los ratones
para librarse del gato;
y después de largo rato
de disputas y opiniones,
dijeron que acertarían
en ponerle un cascabel,
que andando el gato con él,
librarse mejor podrían.
Lope de Vega

 

 

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