8 poemas de Juan Ramón Jiménez para niños

Poesía infantil de grandes autores en español

Juan Ramón Jiménez es uno de los grandes autores españoles y, aunque de entre toda su obra destaca "Platero y yo", en conmishijos hemos seleccionado algunos de sus poemas cortos para que los niños puedan acercarse a la poesía de la mano de las grandes plumas.

Te invitamos al leer una selección de los poemas de Juan Ramón Jiménez para niños, un autor que dejó su carrera de Derecho para dedicarse plenamente a escribir hasta que murió en 1858 en Puerto Rico, dos años después de haber recibido el Premio Nobel de Literatura.

Los más bellos poemas de Juan Ramón Jiménez para niños

Poesía de Juan Ramón Jiménez

Juan Ramón Jiménez nació en Moguer (Huelva) en 1881 y, aunque comenzó sus estudios de Derecho en Sevilla, los abandonó para dedicarse a lo que realmente era su pasión: escribir. Cuando estalló la Guerra Civil española se exilió a Estados Unidos, donde fue profesor en varias universidades. 

En sus poemas, que se inician con Diario de un poeta recién casado, habla sobre el amor y la realidad de las cosas. Hemos seleccionado algunas poesías cortas de Juan Ramón Jiménez que son perfectas para que los niños se adentren en el maravilloso mundo de la poesía.

1. Iba tocando mi flauta

Poemas infantiles

Iba tocando mi flauta
a lo largo de la orilla;
y la orilla era un reguero
de amarillas margaritas.

El campo cristaleaba
tras el temblor de la brisa;
para escucharme mejor
el agua se detenía.

Notas van y notas vienen,
la tarde fragante y lírica
iba, a compás de mi música,
dorando sus fantasías,

y a mi alrededor volaba,
en el agua y en la brisa,
un enjambre doble de
mariposas amarillas.

La ladera era de miel,
de oro encendido la viña,
de oro vago el raso leve
del jaral de flores níveas;

allá donde el claro arroyo
da en el río, se entreabría
un ocaso de esplendores
sobre el agua vespertina...

Mi flauta con sol lloraba
a lo largo de la orilla;
atrás quedaba un reguero
de amarillas margaritas...

2. Abril

El chamariz en el chopo.
-¿Y qué más?
El chopo en el cielo azul.
- ¿Y qué más?
El cielo azul en el agua.
- ¿Y qué más?
El agua en la hojita nueva.
- ¿Y qué más?
La hojita nueva en la rosa.
- ¿Y qué más?
La rosa en mi corazón.
- ¿Y qué más?
¡Mi corazón en el tuyo!

3. Sentido y elemento

!El sabor
de los aires con el sol!

!El frescor
de las piedras con el sol!

!El olor
de las olas con el sol!

!El color
de las llamas con el sol!

!El rumor
de las sangres con el sol!

3. La verdecilla

Verde es la niña. tiene
verdes los ojos, pelo verde.

Su rosilla silvestre
no es rosa, ni blanca. Es verde.

¡En el verde aire viene!
(La tierra es pone verde)

Su espumilla fuljente
no es blanca, ni azul. Es verde.

¡En el mar verde viene!
(El cielo se pone verde)

Mi vida le abre siempre
una puertecita verde.

4. Mi cuna

Poemas cortos para niños

¡Qué pequeñita es la cuna,
qué chiquita la canción;
mas cabe la vida en esta
y en aquella el corazón!

Nadie ríe aquí de ver
a este niño grandullón
mecerse, quieto, en su vieja
cuna, a la antigua canción.

(¡Qué pequeñita es mi vida,
qué tierno mi corazón!
¡Este me cabe en la cuna,
y la vida en la canción!)

¡Cómo se casan los ritmos
de cuna y de corazón!
¡Los dos vuelan por la gloria
en una sola pasión!

¡Qué pequeñita es la cuna,
qué chiquita la canción;
mas cabe la vida en esta
y en aquella el corazón!

5. El pajarito verde

Morado y verde limón
estaba el poniente, madre.
Morado y verde limón
estaba mi corazón.

¡Verdugones de los golpes
de su rudo corazón!
...Morado y verde limón
estaba el poniente, madre.

6. Rosa, pompa, risa

Con la primavera
mis sueños se llenan
de rosas, lo mismo
que las escaleras
orilla del río.

Con la primavera
mis rosas se llenan
de pompas, lo mismo
que las torrenteras
orilla del río.

Con la primavera
mis pompas se llenan
de risas, lo mismo
que las ventoleras
orilla del río.

7. Llueve sobre el campo verde

Poema de Juan Ramón Jiménez

Llueve sobre el campo verde...
¡Qué paz! El agua se abre
y la hierba de noviembre
es de pálidos diamantes.

Se apaga el sol; de la choza
de la huerta se ve el valle
más verde, más oloroso,
más idílico que antes.

Llueve; los álamos blancos
se ennegrecen; los pinares
se alejan; todo está gris
melancólico y fragante.

Y en el ocaso doliente
surgen vagas claridades
malvas, rosas, amarillas,
de sedas y de cristales...

¡Oh la lluvia sobre el campo
verde! ¡Qué paz! En el aire
vienen aromas mojados
de violetas otoñales.

8. Canción de invierno

Cantan. Cantan.
¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Ha llovido. Aún las ramas
están sin hojas nuevas. Cantan. Cantan
los pájaros. ¿En dónde cantan
los pájaros que cantan?

No tengo pájaros en jaulas.
No hay niños que los vendan. Cantan.
El valle está muy lejos. Nada...

Yo no sé dónde cantan
los pájaros -cantan, cantan-
los pájaros que cantan.

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