¿Sufres el Síndrome de Burnout?: padres y madres agotados

Cada día, padres y madres nos esfozamos en la tarea más importante a la que nos enfrentamos: la crianza de nuestros hijos. Cuidarles y educarles es una tarea maravillosa y gratificante, pero también puede convertirse en una labor realmente agotadora. El trabajo, las rutinas domésticas, el colegio de los niños, los deberes, las actividades extraescolares, gestionar sus rabietas, cuidar su alimentación...¡Son tareas que no podemos descuidar en nuestros día día! 

Cuando no somos capaces de gestionar correctamente todas estas obligaciones de nuestra vida diaria, aparecen sistuaciones de sobrecarga en papás y mamás, pueden llegar a estar profundamente agotados, tanto física como mentalmente. El Síndrome de Burnout o de los padres quemados aparece cuando tenemos una sensación continua de agotamiento, estrés permanente e incluso desesperación. La falta de tiempo para nosotros mismos y el elevado ritmo de vida diario, pueden desembocar en esta dolencia y afectar realmente al seno de nuestra familia. Por ello, cuando los primeros síntomas comienzan a aparecer debemos plantearnos si podemos estar padeciendo este síndrome, tomar medidas lo antes posible y acuidar a un especiallista si fuese necesario. 

Resuelve este sencillo test para saber si podrías estar padeciendo el Síndrome de Burnout y qué puedes hacer para mejorar la situación.

Patricia L. González
Redacción Conmishijos.com

 

Pregunta (3/5)

¿Consideras que diariamente te dedicas tiempo para ti mismo?

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Comentarios (1)

20 ago 2021 18:46 Susana

Vale, estoy quemada, eso ya lo sabía yo, lo que no se es como solucionarlo y eso no lo pone. Como tengo vacaciones sin niños? Como me relajo con mis dos fieras chillando y liándola todo el día y sin hacer caso? Como tengo vida social si me los tengo que llevar a todas partes y ni se están quietos ni consigo que se comporten? Así que solo salgo de casa para trabajar. Mi vida es un infierno desde que tengo niños. Pensé, tonta de mi, que el segundo sería una niña tranquila que me ayudaría a calmar al mayor y en vez de eso tengo otro niño nervioso, gritón, vamos pesadilla doble. No me perdonaré en la vida haberme quedado embarazada la primera y menos haber tenido otro