Brotes de crecimiento en niños: cuánto y cuándo crecen los niños

Estirones en la infancia: qué los provoca y cuándo se da un déficit de crecimiento

Los niños están en una constante etapa de desarrollo y crecimiento, así en la infancia se suele crecer a un ritmo normal hasta alcanzar la estatura estimada según su género, genérica y condiciones.

Sin embargo, puede suceder que se produzca un aumento repentino del crecimiento y, vaya parejo a un aumento del apetito para suplir esa energía adicional que los niños necesitan. Te explicamos qué son esos estirones o brotes de crecimiento en niños, cuándo pueden darse, por qué y qué puede provocar un percentil de altura por debajo de la media.

¿Cuánto suelen crecer los niños durante la infancia?

brotes de crecimiento en la infancia

La etapa de crecimiento que se da desde el nacimiento y hasta más o menos la pubertad suele suceder por etapas, no es un progreso contínuo. Por lo tanto, no has de agobiarte si en uno o dos meses tu hijo no ha crecido un solo centímetro. A fases de estirón o brote de crecimiento, le sucede una fase más estable. Para que lo puedas comprender mejor, la línea de crecimiento de un niño puede atravesar las siguientes etapas: 

- Primer año de vida: el bebé puede crecer dos centímetros por mes y 250 gramos.

- Segundo año de vida: a lo largo de este año, puede crecer entre 7 y 9 cenímetros.

- Tercer año de vida: en el tercer año, el niño o la niña puede dar un estión de otros 7 o 9 centímetros.

- Después del tercer año, ese ritmo de crecimiento tan acelerado puede disminuir. Seguirá aumentando gradualmente pero, a partir de este momento, puede tener brotes de crecimiento muy esporádicamente o ya durante la pubertad. 

  • Niñas: [(altura del padre en centímetros - 5) + altura de la madre en centímetros] dividido por 2
  • Niños: [(altura del padre en centímetros + 5) + altura de la madre en centímetros] dividido por 2

Por ejemplo, si el padre del niño mide 185 y la madre 160, la fórmula sería para un niño: (185 + 5) =190 + 160 = 350 / 2 = 175 cm.

Este resultado, por supuesto, solo es orientativo y puede haber variaciones, ya que la altura de un niño pequeño depende de otros factores:

Nutrición: los niños que sufren una mala nutrición o desnutrición, es difícil que alcancen su tasa de crecimiento.

Problemas médicos: anomalías cromosómicas, problemas cardíacos, alergias alimentarias, enfermedades renales, gastrointestinales y otros trastornos de malabsorción alimentaria.

Sueño: una falta de sueño o descanso adecuado continuado puede afectar al desarrollo de los niños ya que el crecimiento infantil se libera principalmente durante el sueño.

Mala salud emocional: el estrés y los problemas emocionales continuados pueden provocar una tasa de crecimiento más lenta.

En cualquier caso, los niños que han sufrido un parón de crecimiento debido a estos últimos acontecimientos, pueden comenzar a crecer al solucionarlos, por el contrario, los factores genéticos no pueden cambiarse.

Resumen

La mayoría de los niños pequeños sanos crecen a un ritmo regular y pueden alcanzar su altura estimada en la pubertad. En esta etapa, los brotes de crecimiento en los niños forman parte del crecimiento normal. 

En cualquier caso, para que cada niño alcanze su altura estimada es importante proporcionarle una nutrición adecuada, un buen descanso y una actividad física adecuada. No te preocupes si tu hijo no tiene la misma altura que el resto de compañeros, cada uno crece a su ritmo. Sin embargo, ante la duda o una disparidad muy adecuada, consulta con tu pediatra. Si la baja estatura se debe a una deficiencia de la hormona del crecimiento, un pediatra valorará si es necesario recetar inyecciones de hormona del crecimiento, más allá de esto no se recomiendan medicamentos, suplementos o tratamientos para aumentar la altura para los niños.

Algunos niños pueden tener baja estatura debido al retraso del crecimiento, en este sentido, puede que tuvieran un crecimiento normal durante los primeros meses de vida, pero su ritmo decayó entre los seis meses y los dos años. Este proceso es más común en niños que en niñas, es algo natural no suele requerir de tratamientos.

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