Cómo ayudar a nuestros hijos a identificar a las personas tóxicas

Consejos para que los niños eviten a personas con emociones negativas.

Cuando hablamos de personas tóxicas nos encontramos con aquellas que se caracterizan porque consiguen crear un mal ambiente y generan emociones negativas. Quizás se comporten así porque no saben qué existe otra manera de hacerlo o bien a propósito o por ignorancia…

La noción de respeto se transmite al entorno familiar cuando el adulto es capaz de admirar y querer al niño. El respeto se aprende en el hogar desde los primeros años, por tanto, si nos agrada que nuestros hijos manifiesten conductas respetuosas tendremos en cuenta lo siguiente: 

  1. Practiquemos siempre los buenos modales (en la mesa, agradeciendo detalles, utilizando las palabras mágicas “gracias”, “por favor”, “lo siento”).
  2. Acostumbremos a nuestros hijos a tener su propio espacio y a darse cuenta de que nosotros, como padres, necesitamos nuestro propio tiempo.
  3. Cumplamos en la medida de lo posible las costumbres familiares y sociales que son ejemplo de convivencia saludable.
  4. Respetemos a las personas del entorno del niño y del nuestro propio: profesores, compañeros, familiares, vecinos, conocidos… 

Nosotros somos los guías en su aprendizaje diario para que sean capaces de vivir de acuerdo con aquellos valores que son aceptados por nuestra sociedad, tales como diálogo, prudencia, responsabilidad, solidaridad, urbanidad, tolerancia…, empezaremos desde el principio enseñando al niño qué significan los límites y las normas, qué es lo apropiado y lo inapropiado, qué es lo que está bien y lo que no y qué pueden hacer y no hacer; de esta manera, se sentirán gratificados individual y socialmente, comenzando un desarrollo positivo de su autoestima.

Durante su vida tendrán que lidiar con personas cuyo comportamiento no es el más adecuado y que, si no saben gestionarlos, podrían llegar a afectarles profundamente. Hablamos de las personas tóxicas. Pero, cuidado… En ocasiones son los hijos quienes provocan importantes problemas a los progenitores, quienes se ven desbordados ante las conductas que presentan. Aparecen, por tanto, hijos tiranos y el hogar se transforma en un entorno hostil… 

¿Podemos hablar de “hijos tóxicos”?

Los límites son muy necesarios para evitar la tiranía. Es prioritario no confundir hijos tóxicos con los que mantienen conductas rebeldes propias de la edad… No respetar las normas básicas de convivencia y proclamar solamente sus derechos haciendo caso omiso a sus deberes, son señales de alerta a tener en cuenta. Los caprichos innecesarios, la falta de empatía, la falta de tolerancia a la frustración, los chantajes, la manipulación, la ostentación de un poder que no les corresponde son características significativas, especialmente si empiezan a consolidarse a medida que avanzan en edad.

¿Qué hacemos para ayudarles a alejarse de personas tóxicas?

  • Ayudarles a detectar a aquellas personas que les causan vergüenza, humillación o sentimientos negativos.
  • Enseñarles a ser asertivos, empodéralos para que entiendan que pueden decir que “no” cuando algo no les gusta marcando bien sus límites.
  • Reforzar su autoestima ante las críticas poco constructivas. Es necesario que entiendan que no deben permitir que otros intenten cambiar su forma de ser, pues las personas tóxicas van y vienen en la vida…
  • Enseñarles habilidades sociales que pueden protegerlos/as, además de una distancia emocional de determinadas personas y permanecer como refugio al que pueden acudir siempre que lo deseen.
  • Estar atentos a señales que pueden indicarnos la existencia de algún conflicto: ansiedad, irritabilidad, preocupación, obsesiones, labilidad emocional…

Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga
www.roaeducacion.com
roaeducacion.wordpress.com

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