La preparación personal en el estudio

Un alumno motivado, convencido de que es capaz de llevar a cabo su tarea y capaz de controlar su propia conducta disfrutará del estudio y del ocio, se sentirá más satisfecho y evitará agobios innecesarios. Estará preparado, en definitiva, para afrontar con éxito el nuevo curso. Los padres pueden contribuir a ello, no directamente, pero sí como modelos de comportamiento.

La motivación

La motivación es la energía que nos mueve a la acción. Aplicada al estudio, la motivación es lo que hace que nuestros hijos quieran estudiar. Pero, ¿qué hace que unos estudiantes estén más motivados que otros? Fundamentalmente, las metas. La mayoría de ellos estudian por inercia y no se plantean siquiera la razón para ello. Cuando se les pregunta, suelen caer en respuestas estereotipadas que han oído a sus padres o profesorres, pero que no son fruto de una reflexión sincera. Para que la motivación del hijo mejore, los padres pueden utilizar algunas de las siguientes técnicas: • Marcarse metas. Es importante que aprenda a hacerlo adecuadamente puesto que, si se marca objetivos inalcanzables, podrá tener repercusiones negativas para su autoestima, ya que se sentirá incapaz de lograrlos. De igual modo, si las metas son demasiado fáciles de alcanzar, no le servirán para aumentar su motivación. • Enseñarle a anticipar las consecuencias positivas de su comportamiento. • Otra técnica útil es la gestión en la administración de premios. • Enviar mensajes positivos sobre su cambio de actitud (“¡Qué bien estás estudiando este curso!”,…) son reforzadores sociales muy potentes.

La autoestima

El término autoestima lo solemos utilizar para designar lo que se conoce como confianza en uno mismo. Es un tema crucial en el estudio, pues si un estudiante no se cree capaz de llevar a cabo una tarea, todo el proceso se verá afectado y difícilmente tendrá éxito. Cuando un estudiante predice el fracaso, condicionará negativamente cada paso llegando, incluso, a intentar evitar esa tarea. ¿Cómo podemos ayudar a que el hijo mejore su autoestima? • Los padres pueden instruir a su hijo para que asimile que, si ha suspendido, ha sido porque ha hecho las cosas de un modo inadecuado, y no porque sea incapaz de hacerlo. • Los padres pueden enseñarle a que, cada vez que detecte que está pensando de forma negativa en el estudio (“... No voy a poder con esta asignatura…”), pare ese pensamiento y lo transforme en uno positivo (“Yo puedo con ello aunque me cueste un poco más…”). • Practicar relajación en momentos de ansiedad. A través de diferentes técnicas, como la respiración profunda o la relajación muscular, aprenderá a que la ansiedad no afecte a su rendimiento. • Recordar y enseñar a valorar sus éxitos, sus virtudes, sin realizar comparaciones con otras personas. • Hacer ver el fracaso como una situación pasajera de la que se puede aprender, para mejorar la próxima vez. Podéis ponerle ejemplos en los que haya mejorado gracias a su propio esfuerzo y tesón (por ejemplo, montar en bicicleta). • Que vea el estudio no como una imposición sino como un reto en el que se puede superar a sí mismo. • Demostrar que confiamos en ellos y en su futuro éxito.

Autocontrol

Un estudiante de 3.º de la ESO llega a casa del colegio por la tarde y, como sus padres no están, se dedica a ver un rato la televisión antes de ponerse a estudiar. Pero pasan las horas y, cuando quiere empezar a estudiar, se le ha hecho tarde y no tiene tiempo suficiente para hacer todas sus tareas. Al ir a acostarse se siente culpable por no haber hecho lo que debía, y frustrado por no haber tenido tiempo libre antes de ir a dormir. Promete que, al día siguiente, no le volverá a pasar. Pero vuelve a hacer lo mismo y sus sentimientos negativos al final del día se hacen más fuertes hasta que decide no estudiar más y dedicar todas las tardes a divertirse. Estamos ante un estudiante con poco autocontrol. Vemos, pues, la importancia de desarrollar, desde muy temprana edad, estrategias de autocontrol. La capacidad de autocontrol no es innata. Se trata de una habilidad que requiere un aprendizaje y un entrenamiento. Por ello, los padres pueden ayudar a que su hijo la desarrolle de los siguientes modos: • Siendo modelos de aprendizaje para él. Es importante que observe diferentes formas de autocontrol en el entorno familiar. • Enseñar al hijo a detectar las situaciones conflictivas, hacérselas patentes, para que él mismo se de cuenta. • Una vez detectadas las conductas que queremos eliminar, reducir o aumentar (en caso de que sean positivas), el siguiente paso consistirá en desarrollar estrategias concretas para alcanzar unos objetivos de control previamente establecidos. • El principio de curso es un momento ideal para, a través del diálogo y de una negociación conjunta, alcanzar acuerdos y realizar contratos en los que las partes interesadas, padres e hijo, se marquen unos objetivos concretos de mejora. • La programación adecuada es la herramienta ideal para adquirir hábitos de estudio correctos y, por lo tanto, aumentar el autocontrol y enseñarle a administrar bien su tiempo. Si los hijos mejoran su motivación, autoestima y autocontrol hacia el estudio, evitarán agobios innecesarios, el estudio será más agradable, disfrutarán de su tiempo de ocio, se sentirán más autónomos, seguros y satisfechos, con lo que estarán mejor preparados para lograr el éxito en el nuevo curso.

Julia Silva García

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Comentarios (2)

27 nov 2016 15:15 Massy

Muy bueno el artículo

26 oct 2016 00:17 juliet

Buenisimo