Cómo motivar a los niños que han perdido el interés por estudiar

Motivación y orden en el estudio. ¿Cómo ayudar desde casa?

¿Por qué les cuesta tanto a los niños hacer los trabajos de clase?, ¿no les interesan lo suficiente?, ¿por qué se sienten aburridos?

Para reducir el nivel de desmotivación tendremos en cuenta que:

  • No podemos exigir el mismo nivel de objetivos a cada niño.
  • Debemos intentar la adaptación de la enseñanza a las posibilidades reales de cada caso.
  • Es conveniente ver qué dificultad concreta plantean los niños con trastornos de aprendizaje y qué factores intervienen en su dificultad.
  • Debemos construir un programa de objetivos para niños "especiales" y ponerlo en práctica.

Encontramos una serie de dificultades en los niños que obstaculizan el interés por estudiar. Algunos están distraídos, no se concentran, se mueven mucho... otros están desmotivados, (no ven en las enseñanzas los valores positivos ni se realizan a través de los trabajos cotidianos), otros presentan trastornos específicos en el aprendizaje lectoescritor, algunos repiten curso para alcanzar los niveles exigidos por los contenidos del curso que no han podido superar, otros presentan dificultades perceptivas... En ocasiones encontramos niños inseguros, incapaces de prescindir de nosotros y de resolver los problemas por sí mismos por medio de la toma de decisiones y la asunción de responsabilidades, en otros casos intentan salirse con la suya evitando el esfuerzo que supone el trabajo de clase... muchos de estos casos llevan consigo problemas de rendimiento y derivan con un alto índice de probabilidad en un fracaso escolar.

Hábitos saludables, ¿descansan lo suficiente? ¿les influye en el rendimiento?

Es importante que el estudiante se cuide e intente dormir las horas que necesita. Costumbres como no acostarse tarde, darse una ducha de agua caliente antes de dormir para relajarse, olvidarse de los problemas antes de irse a dormir, practicar algún deporte, adecuar el vestuario a la época del año y cuidar la alimentación, les influirán positivamente en su rendimiento.

Como muestra se plantea un registro para que lo vayan completando semanalmente:

La responsabilidad en los estudios, ¿cómo enseñársela? 

Una persona es responsable en sus estudios en la medida en que asume sus obligaciones desde dentro, por propia iniciativa y sin angustiarse, y no desde fuera, por imposición. La responsabilidad exige un esfuerzo y una planificación. Es importante que los niños comprendan que pueden ser responsables si asumen lo que quieren hacer y ponen los medios necesarios para lograrlo; de esta manera el trabajo de clase no se convertirá en una obligación sino en un medio que les permitirá saber más, desarrollar sus habilidades, descubrir lo que realmente desean conseguir y en un futuro tener un mejor puesto de trabajo.

La responsabilidad nos convierte a cada uno de nosotros en el vehículo esencial para conseguir nuestras metas.

Algunas recomendaciones:

  • Favorecer el desarrollo de habilidades y estrategias de planificación en cada una de las actividades que debe realizar el niño, es decir, aprender a aprender.
  • Potenciar el interés de los niños en el conocimiento de los códigos culturales diversos (música, pintura, literatura que sirva para ayudar en la vida...)
  • Favorecer el desarrollo de las actividades de enseñanza-aprendizaje de manera lúdica.
  • Partir del nivel de desarrollo de cada niño promoviendo aprendizajes significativos, garantizando su funcionalidad por y para la vida.

¿Por qué se producen la falta de motivación y el fracaso escolar? 

La falta de motivación y el fracaso escolarse producen por la coexistencia de niños con dificultades y estructuras educativas que no permiten que los dichos niños superen dichas dificultades de aprendizaje.

Cuando queremos evaluar la dificultad de un niño seguiremos una serie de pasos:

  • El profesor y los padres deberían ser los primeros en darse cuenta de la dificultad del niño. El profesor conocerá el nivel escolar tanto en lectoescritura y cálculo (materias instrumentales) como en el desarrollo de los conocimientos generales propios de su nivel. En caso de que los niveles estén alterados, el niño debe ser analizado por un equipo multiprofesional.
  • El pediatra explorará el estado físico del niño, y si detecta algún trastorno solicitará apoyo del neurólogo e incluso del psicólogo infantil.
  • El equipo de orientación del colegio determinará el nivel de inteligencia a través de pruebas amplias de exploración individual, evaluando psicomotricidad, capacidad de concentración, lenguaje y asimilación de conceptos. También describirá la personalidad del niño, solicitando ayuda de los padres.

Cuando hablamos de motivación ¿qué error fundamental debemos evitar?

No debemos presionar al niño en exceso, creyendo que no se esfuerza porque no quiere... corremos el riesgo de responsabilizarle directamente de sus malos rendimientos y se sentirá culpable... entonces se agudizarán los problemas de aprendizaje al compararse con otros niños y de nuevo volverá a escuchar que si no obtiene buenos resultados es porque no se esfuerza, y volveremos al principio en una especie de círculo vicioso. El error a evitar es, por tanto, presionar al niño, puesto que así no ayudamos a detectar la dificultad real y no podemos llegar a la solución adecuada.

Para tener en cuenta a la hora de motivar al niño:

  • Planificar las actividades distribuyendo el tiempo entre ellas es un factor importante para conseguir el éxito.
  • Si sabemos lo que tenemos que hacer en cada momento, nos resultará más fácil empezar.
  • Si estamos motivados nosotros mismos y además contamos con el apoyo de nuestra familia, conseguiremos nuestras metas. 
  • Podemos hacer las cosas y realizar los proyectos por interés propio, sin necesidad de que nadie nos obligue a ello.
  • La constancia y el esfuerzo son determinantes si queremos sacar el máximo partido a nuestros estudios.
  • Los refuerzos (premios) nos ayudarán a mantener nuestras buenas conductas, pero no tienen por qué ser materiales.

Una práctica para el niño. Planificación y organización de las actividades

  1. Elabora tu propio horario reflejando las actividades que vas a realizar en cada uno de los días de la semana.
  2. Señala en tu horario el tiempo que dedicas diariamente a estudiar a y a hacer los deberes.
  3. Piensa qué podrías hacer si después de haber diseñado tu planificación de la semana un imprevisto rompe tus planes. Deja un margen de tiempo diario para utilizarlo si hubiera alguna modificación (sería algo así como tener un comodín de la baraja de cartas).
  4. Reflexiona sobre cómo podrían ayudarte tus padres, familiares y amigos en tu planificación, especialmente en el tiempo dedicado al estudio. Refleja tus conclusiones escritas dentro de tu horario.
  5. Escribe qué aportas tú para que sea efectiva esta organización y refleja tus conclusiones dentro de tu horario.
  6. Escribe algunos refuerzos que te motivarían para conseguir los objetivos anteriores. Especifica los plazos de estos refuerzos dependiendo del tiempo que te marques para los objetivos.
  7. Numera los objetivos que quieres conseguir en este curso escolar:
  • 1. Aprobar todas las materias con buena calificación.
  • 2. Aprender todo lo posible en las explicaciones y trabajos de clase.
  • 3. Investigar cada dos semanas sobre un tema para ampliar mis conocimientos...... .

Motivación y orden en el estudio. ¿Cómo ayudar desde casa?

  1. Facilitarles un lugar adecuado para "estudiar", a ser posible siempre el mismo, que favorezca la atención y evite el despiste (debe estar recogido y ordenado).
  2. Ayudarles a definir el trabajo que tienen que hacer sin dejarlo en manos del capricho o de la improvisación.
  3. Pensar con ellos cómo pueden realizarlo.
  4. Comprobar el resultado y si no vale, repetir de nuevo.
  5. Evitarse las interrupciones de hermanos, amigos o producidas por el móvil u otros dispositivos tecnológicos.
  6. Seguir muy de cerca los progresos y dificultades escolares y ayudarles dentro de nuestras posibilidades

A lo largo del curso escolar, los alumnos pasan por fases del ciclo del rendimiento. Podemos considerar el primer trimestre como el coincidente con la primera etapa, se trata de una puesta a punto... una toma de contacto.? Con el comienzo del curso, el niño se encuentra ante una serie de factores novedosos como los compañeros, los profesores, las diferentes asignaturas... y más aún si han cambiado de centro, si han repetido el curso... Por ello, necesitan un tiempo que les permita conocer, adaptarse y controlar las nuevas exigencias que se les presenten. Además, durante las largas vacaciones veraniegas se pierden hábitos y se oxidan las estrategias de aprendizaje utilizadas el curso anterior.

Si a pesar de todas estas recomendaciones las cosas no marchan bien, debemos buscar ayuda a la vuelta de vacaciones. Empezaremos en el mismo colegio y si en él no pueden resolverlo, nos plantearemos consultar con un pedagogo, psicopedagogo o psicólogo hasta llegar al fondo del problema y poner los medios adecuados para resolverlo. No es conveniente rechazar la realidad y racionalizarla pensando que "ya mejorará" porque en este asunto el tiempo perdido resulta decisivo.

Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga
www.roaeducacion.com
roaeducacion.wordpress.com

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