Belleza de los senos

Recuperar el tamaño de los pechos después de la lactancia

Tras el destete, muchas madres jóvenes se asombran al ver que el tamaño de sus pechos disminuye. Pero con algunos trucos es posible remediarlo.

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¿Tus pechos han cambiado?

Durante embarazo y bajo la influencia hormonal, los senos casi siempre aumentan de volumen. En cambio, después del destete, parece como si se redujeran repentinamente. ¿Tus pechos van a cambiar tras la lactancia? Todo dependerá del grado de firmeza del tejido conjuntivo. Sin embargo, justo después del destete, la mayoría de las mujeres sienten que tienen los pechos más planos. Es un fenómeno también frecuente en las mujeres que dan el biberón, aunque el cambio se produce antes.

Desde el punto de vista médico, es completamente normal que después de la lactancia los pechos se transformen: las glándulas de los senos se atrofian; la piel que se había formado encima resulta ahora demasiado abundante y las reservas de grasa de apoyo acumuladas durante el embarazo, se han agotado.

Pero esto no significa que no haya nada que hacer. Aunque el pecho no tenga músculo, cuanto más irrigados estén el tejido conjuntivo y la piel, y cuanto más estimulados estén los músculos pectorales, más bonitos estarán los senos.

El agua fría reafirma a los tejidos

Dirige la alcachofa de la ducha a cada pecho alternativamente, durante diez segundos, primero con agua caliente y luego con agua fría, describiendo círculos durante más o menos un minuto. Esto tonifica las paredes de los vasos sanguíneos y refuerza las fibras de los tejidos. ¡El efecto reafirmante está asegurado!

Las más valientes pueden optar por un método más radical: sustituir el agua fría por cubitos de hielo. El choque causado por el frío hace que los poros de la piel se contraigan, al tiempo que se estimulan la irrigación y el aporte de energía a las células.

Hidrata la piel

La piel de los pechos es muy sensible porque no posee glándulas sebáceas.

Por eso es conveniente hidratarla cada día. No hay cremas milagrosas que aumenten o disminuyan el volumen de los pechos, pero está científicamente demostrado que un contacto suave ayuda algo a reafirmarlos.

Esa acción puede reforzarse con la ayuda de cremas especiales que contienen oligoelementos como el silicio, extractos de planta de soja, de hiedra o de centella asiática, así como elementos constitutivos de la piel como el colágeno y la elastina. Estas sustancias activas ayudan a las células a regenerarse y facilitan la formación de nuevas fibras de colágeno.

Si aparecen arrugas en el escote, date masajes

Antes de aplicarte la crema, caliéntela entre las manos. Empieza por la base del pecho y avanza describiendo pequeños círculos concéntricos. Luego traza círculos por encima de los pezones (evitando los pezones mismos) y, finalmente, alarga el movimiento hacia los lados. Al final, date golpecitos en el escote con la punta de los dedos, a lo largo y a lo ancho. Esto favorecerá la irrigación y conducirá las sustancias activas hacia los tejidos.

Para obtener un volumen generoso… ¡haz trampa!

Utiliza polvo bronceador: impregna un pincel grueso con un poco de polvo y aplícalo al contorno del pecho. Comienza entre los senos, como si resiguieras el borde superior de un sujetador y deja que el color vaya disminuyendo en dirección a los hombros. Por último, recuerda que tanto si estás sentada como de pie debes sacar el pecho y recoger el vientre.

¿Quieres tener los pechos firmes? Renuncia a la sal

La alimentación también puede desempeñar un papel decisivo en la firmeza de los pechos: las comidas muy saladas pueden favorecer la relajación del tejido conjuntivo, porque retienen agua.

Por el contrario, la sílice y la vitamina C, que se encuentra por ejemplo en los kiwis, fortalecen las fibras de colágeno de sujeción.

 Tres consejos para tener unos pechos bonitos

→ Toma duchas cortas. Los baños calientes prolongados resecan la piel.
→ Lleva cuidado con el sol. La exposición frecuente a los rayos solares hace que el tejido conjuntivo se vuelva flácido y provoca manchas pigmentarias así como pequeñas arrugas.
→ Utiliza sujetador, si no, el tejido conjuntivo se distiende.

Monique Fort

 © Enfant Magazine

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