13 formas de aplicar la disciplina positiva con tus hijos

Educa a los niños de forma positiva, afectiva pero firme.

Actualmente estamos ante una cultura de cierta protección a veces demasiado elevada (recordemos el famoso apelativo “padres helicóptero) y también de culto al niño. Tememos que se traumatizará ante cualquier motivo y le damos satisfacciones muchas veces no muy adecuadas. Es frecuente observar que se necesitan referencias educativas, criterios objetivos para encauzar las relaciones familiares...  hoy en día se añoran reglas y normas de convivencia relacionadas con la educación de la persona.

Las normas y las reglas aparecen de modo natural desde el principio en el seno familiar pues organizan tanto a los padres como a los hijos además de armonizar la convivencia y el crecimiento. Los límites son necesarios para la convivencia de la familia (llamamos “poner límites” a la actividad propia de organizar e interaccionar que tienen los miembros de la familia). Podríamos suavizar la terminología nombrándolos mejor como conceptos de organización y armonía:

  • Los niños de hoy en día ya NO tienen modelos de sumisión: sus padres no se muestran sumisos, sus héroes deportivos no son sumisos, los roles de los protagonistas de los videojuegos o de la TV no son de sumisión…
  • Los niños se muestran rebeldes o vengativos cuando se encuentran con adultos punitivos.
  • El castigo tradicional no resulta efectivo ni apropiado en la sociedad actual.  

“Actualmente existe cierta dificultad entre muchos padres y madres para asumir este rol de autoridad y marcar unos límites necesarios y adecuados”

Hay varios factores a tener en cuenta como muchos cambios sociales que se han producido en poco tiempo y las incertidumbres al afrontar el desempeño del nuevo rol de padre o madre. Como consecuencia, muchos padres y madres pueden sentirse desorientados a la hora de saber cuál es su papel, qué implica ejercer su autoridad y cómo han de poner límites y normas a los hijos e hijas.

Según la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (CEAPA)  detrás de esta situación están algunas de las siguientes percepciones y emociones:

  • El miedo a hacerlo mal como padres y madres, lo que puede llevar a preferir ser demasiado tolerantes a demasiado exigentes.
  • Miedo a defraudarlos.
  • No querer frustrarlos con compromisos y responsabilidades, pensando que ya les tocará cuando sean mayores.
  • Falta de conocimiento o voluntad en poner límites y decir NO.
  • Deseo de evitar conflictos, discusiones o peleas por el malestar que genera y por no saber qué hacer.
  • Debido a los horarios laborales, se compensa la falta de tiempo y dedicación con una actitud permisiva que compensa el sentimiento de culpa que produce esta situación.
  • El estrés, la tensión y la ansiedad cotidiana y la falta de energías suficientes para afrontar los conflictos.
  • Opiniones diferentes entre ambos progenitores, que pueden llevar a una desacreditación del otro”. 

¿Qué es disciplina positiva?  

Según Disciplina Positiva España, la Disciplina Positiva es una metodología que tiene sus orígenes en los años 20 en las ideas de Adler, Psiquiatra infantil, junto con Dreikurs. Pero es a partir de los años 80, con Jane Nelsen, se sistematizó, experimentó y se ha comprobado hasta el momento actual, el beneficio de esta manera de educar.

Es un modelo educativo para entender el comportamiento de los niños y la forma de abordar su actitud para guiarles en su camino siempre de forma positiva, afectiva, pero firme a respetuosa tanto para el niño como para el adulto. Se basa en la comunicación, el amor, el entendimiento y la empatía para disfrutar de las relaciones familiares y da herramientas a los padres para entender el comportamiento de sus hijos (incluso cuando no es adecuado) y reconducirlo con respeto, sin luchas de poder y siempre positiva. Es un enfoque que no incluye ni el control excesivo ni la permisividad. Se basa en el respeto mutuo y la colaboración, todo con la intención de enseñar al niño competencias básicas para la vida.

Los cinco criterios a tener en cuenta para una disciplina positiva según la autora Jane Nelsen en su libro “Cómo educar con firmeza y cariño” son:

  • Es amable y firme al mismo tiempo (respetuosa y motivadora).
  • Ayuda a los niños a sentirse importantes (Conexión).
  • Es eficaz a largo plazo.
  • Enseña valiosas habilidades para la vida (Respeto, habilidad para resolver problemas, participación, colaboración, responsabilidad…)
  • Ayuda a que los niños desarrollen sus capacidades y sean conscientes de ellas.

¿Por qué Disciplina Positiva?

  • La Disciplina Positiva está diseñada para animar a los niños y enseñarles autocontrol y autodisciplina.
  • Es respetuosa, los niños son participantes implicados.
  • Ayuda a comprender a los niños que su cerebro “no funciona bien” cuando están enfadados. Impulsividad, no claridad…
  • Aprenden el valor de dedicar un periodo de tiempo a tranquilizarse (serenarse) hasta que el cerebro funciona de una forma ventajosa en lugar de perjudicial para ellos (objetividad y perspectiva(Disciplina Positiva, Jane Nelsen)
  • Permite tranquilizarse hasta que son capaces de funcionar a partir de su cerebro racional (córtex) pudiendo así solucionar sus problemas y aprender.

El natural ejercico de la obediencia, ¿cómo ejercerlo? 

  • Ser parcos en el ejercicio de la autoridad (observaremos a los niños, les corregiremos poco y disimularemos mucho).
  • Intervenir en la vida de los niños ganando grandes guerras, no librando pequeñas batallas.
  • Dar importancia sólo a lo importante.
  • Fomentar la fuerza de voluntad del niño para el desarrollo de sus tareas.
  • Nuestras órdenes no serán el producto de un capricho ni de un impulso.
  • Las órdenes e instrucciones deben ser claras, concisas y no repetitivas, evitando levantar excesivamente la voz.

Estrategias a aplicar, ¿cómo lo hacemos?

Para retirar la atención: Ignorar la conducta

  1. Evitar mantener contacto ocular con el niño o hacerle algún tipo de señal no verbal.
  2. No mantener ningún contacto verbal con él. No decirle nada.
  3. No mantener ningún contacto físico.
  4. Comenzar a ignorar al niño tan pronto como la conducta comienza y dejar de hacerlo cuando la conducta negativa termine.
  5. Tener presente que al principio aumentará la frecuencia de la conducta negativa y se agravará la misma.
  6. Tener paciencia pues es un proceso lento.
  7. Mantener la retirada de atención de forma constante hasta que desaparezca la conducta.
  8. Debemos tener en cuenta que este procedimiento no se debe emplear en casos de niños cuyas  conductas puedan suponer un daño para ellos mismos (por ejemplo en aquellos niños que se autolesionan). 

Para reforzar conductas positivas y contrarias a las no deseadas

  1. Reforzar de forma sistemática todas aquellas conductas positivas contrarias a aquella que se quiere eliminar.
  2. Conviene reforzar más de una conducta alternativa a la que queremos eliminar.
  3. Es preciso seleccionar para ello estímulos reforzadores adecuados al niño.
  4. Se debe suprimir totalmente el rebosamiento de la conducta inadecuada.
  5. Si no existen conductas alternativas, debemos crearlas paso a paso.

Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga
www.roaeducacion.com
roaeducacion.wordpress.com

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