Cómo enseñar a los niños a enfrentarse a las burlas en el colegio

¿Cómo actuar cuando se burlan de tu hijo en el colegio?

La empatía es la capacidad de ponernos en el lugar del otro, saber cómo se siente e incluso lo que piensa, la empatía es fundamental para relacionarnos con los demás. En ocasiones, los niños pueden llegar a ser muy crueles, sobre todo cuando se burlan de otros pequeños. Muchos se comportan de esa forma porque no han desarrollado completamente la capacidad de ser empáticos, de hecho,  los niños nacen demandando atención y exigiendo cuidados… Solamente pasados los primeros años son capaces de desarrollar la empatía. La educación que vayan recibiendo es clave y, en ocasiones, desde sus carencias, hay algunos que buscan la manera de destacar y hacerse visibles socialmente de un modo totalmente erróneo, burlándose de los demás.

¿Existe crueldad en los niños?

Algunas veces señalan defectos de los otros sin darse cuenta del daño que pueden causar con sus comentarios, pero otras veces sí son conscientes… Este es el caso de los niños que se burlan de otros niños más débiles, sólo por ser diferentes de los demás. Según los expertos la humillación no solo es una sensación muy negativa sino la humillación activa áreas cerebrales relacionadas con el dolor.  Por eso, sus consecuencias se pueden arrastrar hasta la adultez, dando lugar a una persona insegura o, al contrario, a alguien que responde con agresividad. 

Por tanto siempre es conveniente preparar a tu hijo para hacerle frente a las burlas sin tener que recurrir a la violencia. Es conveniente mantener una actitud de supervisión constante a cualquier cambio anímico que se produzca en el niño, o si, de un día para otro, comienza a dar signos de querer evitar el colegio. 

Detectar las burlas a tiempo

La detección es el primer paso para la intervención. Es muy importante obtener información para poder terminar con un posible problema partiendo de sus raíces. ¿Qué hacer en estos casos? ¿Cómo averiguarlo?

  • Nosotros los padres somos quienes mejor conocemos a nuestro hijo. Es importante que estar en alerta ante cualquier cambio anímico o bien comentarios fuera de lo común acerca del colegio o de sus compañeros. El hecho de pasar más tiempo con él, que sepa y sienta que le queremos, que para nosotros es una persona importante, que quien tiene un problema no es él, sino el niño que necesita burlarse de los demás para sentirse bien.

  • Para ayudar a nuestro hijo, primero debemos comprender qué está sucediendo. ¿Por qué se producen las burlas? ¿Dónde ocurren normalmente? ¿Cómo ha reaccionado el niño? ¿Se trata de burlas puntuales son constantes? ¿Se trata de un caso de acoso?

  • Una vez determinada la situación, analizaremos lo ocurrido junto al niño. Para llegar a una versión lo más real posible de la situación, no sesgada por las emociones de un niño que se siente angustiado, la comunicación en estos momentos estará exenta de juicios, lejos de temores y será lo más fluida posible; cuando un niño se siente intimidado, tiende en ocasiones a encerrarse en sí mismo por miedo a represalias o por propia vergüenza. Con este análisis sabremos si se trata de una simple broma o, por el contrario, se trata de un asunto grave.

  • La escucha activa es muy necesaria. Le transmitiremos interés por el problema, no es adecuado minimizarlo pero tampoco dramatizar en exceso porque generaremos más ansiedad de la que ya está sufriendo, debe sentirse arropado por nosotros. Será de gran utilidad utilizar preguntas con el objetivo de plantear una posible solución o al menos un compromiso que le genere tranquilidad: “¿Y cómo crees tú que podrías resolver esta situación?” “¿Te parece bien que llame al colegio para hablar con tu profesor con discreción?”

“Es único y especial” En la diversidad está la riqueza…

Cada ser humano es diferente y, por lo tanto, la palabra clave para valorar esta riqueza es educación. La diversidad en el aula es una cuestión real y positiva. La diversidad es una característica intrínseca de los grupos humanos, ya que cada persona tiene un modo especial de pensar, de sentir y de actuar.

Anima a tu hijo a ser feliz tal y como es, con sus defectos y sus virtudes. A amarse, con total seguridad, a aceptarse. Y saber que lo bueno de ser diferente -en cuerpo, mente, alma y espíritu- es que se piensa y se obra diferente.

Señala todas las cosas, además de lo que le marcan, que lo diferencian del resto. Desde luego, ese valor diferencial no se tomará jamás de modo negativo. Que se asuma tal y como es, comprendiendo que eso es lo que lo vuelve único.

Cómo enseñar a los niños a enfrentarse a las burlas

  1. En primer lugar es importante que identifique cuáles son las palabras o frases que utilizan para burlarse de él, nuestro objetivo es que dejen de producirle daño aprendiendo una serie de estrategias.La meditación y el Mindfulness, una práctica que se reconoce como muy positiva para niños en la gestión de emociones y el control de impulsos, ayuda también a evitar la ansiedad.

  2. En casa podemos role-playing para practicar la situación empleando el humor y dotando al niño de respuestas ingeniosas y automáticas. 

  3. Le explicaremos que cuando los niños burlones se dan cuenta de que sus bromas surten efecto, porque provocan enfado o vergüenza, se envalentonan. Por eso, la mejor estrategia suele ser ignorar las bromas. Los niños burlones lo que buscan es divertirse, cuando vean que no consiguen su objetivo, se darán por vencidos.

  4. Utilizar una respuesta rápida puede desarmar al niño burlón. No obstante, debes dejarle claro a tu hijo que no se trata de responder con otra burla sino de forma ingeniosa o divertida dando signos de que no le nos duele o afecta la burla o el insulto.

  5. Fomentar las amistades positivas. Es necesario que nuestro hijo es que se relacione con otros niños, en otros círculos donde no se produzcan ese tipo de burlas.

  6. Cuidado con complacer o buscar la  aprobación de los demás a toda costa. Es fundamental que aprenda a no perder el tiempo con compañeros que le menosprecien o hagan sufrir. 

  7. La mejor estrategia es transmitirle amor y mostrarnos comprensivos. Además, seguro que tenemos anécdotas para contarle o testimonios en primera persona. Por ejemplo, puedes contarle aquella vez en que se burlaron de ti y explicarle cómo te sentiste. 

Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga
www.roaeducacion.com
roaeducacion.wordpress.com

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Comentarios (1)

15 ene 2020 15:34 M.Antònia

Hola, me hubiera gustado que hubiera puesto algunos ejemplos de las respuestas ingeniosas que dar delante de estas humillaciones.
Gracias