Enuresis infantil: Los cambios de rutina y su incidencia en la enuresis

Los cambios en los horarios y rutina de los niños pueden incidir negativamente sobre la enuresis

Si recoges en un calendario la evolución de tu hijo con respecto a su enuresis tal vez habrás observado cierto empeoramiento tras el inicio del nuevo curso. Esto puede deberse a que en algunos niños la vuelta a las clases provoca nervios o ansiedad, y no necesariamente como algo negativo, sino como un reflejo de la emoción de volver a hacer vida social con los compañeros y enfrentarse con nuevos retos académicos. Pero también es posible que su empeoramiento no tenga nada que ver con una causa emocional, sino con un motivo mucho más sencillo: el cambio de rutina.

¿Por qué sucede?

Se ha comprobado que, para curar la enuresis, mantener unas rutinas y horarios constantes con respecto a las comidas, momentos de ir al baño, ejercicios, etc, es de vital importancia. Y los grandes cambios o periodos desestabilizadores o de “desorden” de horarios pueden afectar negativamente a la evolución del niño con enuresis. Un buen ejemplo de ello –de hecho, tal vez el más importante que haya en el año- es el mencionado comienzo de curso. Con él cambian todos los horarios: el día comienza antes, se pasan horas en clase que anteriormente se dedicarían al ocio, el almuerzo se hace esperar más, el tiempo de juego (y distracción) se reduce, la cena y la hora de ir a la cama se adelantan… Y con tanto cambio, hay que “reubicar” también los momentos en los que el niño realiza los ejercicios o juegos que le ayudarán a controlar su enuresis, el momento de actualizar su calendario y las horas en que es buen momento para recordarse que hay que ir al baño.

¿Qué se puede hacer?

Frente a todo esto los especialistas recomiendan que, de la misma forma que se ha adaptado sin demora la rutina del niño para adecuarla al horario lectivo, se adapten también al nuevo horario los momentos del día dedicados al tratamiento de la enuresis. Podéis encontrar un nuevo momento para actualizar el calendario o hacer los ejercicios en el que coincidan vuestros horarios, después del trabajo o de las actividades extraescolares. Para afrontar el horario lectivo (al tener que madrugar la vejiga del niño comienza a trabajar antes) es buena idea recomendar al niño que trate de ir al baño con regularidad, como por ejemplo cada dos horas. Puedes escribir una nota a su tutor para explicar esta necesidad si es necesario.

Otras situaciones en que puede empeorar la enuresis

Además de la vuelta al cole hay otros periodos en que también puede “agravarse” la enuresis por este mismo motivo de trastornos en la rutina, y es, por ejemplo, la navidad; hay nuevas vacaciones para los más pequeños y son días de preparativos, nervios, cenas tardías, reuniones familiares… en los que es muy fácil que los momentos establecidos para trabajar la enuresis se descontrolen, y con ello se den nuevos episodios de cama mojada. Ante todo esto, como se ha dicho, lo mejor es tratar de conciliar la actividad propia de esos días con los ejercicios o medicamentos necesarios, intentando alterarlos en la menor medida posible.

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