Enuresis infantil: lo que no deben hacer los padres

En algunas ocasiones, los padres con su mejor intención hacen todo lo contrario de lo que debieran para que su hijo deje de mojar la cama y con ello empeoran la situación. ¿Quieres saber qué hacer si tu hijo sufre enuresis nocturna?

Se le presta excesiva atención al problema pero, a veces, no se buscan soluciones, lo que contribuye a agravarlo. Con cierta frecuencia, aparecen en el niño otras conductas no deseadas asociadas a la enuresis, como falta de motivación escolar, timidez, inhibición, falta de autonomía en el aseo o problemas con las comidas.

Lo que no hay que hacer

- No es aconsejable poner etiquetas ni hacer reproches: «eres un bebé, un cochino». Eso no resolverá nada y sólo generará en el niño inseguridad y complejos. - Ni conviene castigarle, porque el castigo desencadenará en el pequeño agresividad, resentimiento, ansiedad e inseguridad y producirá un distanciamiento de los padres. - Tampoco hay que estar preguntándole cada cinco minutos si tiene ganas de orinar. - No hay que precipitar el momento de enseñar al niño el control de esfínteres. Cuando comience a entrenar este hábito, hay que dejar de ponerle pañales, porque éstos le acostumbran a la humedad, evitan sus efectos desagradables y le ahorran el esfuerzo de levantarse o de controlar la micción. - Finalmente, en contra de lo que se podría pensar, no se deben restringir al niño los líquidos al final del día, porque esto impide que la vejiga se acostumbre a soportar durante varias horas niveles de orina cada vez mayores.

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