Enuresis infantil: Hipnosis como tratamiento alternativo

Un estudio realizado en 2006 por la Clínica de Hipnosis de Santiago de Cuba concluyó que este tratamiento tenía la misma tasa de éxito que los realizados con algunos fármacos, con el añadido de que, gracias a su inocuidad, no provoca reacciones adversas.

La hipnosis es objeto de críticas y rechazo por parte de quines son escépticos en cuanto a su potencial como terapia alternativa de trastornos emocionales, pero en la literatura médica se contempla su uso para la enuresis como terapia alternativa, siempre que el motivo de ésta dolencia sea emocional y no genético u orgánico.

Una técnica terapéutica más

En 2006 en la Clínica de Hipnosis de Santiago de Cuba se realizó un ensayo terapéutico para valorar su utilidad en el tratamiento de la enuresis, comparando su efecto sobre un grupo de pacientes con el de otro que fue tratado con imipramina, un fármaco común para tratar la enuresis, y los resultados fueron claros: “El tratamiento basado en la hipnosis fue tan eficaz para eliminar esa dolencia como el medicamentoso con imipramina, pero en el primer caso no se produjeron efectos adversos”, según afirma el informe del estudio. Durante la terapia con hipnosis realizada en la Clínica de Hipnosis de Santiago de Cuba se trató de elevar el nivel de autoestima y la seguridad en sí mismos de los niños que participaron en ella, con el propósito de encontrar y eliminar fobias y reforzar rasgos positivos de su personalidad. Además, tras la hipnosis se les ofrecía una explicación sencilla del sistema urinario y se proporcionaban pautas para llevar un calendario en el que se recogerían datos de los días que se amanecía mojado y los que no, a la vez que se marcaba un estímulo determinado para los logros y se recomendaba dar muestras de comprensión y ánimo cuando no se alcanzasen.

¿Cómo funciona?

La hipnosis como terapia se basa en su inocuidad y en que permite trabajar con percepciones inconscientes, así como descubrir traumas, conflictos y otras situaciones que pueden determinar o se asocien a la incontinencia nocturna. Para ello se utiliza la imaginería, que consiste en transportar al paciente a un “mundo imaginario” con el objeto de trabajar con el valor y lugar que ocupa cada elemento dentro de éste. La imaginería está indicada para niños de edades comprendidas entre los 7 y los 12 años. Los factores emocionales son los causantes de un gran porcentaje de casos de enuresis entre los que figuran: ambiente familiar inapropiado, baja autoestima, inseguridad afectiva, miedos, fobias, celos por la llegada de un hermanito u otra figura paternal (en caso de padre o madre sustitutos), así como divorcio o separación de los progenitores, cambio de colegio, mudanza a otra vivienda o una pérdida importante para él (padres, amigos, mascotas…). ”Para poder vencer la enuresis se requiere un esfuerzo cooperativo de los padres, del niño o la niña y del médico. La función de los progenitores consiste en brindar apoyo y estimular positivamente al hijo con dicho trastorno para ayudarle a incrementar la confianza en sí mismo”, concluye el estudio.

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