Los tres cerditos y el lobo feroz. Cuento tradicional con moraleja para niños

Un cuento infantil para educar en el valor del esfuerzo y el trabajo

Los tres cerditos y el lobo feroz es un cuento tradicional del que los niños pueden extraer varias enseñanzas importantes. Se trata de un relato con moraleja perfecto para leer con tus hijos.

El cuento "Three little pigs" (Tres cerditos) fue escrito originalmente por James Orchard Halliwell en 1849 y la historia apareció en un libro titulado "Rimas populares y cuentos infantiles". Se desconoce si Halliwell realmente escribió la historia o la recogió de otras generaciones anteriores. 

La realidad es que este cuento tiene más de 180 años y sigue siendo popular hoy en día, no solo gracias a la película de Disney, sino porque transmite importantes valores a los niños: a través del trabajo y el esfuerzo se obtiene el éxito. 

Leer +: Cuento de los tres cerditos en inglés para niños

Cuentos con moraleja: Los tres cerditos y el lobo feroz

Los tres cerditos y el lobo feroz, cuento con valores para niños

Había una vez tres cerditos que eran hermanos. El cerdito mayor era responsable y trabajador, pero sus hermanos siempre estaban holgazaneando y preferían jugar a realizar sus tareas.

Su vida podría ser tranquila y feliz, de no ser por el lobo feroz, que siempre que tenía hambre intentaba comérselos. Ante el temor de que un buen día el lobo les pillara desprevenidos y decidiera merendárselos, plantearon un plan: 

- Construiremos una casa, así podremos meternos dentro cuando venga el lobo y estaremos a salvo de sus fauces. - dijo el mayor de ellos.

A los otros dos les pareció una buena idea, y se pusieran manos a la obra, cada uno construyendo su casita. El cerdito mayor, siempre tan responsable, se puso manos a la obra de inmediato, pero sus hermanos preferían pasar más tiempo jugando que levantando la casita. Cada uno de ellos tenía una idea de cómo sería la suya: 

- La mía será de paja - dijo el más pequeño-, la paja es blanda y se puede sujetar con facilidad . Terminaré muy pronto y podré ir a jugar.

El hermano mediano decidió que su casa sería de madera:

- Puedo encontrar un montón de madera por los alrededores, - explicó a sus hermanos, - Construiré mi casa en un santiamén con todos estos troncos y me iré también a jugar.

El mayor decidió construir su casa con ladrillos.

Ver +: Dibujo de los tres cerditos para colorear

- Aunque me cueste mucho esfuerzo, será muy fuerte y resistente, y dentro estaré a salvo del lobo. Le pondré una chimenea para asar las bellotas y hacer caldo de zanahorias.

Cuando las tres casitas estuvieron terminadas, los cerditos cantaban y bailaban en la puerta, felices por haber acabado con el problema:

-¡No nos comerá el Lobo Feroz! - ¡En casa no puede entrar el Lobo Feroz!

Y, de repente, de detrás de un árbol grande surgió el lobo, rugiendo de hambre y gritando:

- Cerditos, ¡os voy a comeeeeeeer!

Asustados, todos echaron a correr y cada uno se escondió en su casa, pensando que estaban a salvo. Sin embargo, el Lobo Feroz lejos de huir, se encaminó a la casita de paja del hermano pequeño y en la puerta aulló:

- ¡Soplaré y soplaré y la casita derribaré!

Cuento sobre la perseverancia para los niños

Y sopló con todas sus fuerzas: sopló y sopló y la casita de paja se vino abajo. El cerdito pequeño corrió lo más rápido que pudo y entró en la casa de madera del hermano mediano.

- ¡No nos comerá el Lobo Feroz! - ¡En casa no puede entrar el Lobo Feroz! - cantaban desde dentro los cerditos.

De nuevo el Lobo, más enfurecido que antes al sentirse engañado, se colocó delante de la puerta y comenzó a soplar y soplar gruñendo:

- ¡Soplaré y soplaré y la casita derribaré!

La madera crujió, y las paredes cayeron y los dos cerditos corrieron a refugiarse en la casa de ladrillo del mayor.

-¡No nos comerá el Lobo Feroz! - Cantaban los cerditos.

El lobo estaba realmente enfadado y hambriento, y ahora deseaba comerse a los Tres Cerditos más que nunca, y frente a la puerta bramó:

- ¡Soplaré y soplaré y la puerta derribaré!

Y se puso a soplar tan fuerte como el viento de invierno Sopló y sopló, pero la casita de ladrillos era muy resistente y no conseguía su propósito.

Pero este Lobo era muy astuto y además tenía mucha hambre, así que decidió trepar por la pared y entrar por la chimenea. Se deslizó hacia abajo... Y cayó en el caldero donde el cerdito mayor estaba hirviendo sopa de nabos.

Escaldado y con el estómago vacío salió huyendo hacia el lago y los tres cerditos no le volvieron a ver jamás.

El cerdito mayor regañó a los otros dos por haber sido tan perezosos y poner en peligro sus propias vidas.

Y, si algún día vais por el bosque y veis tres cerdos, sabréis que son los Tres Cerditos porque les gusta cantar:

Cuentos infantiles clásicos

- ¡No nos comerá el Lobo Feroz! - ¡En casa no puede entrar el Lobo Feroz!

Y colorín colorado... ¡este cuento se ha acabado!

Ejercicios de comprensión lectora del cuento Los tres cerditos y el lobo feroz

¿Quién era el más responsable de los tres hermanos cerditos?

¿De qué estaba hecha la casita del hermano pequeño?

¿Qué material usó el cerdito mediano para su casa?

¿Logró el Lobo feroz derribar las casas de los hermanos pequeños?

¿Qué hizo el Lobo al no poder derribar la casa de ladrillo?

¿Qué lección aprendieron los cerditos pequeños?

Anatol Lapifia

Artículos relacionados

Comentarios (7)

27 ene 2021 19:26 crac 007

esta muy buno este cuento jeje

13 ene 2021 00:18 BTS_army

Y dónde está la moraleja??!!ಠ_ಠ

01 jun 2020 00:36 omar

es muy bueno el cuento

27 may 2020 22:50 Odalys Abril Hernández Álvarez

Este popular cuento sirve como magnífico ejemplo para que los niños entiendan el valor del esfuerzo y del trabajo. El hecho de que las casas de los dos cerditos holgazanes acaben por los suelos, mientras que la del cerdito más trabajador sea la que aguante y les sirva de cobijo, no es pura casualidad. Pone de manifiesto la importancia de esforzarse y trabajar si de verdad queremos vencer todo tipo de dificultades.

El cuento también habla de otro valor como es la inteligencia. Lo hace a través del personaje del cerdito mayor, quien reflexiona a la hora de elegir el material con el que fabricará su casa y se decanta finalmente por los ladrillos una vez que ha valorado sus ventajas.

Por otro lado el cuento también refleja el valor del ingenio, que les sirve a los cerditos para librarse definitivamente del lobo cuando creen que no tienen nada que hacer. Una vez más el ingenio vence a la fuerza.

15 feb 2016 04:39 juan

lol

27 may 2015 01:26 juli

y la moraleja el titulo dice con moraleje

28 oct 2014 01:53 Camila

Y la moraleja !? ._.