La Cenicienta, cuento tradicional de princesas

Un cuento infantil con valores para los niños

El cuento de la Cenicienta no solo es uno de los más populares relatos de princesas, sino que además es un cuento que se encuentra en muy distintas culturas, desde oriente a occidente, habiendo centenas de versiones del mismo.

Y es que, aunque los sucesos varían de un cuento a otro, en todos ellos hay una pobre chica que sufre a manos de su madrastra y un hada madrina que hará que cambie su futuro. De hecho, algunas de las más antiguas versiones de este cuento se remontan al Antiguo Egipto. 

La versión más conocida en occidente es la de Charles Perrault, que fue la que tomó Disney para elaborar su conocida película. En este cuento, se enfatizan valores como la bondad de Cenicienta, y además hay unas gotas de magia, un príncipe guapo y un final feliz, como en otros muchos cuentos infantiles. 

En conmishijos.com podrás leer la versión corta de La Cenicienta, un cuento tradicional de princesas que aun hoy encanta a los niños.

Leer +: Cuento de Cenicienta en inglés para niños

Cuento corto de princesas: La Cenicienta

Cenicienta, cuento corto para niños

Había una vez una bella joven que, después de quedarse huérfana de padre y madre, tuvo que vivir con su madrastra y las dos hijas que tenía esta.

Las tres mujeres eran tan malas y tan egoístas que se volvían cada día más feas y su rostro era el espejo de su oscura alma.

La bella joven en lugar de ser tratada como una hija más, era explotada por todas ellas. Era ella quien hacía todo el trabajo más duro de la casa: cocinaba, fregaba, cortaba leña, encendía la chimenea... 

Así sus vestidos estaban siempre manchados de ceniza, por lo que todos la llamaban Cenicienta.

Un día se empezó a escuchar por todas partes de la ciudad que el príncipe de aquel país había regresado. El rey, muy contento, iba a dar una gran fiesta a la que iba a invitar a todas las jóvenes del reino, con la esperanza de que el príncipe encontrara en una de ellas, la esposa que deseaba.

En la casa de Cenicienta, sus hermanastras empezaban a prepararse para la gran fiesta. Y decían a Cenicienta:

- "Tú, no irás. Te quedarás limpiando la casa y preparando la cena para cuando volvamos".

Y así fue, cuendo llegó el día del baile, Cenicienta vio partir a sus hermanastras al Palacio Real y se puso a llorar porque se sentía muy triste y sola. Pero, de pronto, se le apareció un Hada que le dijo:

- "Querida niña, sécate tus lágrimas porque tú también irás al baile".

Y le dijo Cenicienta:

- "¿Pero cómo si no tengo vestido ni zapatos, ni carruaje para llevarme?".

Cuentos clásico para leer antes de dormir: Cenicienta

Y el hada, con su varita mágica, transformó una calabaza en carruaje, unos ratoncillos en preciosos caballos, y a Cenicienta en una maravillosa joven que mas se parecía a una princesa. Llevaba un bellísimo vestido de vuelo y unos hermozos zapatos de cristal que tintineaban a su paso. Cenicienta se sentía muy feliz pero antes de irse, el hada le avisó:

- Tu irás al baile, pero con una condición: cuando el reloj del Palacio dé las doce campanadas, tendrás que volver enseguida porque el hechizo se acabará.

Hermosa e ilusionada, Cenicienta llegó al Palacio. Y cuando entró al salón de baile, todos se pararon para mirarla, era la joven más bella que habián visto jamás. El príncipe se quedó enamorado de su belleza de inmediato y bailó con ella toda la noche.

Pero, al cabo de algunas horas, el reloj del Palacio empezó a sonar y Cenicienta recordó las palabras del hada y se despidió del príncipe, cruzó el salón, bajó la escalinata y entró en el carruaje en dirección a su casa.

Con las prisas, Cenicienta perdió uno de sus zapatos de cristal que el príncipe recogió sin entender por qué había salido corriendo del baile.

Al día siguiente, el príncipe que no se podía quitar de la cabeza a Cenicienta y se sentía llenod e amor, ordenó a los guardias que encontrara la señorita que pudiera calzar el zapato. Así los guardias, comenzaron un largo recorrido buscando a la dueña del zapato. Recorrieron todo el reino sin que pareciera haber rastro de ella.

Todas las doncellas probaron el zapato pero a nadie le sirvió. Al fin llegaron a la casa de Cenicienta. Sus hermanastras corrieron a intentar calzarse aquel delicado zapato de cristal, pero sus enormes pies no entraron en él por más que insistieron. Cuando los guardias iban a abandonar la casa, se dieron cuenta que Cenicienta observaba tras una puerta y quisieron probarle a ella el zapato a pesar de las quejas de la madrastra y las hermanastras. Y, cuando Cenicienta acercó su pie al zapato, este encajó a la perfección. 

¡Las malvadas hermanastras y la horrible madrastra no podían creerlo! Pero antes de que pudieran decir nada, Cenicienta ya estaba partiendo a Palacio junto a los guardias.

Y fue así como Cenicienta volvió a encontrarse con el príncipe, se casaron, y vivieron muy felices.

Cuento infantil de la cenicienta

Y colorín colorado... ¡este cuento se ha acabado!

Ejercicios de comprensión lectora del cuento de Cenicienta

¿Cuántas hermanastras tenía Cenicienta?

¿Cómo trataban la madrastra y hermanastras a Cenicienta?

¿Por qué aquella joven recibió el nombre de Cenicienta?

¿Cómo consiguió ir al baile?

¿A qué hora se rompería el hechizo del hada?

¿Qué perdió Cenicienta en el baile?

Anatol Lapifia

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Comentarios (3)

17 jun 2016 04:14 feña cool

me gustan estos cuentos

25 jul 2015 23:01 anlly

aaaa este cuento me guesta

31 jul 2014 20:01 elsa

este cuento es bello y hermoso