El motivo por el que cada vez más familias deciden silenciar el grupo de WhatsApp del colegio

Un problema que podría afectar a nuestros hijos


Publicado por Patricia Fernández, bloguera y periodista
Creado: 20 de octubre de 2026 11:39 | Modificado: 20 de octubre de 2026 11:56


Son las seis de la tarde y aparece el mensaje.

"¿Alguien sabe qué ejercicios hay que hacer de Matemáticas?"

A los pocos segundos llega una foto de la agenda. Después otra madre aclara que también había que estudiar Naturales. Alguien recuerda que mañana deben llevar cartulina y otro padre pregunta qué páginas entran en el examen.

Problema resuelto.

Solo que quien lo ha resuelto no ha sido el niño.

PUBLICIDAD

grupos de whatsapp de padres

Cuando los padres se convierten en la agenda de la clase

Los grupos de WhatsApp escolares pueden ser extraordinariamente útiles. Permiten avisar de una reunión, aclarar información general o comunicar un cambio inesperado.

El problema aparece cuando se transforman en una especie de central de rescate permanente.

"Mi hijo no apuntó los deberes, ¿me los pasáis?"

"Se ha dejado el libro, ¿alguien me manda las páginas?"

PUBLICIDAD

"¿Qué había que llevar mañana?"

Son mensajes aparentemente inocentes. El problema surge cuando se convierten en rutina.

ANPE lleva años recomendando expresamente que estos grupos no se utilicen como la agenda diaria de los hijos. Sonia García, vicepresidenta del sindicato, explica que los padres no deberían asumir responsabilidades que corresponden a los alumnos.

Y aquí aparece una contradicción interesante.

Queremos niños responsables, pero cuando olvidan apuntar algo lo averiguamos nosotros. Queremos que aprendan a organizarse, pero estamos pendientes de cada examen, ficha y material desde nuestro teléfono.

El olvido también forma parte de aprender

Llegar un día sin un ejercicio puede resultar incómodo. Tener que preguntar al profesor qué había que llevar o reconocer que no se apuntaron los deberes tampoco es agradable.

PUBLICIDAD

Pero precisamente esas pequeñas situaciones permiten aprender algo que ningún grupo de WhatsApp puede enseñar por ellos: hacerse cargo de las propias obligaciones.

Eso no significa abandonar a un niño que necesita ayuda. La autonomía se adquiere progresivamente y depende mucho de la edad.

Pero existe una diferencia entre acompañar y anticiparse continuamente a cualquier pequeño problema.

Ellos desconectan del colegio; nosotros seguimos conectados

Hay además otra cara de estos grupos: la carga mental que generan en las propias familias.

Cincuenta mensajes pendientes. Fotografías de deberes. Preguntas sobre exámenes. Conversaciones que se desvían. Comparaciones entre niños. Dudas que quizá podrían haberse resuelto al día siguiente en clase.

Estos grupos pueden resultar útiles para resolver cuestiones concretas, pero también pueden convertirse en una fuente de estrés, presión, comparaciones y dependencia cuando el volumen de mensajes aumenta.

Quizá deberíamos preguntarnos: ¿por qué algunos padres sabemos mejor que nuestros hijos qué deben llevar mañana al colegio?

¿Podemos salir del grupo sin que nuestros hijos se queden aislados?

Este es probablemente el mayor miedo.

"Si salgo, no me enteraré de nada".

Pero las comunicaciones importantes del centro deberían llegar mediante sus canales oficiales. De hecho, una de las recomendaciones de ANPE es precisamente utilizar esos cauces para las comunicaciones con el colegio y reservar el chat para cuestiones que afecten al conjunto de la clase.

Tampoco es obligatorio marcharse. Se puede silenciar el grupo, consultarlo una vez al día, dejar de responder a peticiones de deberes o acordar unas normas básicas de utilización.

Y si alguien decide abandonarlo, puede explicarlo con absoluta normalidad: prefiere consultar las comunicaciones oficiales y fomentar que su hijo gestione sus obligaciones escolares.

Después llega la parte más difícil.

Confiar en que nuestro hijo pregunte, recuerde, se equivoque y, alguna vez, también se olvide.

Porque quizá el verdadero problema de los grupos de WhatsApp del colegio no sea que existan.

Es que, casi sin darnos cuenta, podemos acabar asistiendo nosotros a clase desde el móvil.

 

Bibliografía

  • Longo, Ana M. "Grupos de WhatsApp del cole: ¿aliados de las familias o fuente de estrés?". El País, Mamas & Papas, 24 de septiembre de 2025.
  • ANPE. Decálogo de recomendaciones para el buen uso de los grupos de WhatsApp de padres y madres.

 

PUBLICIDAD

Artículos relacionados

Comentarios

¡Sé el primero en comentar!