La bebida para estudiar y que puede conseguir justo lo contrario

Más energía no siempre significa más concentración


Publicado por Patricia Fernández, bloguera y periodista
Creado: 7 de octubre de 2026 14:26 | Modificado: 7 de octubre de 2026 14:36


Examen al día siguiente. Apuntes abiertos. Son casi las once de la noche y todavía queda medio tema.

Cuando se acerca un examen y todavía queda mucho por estudiar, algunos adolescentes recurren a una solución que parece perfecta: una bebida que promete mantenerlos despiertos, despejados y con energía durante unas horas más. La toman mientras repasan apuntes, preparan un trabajo o intentan alargar la noche convencidos de que así podrán concentrarse mejor y aprovechar más el tiempo.

las bebidas para estudiar

Las bebidas energéticas se han convertido para algunos adolescentes en una especie de atajo para estudiar más horas, mantenerse despiertos o combatir el cansancio. Y es fácil entender por qué: la cafeína puede aumentar temporalmente el estado de alerta y reducir la sensación de sueño.

El problema es lo que ocurre después.

PUBLICIDAD

Porque esa lata que parece ayudar a estudiar puede acabar afectando al sueño, aumentando el nerviosismo y haciendo que al día siguiente la concentración sea todavía peor.

Una sola lata puede contener mucha más cafeína de lo que parece

En mayo de 2026, la OCU revisó 71 bebidas energéticas y encontró 60 latas de 500 ml que igualaban o superaban los 150 mg de cafeína. Para un adolescente de unos 50 kilos, esa cantidad alcanza el nivel de 3 mg de cafeína por kilo de peso que la EFSA utiliza como referencia de seguridad para niños y adolescentes.

Además, la AESAN recomienda evitar el consumo de bebidas energéticas en niños y adolescentes y recuerda que cantidades más bajas de cafeína ya pueden afectar al sueño.

Y no estamos hablando de un consumo anecdótico. Según la encuesta ESTUDES 2025, el 38,4% de los estudiantes españoles de entre 14 y 18 años había consumido bebidas energéticas durante el último mes.

Estreno recomendado


El círculo que puede empezar la noche antes del examen

PUBLICIDAD

Aquí está la paradoja.

Un adolescente toma cafeína porque tiene sueño. Aguanta despierto más tiempo. Se acuesta más tarde o duerme peor. Al día siguiente está más cansado y vuelve a necesitar algo que le mantenga despierto.

Y así puede empezar un círculo poco útil para estudiar.

La cafeína puede interferir con la duración y la calidad del sueño, y el exceso también puede relacionarse con nerviosismo, ansiedad y alteraciones del comportamiento.

Precisamente lo contrario de lo que necesita un cerebro que intenta aprender, recordar y enfrentarse a un examen.

Porque estudiar más horas no sirve necesariamente de mucho si esas horas se están robando al sueño.

No son simplemente "refrescos fuertes"

PUBLICIDAD

Este es otro de los problemas: su apariencia.

Se venden en latas llamativas, saben como un refresco y forman parte del paisaje habitual de supermercados y tiendas. Eso puede hacer que los adolescentes -y también algunos padres- resten importancia a la cantidad de cafeína que contienen.

De hecho, el debate regulatorio ha dado un paso más en 2026. El Gobierno ha sometido a consulta pública un anteproyecto que plantea prohibir su venta a menores de 16 años y también a menores de 18 cuando superen los 32 mg de cafeína por cada 100 ml.

Además, desde 2025 los centros educativos españoles no pueden vender productos envasados con más de 15 mg de cafeína por cada 100 ml.

Qué pueden hacer los padres

Prohibir sin explicar suele funcionar regular con adolescentes.

Puede ser más útil preguntar por qué la toma. ¿Necesita aguantar porque ha empezado a estudiardemasiado tarde? ¿Duerme poco? ¿La usa porque sus amigos también lo hacen? ¿Piensa que realmente mejora su rendimiento?

Y después poner una idea sencilla encima de la mesa: sentirse más despierto no significa necesariamente aprender mejor.

Si para estudiar necesita una lata que le permita quitarle horas al sueño, quizá el problema no está en la bebida.

Está en cómo está estudiando.

Porque, a veces, aquello que parece mantenerles despiertos para el examen puede ser justo lo que hace que lleguen al día siguiente más cansados, más nerviosos y menos preparados.

 

 

Bibliografía

  • OCU. Bebidas energéticas: cafeína en lata, 2026.
  • OCU. OCU detecta 60 latas de medio litro con al menos 150 mg de cafeína, 2026.
  • AESAN. Recomendaciones sobre el consumo de bebidas energéticas.
  • AESAN. Anteproyecto de ley para regular el acceso de menores a bebidas con alto contenido en cafeína, 2026.
  • Ministerio de Sanidad. ESTUDES 2025.
  • EFSA. Cafeína: ingestas consideradas seguras.

 

PUBLICIDAD

Artículos relacionados

Comentarios

¡Sé el primero en comentar!