Fábula de Hartzenbusch para niños sobre la humildad: El aristócrata y el ciego

La importancia de valorar nuestros propios méritos


Publicado por Patricia Fernández, bloguera y periodista
Creado: 24 de junio de 2026 09:07 | Modificado: 24 de junio de 2026 09:16


 A veces escuchamos a personas presumir de los logros de su familia, de sus antepasados o de cosas que consiguieron otros antes que ellas. Sin embargo, lo que realmente importa no es lo que hicieron nuestros abuelos o bisabuelos, sino cómo actuamos nosotros cada día. La fábula El aristócrata y el ciego, escrita por el autor español Juan Eugenio Hartzenbusch, nos ofrece una ingeniosa lección sobre la humildad y el valor de las propias acciones.

¿Quién fue Hartzenbusch?

Juan Eugenio Hartzenbusch fue un escritor español del siglo XIX que destacó por sus obras de teatro, poemas y fábulas. Muchas de sus historias utilizaban el humor y la ironía para transmitir enseñanzas morales de forma sencilla y fácil de recordar.

Sus fábulassuelen presentar conversaciones breves entre personajes que, a través de sus palabras, muestran defectos o virtudes humanas. Después aparece una moraleja que invita a reflexionar sobre el comportamiento de las personas.

El aristócrata y el ciego es una de sus composiciones más conocidas y sigue siendo una lectura muy útil para trabajar valores con los niños.

fábula de El ciego y el aristócrata

La fábula para niños de El aristócrata y el ciego

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Cuenta la historia que un día un aristócrata paseaba por una plaza mientras conversaba con un hombre ciego.

El aristócrata era una persona muy orgullosa de su familia.

Le gustaba hablar de sus antepasados y contar las hazañas que habían realizado generaciones atrás.

Mientras caminaban, comenzó a presumir.

-Todos mis ascendientes fueron héroes -dijo con satisfacción-. Mis abuelos y mis bisabuelos realizaron grandes hazañas.

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El hombre ciego escuchó con atención.

No parecía impresionado.

Simplemente permaneció en silencio durante unos instantes.

Después respondió con tranquilidad:

-No lo dudo.

El aristócrata sonrió.

Pensó que el ciego admiraba a su familia.

Pero entonces el hombre añadió:

-Yo nací sin vista, pero mis padres sí podían ver.

Aquella respuesta sorprendió al aristócrata.

No entendía qué quería decir.

Entonces el ciego concluyó con una frase que contenía una gran lección:

-No se envanezca de su ilustre raza quien pudo ser melón y es calabaza.

El aristócrata comprendió que el ciego no estaba hablando de sus antepasados, sino de él mismo.

Lo importante no era que sus familiares hubieran sido héroes.

La verdadera pregunta era qué estaba haciendo él con su propia vida.

¿Qué significa esta fábula de Hartzenbusch?

A primera vista, la respuesta del ciego puede parecer divertida o incluso extraña.

Sin embargo, encierra una reflexión muy profunda.

El aristócrata estaba orgulloso de algo que él no había conseguido personalmente.

Los méritos pertenecían a sus antepasados. Él simplemente había nacido en esa familia.

El ciego le recuerda que lo verdaderamente importante son nuestras propias acciones.

De poco sirve presumir de lo que lograron otros si nosotros no hacemos nada destacable.

La comparación entre el melón y la calabaza utiliza el humor para expresar esta idea. Aunque ambos son frutos parecidos, la expresión sugiere que alguien no ha estado a la altura de quienes le precedieron.

Un valor importante: la humildad

La principal enseñanza de esta fábula es la humildad.

Ser humilde no significa pensar que valemos menos que los demás.

Significa reconocer nuestras cualidades sin sentirnos superiores y sin despreciar a otras personas.

Las personas humildes saben que los logros deben demostrarse con hechos y no con palabras.

Además, entienden que cada individuo es responsable de construir su propio camino.

No importa si alguien procede de una familia famosa, rica o importante.


Lo que realmente cuenta es cómo actúa cada día.

Moraleja de la fábula

Presumir de los logros de nuestros antepasados no tiene sentido si no nos esforzamos por construir nuestros propios méritos. Lo que realmente importa es lo que hacemos nosotros mismos.

Preguntas de comprensión lectora

  1. ¿De qué presumía el aristócrata?
  2. ¿Qué respondió el hombre ciego?
  3. ¿Por qué el aristócrata se sorprendió?
  4. ¿Qué significa la comparación entre el melón y la calabaza?
  5. ¿Cuál es el valor principal que enseña esta historia?
  6. ¿Por qué es importante construir nuestros propios logros?
  7. ¿Qué diferencia existe entre admirar a nuestros antepasados y presumir de ellos?
  8. ¿Cuál es la moraleja de la fábula?

 

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