Consejos para tratar la astenia primaveral en los niños

¿Cómo les afecta la llegada de la primavera?

La astenia primaveral afecta también a los niños y puede dificultar sus relaciones sociales, así como académicas, durante los meses de primavera.

Con la llegada de la primavera y las horas del día se igualan con las de la noche. Durante los próximos meses la luz y el sol se convertirán en elementos que nos acompañarán en nuestras actividades cotidianas. Estos cambios tanto en el clima como en los horarios y hábitos de vida producen en algunos de nosotros y en nuestros hijos sentimientos de nostalgia, tristeza o apatía, síntomas de lo que conocemos con el nombre de astenia primaveral.  

El aumento de las horas de luz afecta a los ritmos circadianos (que son mentales, conductuales y físicos), trastocándolos sobre todo por una menor producción de betaendorfina (hormona que actúa como moderadora de dolor, reduciendo la trasmisión de los estímulos sensoriales), hasta que el cuerpo se acostumbra a los cambios de luz y temperatura.

  • Los cambios en el ciclo luz-oscuridad  influyen en nuestras hormonas vinculadas con el sueño, apatía y cansancio.
  • Los cambios en el clima, especialmente si son bruscos (el calor aparece muy pronto y  se une a oscilaciones en la presión atmosférica) desencadenan sensaciones de fatiga y tristeza.
  • En los niños encontramos cansancio, apatía, dificultad para dormir e inapetencia. Su organismo no entiende el motivo por el que tiene que acostarse de día.

¿Cómo nos afecta la primavera a los adultos?

Este trastorno se manifiesta de forma diferente de unas personas a otras, siendo más  vulnerables aquellas que están sometidas a un estrés constante o se encuentran en un estado levemente depresivo;  lo más característico de la astenia es sensación de tristeza, pocas ganas de hacer cosas, cansancio o fatiga especialmente por la mañana, dolor de cabeza, dolores musculares y en las articulaciones, alteraciones digestivas, dificultades para concentrarse, sueño, inapetencia o necesidad de tomar dulces. Este decaimiento en el estado de ánimo provoca una disminución de nuestras defensas, por lo que estamos más propensos a sufrir una enfermedad. 

¿Qué podemos hacer los adultos para cuidarnos? 

  • Equilibra todas las facetas de tu vida dedicándolas el tiempo necesario: ten en cuenta tus dimensiones afectiva, familiar, intelectual, social y profesional, reflexionando sobre las que más te llenan; esfuérzate por desconectar de los problemas laborales pues suponen las principales causas  de estrés y fatiga. Aprende a disfrutar de los pequeños placeres diarios.

  • Respira y despeja tu mente, dedícate unos momentos  de descanso para reponer energía, leyendo aquel libro para el que nunca tienes tiempo, escuchando tu disco favorito con tu bebida refrescante preferida, recibiendo un masaje…

  • Ten en cuenta a los demás. Salir de uno mismo y ver lo que hay fuera ayuda a olvidar los problemas, o al menos darles la dimensión adecuada, mientras se es útil a otras personas.

  • Junto con una sana disciplina, sé amable contigo mismo. Durante estos días trata de dedicarte a tareas que no te exijan un esfuerzo especial, potenciando tus aspectos positivos sin necesidad de llegar a utilizar al cien por cien tu mente o tu cuerpo.

 

Recomendaciones para afrontar la astenia primaveral 

  1. Practicar ejercicios de relajación y respetar las horas de sueño
  2. Hacer ejercicio físico moderado.
  3.  Llevar una dieta equilibrada y saludable.
  4. Aumentar el consumo de frutas y verduras y de alimentos energéticos (plátanos, dátiles, legumbres...).
  5. Utilizar complementos vitamínicos como la jalea real. 

¿Cómo tratar la astenia primaveral en los niños?

Algunos consejos: 

  1. Cuidar su sueño y descansar acostándose un poquito antes de lo habitual. Los niveles de cortisol (hormona del estrés) se reducen enormemente después de un buen descanso y, al contrario, cuando se duerme menos de lo que se debe, estos aumentan.

  2. Seguir una dieta equilibrada. Podemos aumentar la proporción de cereales, pescados, frutas y verduras en el menú para mejorar la producción de la serotonina, también conocida como hormona del humor. Es necesario también un desayuno completo y una hidratación adecuada.

  3. Realizar ejercicio físico. El ejercicio físico supone una liberación de dopamina (centro de la motivación y de la recompensa) así como de endorfinas (vinculadas a la felicidad y al placer). Salir al parque le ayudará habituarse al sol y liberará estrés.

  4. Complementar su dieta con vitaminas como la jalea real para regular sus biorritmos.

  5. Armarse de paciencia y comprensión. Si los síntomas persisten más de tres semanas tras el comienzo de la primavera, conviene programar una visita al médico.

 Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga
www.roaeducacion.com
roaeducacion.wordpress.com

 

Conoce las revistas para niños de Bayard

Artículos relacionados

Comentarios

¡Sé el primero en comentar!