Las vacaciones de los niños

Las vacaciones de los niños

Los tres meses de vacaciones del colegio entran en conflicto con los escasos días libres que tenemos los adultos

Este ha sido el primer año de colegio de Jorge, esto significa que está de vacaciones desde mediados de junio y que no volverá hasta mediados de septiembre. Las vacaciones son algo genial cuando eres estudiante, pero cuando eres padre, te vuelves loco para cuadrar todo el tiempo libre que tienen ellos y las escasas vacaciones que tienes tu.

Este año no le he apuntado a ningún campamento urbano. Mi suegra se ofreció a cuidarle por las mañanas, ya que por las tardes, la bendita jornada de verano me permite estar con los niños.

Sin embargo, mis suegros se juntan en casa durante todo el mes de julio con mi hijo el mayor, de casi 4 años, mi hijo el pequeño de 10 meses y la bisabuela, de 90 años. Vamos, que no tienen ni un segundo de aburrimiento, ni tampoco de descanso. Como ellos y la tecnología no se han presentado todavía, puedo comentaros que mi marido y yo tenemos intención de regalarles un viajazo en cuanto les liberemos de tanta tarea.

Esta mañana salíamos de casa cuando todavía estaban poniendo las calles, y mi hijo, somnoliento en el asiento de atrás del coche me decía “mamá, yo quiero ir al cole, lo echo de menos”. Espero que dentro de unos años, me siga diciendo lo mismo, aunque no sé por qué, lo dudo... Y es que, en definitiva, aunque Jorge adora a sus abuelos, en esta etapa de su vida en la que el colegio es amigos y juegos, prefiere pasar la mañana entre niños de su edad y divertidas actividades.


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