Cuando llega la primera menstruación. Lo que las niñas necesitan saber
Información clara, palabras cuidadosas y adultos que acompañan sin dramatizar
Publicado por Patricia Fernández, bloguera y periodista
Creado: 13 de enero de 2026 10:45 | Modificado: 26 de enero de 2026 11:31
La primera menstruación no suele llegar con un manual de instrucciones. A veces aparece de golpe, otras se anuncian con dudas, miedos o silencios incómodos. Para muchas niñas, no es solo un cambio físico: es una experiencia emocional que marca. Saber qué ocurre es importante. Pero saber qué escuchar lo es aún más.

Índice
1. La primera menstruación. Qué es y por qué llega2. Lo que las niñas necesitan saber
3. Más allá del cuerpo: lo que sienten
4. Acompañar sin invadir, el equilibrio difícil
5. Frases que ayudan a acompañar la primera menstruación
6. Frases que no ayudan, aunque se digan con buena intención
7. El colegio, los amigos y el miedo a mancharse
8. Productos menstruales: información sin imposiciones
9. Una conversación que no debería acabar el primer día
10. Lo que recordarán serán las palabras
La primera menstruación. Qué es y por qué llega
La primera menstruación, también llamada menarquia, es una señal de que el cuerpo empieza una nueva etapa. No significa que una niña "sea mayor" de repente ni que esté preparada para todo lo que asociamos al mundo adulto. Significa, simplemente, que su cuerpo está madurando.
Suele aparecer entre los 9 y los 14 años, aunque cada niña tiene su propio ritmo. Antes de llegar, es habitual que aparezcan señales: cambios en el pecho, flujo vaginal, crecimiento rápido, cambios de humor o mayor sensibilidad emocional.
Es importante explicar esto con naturalidad. Sin alarmismos. Sin convertirlo en un acontecimiento extraordinario, pero tampoco en algo que se esconde. La regla no debería ser ni un drama ni un secreto.
Lo que las niñas necesitan saber
Cuando llega la primera menstruación, las niñas necesitan información básica, clara y adaptada a su edad. No un discurso largo ni una clase magistral, sino respuestas sencillas a preguntas muy concretas:
Necesitan saber que:
- La sangre es normal y no duele por sí misma
- La regla no aparece siempre igual los primeros meses
- Puede haber molestias, pero no siempre
- No hay una forma "correcta" de vivirla
- No todas las niñas la tienen a la misma edad
- Su cuerpo no está fallando ni haciendo nada raro
Muchas niñas sienten miedo simplemente porque no saben qué está pasando. Y el miedo se reduce muchísimo cuando se nombra lo que ocurre con palabras tranquilas.
Más allá del cuerpo: lo que sienten
La primera menstruación no solo se vive en el cuerpo. Se vive en la cabeza y en el corazón.
Algunas niñas se sienten orgullosas. Otras se sienten confundidas. Otras, avergonzadas. Y muchas sienten varias cosas a la vez. Todo eso es normal.
Puede haber vergüenza por mancharse, miedo a que alguien se entere, incomodidad con el propio cuerpo, sensación de pérdida de la infancia, necesidad de intimidadque antes no existía.
Por eso, el acompañamiento emocional es tan importante como la información biológica. No basta con explicar "qué es la regla". Hay que estar disponibles para escuchar cómo la viven.
Acompañar sin invadir, el equilibrio difícil
Uno de los mayores errores de los adultos es convertir la primera menstruación en un evento público: avisar a toda la familia, celebrarlo sin preguntar o hacer comentarios constantes.
A muchas niñas eso les incomoda profundamente.
Acompañar no es exponer. Acompañar es respetar su intimidad, preguntar qué necesita y aceptar que puede querer hablar... o no.
Un simple: "Si en algún momento tienes dudas o te apetece hablar, estoy aquí". suele ser mucho más útil que mil explicaciones forzadas.
Frases que ayudan a acompañar la primera menstruación
Las palabras que decimos en este momento dejan huella. Algunas frases tranquilizan, normalizan y sostienen.
Frases que ayudan:
- "Esto es normal, no hay nada malo en tu cuerpo."
- "Cada niña lo vive de una manera distinta."
- "No tienes que sentirte de ninguna forma concreta."
- "Puedes preguntarme lo que quieras, cuando quieras."
- "No pasa nada si te sientes rara al principio."
- "Tu cuerpo está cambiando, y eso no te obliga a ser mayor de golpe."
Estas frases funcionan porque no juzgan, no etiquetan y no presionan. Acompañan desde el respeto.
Frases que no ayudan, aunque se digan con buena intención
Muchas frases dañinas se dicen sin mala intención. Pero eso no las hace menos incómodas.
Frases que conviene evitar:
- "Ya eres una mujer."
- "Ahora tienes que comportarte de otra manera."
- "Eso no es para tanto."
- "A todas nos ha pasado, acostúmbrate."
- "Ten cuidado ahora con los chicos."
- "No lo digas mucho, que es algo íntimo."
Estas frases pueden generar presión innecesaria, vergüenza, miedo, confusión sobre su identidad, sensación de que hay algo que ocultar.
La menstruación no convierte a una niña en adulta ni debería cargarla de responsabilidades que no le corresponden.
El colegio, los amigos y el miedo a mancharse
Muchas niñas viven la primera regla con miedo a que ocurra en el colegio. El temor a mancharse, a que alguien se ría o a no saber qué hacer es muy común.
Prepararlas para este escenario ayuda mucho:
- Llevar una compresa de repuesto
- Saber a quién acudir si pasa algo
- Entender que los accidentes ocurren
- Y que no son motivo de burla ni vergüenza
Normalizar estas situaciones reduce la ansiedad y les da seguridad.
Productos menstruales: información sin imposiciones
Las niñas necesitan conocer las opciones, no que se les imponga una. Compresas, braguitas menstruales, tampones más adelante... cada opción tiene ventajas y tiempos.
Lo importante es que se sientan cómodas, entiendan cómo usarlos, puedan cambiar de opción si lo necesitan, y no sientan presión por "atreverse" a algo.
La regla no es una prueba de valentía.
Una conversación que no debería acabar el primer día
La primera menstruación no es una charla puntual. Es el inicio de una conversación que se irá ampliando con el tiempo: sobre el cuerpo, las emociones, los ciclos, el autocuidadoy el respeto.
Cuando se habla con naturalidad desde el principio, las niñas aprenden algo fundamental:
que su cuerpo no es un problema y que sus dudas tienen lugar.
Lo que recordarán serán las palabras
Con el tiempo, muchas niñas no recordarán exactamente cómo fue su primera regla. Pero sí recordarán cómo se sintieron. Si se sintieron escuchadas. Si se sintieron avergonzadas. Si se sintieron acompañadas.
La primera menstruación no necesita grandes discursos.
Necesita adultos tranquilos, palabras cuidadosas y un mensaje claro:
"Tu cuerpo está bien. Tú estás bien. Y no estás sola."
Y eso, dicho a tiempo, puede marcar una diferencia enorme.
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