Las 7 señales claras que confirman que las pantallas están afectando a tu hijo

¿Tu hijo está “hipnotizado” por las pantallas? Soluciones para ponerle remedio y no prohibirlas

En la actualidad, los dispositivos digitales, como los móviles, las tablets, los ordenadores y las televisiones, están por todas partes. Ofrecen ventajas educativas para los niños y entretenimiento, entre muchas otras cosas. Pero, si el uso de estos dispositivos se vuelve excesivo o sustituye experiencias fundamentales del desarrollo del niño, como el juego, el sueño o las interacciones humanas, pueden aparecer señales de alerta que merecen atención, ya que pueden convertirse en algo muy perjudicial para el niño o la niña .

La buena noticia es que no hace falta prohibir las pantallaspor completo: con límites sensatos, acompañamiento y alternativas atractivas, puedes ayudar a tu hijo a encontrar un equilibrio saludable, algo que sentará bien a todas las partes.

Estas son 7 señales claras de que el uso excesivo de pantallas podría estar afectando a tu hijo, acompañado de estrategias prácticas para poder corregirlo, sin convertir las pantallas en algo prohibido. Además, hablamos con Carmen Osorio Suárez, periodista y creadora de la web Adictos a la tecnología, quien nos informa, como experta, lo dañino que pueden llegar a ser las pantallas para los niñosmás pequeñosy nos aconsejarácómo actuar en cada momento en caso de que el uso excesivo de las pantallas esté afectado al niño/a.

Uso excesivo de las pantallas

Señales de que las pantallas están afectando a tu hijo

1. Cambios de humor, irritabilidad y enfados en nuestros hijos cuando se corta la pantalla

Muchos niños, que pasan demasiado tiempo ante las pantallas, se muestran más irritables, inquietos o dispersos cuando se les pide dejarlo. Estos cambios de comportamiento pueden parecer simples caprichos, pero a menudo reflejan una dependencia emocional de la pantalla que se manifiesta en forma de frustración, ira o incluso tristeza cuando se limita su uso.

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En este punto, Carmen Osorio pone el foco en el efecto a medio plazo: "Si esos hábitos digitales no son buenos, tendremos a un adolescente dependiente de las pantallas, con todo lo que implica la dependencia o adicción". Y, confirma que: "Pueden ser problemas para conciliar el sueño, irritabilidad, ansiedad, bajo rendimiento académico y problemas para socializar y comunicarse", informa.

Cómo corregirlo sin prohibirlo:

  • Antes de apagar la pantalla, haz transiciones suaves; por ejemplo, aviso con tiempo: 5 minutos para terminar.
  • Ofrecer actividades atractivas inmediatamente después puede ser una gran solución:  realizar deportes, juegos creativos, de mesa, lectura en familia...
  • Otra de las alternativas para corregirlo, puede ser mantener una actitud calmada y empática para que no se convierta en un conflicto constante.

2. Dificultades para dormir o sueño irregular

El uso de pantallas, especialmente antes de acostarse, puede afectar al sueño de nuestros hijos, ya que la luz azul emitida por los dispositivos interfiere con la producción de melatonina, la hormona que regula el descanso, según expertos. Esta falta de sueño puede provocar mayor irritabilidad, falta de concentración y mal humor durante el día, pero, sobre todo, por la mañana.

Cómo corregirlo sin prohibirlo:

  • Establece una "zona libre de pantallas" al menos 1 hora antes de dormir. Es una de las soluciones más importantes.
  • Sustituye el tiempo de pantalla nocturno por actividades tranquilas: cuentos, música suave o conversación en familia.

3. La pérdida de interés por otras actividades

Cuando los niños pasan demasiado tiempo frente a una pantalla, a menudo muestran menos interés en actividades que antes disfrutaban, como juegos físicos, actividades creativas, deportes, o lo más importante, jugar con tus hermanos o amigos.

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Cómo corregirlo sin prohibirlo:

  • Introduce actividades offline que sean divertidos y sencillos para niños pequeños, como: juegos de mesa, manualidades, deportes...
  • Fija momentos diurnos sin pantallas, por ejemplo, después del colegio o antes de la cena.
  • Promover que se junte con sus amigos para que pasen tiempo juntos y se olviden de los dispositivos. Apuntarle a extraescolares es otra gran estrategia.

Aquí, Carmen Osorio lo resume con tres momentos "intocables" para cortar el automatismo que pueden generar los dispositivos: "Mi primer consejo es dejar las pantallas de lado durante las comidas, antes de dormir y en momentos de socialización". Y, añade una alternativa muy concreta para equilibrar: "Fomentar alternativas de ocio, en especial el deporte", aseguraba la periodista.

4. Problemas de atención, concentración o impulsividad ante el excesivo uso de las pantallas

El contenido rápido, altamente estimulante o cambiante que se encuentra en muchas aplicaciones, vídeos y juegos digitales puede afectar la capacidad de los niños para concentrarseen tareas más lentas o que requieren atención sostenida, como leer, hacer deberes, estudiar, pensar o jugar sin pantallas.

Cómo corregirlo sin prohibirlo:

  • Introduce tiempos estructurados con descansos activos, alternando tareas sin pantalla con momentos de juego físico.
  • Utiliza rutinas predecibles que ayuden a mejorar la concentración.

5. Socialización empobrecida o aislamiento

El uso prolongado de pantallas puede reducir las oportunidades para interactuar cara a cara, lo que puede limitar el desarrollo de habilidades sociales esenciales como la comunicación, la empatía y la resolución de conflictos en un futuro.

Cómo corregirlo sin prohibirlo:

  • Promueve encuentros con amigos o familiares en espacios fuera de la pantalla.
  • Inicia juegos que impliquen turnos, colaboración y comunicación.
  • Fomenta actividades que requieran interacción física, como deporte, juegos al aire libre, o actividades en grupo para que puedan interactuar.
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Pero, según Osorio, lo principal que hay que saber para ver si tiene solución es: "Si se usan las pantallas para evadir algún problema o por aburrimiento o falta de presencia de adultos; o si ya es un problema de adicción, que necesitarán la ayuda de un profesional"confirmaba la experta.

6. Problemas visuales y malestar físico

Estar durante largos periodos delante de una pantallapuede provocar fatiga ocular, sequedad en los ojos, dolores de cabeza o incluso afectar la postura, según expertos: "La fatiga ocular no tiene consecuencias graves o a largo plazo, pero puede ser irritante y desagradable. Puede cansarte y reducir tu capacidad de concentración".

Cómo corregirlo sin prohibirlo:

  • Ajusta el brillo y la distancia del dispositivo para mayor comodidad.
  • Asegúrate de que haya pausas activas frecuentes (cambios de posición, estiramientos).
  • Programa revisiones oculares regulares para detectar problemas a tiempo.

7. Dificultades en el desarrollo del lenguaje y rendimiento académico

El uso excesivo de pantallas, especialmente cuando sustituye interacciones humanas y tiempo de lectura, puede estar relacionado con dificultades en el desarrollo del lenguaje y, en algunos casos, con menor rendimiento académico, algo que es muy importante para el futuro de los niños.

Cómo corregirlo sin prohibir:

  • Combina el uso de tecnología con actividades en las que participes activamente leer juntos, hablar sobre lo que se ve o se juega, etc.
  • Favorece experiencias en el mundo real que promuevan el aprendizaje y la exploración.

Las pantallas forman parte de la vida moderna que están día y noche en nuestras vidas. Su uso no siempre es negativo: las pantallas pueden ser educativas, conectar con seres queridos y ofrecer entretenimiento. El problema aparece cuando reemplazan experiencias esenciales del desarrollo infantil, como el juego real, la interacción social y el descanso.

¿Pero, cómo podemos distinguir si un niño es adicto a la pantalla o es simplemente una rabieta por un cambio evolutivo? Carmen analiza como distinguir cada caso, según en qué situación: "Depende un poco del contexto en que tengan lugar esos episodios. Desde luego, si suceden cuando toca apagar una pantalla o después, es probable que tengan que ver con ese uso. Si las rabietas se dan también en otros momentos, podrían ser por el momento evolutivo".
Y, como dato muy significativo, la periodista hace hincapié en que hay que recordar a las familias que:  "La Asociación Española de Pediatría recomienda no usar pantallas hasta los seis años, es decir, 0 pantallas hasta ese momento".

Pero, Osorio, afirma para poder saber si un niño es adicto a los dispositivos o no: "Lo cierto es que, si ya no disfruta de actividades que antes le gustaban, si en general está más irritado y usa pantallas con frecuencia, estas podrían ser la causa de esas conductas o estar amplificándolas".

Por ello, la clave no está en prohibir el uso de las pantallas en la infancia, sino en crear límites sensatos,soluciones simples, y que no produzca distanciamiento entre tú y tu hijo. Mediante rutinas equilibradas, actividades compartidas, deporte, entre muchas otras cosas, puedes ayudar a tu niño a desarrollar una relación saludable con la tecnología, disfrutando de sus beneficios sin dejar de crecer, jugar y aprender en el mundo real.

 Santiago Asenjo, redactor de Conmishijos.com

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