Trucos para que los niños aprendan a ahorrar

Así aprenderán los más pequeños la importancia del ahorro.

El momento para comenzar a hablar sobre el dinero con los niños en el entorno de los 5 ó 6 años, cuando se van dando cuenta de que el dinero tiene una utilidad. Una forma habitual de mostrarles que si ahorran pueden conseguir alguna cosa es darles ocasionalmente alguna pequeña moneda de céntimos para que la guarden (procedente de las vueltas de las compras en comercios o restaurantes…) con el fin de que vean, finalmente, que cuando acumulen unas cuantas se pueden comprar algo. Estas monedas se contarán despacito y ellos mismos decidirán en qué se pueden emplear… dejando la puerta abierta  a que si esperan un poco más, si ahorran un poco más, podrán obtener algo mejor.   

   

 ¿Qué significa “convertirnos en ahorradores”?

  • Ser capaces de dar valor a lo que tienen y los límites de los gastos.
  • Aprender el significado del dinero y la responsabilidad de manejarlo mediante actividades cotidianas
  • Tomar conciencia de que el dinero se termina y no es ilimitado
  • Darse cuenta del valor y el precio de las cosas
  • Conocer el valor de cada cosa, no solamente de juguetes sino también de las cuentas del consumo de luz, agua, gas, alimentación…
  • Enseñar a valorar el dinero a largo plazo (hucha, paga periódica…)
  • Enseñarles a diferenciar un capricho de una necesidad real

Dos maneras de comenzar a ahorrar: La hucha y la paga    

LA HUCHA:

Mucho antes de que existieran las cuentas de ahorro en los bancos, y con la idea de guardar monedas para utilizarlas posteriormente, los niños y los no tan niños han utilizado una vasija cerrada, tradicionalmente de barro, con una sola hendidura en la parte superior por donde se echan monedas; estamos refiriéndonos a la hucha o alcancía, que generalmente tiene forma de cerdito y que sigue siendo la imagen del ahorro para los niños, aquello que les recuerda que si ahora “renuncian” a disfrutar inmediatamente de aquello que su dinero puede reportarles en un futuro podrán tener algo mucho mejor que desean. Para ellos, ese “sacrificio” de hoy tendrá una recompensa en el futuro, pero eso sí, tendrán que tener muy clara su decisión puesto que tendrán que romper el cerdito para sacar las monedas y utilizarlas para el fin que han decidido.

Estas huchas o alcancías pueden ser hoy en día de diferentes materiales (metal, plástico, porcelana…) y tener formas muy diversas, (casitas, simples botes, animales), e incluso hay algunas con un simpático mecanismo que introduce la moneda en su fondo simulando de forma graciosa, por ejemplo, que un hipopótamo se come la moneda o que un trenecito se la lleva al fondo de un túnel.  En estos casos no suele ser necesario romperlas para sacar el dinero ahorrado, incluso las más sencillas huchas de plástico y otros materiales hoy en día incorporan una ruedita o casquillo que se puede quitar para extraer las monedas. Sin embargo la idea que subyace es la misma, esto es, el concepto de ahorro para un disfrute o inversión o gasto futuro;  existen curiosísimas colecciones de huchas que reflejan la gran imaginación que desarrollan algunas personas  y que ayuda a hacer más atractiva la idea del ahorro.

 “La Hucha del Cerdito es un Clásico”

El motivo de esta costumbre es que el cerdo es un símbolo de abundancia y prosperidad, debido a que se puede aprovechar en totalidad.

Hace bastante tiempo las familias más pobres de Europa reservaban un cerdo para venderlo si padecían necesidad. Este hecho equivalía a “ahorrar”; de ahí que las primeras huchas cobrasen la forma de este animal como símbolo de ahorro.


- LA PAGA:

Dar una pequeña paga a los niños puede ser una herramienta útil para el aprendizaje de manejar el dinero, la cantidad deberá ser determinada de acuerdo a los gastos que los padres estimen que tendrá el niño. La paga podrá darse vinculándola a alguna tarea especial que realice en el hogar y/o como un regalo, debe tenerse en cuenta que hay tareas dentro del hogar que están sujetas a su responsabilidad como miembro de la familia.

Si los papás nos preguntan podemos decirles que  la paga puede orientarse de diversas formas. Una parte para su caprichos, otra para las aportaciones en las que el niño participe (un regalito para la abuela o para el primo cuando llegue su cumpleaños), y la última parte para ahorrar y conseguir aquel juguete que tanto desea. Pueden utilizar sobrecitos para repartirla.

En muchas ocasiones los amigos del niño ejercerán presión para que él sienta deseos de tener determinados juguetes, a veces los padres podrán comprárselos, otras veces no. La escasez de dinero, el hecho de ser un juguete poco recomendable, la necesidad de marcar límites… sea cual sea la razón, siempre el niño debe conocer los motivos reales de la negación de su compra. En caso de tratarse de falta de dinero es conveniente que sepa que se necesita ese dinero para otras cosas (para comprar comida, pagar los recibos…). No obstante puede satisfacer su deseo con esfuerzo y responsabilidad, los papás le sugerirán  ahorrar, le darán oportunidad de hacer tareas sencillas extras para incrementar sus ahorros, le prestarán una parte del dinero…

Consejos para aprender a ahorrar

  1. Dado que ahorrar no es solo agrupar monedas, sino también gastar menos, incidiremos en la necesidad de cerrar el grifo cuando nos lavamos los dientes (para ahorrar agua) o de cerrar el interruptor de la luz cuando salimos de la habitación (para ahorrar en la factura de la luz). Se les puede explicar que tanto el agua  y la luz cuestan dinero, y que no gastando más de lo necesario, se ahorra para tener dinero para otras cosas.

  2. Contarles que tienen abierta una libreta de ahorro en la que cada mes se ingresa una pequeña cantidad para que cuando sean mayores puedan hacer un curso en el extranjero, por ejemplo.

  3. Enseñarles un extracto de cuenta donde aparezca algún gasto realizado con ellos y explicarles que aquello que se pagó con la tarjeta (que parece algo gratis) ahora aparece  apuntado en el papel del banco y es un dinero que ya no está. Puede referirse a un pago por una comida en un restaurante, o en el zoo, o en el parque de atracciones… algo que recuerden fácilmente.

Una idea para comentar a las familias

“Cuando salimos de compras los niños suelen pedir siempre que les compremos algo. Antes de salir de casa se puede decidir si ese día determinado se puede comprar algo o solo mirar. Cuando sea el día de comprar, llevaremos el dinero ya estipulado para que él decida qué quiere y cuando sea el día de mirar se dará cuenta de que por mucho que pida no va a conseguir nada” (“Consejos de Padres a padres”) Tom McMahon Ed. Martínez Roca.

Ana Roa, pedagoga y  psicopedagoga
www.roaeducacion.com
https://roaeducacion.wordpress.com/

Conoce las revistas para niños de Bayard

Artículos relacionados

Comentarios

¡Sé el primero en comentar!