Obra de teatro para niños de Roald Dahl: Matilda

Teatro para enseñar el valor de la valentía moral y el amor por la lectura


Publicado por Patricia Fernández, bloguera y periodista
Creado: 11 de marzo de 2026 12:25 | Modificado: 11 de marzo de 2026 12:44


Roald Dahl es uno de esos autores que entienden a la infancia como pocos. Sus historias suelen mezclar humor, imaginación y un punto de "rebeldía justa", esa que muchos niños sienten cuando algo es claramente injusto, pero los adultos miran hacia otro lado. En Matilda (publicada en 1988), Dahl creó a una protagonista inolvidable: una niña brillante, lectora voraz y sensible, que crece en un entorno donde no la valoran como merece. Su familia la desprecia, su colegio está dominado por el miedo y, aun así, Matildano se convierte en alguien cruel: se convierte en alguien valiente.

Adaptar Matilda al teatro escolar funciona especialmente bien porque permite repartir papeles, crear escenas cortas, incluir humor y, al mismo tiempo, trabajar valores de forma muy clara. Esta obra teatralizada se centra en dos aprendizajes fundamentales: la valentía moral (atreverse a hacer lo correcto, aunque dé miedo) y el amor por la lectura como refugio, herramienta y fuerza interior. También aparece otro valor de fondo: la justicia, entendida como proteger a quien no puede defenderse y poner límites al abuso de poder.

Aquí tienes un guion de teatro adaptado para niños, inspirado en los elementos esenciales de la historia original: la familia Wormwood, la señorita Honey, la temida directora Tronchatoro, el poder de los libros y la inteligencia como forma de resistencia.

Obra de teatro infantil: Matilda

Guion de obra de teatro infantil - Matilda (adaptación escolar)

Personajes

  • Narrador/a
  • Matilda
  • Sr. Wormwood (padre)
  • Sra. Wormwood (madre)
  • Michael (hermano)
  • Señorita Honey
  • Tronchatoro (directora)
  • Bibliotecaria (o voz)
  • Lavender (amiga)
  • Alumnos/as (coro)
  • Padre/Madre de alumnos (opcional)

Escenografía simple

  • Casa (una mesa), biblioteca (cartel), aula (pupitres), despacho de Tronchatoro (silla grande).
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Escena 1: Matilda descubre los libros

Narrador/a:
Matilda era una niña pequeña, pero su cabeza estaba llena de preguntas enormes.

Matilda (mirando un libro):
¿De verdad aquí dentro caben mundos enteros?

Sr. Wormwood (sin mirar):
¡Deja eso! Los libros son tonterías. Mira la tele.

Matilda:
Pero... me gusta leer.

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Sra. Wormwood (arreglándose):
Leer arruga la cara, cariño. Mejor aprende a bailar.

Michael:
¿Y si me lees algo?
(Se encoge de hombros.)
Bah, da igual.

Narrador/a:
Matilda no discutía. Simplemente... buscaba un lugar donde sí la escucharan.

(Entra Bibliotecaria.)

Bibliotecaria:
Hola, pequeña. ¿Qué buscas?

Matilda:
Algo que me haga sentir... más grande por dentro.

Bibliotecaria (sonríe):
Entonces ven. Aquí tienes historias. Y cada historia es una puerta.

 

Escena 2: El colegio y la señorita Honey

Narrador/a:
Cuando Matilda empezó el colegio, conoció a alguien que sí veía lo especial que era.

Señorita Honey:
Buenos días, clase. ¿Cómo os sentís hoy?

Alumnos/as (coro):
¡Bien!

Matilda (tímida):
Yo... tengo ganas de aprender.

Señorita Honey (amable):
Eso es un regalo. ¿Te gustan los libros?

Matilda:
Mucho.

Señorita Honey:
Entonces seremos un buen equipo, Matilda.

(Entra Lavender.)

Lavender:
Ten cuidado. Aquí manda Tronchatoro.

Matilda:
¿Quién?

Lavender (susurra):
La directora. Da miedo de verdad.

 

Escena 3: Aparición de Tronchatoro

(Golpe fuerte. Entra Tronchatoro.)

Tronchatoro:
¡Silencio! ¡Los niños son un problema que hay que controlar!

Alumnos/as (murmuran asustados):
...

Tronchatoro (pasea):
Aquí se viene a obedecer. ¡Ni risas, ni tonterías, ni imaginación!

Señorita Honey (con respeto):
Directora, los niños aprenden mejor con...

Tronchatoro (corta):
¡Con disciplina!
(Señala.)
Tú, ¿cómo te llamas?

Matilda:
Matilda Wormwood.

Tronchatoro:
Wormwood... ¡Ya me suena a lío!

Narrador/a:
A Matilda le temblaban las piernas, pero no quería vivir con miedo.

 

Escena 4: Matilda y la valentía moral

(Aula. Matilda y Lavender.)

Lavender:
Tronchatoro humilla a todos. Nadie puede con ella.

Matilda:
No es justo.

Lavender:
La justicia aquí no existe.

Matilda (decidida):
Entonces alguien tendrá que traerla de vuelta.

Narrador/a:
Matilda no quería vengarse por capricho. Quería proteger a los demás.

 

Escena 5: La verdad de la señorita Honey

(Señorita Honey y Matilda, en un rincón.)

Señorita Honey:
Matilda... a veces siento que soy muy pequeña para este mundo.

Matilda:
Usted no es pequeña. Solo le han hecho creer eso.

Señorita Honey (emocionada):
Tronchatoro me quitó mi hogar, mi tranquilidad... todo.

Matilda:
Entonces no es solo una directora gruñona. Es alguien que abusa de su poder.

Señorita Honey:
Y yo... no he sabido defenderme.

Matilda:
Podemos hacerlo juntas.

 

Escena 6: El "milagro" en el despacho

Narrador/a:
Un día, Matilda descubrió algo extraño: cuando se concentraba mucho, ocurrían cosas.

(Despacho. Tronchatoro sentada. Matilda delante.)

Tronchatoro:
¡Confiesa! ¡Algo has hecho!

Matilda (respira hondo):
No he hecho nada malo.

Tronchatoro:
¡Los niños mentís siempre!

Narrador/a:
Matilda miró una tiza. Se concentró. Y la tiza... se movió.

(La tiza "escribe" en el aire o en una pizarra con ayuda del coro.)

Alumnos/as (coro, impresionados):
¡Ohhh!

Tronchatoro (pálida):
¿Q-qué es esto?

Narrador/a:
En la pizarra apareció un mensaje que desenmascaraba su injusticia y la obligaba a irse.

Tronchatoro (temblando):
¡Esto... esto es...!
(Se retira asustada.)
¡Me voy! ¡Me voy!

 

Escena 7: Un final justo

(Aula. Señorita Honey.)

Señorita Honey:
La directora se ha ido. Y... por fin puedo recuperar mi vida.

Matilda (sonríe):
Me alegro.

Sr. Wormwood (entra apresurado):
¡Nos vamos! ¡Rápido! ¡Problemas, problemas!

Matilda (mirando a Honey):
Yo... ¿puedo quedarme con usted?

Señorita Honey (emocionada):
Si tú quieres... yo te elijo.

Narrador/a:
Y Matilda descubrió que la verdadera familia es la que cuida, escucha y respeta.

Alumnos/as (coro):
¡Viva Matilda! ¡Vivan los libros!


 

Matilda. Valentía moral y amor por la lectura 

Esta historia enseña que la inteligencia y la imaginación pueden ser una fuerza protectora. Matilda no usa su talento para humillar, sino para poner límites al abuso. La lectura aparece como un "superpoder" realista: leer da vocabulario para expresar lo que sientes, te enseña a comprender a otros y te ayuda a detectar injusticias. Además, subraya un mensaje importante para el aula: cuando alguien tiene autoridad, debe ejercerla con respeto; y cuando alguien sufre abuso, no está solo si hay adultos y compañeros que se apoyan.

 

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