Entrevista a Victor Dixen, maestro de la fantasía y autor de Agencia Perdido

Una novela para jóvenes que cuenta con gran éxito internacional


Publicado por Alba Caraballo, editora de Conmishijos.com
Creado: 27 de octubre de 2026 14:52 | Modificado: 28 de octubre de 2026 08:55


El escritor francés Victor Dixen, autor de sagas como Phobos y Vampyria, y ganador en dos ocasiones del Grand Prix de l'Imaginaire. El autor abre ahora las puertas de un nuevo universo fantástico con Agencia Perdido. Los últimos recuperadores. Una historia de misterio, monstruos y aventuras que parte de una pregunta aparentemente sencilla: ¿adónde van a parar todas esas cosas que perdemos?

Con motivo de la publicación de la novela en España de la mano de Bayard, hablamos con el autor sobre el origen de la historia, los misteriosos "cocos", los miedos de la infancia, la importancia de aprender a convivir con la pérdida y ese encuentro especial con un libro que puede convertir a un niño o adolescente en lector para toda la vida.

Victor Dixen

¿Cómo surge la idea de crear la historia de Agencia Perdido?

Todo surgió a partir de una pregunta: ¿adónde van a parar las cosas que perdemos a diario? Ese manojo de llaves que creíamos haber guardado en el fondo del bolso, o ese libro que juraríamos haber dejado en la mesita de noche antes de quedarnos dormidos. ¿Y si esos objetos no se hubieran perdido, sino que hubieran sido robados por criaturas surgidas de otro mundo para arrancar fragmentos del nuestro?

Esta historia, Los últimos recuperadores, es la primera entrega de una saga en la que abordo el tema de la pérdida en todas sus facetas: desde los pequeños objetos cotidianos hasta los grandes duelos. Perder a un ser querido no significa estar condenado a olvidarlo. A veces, la pérdida de algo que valorábamos profundamente nos permite abrir los ojos a una nueva dimensión de nuestra existencia y reinventar nuestra vida. También crecemos al aceptar nuestras propias debilidades: eso es lo que mi protagonista, Lucy, irá aprendiendo a lo largo de los volúmenes.

En la novela, descubrimos que algunas cosas no se pierden por casualidad, sino que son robadas por criaturas de otro mundo. ¿Por qué decidiste reinterpretar esta figura universal?

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El tema de los «cocos» surgió de forma natural. En el momento en que imaginé que las cosas y las personas perdidas habían sido robadas, me pregunté: ¿por quién? Y ahí es donde apareció la figura del «coco». Es una criatura que existe en todas las culturas, que se esconde en todas las casas, pero que, por definición, desaparece en el instante en que uno cree verla.

Por eso pertenece a la tradición oral y apenas aparece en la literatura. Vi en ello un desafío: ¡hacer visibles a los «cocos»!

Nueva York ocupa un lugar muy importante en el libro. ¿Por qué elegiste esta ciudad como escenario?

Vivo en Estados Unidos desde hace mucho tiempo y residí durante años en Nueva York antes de mudarme a Washington. Nueva York es un lugar que me fascina, especialmente por su verticalidad: esos rascacielos que parecen elevarse sin límite alguno.

Sin embargo, lo que menos se sabe es que la ciudad de Nueva York también es muy profunda, con un metro que se adentra en las entrañas de la tierra. Son esas profundidades las que he querido explorar en esta novela.

¿A qué públicos se dirige tu novela?

Es una historia dirigida a lectores a partir de los 11 años, pero que puede ser leída a cualquier edad. ¡Basta con volver a creer, mientras dura la lectura, en los monstruos de nuestra infancia y adolescencia!

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Agencia Perdido

¿Qué tema te gustaría que el lector recordara después de cerrar el libro?

Creo que el tema de la pérdida es universal. A veces perdemos objetos, amigos, cosas a las que tenemos apego, y, a pesar de todo, hay que seguir adelante sin desanimarse: esa es la gran lección que Rita Perdido, la directora de la Agencia Perdido, le enseña a Lucy. Creo que es válida para todas las edades.

La historia mezcla aventura, misterio, fantasía... De adolescente, ¿eras un lector que apreciaba este género literario?

Cuando era adolescente, me encantaban todas aquellas historias que me permitían despegarme del «aquí y ahora» para viajar a otros lugares. De hecho, he conservado esa afición ya de adulto. Todavía hoy, me encanta pasar miedo leyendo un libro. Esa es la magia de la lectura: ¡uno puede rozar los peores peligros mientras permanece a buen recaudo y bien calentito en casa!

Agencia Perdido se publica ahora en España. ¿Qué significa para ti este lanzamiento?

Siempre es un gran placer que mis libros se traduzcan a otros idiomas para llegar a nuevos lectores y lectoras. Resulta que tengo parte de mi familia viviendo en Barcelona; es una ciudad muy querida para mí, ¡así que estoy muy feliz de poder presentar en ella esta historia en español!

¿Qué crees que puede encontrar el lector español en esta historia?

Con esta historia he intentado crear un universo que es una mezcla de lo fantástico y lo terrorífico, algo parecido a la atmósfera de la película El laberinto del fauno, de Guillermo del Toro. Me gustaría que, al terminar el libro, el lector se encuentre en este estado de ánimo: que haya experimentado verdaderos escalofríos y que sienta el deseo de seguir explorando el mundo oscuro y fascinante de las mazmorras.

En tu opinión, ¿cuál es la responsabilidad de autores, familias, colegios y editoriales para que la lectura sea un placer y no una obligación?

Basta con un encuentro -entre un adolescente y una historia- para transformar a alguien que no lee en un lector para toda la vida. Al tomar conciencia del formidable poder de evocación de la lectura, se descubre ese gran secreto que todos los lectores conocen: al leer, uno puede vivir mil vidas en una sola. Considero que es responsabilidad de todos los agentes del mundo del libro lograr que ese encuentro tenga lugar.

¿Qué le dirías al lector español para llamar su atención sobre tu novela Agencia Perdido?

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Ahora, es vuestro turno: ¡os invito a abrir las páginas de Agencia Perdido y a adentraros en las mazmorras!

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