Cuando tu hijo pega a su hermano pequeño a escondidas ¿qué puedo hacer?

Una conducta que asusta, pero que puede esconder algo más


Publicado por Patricia Fernández, bloguera y periodista
Creado: 21 de septiembre de 2026 12:58 | Modificado: 21 de septiembre de 2026 13:11


Puede pasar en muchas casas y casi nadie lo cuenta con facilidad. El bebé está en la hamaca, en la cuna o en el suelo. El hermano mayor se acerca, mira si hay alguien cerca y, cuando cree que nadie le ve, le da un manotazo, un empujón o le aprieta demasiado fuerte.

La primera reacción de los padres suele ser de susto, enfado o culpa. ¿Por qué hace eso? ¿Tiene celos? ¿Quiere hacerle daño? ¿Lo hemos hecho mal?

niño pega a su hermano

La respuesta no siempre es sencilla, pero sí hay algo importante: entre los 2 y los 5 años, un niño todavía está aprendiendo a regular sus emociones, controlar impulsos y expresar lo que siente. Y la llegada de un bebé puede remover mucho más de lo que parece.

La Asociación Española de Pediatría explica que los celos entre hermanos son muy frecuentes y que suelen estar relacionados con la sensación de pérdida de afecto, especialmente cuando llega un nuevo bebé a casa. También pueden influir los cambios bruscos en la atención de los padres, las comparaciones o la falta de preparación ante la llegada del hermano.

No siempre es agresividad: a veces es una llamada de atención

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Para un niño pequeño, el bebé puede convertirse en alguien que ha cambiado las reglas de su mundo. Antes tenía más brazos, más miradas, más tiempo, más disponibilidad. Ahora escucha muchas veces: "espera", "ahora no", "cuidado con el bebé", "no hagas ruido", "no le toques así".

Y puede empezar a sentir algo muy difícil de gestionar: quiere al bebé, pero también le molesta. Le da curiosidad, pero también rabia. Quiere acercarse, pero no sabe cómo hacerlo. Quiere recuperar su sitio.

Por eso, pegar cuando nadie le ve puede ser una mezcla de celos, impulsividad, necesidad de atención y prueba de límites. No significa que sea "malo", pero tampoco hay que restarle importancia.

Qué no conviene hacer

El primer impulso puede ser gritar, castigar o decir frases como "eres malo", "no quieres a tu hermano" o "me has decepcionado". Pero esas reacciones pueden aumentar la vergüenza, la rabia o la rivalidad.

Tampoco ayuda repetir todo el día que el bebé es pequeño y hay que quererlo. El niño ya sabe que el bebé ocupa un lugar enorme en casa. Lo que necesita sentir es que él no ha perdido el suyo.

Qué hacer cuando ocurre

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Lo primero es proteger al bebé. Si hay golpes, no conviene dejarles solos juntos, aunque sea "un momento". La supervisión es básica.

Después, hay que poner un límite claro y breve: "No voy a dejar que pegues al bebé". Sin sermones largos, sin humillaciones y sin convertirlo en una escena enorme.

También ayuda enseñarle qué sí puede hacer: tocar suave, traer un pañal, cantar una canción, avisar si el bebé llora o sentarse cerca con un adulto. Se recomienda preparar al hermano mayor, mantener momentos especiales con él y ayudarle a participar de forma segura en el cuidado del bebé para reducir los celos y favorecer el vínculo.

El antídoto: tiempo exclusivo

Un niño pequeño no necesita solo que le digan que le quieren. Necesita comprobarlo. Diez minutos diarios de juego exclusivo, sin móvil, sin bebé y sin interrupciones, pueden tener más efecto que muchas explicaciones.

También conviene evitar comparaciones, no obligarle a "ser mayor" todo el tiempo y permitir que exprese emociones feas sin actuar mal: "Entiendo que a veces te enfades con el bebé, pero no puedes hacerle daño".

Cuándo preocuparse

Conviene pedir ayuda profesional si los golpes son frecuentes, intensos, planificados, si hay mordiscoso intentos de hacer daño, si el niño parece disfrutar del sufrimiento del bebé, si no mejora con límites claros o si aparecen otros cambios importantes: regresiones, tristeza, insomnio, mucha agresividad o rechazo constante.

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La llegada de un hermano puede despertar celos normales. Pero normal no significa que haya que mirar hacia otro lado.

Porque cuando un niño pega a escondidas, quizá no está diciendo "no quiero a mi hermano". Quizá está diciendo, de la única forma torpe que encuentra: "¿seguís viéndome a mí?".

 

Bibliografía

Asociación Española de Pediatría. Celos en los niños... casi normales.

HealthyChildren.org, American Academy of Pediatrics. Cómo preparar a la familia para un nuevo bebé.

 

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