Por qué tus hijos nunca deben quedarse sin recreo

Tiempo de recreo: ¿un capricho o una obligación?

En ocasiones nuestros hijos nos dicen que se siguen quedando “sin recreo”. Conozcamos lo que supone este momento para ellos…

El recreo, el tiempo de juego de los niños y las niñas, no podemos considerarlo como un capricho sino como un periodo de descanso que lleva implícito una serie de factores clave para el desarrollo de los alumnos. En el rato de recreo se liberan energías, se relajan tensiones, se optimiza el rendimiento de la jornada escolar y los niños se relacionan libremente fomentando la socialización.

¿Qué aprenden los niños y niñas en el recreo?

Prioritariamente a crecer como personas y resolver conflictos. Aparecen las normas sociales y la concepción de valores, el juego reglado que marcará las pautas para que cada alumno encuentre su equilibrio aprendiendo de sus propios aciertos y errores. Cuando los niños ganan  y especialmente cuando pierden, experimentan emociones muy diversas, empiezan a poner en práctica los consejos que han recibido de los adultos y se van creando sus propios recursos para ser capaces de dar respuesta a los múltiples estímulos que reciben de sus iguales.

El recreo permite el desarrollo de habilidades sociales, la afectividad, la empatía, desarrollar la imaginación y adoptar diferentes roles en un juego simbólico muy necesario para forjar su personalidad.

Los niños necesitan un tiempo para moverse, para potenciar el desarrollo motor y físico…, el recreo es necesario y deberá formar parte de la jornada escolar… No solo es necesario, podríamos afirmar que es una obligación.

El recreo es un tiempo lectivo y educativo que compone el 10% de la jornada escolar.

¿Qué se pretende conseguir con “el recreo”?

  1. Mejorar las habilidades sociales de los alumnos y alumnas, utilizando el mediador como elemento socializador (compartir juegos y juguetes, superar la timidez)
  2. Participar en juegos y actividades colectivas relacionándose satisfactoriamente con sus iguales.
  3. Aprender a regular y autocontrolar las emociones.
  4. Establecer vínculos afectivos duraderos con sus compañeros de centro.
  5. Programar nuevos encuentros de amistad fuera del colegio para afianzar relaciones.
  6. Aprender a hacer uso significativo de los espacios escolares.
  7. Ofrecer alternativas adecuadas para ocupar el tiempo libre.
  8. Trabajar el conflicto aprendiendo las bases fundamentales del diálogo.
  9. Prevenir conflictos educando en ellos y aportándoles recursos para afrontarlos pacíficamente.
  10. Aprender a aceptar las diferencias sin romper la amistad.
  11. Asumir responsabilidades en los diversos juegos.
  12. Potenciar la participación activa de los alumnos/ as y la toma de decisiones en la convivencia con sus iguales.
  13. Ser conscientes de la diversidad de intereses, necesidades… del alumnado.
  14. Cuidar el espacio exterior y hacer uso correcto del material e instalaciones. 

El recreo: objeto de investigación

Un estudio del Colegio de Medicina Albert Einstein de la Universidad Yeshiva, en Nueva York, confirmó que el recreo mejora el aprendizaje y las relaciones emocionales de los niños, y que además reduce el estrés. A mayor tiempo de recreo, mejor se comportan los niños y más ganas de aprender tienen.

El estudio, publicado en la revista Pediatrics, explica: “Un descanso de 15 minutos o más en el día escolar puede jugar un papel en la mejoría del aprendizaje, el desarrollo social y la salud de los niños en la escuela primaria”

La investigadora principal, Romina Barros, analizó a 11.000 niños de 8 y 9 años dividiéndolos en dos categorías: Los que no tenían ningún recreo o menos de 15 minutos de descanso al día y los que tenían más tiempo de descanso.

Esta investigadora también midió la frecuencia y duración de los ratos de recreo y las relaciones de los niños con sus padres después de la jornada escolar destacando los importantes beneficios que el juego libre implica para las relaciones familiares y el desarrollo de los alumnos.

Por tanto, cuando preguntemos a nuestros hijos ¿qué tal te ha ido hoy en el cole? No podemos dejar pasar por alto el tiempo de recreo, tiempo fundamental para la socialización. 

Los patios inclusivos

Os hablamos de una interesante iniciativa que se está llevando a cabo hace un tiempo gracias al proyecto RED DE PATIOS INCLUSIVOS Y SOSTENIBLES y la participación de toda la comunidad educativa.

“El patio puede convertirse en un elemento clave para la integración de todos los estudiantes, y además su transformación puede ser una oportunidad de trabajo colectivo para unir a toda la comunidad educativa. Sólo hay que tener en cuenta elementos como los siguientes:

  • ¿Son todos los rincones accesibles?: Un primer nivel, y básico, para la inclusión de todo el alumnado es que no existan barreras arquitectónicas que impidan el acceso a todo el espacio a los alumnos y alumnas con movilidad reducida.
  • ¿Hay espacio para diferentes actividades?: Es habitual que la mayor parte del patio lo ocupe una pista pavimentada de fútbol y básquet, que apenas deja espacio a otro tipo de actividades y opciones (arenero, zonas verdes, etc.).
  • ¿Cómo se reparte el espacio según la actividad?: Como consecuencia del gran porcentaje de patio que ocupan las pistas deportivas, los juegos de pelota no siempre dejan lugar a que se pueda jugar a otras cosas o realizar otro tipo de actividades y hacen que solo un grupo reducido de niños y niñas puedan participar.
  • ¿Todos los estudiantes participan en alguna actividad?: En ocasiones es necesario proponer algún tipo de actividades dirigidas que permitan que los niños y niñas más tímidos o con dificultades para relacionarse puedan jugar con el conjunto del grupo.
  • ¿Permite que los niños y niñas tengan contacto con la naturaleza?: Un proyecto para repensar el patio puede incluir criterios también de sostenibilidad y medio ambiente”

Ana Roa, pedagoga y psicopedagoga
www.roaeducacion.com
roaeducacion.wordpress.com

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