Buenos hábitos con inteligencia emocional e inteligencia artificial

Conseguir hacerse un hábito no es tarea fácil, en la niñez y en la edad adulta, lavarse los dientes o acudir al gimnasio. Pero es necesario. La vida se organiza mejor a través de las buenas costumbres por eso es fundamental que los niños las adquieran cuanto antes. Si en el deporte parece claro que no se alcanzará nunca el éxito sin entrenar, en las familias a veces esa filosofía no ha entrado en el aprendizaje escolar. Cuando nació Smartick, sus fundadores tenían claro un objetivo: usar la inteligencia artificial en el aprendizaje de las matemáticas para reforzar, además, la inteligencia emocional. Con un método como Smartick los niños aprenden matemáticas al ritmo exacto que cada uno de ellos precisa, pero, además, se fomenta la constancia, el hábito de estudio y el esfuerzo con sus sesiones de 15 minutos diarios. Algo que, además, viene muy bien en largos periodos de vacaciones en los que se pierde la rutina y hay riesgo de desaprender lo adquirido durante el curso escolar.

¿Cómo funciona Smartick?

Smartick es un método online de aprendizaje de matemáticas que sitúa a cada niño en el nivel exacto que precisa para avanzar con seguridad. Detrás hay un potente equipo de desarrolladores, maestros y matemáticos que dan forma a un árbol de contenidos en el que, además del cálculo, se da mucha importancia a la resolución de problemas, la comprensión lectora, el razonamiento lógico, la geometría o la programación. El equipo pedagógico estudia a fondo las propuestas más punteras y fiables de la didáctica de las matemáticas, además de lo más tradicional, para que los niños aprendan con ejercicios que les hacen avanzar con confianza y asentando muy bien la base. Son sesiones de 15 minutos en los que se trabaja concentrado gracias a una gamificación más atractiva que los tradicionales cuadernillos.

A cada niño que entra en la plataforma se le propone un test de entrada. Dependiendo de cómo lo haga, se le sitúa en el nivel en el que precisa estar. Desde ahí, con sesiones diarias de 15 minutos, va aprendiendo con ejercicios que, gracias a la inteligencia artificial, se adaptan en tiempo real al nivel de cada niño en función de los resultados que vaya cosechando. Al acabar la sesión, los padres reciben un correo en el que se informa de cómo lo han hecho. Además, tienen a su disposición una web del tutor en la que ver a fondo la evolución de cada hijo. Esto hace que sea una herramienta perfecta, además, para las vacaciones: los padres no tienen que estudiar qué libros comprar, qué ejercicios han hecho, cómo los han hecho y, además, saben que es un tiempo de calidad en internet, en el que sus hijos aprenden y repasan.

A través del navegador de cualquier ordenador o tableta, o descargándose la app nativa para tabletas IOS o Android, y tras un sencillo proceso de registro, dispones de 15 días de prueba gratuita sin ningún tipo de compromiso para comprobar que Smartick funciona. Si tienes cualquier duda puedes contactar con el servicio de atención a padres en info@smartickmethod.com, la cara visible de los más de cuarenta profesionales que forman el equipo Smartick.

¿Qué no es Smartick?

Smartick no es un juego ni un método que pretenda trasladar a los niños que las matemáticas se pueden aprender sin un mínimo esfuerzo o sólo jugando. Nació con el objetivo ineludible de hacer las matemáticas más atractivas para los niños pero también con el propósito de mantenerse fieles al principio de que adquirir conocimientos, aprender, reforzar, requiere de buenos hábitos y de trabajo. El deseo del equipo Smartick es que los niños disfruten sabiendo que aprenden esforzándose a diario: la mejor inteligencia artificial al servicio de la inteligencia emocional.

Mantenía Einstein que el único sitio donde el éxito precede al trabajo es el diccionario. Esa es parte de la filosofía de Smartick sin olvidar que es una misión ineludible conseguir que los niños aprendan a disfrutar con las matemáticas.