Fábula de Esopo para niños: El perro y la liebre

Fábula para enseñar el valor dela coherencia


Publicado por Patricia Fernández, bloguera y periodista especializada en ocio y tiempo libre
Creado: 9 de enero de 2026 14:02 | Modificado: 9 de enero de 2026 14:07


Descubre una fábula de Esopo perfecta para enseñar a los niños la importancia de ser coherente en sus acciones. A través del relato de un perro y una liebre, los más pequeños comprenderán por qué no se puede morder y acariciar al mismo tiempo.

Coherencia, una gran lección para la infancia

En el proceso de crecimiento, los niños aprenden no solo a reconocer sus emociones, sino también a comportarse de forma clara y coherente con ellas. Uno de los valores más difíciles de entender, pero más importantes en la vida social, es la coherencia. Es decir, que lo que sentimos, decimos y hacemos estén alineados.

¿Por qué es tan importante enseñar este valor desde pequeños? Porque la coherencia genera confianza. Si un niño actúa de forma contradictoria, sus amigos o familiares no sabrán cómo reaccionar ante él: un día les trata con cariño, al siguiente con desprecio. Esta inestabilidad puede acabar en soledad o conflictos, sin que el niño entienda por qué.

Para trabajar este valor con los niños, las fábulas clásicas siguen siendo una herramienta educativa poderosa. En especial, la historia de Esopo "El perro y la liebre" nos muestra, con una escena sencilla pero muy simbólica, lo que ocurre cuando no somos claros ni sinceros con los demás.

Fábula de Esopo para niños El perro y la liebre

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La fábula contada para niños: El perro y la liebre

Había una vez un perro de caza muy veloz, que corría por el bosque olfateando huellas con la esperanza de atrapar alguna presa.

-¡Hoy me siento invencible! -ladraba mientras galopaba entre arbustos y ramas-. ¡La primera liebre que cruce mi camino será mía!

Y así fue. Poco después, una liebre blanca y nerviosa salió de entre los matorrales.

-¡Oh no, un perro! -exclamó la liebre, y salió corriendo como una flecha.

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El perro, más rápido aún, la alcanzó en pocos segundos y, con un salto preciso, la atrapó entre sus patas.

-¡Ajá! ¡Te tengo! -gruñó, mientras la liebre temblaba de miedo.

Pero en lugar de morderla con furia, el perro hizo algo extraño. Primero la apretaba con fuerza, luego la soltaba un poco. A ratos le enseñaba los dientes, y a ratos... ¡le lamía el hocico con cariño!

-¿Qué haces? -preguntó la liebre, aún paralizada-. ¿Me vas a comer o a adoptar?

El perro ladeó la cabeza.

-No lo sé... A veces me dan pena las presas. Pero otras veces me emociono con la caza.

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-¡Condenado perro! -le gritó la liebre al fin-. ¡O dejas de morderme o de besarme, pero no las dos cosas a la vez! Si sigues así, nunca sabré si eres mi enemigo o mi amigo.

El perro se quedó pensativo. Bajó la mirada, soltó a la liebre y se alejó en silencio.

Moraleja de la fábula

Moraleja: Tu comportamiento debe ser coherente y equilibrado con tu naturaleza.

Esta breve historia nos recuerda que no podemos ser dos cosas opuestas a la vez. Si un niño trata a otro con cariño un día y al siguiente con rabia, o si promete algo y hace lo contrario, terminará confundiendo a los demás y perdiendo su confianza. Por eso es tan importante enseñar a los niños a ser consecuentes con lo que sienten, dicen y hacen.

El valor moral de la coherencia: ¿por qué es tan importante?

La coherencia es uno de los pilares de una buena convivencia. Cuando actuamos con coherencia:

  • Generamos confianza en los demás.
  • Aprendemos a reconocer nuestras emociones y actuar con honestidad.
  • Desarrollamos relaciones más sanas y estables.
  • Nos sentimos más seguros de nosotros mismos, porque nuestras acciones tienen sentido.

A veces, los niños pueden actuar de forma contradictoria sin darse cuenta: un impulso les lleva a hacer algo que luego no saben justificar. Por eso es tan importante guiarles con historias que les ayuden a ver estas situaciones desde fuera y reflexionar.

Actividades de comprensión lectora para niños

Aquí tienes algunas preguntas para trabajar la lectura y el valor moral con los más pequeños:

  • Preguntas de comprensión:

  1. ¿Qué estaba haciendo el perro al principio de la historia?
  2. ¿Cómo actuó el perro cuando atrapó a la liebre?
  3. ¿Por qué la liebre se enfadó con el perro?
  4. ¿Qué le dijo la liebre al perro?
  5. ¿Cómo reaccionó el perro al final?
  • Preguntas para reflexionar:

  1. ¿Te ha pasado alguna vez que alguien te trataba bien y mal al mismo tiempo?
  2. ¿Qué crees que es mejor: ser siempre amable o cambiar de actitud según el día?
  3. ¿Cómo puedes demostrar que eres coherente con tus amigos?
  4. ¿Qué pasaría si siempre dijéramos una cosa pero hiciéramos otra?

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